Categoría: Obesidad

En los artículos de la categoría obesidad se toca un tema de creciente importancia como es la epidemia de obesidad y diabetes tipo II que sufre el mundo occidental. También se expone como la única solución posible a este problema es el control de la alimentación y por ende el control del peso.

Adelgazar en cetosis

Esquema de Cetoacidosis Diabética

Esquema de Cetoacidosis Diabética

Recibo una cantidad de consultas tremenda relacionadas directa o indirectamente con la cetosis, así que hoy voy a aprovechar para recordar algunos conceptos fundamentales que se deben comprender si se quiere adelgazar o incluso mantener el peso en estado de cetosis.

Recordemos rápidamente que la cetosis es el estado metabólico en el que el cuerpo obtiene la energía principalmente a partir de la grasa. Con la dieta tradicional, nuestro organismo se encuentra en casi perenne estado de glucólisis, obteniendo la energía a partir del azúcar (glucosa). Lo que hacemos para adelgazar es cambiar el estado del cuerpo y asegurarnos que obtiene la energía de la grasa, principalmente de la que tenemos acumulada, por lo que lógicamente con el transcurso de los días, los depósitos de grasa van disminuyendo. Cabe recordar que el organismo es muy eficiente almacenando grasa, pero no lo es tanto almacenando azúcar. De hecho, sólo podemos almacenar una muy pequeña cantidad de glucosa en forma de glucógeno muscular y hepático, y para colmo por cada gramo que almacenamos retenemos aproximadamente 3 gramos de agua. Para muchos analizadores de masa corporal, como por ejemplo el Omron BF-511, ese agua es considerada masa muscular, por lo que si nos pesamos con todo ese agua almacenada, parece que tenemos más masa muscular de la que realmente tenemos. De esto hablo con más detalle en el libro Adelgazar sin Milagros y en este artículo.

Cuando iniciamos la reducción de carbohidratos en nuestra dieta, el organismo no pasa directamente a generar la energía que necesita a partir de la grasa, sino que primero usa todo ese glucógeno almacenado, lo que combinado con el que producimos a diario, puede aportar suficiente energía para dos o incluso tres días en los casos más extremos de metabolismos lentos. Pues bien, durante esos días, las reservas de glucógeno irán disminuyendo y nuestro cuerpo irá expulsando todo el agua que no necesita, fácilmente entre 1 y 4 kilos (litros) de agua en total. La primera señal de que vamos camino de entrar en cetosis es que expulsaremos más líquido del que ingerimos, pero además, los analizadores de masa corporal nos indicarán que estamos perdiendo músculo y por ende ganando porcentaje de grasa. Lógicamente, esto no es real. Lo que estamos perdiendo principalmente es líquido y no hay que preocuparse por los porcentajes de grasa y músculo en esos tres primeros días, ni cuando realicemos cualquier actividad que nos haga perder un exceso de líquido a través del sudor.

En esos dos o tres primeros días, las tiras de cetosis pueden no ser de mucha utilidad. De hecho, la utilidad de las tiras es más bien reducida. Las tiras indican la presencia de cuerpos cetónicos en la orina. Estos aparecen porque al entrar en cetosis, el organismo produce todos los cuerpos cetónicos que puede para asegurar un aporte de energía al cerebro, que se alimenta en este estado de unos 80 gramos de glucosa al día, de ácidos grasos y de cuerpos cetónicos. El organismo se afana por producir todos los que puede pues otros órganos de vital importancia, como por ejemplo el corazón, también utilizan cuerpos cetónicos como suministro adicional de energía, estemos o no en cetosis. Lo que ocurre, es que un exceso de cuerpos cetónicos -al igual que un exceso de glucosa- en sangre es tóxico y produce cetoacidosis, algo que lamentablemente muchos «especialistas» confunden con cetosis (a las entrevistas y los videos explicativos en YouTube me remito). Pues bien, para evitar la cetoacidosis el organismo expulsa el exceso de cuerpos cetónicos por la orina, por el sudor y por el aliento. Es en ese momento en que podemos detectar la cetosis utilizando las tiras para análisis de cetonas en la orina.

Conforme los días van pasando y nos mantenemos en cetosis, el organismo aprende a sintetizar únicamente la cantidad de cuerpos cetónicos que necesita y ajusta por tanto su producción de manera constante, reduciendo paulatinamente el exceso. De ahí que conforme los días pasen, las tiras salen cada vez menos oscuras, indicando la presencia de menos cuerpos cetónicos. Para el día 15 aproximadamente, el organismo se ha ajustado totalmente a la cetosis y ya no produce un exceso de cuerpos cetónicos, por lo que las tiras no se manchan. Esto lo leí por primera vez en el libro The Ketogenic Diet, del fisiólogo Norteamericano Lyle McDonald, y cada persona que he conocido que entrara en cetosis ha visto como en los primeros 15 a 20 días esta circunstancia se ha dado también en su cuerpo.

Personas como yo, que llevamos años en casi continuo estado de cetosis, además de estar perfectamente sanos, no producimos ningún exceso de cuerpos cetónicos ni por lo tanto los expulsamos por la orina, por lo que las tiras de las que hablábamos se vuelven bastante inútiles pasados los primeros 15 o 20 días, aunque son muy interesantes al principio para ayudar a detectar que hemos entrado en cetosis si somos nuevos en esta forma de alimentarnos.

A partir de esos 15-20 primeros días, y siempre que mantengamos el estado de cetosis mientras adelgazamos, nos beneficiaremos de no tener esos 3 o 4 kilos extra de líquido retenido ni tendremos la sensación de estar hinchados. Si un día comenzamos a retener líquido por cualquier motivo (comemos un exceso de carbohidratos, tomamos mucha sal o, en sufrimos cambios hormonales -por ejemplo durante el período) los valores de masa muscular subirán en el analizador, pero debemos recordar que lo harán de manera efímera, únicamente mientras tengamos ese exceso de líquido retenido.

Si vas a adelgazar en cetosis o a mantenerte en estado de cetosis, como muchas personas hacemos desde hace años, debes comenzar a comprender algunos de los principios del análisis de la masa corporal y de como influye el agua en dicho análisis. Después de todo, el agua constituye aproximadamente el 60-65% de nuestro peso corporal, y por tanto es el componente que más afecta al numerito que lees en la báscula.

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Operación Bikini de 60 días

Operación Bikini: Adelgazar rápido antes del VeranoAdelgazar rápido y de manera saludable es absolutamente posible. Puede que lo hayas intentado anteriormente o que simplemente no hayas sentido la necesidad de adelgazar hasta ahora, pero si estás leyendo este artículo es porque cuando menos, el tema te inquieta. Escribo este artículo a principios de Mayo porque soy consciente que muchas personas se marcan esta fecha como el comienzo de la operación bikini, a 60 días mal contados para las vacaciones de Julio. Resulta paradójico que tenga que ser la estética la que nos haga mejorar nuestros hábitos alimenticios a las puertas del verano, cuando debería ser la mejora de nuestra salud la que guiase el deseo de adelgazar. Sin embargo, ya sea por estética o por salud, si quieres adelgazar y estás buscando información al respecto, bienvenida sea tu necesidad.

La motivación para adelgazar es fundamental para conseguir perder peso. Marcarse un objetivo, seguir un plan nutricional adecuado y mantenerse firme en él son los pilares sobre los que construir este cambio de hábitos alimenticios. Como explico en mi libro Adelgazar sin Milagros, no existen pastillas milagrosas que nos permitan comer cualquier cosa y perder peso sin realizar ningún sacrificio. Adelgazar es sencillo, pero requiere de constancia y esta nace de la motivación. Si te estás planteando adelgazar rápidamente antes de las vacaciones de verano, con tu propia operación bikini, debes saber que estás a tiempo de librarte de una buena cantidad de kilos, pero que esto no va a suceder de manera espontánea. Requiere sobre todo de tu compromiso.

En mi opinión y basado en mi experiencia, una persona que tenga un sobrepeso considerable puede perder entre 5 y 10 kilos mensuales, principalmente de grasa, si sigue el plan nutricional adecuado y se mantiene dentro de las pautas nutricionales siguiendo una dieta durante 60 días, por lo que si comienzas hoy mismo con la operación bikini, podrías perder entre 10 y 20 kilos de aquí a Julio. Cuanto más peso te sobre, más rápido perderás al principio. Si te sobran exactamente 20 kilos, no los vas a perder en dos meses, pero si te sobran 30 o 40 kilos, te puedo garantizar que los primeros 15 o 20 se van volando, así que si ese es tu caso y quieres adelgazar, ni te lo pienses, seguramente puedes lograrlo igual que muchas otras personas. Yo mismo lo hice y lo puedes ver pinchando aquí o si lo prefieres, leer los testimonios de otros que también lo han logrado.

Entramos en una época del año en que adelgazar resulta ligeramente más sencillo. No es lo mismo mantenerse firme en invierno que en verano. En verano tendemos a beber más líquidos, a comer más ligero y a sentir más vitalidad que en invierno. Todo ello ayuda cuando quieres adelgazar. Beber una buena cantidad de agua es fundamental para adelgazar por diversos motivos, entre ellos contribuir a la sensación de saciedad y potenciar los efectos saciantes de la fibra. En el artículo llamado La importancia de la saciedad para adelgazar que escribí hace unas semanas hablo con más detalle de la saciedad. Por otro lado, resulta tremendamente positivo para adelgazar algo tan sencillo como que nuestro cerebro no nos esté demandando comidas copiosas, algo mucho más frecuente en invierno que en verano. Ocurre justo lo contrario con los batidos que podemos usar como sustitutos de nuestras comidas para adelgazar con más facilidad: estos resultan más apetecibles fresquitos en verano que en invierno, aunque también se pueden tomar calientes.

También debemos considerar que en esta época del año tendemos a ser más proclives a realizar actividad física, y esta puede resultar de gran ayuda para adelgazar si escogemos bien el tipo de actividad y la llevamos a cabo de manera adecuada. Aunque en el libro lo explico con más detalle, la idea es llevar una buena alimentación para adelgazar, o sea, eliminar la grasa que tenemos acumulada, y utilizar el deporte para conservar o incluso aumentar la masa muscular. Preservar la masa muscular al adelgazar es crucial para no sufrir un efecto rebote, algo que ocurre sin duda cada vez que se sigue una dieta hipocalórica rica en vegetales y pobre en grasas y proteínas. Si no has leído el libro ni nada en el blog, esto probablemente te suene justo a lo contrario de lo que has oído sin cesar durante años, pero la realidad es que para adelgazar rápido de manera saludable, es imprescindible comer alimentos ricos en proteínas y grasas y eliminar de la dieta una buena parte de los alimentos de origen vegetal, comenzando lógicamente por los cereales y sus derivados, el azúcar y sus derivados, y otros alimentos ricos en carbohidratos simples.

Adelgazar de este modo, aunque estemos educados por la industria alimenticia para pensar lo contrario, es la forma más saludable de hacerlo, eliminando grasa y generando masa muscular, por lo que si estás a punto de comenzar tu particular operación bikini de 60 días de duración, ya sabes por donde tienes que empezar: por desterrar de tu mente todo lo que creas saber sobre nutrición -que en parte has aprendido viendo la televisión y los anuncios de los fabricantes de alimentos, que son pura basura informativa- y reciclarte en los principios básicos y elementales que rigen tu metabolismo. En este blog y muchos otros que versan sobre este tema descubrirás que las cosas no son como te las pintan en los anuncios y si quieres tener éxito en tu objetivo, mejor que te pongas al día de lo que necesitas comprender para empezar. Lo importante es que sepas que si te pones en marcha hoy mismo, estás a tiempo de mejorar tu salud y tu estado físico drásticamente de aquí a las vacaciones de Julio, adelgazando de manera sana, rápida e incluso permanente si aprendes a modificar tus hábitos alimenticios.

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Vivir de la luz I: El respiracionismo expuesto

Ponencia en el congreso de Alimentación Viva y Consciente

Hablando de los alimentos durante mi ponencia en el congreso de Alimentación Viva y Consciente

Hace unas semanas, en el 6º Congreso de Alimentación Viva y Consciente de Barcelona, en la mesa redonda que se formó para atender las preguntas de los asistentes, una persona preguntó si era realmente necesario ingerir los aminoácidos esenciales en la dieta. Un ponente que estaba sentado a mi lado le contestó -equivocadamente a mi juicio- que no es necesario porque nuestro organismo puede generar todos los aminoácidos, incluso los esenciales, y como ejemplo de lo que el cuerpo humano es capaz de hacer le dijo que había gente que incluso se alimentaba exclusivamente de luz. Sí, yo también me quedé perplejo, pero traté de excusarle mentalmente imaginándome que «luz» sería el nombre de algún nuevo super-alimento exótico que yo desconocía, así que en lugar de comenzar una discusión acalorada allí mismo esperé pacientemente al final de la mesa redonda para ir a preguntarle en privado a este señor acerca de la «luz». Lo que vino después me dejó petrificado. Me explicó que es posible alimentarse únicamente de la luz del sol, pero que para ello hay que tener un estado superior de conciencia porque el alimento -el prana- entra por los ojos y se procesa directamente en el cerebro. ¡Y yo gastándome cientos de euros en comida para mi familia en el mercado cada mes! Mira que soy despilfarrador…

Vivir de la luz, la película

Portada de la película Vivir de la luz

Lógicamente, le comencé a enumerar una serie de razones por las que vivir de la luz era una teoría con poco sentido científico, pero me instó a que investigase más, viese la película «Vivir de la luz» y me documentara correctamente; y eso es precisamente lo que he hecho y hoy os traigo la primera parte de mis conclusiones. La pregunta obvia que te rondará la cabeza también se la hice: «¿y tú, lo has probado?», pero me dijo que él aún no había podido comenzar el proceso de adaptación al cambio de alimentación por problemas personales, así que le insté a avisarme tan pronto estuviese listo para acometer este proceso. Ya en el camino de vuelta de Barcelona a Málaga entré en Amazon y me compré la película Vivir de la Luz, que me llegó a mi oficina al día siguiente. Algún día desvelaré el misterio de cómo hacer un pedido en Amazon un domingo y que te llegue un lunes por la mañana, porque eso sí que me parece casi sobrenatural. 🙂

La película Vivir de la Luz es una especie de documental de larga duración en el que su director, Peter Arthur Straubinger, aborda la temática del respiracionismo y la inedia. Ambas -llamémosles habilidades- permiten teóricamente a los humanos vivir del aire y/o la luz, sin ingerir alimentos ni bebidas. El propio director de la película dice que estuvo diez años practicando la inedia y cinco años haciendo el documental. Antes de continuar, tengo que recordar que en mi libro Adelgazar sin Milagros hablo claramente en contra de dejar de comer como solución al problema de la obesidad. Es más, a las personas que quieren perder peso, lo que les cuento es que yo pesaba 113 kilos cuando comía una vez al día y cuando comencé a comer seis o siete veces al día bajé a 78 kilos. Si estás pensando en perder peso y te has planteado vivir de la luz como solución, no hace falta que sigas leyendo, la solución para adelgazar NO es dejar de comer.

Jasmuheen y su vaso de agua

Jasmuheen y su vaso de agua durante un fotograma de la película Vivir de la Luz

No quiero contar aquí la película por si alguien tiene interés en verla, pero me llama la atención que durante cada entrevista hay un vaso de agua presente, incluso cuando los entrevistados son personas que supuestamente ni comen ni beben. Luego veremos porqué. La película comete un error de enfoque desde el principio que es tratar la comida como fuente de energía. Lo que el documental proclama en boca de los entrevistados es que mirando al sol podemos obtener una energía (prana) que usada con el oxígeno que adquirimos de la respiración, es suficiente para dar energía a nuestro cuerpo. La gurú australiana de este tema, Ellen Greve, que se hace llamar Jasmuheen va más allá e incluso afirma que la alimentación «pránica» nos otorga la inmortalidad al desintoxicar nuestro cuerpo de la comida tradicional.

Vamos a suponer -que ya se que es mucho suponer- que el organismo tiene una función oculta desconocida por la ciencia mediante la cual podemos captar la energía de la radiación solar a través de los ojos y convertirla adecuadamente para que nuestro cuerpo funcione. ¿Cuál es el problema? El mismo que impide a muchas personas adelgazar: suponer erróneamente que la ingesta de alimentos persigue únicamente la generación de energía. En realidad, el error es el mismo que el de las dietas hipocalóricas que no tienen en cuenta los nutrientes. No es suficiente con comer (o dejar de comer para adelgazar) una cantidad concreta de calorías, sino que hay que entender cuales son las necesidades nutricionales del organismo para adaptar nuestra alimentación adecuadamente en cuanto al aporte de los nutrientes esenciales, las proteínas y las grasas. Si una persona ingiriese al día 1.800 o 2.000 calorías procedentes únicamente del azúcar -por poner un ejemplo sencillo- acabaría muriendo en bastante poco tiempo. Aunque sus necesidades energéticas estarían cubiertas, el azúcar es energía vacía, ni aporta proteína, ni aporta grasa, ni aporta vitaminas ni minerales; es únicamente glucosa y fructosa, o sea, energía de fácil asimilación pero nada nutritiva.

Los médicos examinan a Prahlad Jani

Los médicos examinan a Prahlad Jani como parte del fraude

Pues bien, la explicación promedio del respiracionismo y la inedia que ofrece la película y se puede leer en Internet es que el organismo puede obtener la energía que necesita del «prana» que nos entra por los ojos en forma de radiación solar. Pero, ¿Y los nutrientes? ¿Y el agua? Nuestro cuerpo es al 60%-65% agua y el resto básicamente proteína y grasa. Cada día perdemos litros de agua mediante la orina, el sudor y la respiración. Si no bebemos, ¿de dónde sale el agua que necesitamos para reponerlo? Según el indio Prahlad Jani, que dice que lleva sin comer ni beber 74 años, en su paladar hay un agujero por el que se filtran gotas de agua de manera constante. O sea, que además de generar energía a partir de la radiación solar, los humanos tenemos -según parece- un generador de agua en el paladar que también desconocemos de manera científica. Pero es que resulta que el agua no es lo único que nuestro cuerpo pierde. Millones de células de nuestro cuerpo se regeneran a diario en procesos que son posibles gracias a los nutrientes que existen en los alimentos que ingerimos. Sin esos nutrientes, no sería posible generar células nuevas, así que ¿Cómo lo hacen estos gurús que dicen vivir de la luz?

Gráfico ilustrativo de la teoría de cuerdas

Gráfico ilustrativo de la teoría de cuerdas

Aunque la explicación varía de uno a otro, lo que ellos defienden en general es que nuestras células no se enfermarían ni morirían si no estuviesen expuestas a los venenos de los alimentos, a la polución y a la radiación de teléfonos móviles y demás aparatos, de modo que tampoco sería muy necesario generar nuevo tejido en el organismo. Sin embargo, esto tampoco explica el hecho de que al nacer pesemos 3, 4 o 5 kilos y 20 años después podamos pesar más de 100. ¿Qué era lo que no se creaba ni destruía, la energía o la materia? Pues estos tipos, ni cortos ni perezosos, echan mano de la física cuántica y la teoría de cuerdas para explicar que sea posible Vivir de la Luz. Para la mayoría de los humanos -y me incluyo- la física cuántica y la teoría de cuerdas son materias difícilmente comprensibles, pero el tal Prahlad Jani, que es meditador de profesión o la tal Jasmuheen, que antes de ser gurú del respiracionismo era asesora fiscal (cuyo marido curiosamente fue a la cárcel por apropiación indebida de capitales), se atreven aparentemente a basarse en esas complejas leyes científicas para sustentar sus teorías.

Como es natural, las teorías acerca de la posibilidad de vivir de la luz se han intentado demostrar de manera pseudocientífica en alguna ocasión con resultados bastante decepcionantes en cada caso como cabía esperar. En el próximo artículo voy a contar los experimentos reales que se han realizado con estas personas y los resultados que han ofrecido estos experimentos -y las pilladas, que también las ha habido-, pero por si no lees el próximo artículo, no quiero acabar este sin darte la conclusión obvia que probablemente ya sospeches: Vivir de la luz es un fraude que sólo persigue el enriquecimiento de las personas que lo promulgan. Hay bastantes personas que han muerto tratando de poner en práctica estas enseñanzas y repasaré sus fatídicos casos en el próximo artículo, así que si compras la película, lees algún libro o te metes en alguna web que trata de convencerte de que es posible vivir de la luz, recuerda que se trata sólo de un negocio, y tanto es así que en la propia película, como comentaba al principio, siempre aparece un vaso de agua o de líquido en cada entrevista y no hace falta ser muy listo para saber que este objeto en el plano mientras se entrevista a alguien que dice no comer ni beber durante años es cosa de abogados, una especie de «ya te lo dije» subliminal, incluso «te lo mostré continuamente en la película», y donde hay abogados regulando contenidos, hay negocio. Y no te dejes engañar, los contenidos se regulan porque la práctica es mortalmente peligrosa como veremos a continuación. Dejar de comer es peligroso, sin duda, pero tenemos prácticamente un mes de margen de maniobra. Si dejas de beber, tus horas están literalmente contadas y superar los tres o cuatros días sin ingerir líquidos es un camino directo a la muerte, así que mejor ni lo intentes.

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Adelgazar rápido sin efecto rebote

¿Cuales son las claves para adelgazar sin efecto rebote?Queda apenas mes y medio para que se cumplan cinco años desde que mi vida cambió radicalmente cuando -guiado sabiamente por Jaime Brugos- invertí completamente mis hábitos alimenticios para perder decenas de kilos en un puñado de meses recuperando mi salud tanto física como psicológica. Tanto en el libro Adelgazar sin Milagros como en algunos artículos del blog he hablado con detalle de cómo el simple hecho de adelgazar posibilitó que dejase de tomar un gran número de medicinas que necesitaba para llevar una vida relativamente normal.

El domingo por la noche me preparé una falsa pizza usando como base una tortilla de fibra. Me apetecía algo picante y se me fue la mano, pero no un poco, sino hasta el codo. Mi versión de la pizza Arrabiata que me hice incluía carne picada rehogada con tabasco, unas finísimas rodajas de chorizo de león picante, dos guindillas grandes picadas y un poco de aceite que había mezclado con dos cayenas que yo mismo había molido. Aquello más que picar escocía 🙂 y lo peor es que con los desfases horarios del fin de semana, cuando me quise dar cuenta me estaba comiendo esta falsa pizza a las once de la noche. Me la acabé y me metí en la cama casi inmediatamente, tras lavarme los dientes y poco más. Ni que decir tiene que me quedé dormido de inmediato y descansé plácidamente toda la noche. Ni molestias, ni ardores, ni reflujo, ni gases, ni ningún otro efecto secundario esta falsa pizza endiablada que me tomé.

Medicamentos que tomaba por mi obesidad

Medicamentos que tomaba por mi obesidad

En mi anterior vida, antes de adelgazar, en la que tomaba un protector gástrico al levantarme, otro antes de ciertas comidas y un Almax o Alquen con un Flatoril de postre, cenar más tarde de las nueve de la noche era peligroso, tomar picante era prácticamente jugar a la ruleta rusa, y acostarme directamente  después de cenar un intento de suicidio en toda regla. Percibo, por los comentarios en el blog y por los mensajes que recibo, una obsesión en muchas personas con la cifra que marca el peso, pero hay que recordar las palabras de Jaime en las que dice que perder peso es sólo el efecto colateral de practicar una buena alimentación. Siguiendo la Isodieta lo que se consigue es sin duda mejorar la salud, y de paso perder peso a velocidad de vértigo.

En Abril de 2011 yo pesaba 113 Kg y en Septiembre de ese mismo año, tras adelgazar 35 kilos, pesaba 78Kg. Sin duda se trata de unas cifras sorprendentes, por la cantidad y por el breve tiempo que me llevó perder peso. Sin embargo, lo verdaderamente sorprendente de esta historia empezó en Septiembre, no en Abril. Desde entonces, no he enfermado jamás, ni un mal resfriado. Sí, algún dolor de cabeza aislado, un par de ronqueras pronunciadas y eventualmente alguna colitis por comer algo que no estaba en buen estado, pero eso es todo. Nada de fiebre, nada de dolores musculares, nada de taquicardias, nada de acidez ni reflujo… en definitiva nada de nada. Ni me he vacunado contra la gripe ni contra nada. Voy en moto a trabajar a diario, incluso cuando hace mal tiempo y llueve. La moto es parte de mi ADN. En ocasiones paso frío y me mojo, pero el catarro no llega. Este otoño subí al Tourmalet en moto y me recorrí los Pirineos, no lloviendo, ¡sino diluviando! En Portimao, con frío y lluvia, también estuve rodando con la única protección del mono de cuero que se ve en la foto, que cala por completo. Y nada, el catarro no llegó. Y esto, para una persona como yo que tomaba pastillas para los dolores musculares, pastillas para la acidez y el reflujo gastroesofágico, pastillas para la ansiedad, pastillas para los mareos, pastillas para la taquicardia y relajantes musculares de diverso género, puedo asegurar que es el logro más grande de todo lo que he conseguido en estos casi cinco años.

Rodando en Portimao con el circuito mojado

Rodando en Portimao, lloviendo y con el circuito mojado (84 Kg)

Muchas personas me hablan del efecto rebote. Lógicamente, la masa corporal no es una constante. Hoy me mantengo en el entorno de los 82-84 Kg, seis kilos más de los 78 que llegué a pesar hace cinco años, pero con un porcentaje de masa muscular muy superior al que tenía entonces y con menos grasa. No practico el culto al cuerpo, entre otras cosas porque no tengo tiempo, pero me gustar sentir una musculatura dura ahí debajo. Hoy puedo hacer más dominadas o más flexiones que entonces. Curiosamente, uso vaqueros más pequeños hoy que cuando pesaba 78Kg, y es que en el análisis de la masa muscular el peso es sólo uno de los factores que debemos considerar, y por eso repito sin cesar que no hay que obsesionarse con el numerito de la báscula.

Cuando uno hace una dieta simple para adelgazar, incluso si pierde peso a corto plazo, acabará sufriendo un verdadero efecto rebote, porque no se ha reeducado. Está bien hacer una dieta de choque -siempre que esta nos haga perder grasa y no masa muscular-, pero la clave está en comprender porqué ha funcionado la dieta y aplicar los mismos principios en la vida cotidiana, cambiando los hábitos de alimentación por aquellos que hemos aprendido en esos meses de dieta estricta. Hoy, casi cinco años después de haber adelgazado y mejorado mi salud radicalmente, no peso cada comida que hago y no sigo al pie de la letra la Isodieta, pero es precisamente lo que he aprendido de ella lo que me permite mantenerme no sólo en un peso razonable, sino con una salud de hierro. Sigo comiendo al menos cinco veces al día, sigo intercalando batidos de proteína cuando no tengo tiempo de comer otra cosa, sigo usando snacks bajos en carbohidratos, sigo escogiendo fuentes de proteína y grasa de gran calidad, sigo sin probar el azúcar ni las harinas refinadas, sigo sin beber alcohol y sigo sin darme atracones en cada oportunidad que tengo, que no son pocas. Como es natural, hay excepciones que confirman la regla y si un día me apetece una cerveza o un vaso de vino, pues me lo tomo, y si en navidad quiero probar un turrón, pues lo pruebo y si un día quiero comer más en la calle, pues lo hago. Pero una cosa es la excepción y otra cosa la norma, y cuando pierdes peso comiendo así aprendes que la norma es lo que funciona y la excepción es eso, la excepción.

Enero de 2011 en Kuala Lumpur  - 110 Kg

Enero de 2011 en Kuala Lumpur – pesando más de 110 Kg

En mi caso, el efecto rebote en estos cinco años tras haber adelgazado tanto, ha sido muy positivo, porque me ha impulsado de manera vertiginosa hacia donde creía que ya no podría volver jamás. Ahora tengo más salud, más agilidad, más fuerza, más autoestima, más energía, más vitalidad, y dicen mi mujer y mis hijos que hasta mejor carácter; y como decía aquel famoso anuncio de los noventa, incluso he dejado de roncar, que no es moco de pavo. Mi querido amigo Fernando, con el que he viajado por medio mundo en misiones comerciales, recordará aquellos vuelos a Asia o a Sudamérica en los que me quedaba dormido en el avión y mis ronquidos, literalmente, mantenían al resto del pasaje despierto.

El sobrepeso -la obesidad- es una enfermedad, una verdadera plaga, que afecta tanto a la persona que la sufre como a los que están a su alrededor, propios y extraños, y la cura verdadera reside en la nutrición. Si te lo estás planteando, no debes tener miedo a lo que escuches: adelgazar rápidamente, como he hecho yo y muchos otros antes y después de mí, es sano, es natural, es tremendamente beneficioso en todos los aspectos y no lleva adosado ningún estigma de los que hayas oído hablar como el efecto rebote o los problemas renales o hepáticos. Cinco años después de haber perdido 35 kilos en sólo cuatro meses, aquí estoy con mis riñones y mi hígado funcionando mejor que nunca y con un nulo efecto rebote. Si no me crees, lee los testimonios de los demás, y prueba por ti mismo. Si te sobra mucha grasa, no tienes nada que perder salvo la grasa y sí mucho que ganar.

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Menús para adelgazar

Estoy recibiendo una gran cantidad de peticiones para que elabore, de manera genérica, unos menús para adelgazar rápido desde este mismo lunes tras los excesos de la navidad. Para todos los que habéis leído el libro Adelgazar sin Milagros esta petición tiene poco sentido porque ya sabéis que cada persona necesita su propio plan nutricional para adelgazar de manera sana y que los menús deben estar configurados de manera individualizada teniendo en cuenta estos requisitos y, sobre todo, los gustos personales de la persona. Si una persona recibe un menú plagado de alimentos que no le gustan, o que le parecen demasiado caros, lo más probable es que aguante bastante poco siguiendo dicho menú. De ahí la importancia de aprender a comprender lo que funciona y lo que no funciona y ser capaz de elaborar un plan adecuado a cada persona. ¿Y quién mejor que uno mismo para saber lo que le gusta y lo que no?

Sin embargo, comprendo que muchas personas tienen dificultades al principio y para ellas es imprescindible contar con un menú de guía que les sirva para adelgazar al principio, hasta que se familiaricen con esta nueva forma de alimentarse y puedan crear el suyo propio, y llevo varios días pensando en la forma de publicar algo que cumpla sus expectativas. En este artículo voy a hacer dos cosas: por un lado, recordar de nuevo las nociones básicas que debemos tener en cuenta para crear un plan nutricional adecuado a nuestros intereses al tiempo que diseñado específicamente para nuestro caso. En segundo lugar, para aquellas personas que prefieran un menú preparado de manera profesional y específica para ellas, voy a proporcionar una alternativa sencilla y económica -incluso gratuita en ciertos casos.

Cómo preparar menús para adelgazar

Preparar menús para adelgazar de manera individualizadaRecordemos algunos conceptos del libro que debemos tener en cuenta a la hora de preparar unos menús para adelgazar de manera sana, rápida y permanente. En primer lugar, recordemos que cada persona es un cuerpo distinto y que cada cuerpo tiene unas necesidades concretas de nutrientes en función de su tamaño, de su composición y de su actividad. En el libro detallo como calcular las cantidades de nutrientes siempre y cuando hablemos de personas con un sobrepeso evidente, que tengan más grasa que músculo en su cuerpo. Si no tienes claro como hacerlo o si lo prefieres por comodidad, puedes utilizar mi calculadora de nutrientes haciendo clic aquí, y recibirás de manera automática los cálculos en tu correo electrónico. Con esos cálculos tendrás las cantidades de nutrientes aproximadas que tienes que usar en tus menús para adelgazar de acuerdo con La Isodieta.

En segundo lugar, para que estos menús para adelgazar sean adecuados, debemos considerar la cantidad de veces que tenemos que comer al día. Como sabes por lo que has leído en el libro, es mucho más rápido, sencillo, y nutricionalmente adecuado comer más veces menos cantidad que comer más cantidad menos veces. De manera genérica, los menús para adelgazar deberían incluir al menos 5 comidas al día. Para casos de sobrepeso pronunciado, yo me iría a 6 o 7 comidas diarias hasta que se reduzca la cantidad de grasa de manera notable, que es lo que yo mismo hice. En cualquier caso, en la calculadora de nutrientes existe la opción de configurar 5, 6 o 7 comidas diarias para obtener los valores nutricionales adecuados para la elaboración del menú para adelgazar.

En tercer lugar, a la hora de crear unos buenos menús para adelgazar es fundamental usar alimentos que sean de tu gusto. Está más que demostrado que, por mucha fuerza de voluntad que se le ponga, no se puede uno mantener en una dieta cuyos menús incluyen alimentos que no son de nuestro gusto porque el cerebro manda y nos lleva hacia donde nuestros gustos personales residen. De modo que lo siguiente que tenemos que hacer es una lista con los alimentos que queremos que incluya nuestro menú para adelgazar. Lógicamente, estos alimentos deben ser ricos en proteína y/o grasa, y deben utilizarse en las cantidades adecuadas según los resultados que se han obtenido al hacer los cálculos y además deben tener en cuenta las tablas de composición de los alimentos.

Por último, debemos decidir qué parte de nuestra dieta serán alimentos frescos que tendremos que cocinar, que parte serán alimentos de diseño bajos en carbohidratos y qué parte serán batidos. En este punto las posibilidades son infinitas porque lo que realmente importa son los valores nutricionales de los alimentos, sean estos frescos, preparados o en forma de batidos. En la elaboración de estos menús para adelgazar podemos usar todo fresco y poco más o podemos usar muchos alimentos preparados y batidos y poco alimento fresco. Los resultados, si aplicamos bien los cálculos, serán similares. ¿De qué depende entonces que lo hagamos de una forma o de otra? Pues depende del presupuesto, del tiempo del que dispongamos para cocinar y de la comodidad a la que aspiremos. Es mucho más rápido e incluso económico tomarse un batido que ponerse a preparar un plato a partir de alimentos frescos, pero como ya he dicho muchas veces, tenemos que disfrutar comiendo para mantenernos en este plan, así que aunque los batidos son una buena ayuda muy cómoda, no creo que sea realista plantearse comer únicamente a base de batidos durante el resto de nuestra vida. Personalmente, no concibo tomar más de dos o tres batidos al día de manera habitual, aunque admito que a veces hago un día de solo batidos, sobre todo cuando vengo de algún exceso, tanto por comodidad como por reducir el apetito.

Aunque esto puede parecer muy complicado visto así -especialmente si no has leído el libro y todos los conceptos son nuevos para ti- puedo asegurarte que es bastante sencillo de aplicar en la vida real, pero como cualquier cosa en la vida, requiere de práctica y la buena práctica incluye cometer errores y aprender de ellos, así que mi consejo es que lo intentes, que te equivoques, que encuentres los errores y que depures tu técnica hasta que domines con soltura el «arte» de elaborar estos menús para adelgazar o para mantenerte en un peso sano y razonable sin desnutrirte.

Alternativamente, elaboración profesional de menús para adelgazar

Nutricionista del INAS prepara dietas personalizadasSi después de este sencillo repaso a los pasos a seguir para elaborar tu menú para adelgazar sigues pensando que necesitas que alguien te elabore un menú personalizado, la mejor idea es lógicamente visitar a un Dietista-Nutricionista, pero como sabes no todos están en la misma onda en cuanto al tipo de dieta. Me consta que hay muchos que apuestan de manera valiente por una reducción severa de los carbohidratos y un control de los verdaderos nutrientes, la proteína y la grasa, pero desafortunadamente muchos otros siguen con la cantinela de la pirámide nutricional.

Pero como comprendo que la mayoría tiene poco tiempo, he organizado lo siguiente para que quién tenga interés consiga -incluso de manera gratuita- su menú personalizado para adelgazar realizado de manera profesional. Lógicamente, se trata de un trabajo de un profesional así que alguien tiene que pagarlo, pero creo que he encontrado una fórmula razonable para que pueda llegar a ser gratuito. Lo que he organizado es que un nutricionista del INAS que está perfectamente alineado con la Isodieta sea quién prepare los menús personalizados con un coste inicial de 50€, incluyendo menús personalizados para 2 semanas y análisis del cuestionario nutricional completo. Ahora bien, quien se decida por esta vía recibirá junto con la dieta dos códigos. Con el primero, al realizar un pedido en OutletSalud de cualquier producto por importe igual o superior a 100€ recibirá un cheque regalo de 15€. Con el segundo recibirá un cheque regalo de 35€ al realizar un pedido igual o superior a 250€. Al final, sumando los dos, recibe de vuelta los 50€ que había gastado inicialmente al pedir los menús y quién se hace cargo en última instancia del coste del nutricionista es OutletSalud a cambio de recibir pedidos en su web. Como es natural, no es obligatorio pedir nada en OutletSalud pero en ese caso el coste definitivo de los menús sería de 50€, que por otro lado creo que no es para nada caro teniendo en cuenta que son personalizados a las necesidades de cada uno y realizados profesionalmente a partir de un extenso cuestionario.

Si estáis interesados podéis mandar un email a nutricion@inas.org.es indicando vuestro interés. Ellos os mandarán un cuestionario que tenéis que devolver relleno para que os preparen el menú personalizado a vuestras necesidades y a vuestros gustos.

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Bajar de peso rápido después de Navidad

Adelgazar después de navidadPues poco a poco vamos apurando los últimos festivos de la temporada navideña y es más que probable que tengamos algún que otro kilo más encima si nos hemos dejado llevar por el furor de las fiestas. Yo personalmente tengo una sensación de hinchazón tremenda y tampoco es que me haya vuelto loco en las fiestas, pero inevitablemente me he salido de mi rutina en bastantes ocasiones, y eso se paga.

Afortunadamente el precio es relativamente pequeño y bajar de peso rápido después de Navidad no es una tarea especialmente compleja. Como siempre, los primeros dos o tres días van a ser los más complicados, pero pasados esos dos o tres, el resto del camino es relativamente sencillo. Conviene quizás repasar algunas cosas que te pueden hacer bajar de peso rápido para quitarte esos kilos -llamémosles coyunturales- que hayas podido coger durante las fiestas. Aquí te dejo un listado con 10 cosas que te ayudarán a adelgazar sin debilitar tu salud y mejorando como te sientes.

1 – Elabora un plan para adelgazar

Para adelgazar rápido de manera saludable lo primero que hay que hacer es trazarse un plan. Si has leído mi libro Adelgazar sin Milagros ya habrás visto la importancia que le doy a esto y los motivos por los cuales comienzo el camino aquí. Ese plan debe incluir un objetivo y debes concienciarte de la importancia de seguir el plan hasta alcanzar el objetivo si quieres tener éxito en la consecución del mismo. Para ello, es importante fijarse un objetivo realista. Si sólo tienes que perder cuatro o cinco kilos no debes marcarte un objetivo superior, y si por el contrario te sobran decenas de kilos, debes ser consciente de ello y fijarte un objetivo acorde con tu situación.

2 – Prepara un plan nutricional que te ayude a perder peso sin debilitar tu salud

Aunque mucha gente te aconsejará que comas muy poco y hagas mucho deporte, lo cierto es que para perder peso de manera saludable, eliminando la grasa que tengas acumulada, lo que tienes que hacer es convertir esa grasa en energía, y aunque parezca paradójico, eso se consigue comiendo adecuadamente, no dejando de comer. Si no comes los nutrientes adecuados ni en cantidades suficientes, en lugar de convertir la grasa en energía corres el riesgo de extraer los nutrientes de tus propios músculos. Por ello, elaborar unos menús de acuerdo con las recomendaciones que suelo hacer en el blog y en los libros y teniendo en cuenta las cantidades de alimento que necesites es una parte importantísima del plan que te crees para perder peso. Si lo necesitas, puedes utilizar la calculadora de nutrientes del blog para entender mejor tus necesidades.

3 – Si quieres adelgazar, primero elimina todo lo que te hace engordar

«Todo» es todo, no la mayoría ni casi todo. Como explico en el libro, para comenzar a quemar la grasa que tienes acumulada y poder adelgazar rápido es fundamental salir del metabolismo del azúcar en el que se encuentra tu cuerpo para entrar en el metabolismo de la grasa, algo que puede llevarte hasta dos días incluso si sigues las pautas que explico en el libro al pie de la letra. Sin embargo, salirte del metabolismo de la grasa puede ser tan sencillo como comerte una naranja. Entonces, ¿vas a dedicar dos días a conseguir algo y permitir que probar un alimento de alto índice glucémico, una copa o cualquier otra cosa te haga perder lo que has conseguido? Quita de en medio todo lo que no te sirve para adelgazar comenzando lógicamente con licores, dulces, bollería, etc. No es necesario que lo tires, simplemente piensa en a quién le puede venir mejor que a ti en este momento.

4 – Adelgazar no es morirse de hambre

Para adelgazar rápido prepara antes unos menús. Te llevará diez minutos y te ahorrará innumerables horas en el supermercado o abriendo y cerrando la nevera con cara de ¿y ahora qué como?. Si realmente quieres adelgazar no puedes pasar hambre. Si pasas hambre tendrás ansiedad y si tienes ansiedad comerás más de lo que necesitas. Esto es algo de lo que ya he hablado en varias ocasiones, por ejemplo en este artículo y de lo que escribió Ana Román, coautora del libro Cocinar sin Carbohidratos, en este otro interesantísimo artículo. Además, debes comer bastantes veces al día como explico en el libro para mantener el apetito a raya y para lograr un óptimo nivel de nutrición celular.

5 – Adelgazar no es perder líquido, pero todo ayuda

Si has cogido un par de kilos o tres en estas fiestas, probablemente la mayor parte de ellos son puro líquido. Peso que fácil viene, fácil se va, pero perder líquido retenido en exceso es una cosa y adelgazar otra. Lo primero que perderás -y de manera muy rápida- cuando comiences a aplicar de nuevo esta rutina será mucho líquido y poca grasa, así que cuando veas que en el primer día o dos pierdes un par de kilos permítete una sonrisa de satisfacción pero sabiendo que el trabajo no está terminado, sino que acaba de comenzar. Cuando hayas eliminado todo el líquido retenido en exceso comenzarás a utilizar la grasa como energía porque será el indicativo de que se han consumido tus reservas de glucógeno (azúcar). En ese momento podrás decir sin margen de error que has comenzado a adelgazar de manera rápida y sana.

6 – Las tres cosas más importantes para perder peso: constancia, constancia y constancia

Si eres constante en la persecución del objetivo que te has marcado para adelgazar, prácticamente nada podrá evitar que logres perder peso de manera sana, rápida y permanente. Debes ser constante en tres ámbitos: constante en el tipo de alimentos que ingieres, constante en la cantidad de veces que los ingieres y constante en vigilar las cantidades que ingieres. Si eres constante en estas tres cosas, el 99% del camino está recorrido y adelgazar después de navidad será un sencillo paseo para tí.

7 – Muévete un poco, te ayudará a adelgazar

No hace falta que corras un maratón ni que te pases el día en el gimnasio, pero si te mueves un poco acelerarás el metabolismo. Un paseo a ritmo ligeramente alto, un poco de ejercicio de alta intensidad a intervalos, o si tienes hijos juega a algo con ellos durante un rato a algo que no sea la consola (aunque eso puede considerarse deporte de resistencia en algunos casos, jajaja). Hacer unas cuantas sentadillas, flexiones o abdominales te vendrá bien. No se puede adelgazar con salud si no se come de manera adecuada, incluso si se hace mucho ejercicio, pero se puede adelgazar más rápido si además de comer adecuadamente usamos más energía.

8 – Comprueba que bajas de peso en el papel

Toma nota de tus medidas, hazte fotos, observa como te queda la ropa… A veces el peso te engaña pero el contorno de la cintura, del muslo o de las caderas no mienten. El peso no te indica si logras adelgazar o no, lo que te indica es si pesas menos o pesas más, pero como explico con detalle en el libro e incluso en este artículo, la cantidad de masa corporal y el tipo de masa corporal (grasa/músculo/agua) son cosas distintas. Si tienes bastante grasa, puedes adelgazar mucho sin apenas bajar de peso si al tiempo que pierdes grasa generas masa muscular, dado que la grasa pesa bastante menos que el músculo. Piénsalo un momento: el músculo pesa aproximadamente el doble que la grasa.

9 – Disfruta mientras adelgazas

No le puedo recomendar a nadie que baje de peso pasando hambre o comiendo cartón simplemente porque no creo en ello. Está bien que usemos batidos sustitutivos en algunas comidas o incluso alimentos y snacks que engañen a nuestro paladar, pero la clave está en la comida fresca, sin procesar. Es más caro que comer comida preparada, pero a cambio ni comes azúcar, ni fibras de dudosa procedencia, ni un montón de ingredientes que no has visto en la vida. Debes aprender a usar tu creatividad en la cocina para preparar platos muy nutritivos y sabrosos que además te permitan adelgazar. Si no sabes por donde empezar, me permito recordarte mi libro Cocinar sin Carbohidratos, que escribí junto a Ana Román, en el que puedes encontrar más de 100 recetas que te servirán de guía para comenzar.

10 – Se puede adelgazar comiendo pan pero…

…pero no cualquier pan. Cada vez hay más productos en el mercado pensados para los dietistas y para los diabéticos, que comparten muchas de tus necesidades nutricionales. Si un producto dietético es muy barato, desconfía. No se puede fabricar un pan de calidad que no engorde usando los ingredientes adecuados y que además sea barato. El pescado fresco, la carne fresca, los lácteos… todos son productos de alta calidad perecederos, y todos son más caros que un paquete de trigo, así que no pretendas que un pan con ingredientes de este tipo sea barato. O sustituyes el pan tradicional por uno de estos panes, o te haces el tuyo siguiendo algunas de las recetas existentes, como por ejemplo esta, o bien simplemente te olvidas del pan -que tampoco es tan complicado. Si quieres bajar de peso rápido vete olvidando del pan tradicional.

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Snaks para llevar que te ayudan a adelgazar

Snacks para adelgazarEl caballo de batalla de muchas personas en su esfuerzo diario por adelgazar es sin duda la comida en la calle. Muchos de nosotros salimos muy pronto de casa y pasamos prácticamente todo el día fuera, por lo que si no estamos acostumbrados es probable que nos saltemos alguna comida, uno de los errores más típicos que cometen las personas que quieren adelgazar usando el método que más fracasos acarrea: dejar de comer.

El ser humano, como la mayoría de los animales de sangre caliente, necesita comer y beber frecuentemente para estar correctamente sano y nutrido. Como explico en el libro Adelgazar sin Milagros, para comenzar una rutina nutricional que nos permita adelgazar rápido manteniendo la salud es fundamental realizar al menos cinco comidas al día, y extender el número a seis o siete comidas diarias si es que nuestro sobrepeso es realmente pronunciado y tenemos que perder mucha grasa. Pero para perder mucho peso de la manera adecuada, eliminando grasa y no masa muscular, debemos mantener nuestro cuerpo correctamente nutrido. De otro modo, si simplemente dejamos de comer, los aminoácidos y ácidos grasos que nuestro cuerpo necesita a diario saldrán de nuestra masa muscular, y aunque perderemos peso, debilitaremos nuestro organismo y la pérdida de grasa será mucho menor, incluso si llegamos al peso deseado.

Sin embargo, muchas personas que como yo pasan la mayor parte del día en sus trabajos tienen problemas para realizar estas cinco, seis o siete comidas diarias y además realizarlas con los alimentos adecuados. Cuando yo perdí 35 kilos en cuatro meses, lo hice sin saltarme ni una sola comida, y usando las herramientas que tenía a mi alcance entonces, que no eran demasiadas, con lo que si yo pude hacerlo de ese modo, tu puedes hacerlo ahora que existen infinidad de productos orientados a ayudarte. No lo dudes.

Cuando salía de mi casa siempre llevaba suficiente comida conmigo como para hacer cinco o seis comidas fuera de casa. A veces volvía antes y traía comida conmigo de vuelta, pero sigo siendo de la opinión de que más vale que sobre que no que falte. Lógicamente, para no caer en el aburrimiento tenía que improvisar todo tipo de combinaciones, aunque admito que tomaba al menos tres batidos de proteínas con aceite al día, más que nada por comodidad. Cuando me preguntan, siempre digo que no es necesario tomar batidos de proteínas para adelgazar, pero desde luego resultan muy útiles… y económicos! En este artículo lo expliqué haciendo las cuentas, pues aunque pueda parecer lo contrario, el coste del mejor batido de proteínas que puedas prepararte ronda el euro, y a excepción de un huevo, existen pocos alimentos de ración igualmente nutritivos que se puedan comprar por ese precio.

Nevera Isotérmica portátilCada día al salir de casa llevaba unos cuantos batidos preparados en una pequeña neverita isotérmica con unas placas de hielo plástico para mantenerlos fríos. Pero en la neverita no iban sólo los batidos. Normalmente llevaba pequeñas porciones de queso, calculadas para que me aportaran la cantidad adecuada de proteínas y grasas (que puedes averiguar para ti usando la calculadora de nutrientes del blog), latas de conserva de pescado en aceite de oliva virgen extra, huevos duros, porciones de cecina o de pollo que yo mismo había asado unos días antes, y en general cualquiera de los alimentos que ya comento en el libro con más extensión, en el capítulo dedicado a la cesta de la compra. De este modo, no solo no me saltaba ninguna comida, sino que además me aseguraba que todas y cada una de estas comidas que hacía mientas estaba en la calle era altamente nutritiva.

Hoy en día, conforme la comunidad científica y médica ha demostrado que tenemos que reducir los carbohidratos de nuestra dieta -ya no solo para adelgazar, sino para mejorar nuestra salud-, han ido surgiendo una serie de productos bajos en carbohidratos que podemos llevar a la oficina o incluso tener allí sin la ayuda de frío. Se trata de snacks, dulces y salados, que sustituyen por completo una comida, pero aportando además de nutrientes de calidad, mucha más variedad a la dieta que la que teníamos hace unos años. Sin embargo, personalmente considero que no debemos alimentarnos únicamente con estos snacks. Los motivos son variados. Por un lado, su alto coste. Normalmente, la comida fresca es más barata que la comida procesada, pero cuando la comparamos con la comida procesada de calidad, baja en carbohidratos, sin exceso de harinas ni azúcares, esta última resulta todavía más cara. Por otro lado, en estos snacks suele predominar la proteína de origen vegetal, que incluso cuando es completa, tiene un aminograma muy distinto al de la proteína ideal, la del huevo o la proteína láctea, mucho más aprovechable por nuestro organismo. Algunos fabricantes comienzan a incluir más proteína láctea y de huevo en sus productos, pero esto no hace sino encarecer más los mismos, lo que redunda en el primer problema que acabo de comentar.

Ahora bien, si somos capaces de balancear las distintas opciones que tenemos a nuestro alcance, mezclando batidos y/o alimentos frescos con algunos de estos snacks, los resultados no tardarán en llegar y serán espectaculares. Creo que pueden usarse como complemento en lugar de como base de la dieta.

A título orientativo, algunas de las alternativas que existen en el mercado para aquellos que no las conozcan, son las siguientes:

Snacks dulces de CiaoCarb

Snacks dulces CiaoCarb para adelgazarEl fabricante italiano CiaoCarb ofrece una gama amplísima de snacks dulces que, por lo general, aportan menos de 5 gramos de carbohidratos por ración y una cantidad variable de proteínas en función de la fase de los mismos. Los de la fase 1 (color rojo), contienen más proteínas y menos carbohidratos que los de la fase 2 (color amarillo), que contienen menos proteínas, pero suficientes para la mayoría de las personas. Esta gama de snacks dulces incluye bollería (cruasanes, magdalenas, bizcochos…), galletas, biscotes y chocolates, tanto en tableta como untables. Ahora además, durante la navidad, también ofrecen dos tipos de “panetones” sin carbohidratos, llamados protonetos.

Barritas Quest Bar

Barritas Quest Bar para adelgazarSu popularidad en los últimos años hace que a veces sean literalmente imposibles de conseguir. El fabricante norteamericano Quest Nutrition fue el primero en introducir barritas con un muy bajo contenido en carbohidratos (normalmente menos de 4 o 5 gramos por barrita), que además tienen un buen aporte de proteínas y fibra. Si no las has probado, te sorprenderá saber que son tan saciantes que es realmente complicado terminarse una y que hay infinidad de variedades que satisfacen prácticamente cualquier gusto que tengamos. En mi casa las de “Cookies & Cream” suelen durar bastante poco sobre todo si se cruzan en el camino de mi hija pequeña, jajajaja.

Snacks Salados de CiaoCarb

Snacks Salados de Ciao CarbSi la gama de snacks dulces de CiaoCarb es grande, la gama de snacks salados no se queda atrás. La fabrica italiana produce pan de molde, pan tostado de diversos sabores (natural, cacao y tomate), piquitos de todo tipo (crostini, regañás, picos…) y la mas amplia gama de pastas artesanales que se puedan imaginar, con las que se pueden preparar –entre otras cosas- ensaladas frías para llevar a la oficina. También existen algunos snacks salados como la protopizza o los picatostes de varios sabores.

Chips de Proteína

Chips de proteina Quest NutritionEl fabricante norteamericano Quest Nutrition fue el primero en poner en el mercado unas chips de proteína a modo de imitación de las patatas fritas de paquete, con un sabor y textura bastante parecidos al de las patatas chips del tipo «light», pero muy ricos en proteínas y pobres en carbohidratos, pero no ha sido el único. Tienen un precio decididamente alto si las comparamos con las chips tradicionales de patata, pero resulta lógico que sea más caro un paquete de chips de proteína que un paquete de chips de patata. Si se compara con un paquete de chips de vegetales variados (zanahoria, remolacha, batata, yuca, etc…) entonces su precio es mucho más razonable pues se sitúa en ese rango.

Tortillas (tacos) LowCarb

Tortillas low carb de CarbZoneExisten una creciente variedad de tortillas muy ricas en fibra y bajas en carbohidratos. A mí me parecen estupendas no solo para preparar burritos y fajitas, sino para hacer enrollados (rollups) para la merienda de los niños en el colegio. Además, también pueden usarse como base para hacer una pizza ya que al hornearlas quedan muy crujientes y para los que nos gustan las masas de pizza finas y crujientes, son magníficas.

Otros alimentos low-carb interesantes

Además de estos productos especializados, existen productos más tradicionales que puedes encontrar en el supermercado que de manera natural te pueden ayudar a adelgazar porque son bajos en carbohidratos y son igualmente válidos para tomar entre horas o como sustitución de una comida en la oficina de manera esporádica. Yo suelo tener en mi oficina alguna bolsa de cortezas de cerdo, algo de queso en la nevera, un poco de cecina y las consabidas latas de pescado en aceite de oliva virgen extra, además de un vaso mezclador, agua fría y un bote de proteína de caseina..

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Apostar por el pescado fresco para adelgazar

Pescado fresco de temporadaSi te has propuesto adelgazar y has comenzado a reducir la ingesta de carbohidratos en tu dieta diaria, es más que probable que al principio te cueste trabajo decidir qué comer cada día. Curiosamente, el nutriente que con más facilidad nos hace engordar, que es el carbohidrato, es precisamente el que tenemos en la base de nuestra alimentación, por lo que cuando decidimos reducir su consumo para poder adelgazar, es normal que nos cueste trabajo encontrar alimentos libres de carbohidratos porque estamos más que acostumbrados a comer hidratos de carbono todos los días a todas las horas. Precisamente por ese motivo, muchas personas tienen problemas para configurar sus menús los primeros días hasta que le pillan un poco el truco a la lista de la compra.

Cuando nos disponemos a adelgazar, probablemente uno de nuestros mejores aliados es el pescado, especialmente el pescado fresco. La suerte que tenemos si queremos adelgazar y vivimos en España es que la mayoría de nuestras ciudades disponen de buen abastecimiento de pescado, algo que no es de extrañar teniendo en cuenta que somos un país bañado por el mar al norte, al este y al sur, y que incluso al Oeste tenemos las lonjas de Portugal que abastecen a buena parte las poblaciones limítrofes por ese lado.

El pescado fresco es idóneo para adelgazar por varios motivos. Para empezar -y como es lógico-, está libre de carbohidratos. En segundo lugar, su componente principal es la proteína de alta calidad y magnífico valor biológico, algo imprescindible para perder peso sin sufrir una merma en nuestra masa muscular. En tercer lugar, muchas especies de pescado contienen además grasas de altísima calidad que son igualmente imprescindibles para mantenernos sanos mientras adelgazamos. Aunque estemos más que acostumbrados a leer y escuchar que es importante no ingerir grasa para adelgazar, si has leído cualquiera de mis libros ya sabes que esto no es exactamente así. La grasa, en grandes cantidades, nos impedirá adelgazar e incluso nos hará engordar, pero resulta que los carbohidratos y la proteína pueden potencialmente causar el mismo efecto. Como en muchas cosas en la vida, la virtud de la ingesta de grasa está en su justa medida.

Pescado fresco del mercado de AtarazanasAdemás de los dos macronutrientes que componen el pescado, las proteínas y las grasas, los pescados y mariscos en general son además ricos en micronutrientes, algo que hace de ellos una elección todavía mejor para adelgazar, porque nos aseguramos un gran aporte de elementos que son imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Muchas personas opinan que para adelgazar es suficiente con cerrar la boca, pero lo cierto es que esto puede ser medianamente efectivo únicamente para perder peso, que no es lo mismo que adelgazar, que significa perder grasa.

Aunque lo idóneo para adelgazar es consumir pescado fresco, muchas de las propiedades del pescado se mantienen prácticamente inalteradas si lo consumimos congelado o en conserva. Personalmente no tengo tiempo de ir al mercado a diario, pero es fácil verme en el mercado central de Atarazanas de Málaga los sábados a primera hora. Normalmente compro pescado para toda la semana o incluso para dos semanas. Una parte de ese pescado va a la nevera y otra parte va al congelador durante unos días. Esto nos permite ir consumiendo pescado durante toda la semana, cocinándolo prácticamente de todas las formas posibles y consumiéndolo como más me gusta personalmente, que es crudo. Lógicamente, no consumo cualquier pescado crudo y la mayoría de ellos los congelo previamente, así que si no tienes costumbre de consumir pescado crudo, antes de intentarlo debes asesorarte un poco acerca del anisakis y otros parásitos que pueden estar presentes en ciertas especies. En este artículo del blog del libro Cocinar sin Carbohidratos hablo un poco sobre el tema.

A donde quiero llegar es que para adelgazar rápido sin perder la salud hay que imponerse unos menús que sean variados no sólo en cuanto al origen de los alimentos, sino también en cuanto a la composición de los mismos, y solo cuando esta sea rica en proteínas y grasas de calidad y aporte los micronutrientes que nuestro organismo necesita lograremos adelgazar rápidamente y mantener nuestra masa muscular intacta mientras lo hacemos.

Para no caer en la rutina y abandonar nuestro propósito de luchar contra la grasa acumulada, podemos cocinar el pescado de diversas maneras, incluso frito, siempre y cuando no contenga una gran cantidad de aceite ni usemos demasiados carbohidratos en su rebozado. Para ello, podemos rebozarlo con salvado de trigo fino y freírlo en aceite muy caliente, preferiblemente de coco -que no se estropea con la temperatura-, de modo que sellemos el rebozado al introducirlo en el aceite manteniendo dentro todo el jugo del pescado con muchos de sus micronutrientes en él. Recuerda que el pescado no debe estar muy hecho para que esté jugoso y tenga buen sabor, pero no olvides tampoco que ciertas especies como por ejemplo la merluza (pescadilla, etc.) suelen estar contaminadas con anisakis y deben ser cocinadas por completo o bien congeladas previamente al menos 48 horas a muy baja temperatura.

Salmón fresco noruego cortado en filetesEn cuanto a la variedad, prácticamente cualquier especie me sirve. Personalmente me gusta todo el pescado y sólo le hago ascos a los de piscifactoría. Cuando voy al mercado miro qué pescados frescos han entrado y compro en función de la calidad y el precio, pero soy frecuente consumidor de borriquetes, lenguados, salmones, sardinas, boquerones, rapes, peces limón, corvinas, meros y en realidad una larga lista de pescados salvajes frescos. Lo mismo ocurre con el marisco, que consumo cuando el precio es razonable y ajustándome a las temporadas de cada especie y a sus precios. Por ejemplo, compro chirlas (almejas de Málaga) cuando están a 2 o 3 euros el kilo, en temporada, no cuando están a 11 o 12 euros y compro cigalas pequeñas de Estepona o Vélez cuando rondan los 12-14€/kg, que preparo crudas al estilo Veneciano (Scampi Crudi).

Así que ya lo sabes, si te estás planteando adelgazar o bien ya has comenzado en esta aventura y quieres ampliar tu horizonte gastronómico, mira hacia el mar. Siempre hay algún pescado de temporada en oferta que puede cocinarse de mil maneras, que te ayudará a adelgazar y que te nutrirá de manera absolutamente inigualable. En unos días publicaré algunas recetas muy sencillas para preparar pescado, así que si todavía no lo has hecho te sugiero que te suscribas al blog usando el botón que viene a continuación para no perdértelas.

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Estancarse al adelgazar

Estancamiento en la pérdida de peso al adelgazarCuando comenzamos a adelgazar siguiendo un plan nutricional bajo en carbohidratos, los primeros resultados son, además de rápidos, espectaculares. Como explico en el libro, lo primero que perdemos es el líquido retenido en exceso, algo que puede posibilitar que nos deshinchemos y perdamos dos o tres kilos en los primeros días. Sin embargo, adelgazar no es perder líquido. Adelgazar es perder la grasa que acumulamos en exceso y eso no es cosa de un día ni de dos. No podemos perder una cantidad infinita de grasa en un sólo día. Los estudios apuntan a que podemos quemar -en circunstancias normales de actividad- entre 200 y 300 gramos de grasa acumulada en un día. Esto situaría la cantidad máxima que podemos perder de grasa en un mes entre los 6 y los 9 kilos, pero en esta frase la palabra más importantes es «máxima».

Lo primeros que debemos entender cuando queremos adelgazar es que nuestro cuerpo es único. No hay dos cuerpos iguales y por lo tanto no pueden existir dos resultados exactamente iguales. Es absolutamente cierto que la mayoría de las personas obtienen resultados muy rápidos y logran adelgazar mucho siguiendo este tipo de alimentación, pero en esta ocasión la palabra importante es «mayoría». Adelgazar, desafortunadamente, no obedece a leyes exactas de la física, sino más bien a aproximaciones. Esto se debe a que una gran cantidad de factores externos a nuestro plan nutricional son importantes para la pérdida de peso. En efecto, una gran cantidad de procesos, hormonas y reacciones químicas ocurren en nuestro organismo cada día, tratemos de adelgazar o no. Cuando estamos adelgazando, ocurren incluso distintos procesos a los que ocurren cuando comemos con supuesta normalidad, pues el metabolismo cambia para obtener la mayoría de la energía de la grasa. Por todo ello, los resultados son impredecibles en cuanto a exactitud, si bien podemos trabajar para que adelgazar sea un camino relativamente sencillo y eficiente, como cuentan muchas personas en sus testimonios.

El problema que se presenta al estancarse al adelgazar es algo que suele afectar más a las mujeres que a los hombres, especialmente a las mujeres de mediana edad. Hay muchas páginas escritas sobre el tema, pero sintetizándolo mucho, las hormonas que juegan un papel fundamental en la pérdida de peso se alteran con procesos más propios de la mujer que del hombre. Sin embargo, adelgazar es un proceso que está al alcance de todas las personas independientemente de su sexo. Lo único que ocurre es que a algunas personas les llevará más tiempo y a otras menos, pero al final, y salvo casos muy concretos con patologías concretas, adelgazar, al final, adelgaza todo el mundo.

Al hilo de este razonamiento, quiero dedicar unos minutos a contestar globalmente una pregunta que recibo con cierta frecuencia y que aunque está más que contestada en los comentarios, me sigue llegando, y se refiere a qué hacer cuando uno se estanca mientras está adelgazando, o sea, que durante unos días o incluso semanas, no ve cambios en el dial del peso o incluso ve ligeros aumentos de la masa corporal.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la masa corporal -lo que comúnmente llamamos peso corporal- es sólo uno de los indicadores que necesitamos evaluar para entender lo que ocurre en nuestro cuerpo. Tan importante es la masa corporal total como su composición. De nada sirve saber que nuestra masa corporal es de 80kg por ejemplo si no conocemos como está compuesta esa masa. No voy a darle muchas vueltas a este tema porque ya escribí acerca de ello en un artículo que puedes consultar pinchando aquí, pero al menos quiero recordar que el hecho de que la masa baje o suba en nuestra báscula es sólo parcialmente importante. Por ejemplo, si la masa sube porque retenemos líquido, por ejemplo durante el período en las mujeres, la importancia es relativa pues esos kilos desaparecerán cuando expulsemos el agua retenida en exceso.

Analizador de masa corporal para adelgazarDicho esto, es lógico plantearse que si queremos ser meticulosos con nuestro peso midiendo los gramos que ganamos o perdemos a diario necesitamos un peso que además de medir la masa corporal nos muestre su composición, esto es, cuanto músculo, cuanta grasa y cuanta grasa visceral tenemos. Si además mide el agua, mejor. Puedes encontrar analizadores de masa corporal en tiendas como Amazon. Las más fiables son las Omron y las Tanita, y es mejor si son tetrapolares, o sea, tienen sensores en las cuatro extremidades (uno en cada pie y uno en cada mano). Ojo porque como en cualquier aparato avanzado hay que aprender a interpretar los resultados. Si te animas a conseguir uno, no dejes de leer las instrucciones porque muchas veces las cosas no son como parecen.

Una vez que podemos analizar con cierta exactitud lo que ocurre en nuestro cuerpo mientras adelgazamos, lo siguiente que tenemos que explorar son los motivos que pueden producir ese estancamiento al adelgazar del que habíamos hablado antes. Uno de los principales motivos de estancamiento al adelgazar es un motivo fantasma, o sea, no es real, y puede observarse al analizar la composición corporal. Ocurre con relativa frecuencia que alguien me dice que ha dejado de adelgazar porque no consigue bajar más peso, pero sin embargo continúa bajando volumen. Esto es algo de lo que ya hablé en el artículo titulado «Adelgazar o Perder Peso«, pero lo repasaré brevemente. Puede ocurrir que tras un inicio prometedor con una rápida pérdida de masa, el peso se estanque y parezca que no podamos adelgazar más. Sin embargo y pese a que aparentemente no adelgazamos, sí seguimos perdiendo volumen corporal. Esto es debido a que la grasa pesa aproximadamente la mitad que el músculo. Si a la vez que adelgazamos, es decir, que perdemos grasa, estamos ganando músculo, y por volumen perdiésemos el doble de grasa que el músculo que ganásemos, nuestro peso se mantendría estable al tiempo que nuestro volumen se iría reduciendo.

¿Quién suele tener este problema al adelgazar? Principalmente las personas que han seguido en el pasado dietas hipocalóricas con una gran base de hidratos de carbono, pues durante esas dietas arruinaron parte de su masa muscular. Ahora, con una dieta más adecuada y rica en proteínas de calidad, el organismo aprovecha para volver a construir el músculo que habíamos perdido con anterioridad. Este proceso puede durar varios meses durante los cuales la pérdida de masa corporal total (el peso) puede verse afectado, pero desde luego el volumen corporal debería continuar bajando. Por ello, como dije al principio, se trata sólo de un estancamiento aparente que seremos capaces de detectar con facilidad si contamos con un analizador de masa corporal, o si prestamos cierta atención a como nos queda la ropa.

Sin embargo, existen otros motivos reales por los que podríamos sufrir un verdadero estancamiento al adelgazar. El principal que he detectado hablando con bastantes personas de este tema es la relajación. Con el tiempo muchas personas suavizan sus hábitos y, por ejemplo, ponen menos atención a las medidas de los alimentos que ingieren, se saltan algunas comidas llegando a la siguiente con hambre (algo de lo que hablo en este artículo), o simplemente introducen más hidratos de carbono de los adecuados y es probable que interrumpan la cetosis que les permitía perder grasa con relativa facilidad. No voy a hablar mucho de esto porque creo que cada persona debe ser responsable y consecuente con sus actos. Si seguimos unas pautas al pie de la letra y nos funcionan y de repente flexibilizamos el rigor que tan buenos resultados nos estaba ofreciendo, produciendo que nos estanquemos y no logremos seguir adelgazando, no hay que ser muy listo para saber lo que tenemos que hacer para recuperar el ritmo, ¿verdad?

Edulcorantes para adelgazarPero existen todavía otros motivos que podrían hacer que nos estanquemos al adelgazar y quiero repasar alguno de ellos. Unas de las cosas que pueden hacer que nos estanquemos en un peso y no logremos adelgazar más allá de dicho peso es el uso de edulcorantes. Está demostrado científicamente que para algunas personas el uso de edulcorantes tiene un efecto negativo en la pérdida de peso, incluso de edulcorantes acalóricos, o sea, de los que no aportan energía a la dieta. Lo que ocurre es que dado que la digestión comienza en la boca, el cerebro de algunas personas confunde el dulzor de los edulcorantes con la presencia de azúcar, y al notar el dulzor en las papilas gustativas de la lengua manda la orden al páncreas para segregar insulina en previsión de una subida súbita de la glucosa en sangre. Si has leído mi libro Adelgazar sin Milagros entonces ya sabes que la presencia de la insulina en sangre imposibilita que se pueda volcar la grasa estancada en el tejido adiposo de vuelta a la sangre para poder utilizarla como combustible. Por ello, uno de los principios que debemos observar con mayor riguridad si queremos adelgazar rápidamente es el de tratar de no generar picos de glucosa, que inevitablemente vienen seguidos de picos de insulina.

Pues bien, como decía antes, algunas personas segregan insulina al ingerir alimentos dulces, incluso si están edulcorados con edulcorantes distintos al azúcar. He visto incluso el caso de una persona que no lograba perder peso y que al dejar de consumir chicles sin azúcar (edulcorados) volvió a perder peso de manera normal. Los estudios también dicen que de las personas que tienen ese problema -que no son todas- muchas de ellas se acababan acostumbrando al uso de edulcorantes y dejaban paulatinamente de segregar insulina. De este modo, si tomas edulcorantes con tus infusiones o bebidas gaseosas (zero, light..) y crees que podrías tener este problema, tienes dos maneras de afrontarlo. La primera es suprimir de golpe los edulcorantes durante un par de días o tres, por completo, y ver si vuelves a adelgazar con normalidad. Si esto ocurre, ya sabes cual era el origen de tu problema. La segunda opción es esperar y ver si de manera espontánea vuelves a perder peso en caso de que tu cuerpo llegue a acostumbrarse a la presencia de edulcorantes en tu dieta. Si me preguntas a mí, yo soy más de coger el toro por los cuernos, así que me gusta más la primera opción, entre otras cosas porque la paciencia no es una de mis virtudes.

Realizar sentadillas ayuda a adelgazarOtro motivo de estancamiento al adelgazar puede ser un metabolismo lento que se vuelve aún más lento con la dieta. En esencia, la pérdida de grasa responde a la necesidad del organismo de generar energía a partir de las reservas adiposas que tenemos almacenadas. Si no hay necesidad de generar energía, difícilmente quemaremos un solo gramo de grasa ni lograremos adelgazar. ¿Recuerdas aquello de Mahoma y la montaña? Pues te propongo que te des un paseo a la montaña, y lo digo casi literalmente. Si el problema es de balance energético, podemos incrementar nuestras necesidades durante un par de días o tres y observar los resultados. Por ejemplo, una caminata diaria a paso relativamente ligero, sin subir demasiado las pulsaciones, y durante una hora debería ser suficiente para ver algún resultado notable pasados tres días. Pero nuevamente, si eres como yo y quieres abordar el problema directamente y sin equívocos, te propongo que hagas un poco de ejercicio intensivo y concentrado a intervalos. Yo lo haría durante un par de días con un día en medio de descanso y el tipo de ejercicio es indiferente siempre que cumpla estas premisas: 1) Intenso, o sea, muy exigente, pero durante poco tiempo, por ejemplo sentadillas, flexiones, o cualquier otro ejercicio con un requerimiento energético alto. 2) A intervalos, o sea, que hagamos el ejercicio durante un breve espacio de tiempo, por ejemplo 20 segundos, y descansemos al menos el mismo tiempo. Para personas que no estén acostumbradas, el descanso puede ser el doble o el triple que el ejercicio. Por ejemplo, te propongo hacer sentadillas tan rápido como puedas durante 30 segundos, descansar durante un minuto y volver a empezar. Si eres capaz de hacer 6 series de este sencillo ejercicio de alta intensidad habrás hecho tan sólo 9 minutos de ejercicio en casa, pero serán suficientes para ayudar en la combustión de las grasas. Si no tienes costumbre de hacer ejercicio, vas a tener agujetas, y si no las tienes debes plantearte que la intensidad o el tiempo no han sido suficientes para acelerar tu metabolismo.

Un tercer motivo de estancamiento al adelgazar es el azúcar escondida en los alimentos. Si has comenzado a utilizar algún producto procesado o bien una nueva marca de proteínas, debes leer minuciosamente la composición y los valores nutricionales. En el caso de las proteínas, se trata de un mercado donde existen muchos engaños y cada vez que un laboratorio analiza una marca de proteínas suele encontrarse con que estas contienen azúcar o más azúcar que la declarada. Siempre que puedas, utiliza productos frescos en lugar de procesados y si sospechas que tus proteínas pueden ser el problema, deja de tomarlas durante un par de días o tres a ver que pasa. Algunos alimentos son potencialmente seguros para probar si este es el problema, como por ejemplo los huevos, el pescado fresco, el pescado enlatado en aceite y otros productos preparados cuya composición sea muy básica (por ejemplo, atún y aceite). Una prueba que suele concluir fácilmente si este es o no el problema es tomar durante uno o dos días sólo batidos de Casein Pro o una alternancia de Casein Pro con alimentos seguros como los que acabo de mencionar. Si el problema estaba en algún producto que estábamos ingiriendo previamente, al realizar esta prueba deberíamos volver a la pérdida de peso con relativa facilidad en un día o dos y luego por eliminación deberíamos ser capaces de aislar el alimento problemático.

Un último apunte al hilo del tema que nos ocupa hoy. Muchas personas me preguntan acerca de las tiras de cetosis al adelgazar. Como ya he explicado en otras ocasiones, las tiras de análisis de cuerpos cetónicos en la orina son útiles cuando queremos adelgazar para saber si estamos en cetosis, pero sólo durante los primeros quince días. Después de aproximadamente 15 días en cetosis lo normal es que el organismo no produzca más cuerpos cetónicos de los que necesita, por lo que dejará de expulsar el excedente por la orina y por tanto las tiras no se mancharán. Esto NO quiere decir que ya no estemos en cetosis. Después de 15 días siguiendo este tipo de alimentación deberíamos saber reconocer cuando estamos en cetosis por otros motivos. A mí por ejemplo se me hace muy notorio en la energía que siento cuando estoy en cetosis que me hace ir a una velocidad extra todo el día y me cueste parar de escribir cuando llevo casi dos mil quinientas palabras como hoy en este artículo. Vale, ya lo dejo… 🙂

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Adelgazar rápido con resultados reales

Adelgazar rápido con resultados realesEn estos años que han pasado desde la publicación del libro Adelgazar sin Milagros he podido comprobar de primera mano que el mismo método que me funcionó a mi para adelgazar rápido le ha funcionado a una gran cantidad de personas. Basta con darse un paseo por esta web para leer los resultados y los testimonios que los lectores van dejando. En estos años, además, se han ido publicando artículos científicos que corroboran la práctica totalidad de las ideas que vine a exponer en el libro, la mayoría de ellas aprendidas de leer y seguir la Isodieta, y que hacen que las personas adelgacen con cierta facilidad sin pasar hambre. Lógicamente, los resultados difieren de una persona a otra porque no hay dos personas iguales, pero aquí la diferencia es menor y la práctica totalidad de las personas con las que he hablado han logrado adelgazar rápido y han obtenido resultados reales en cuanto a pérdida de grasa se refiere.

Las personas que siguen con más rigor el método obtienen resultados que pueden tacharse casi de increíbles porque adelgazan tan rápido que les cuesta creérselo. Hace tiempo que no actualizo los testimonios en la web porque no tengo tiempo de ir recolectándolos todos y porque veo que la gran mayoría habla de resultados similares a los ya contados por otras personas. Pero hoy me he querido detener a escribir esto porque uno de mis mejores amigos, que era bastante escéptico, se decidió a empezar el sábado -contra mi consejo, que ya sabéis que es empezar siempre un lunes, y se decidió a adelgazar. El caso es que mi amigo ha pasado un verano un poco desfasado y prácticamente estaba en registros records de peso, siendo una persona que siempre se ha cuidado mucho. Tanto es así que en su intento por llevar una vida sana hacía lo típico: desayunaba y cenaba cereales, abundancia de frutas, nada de grasa, todo desnatado, light o bajo en grasa, trataba de no ingerir colesterol e incluso tomaba una pastilla para mantenerlo a raya. En fin, un caso de manual llevado por la «nutrición» médica.

Sin embargo, mi amigo sufría de problemas gástricos que él achacaba a la edad: ardores, reflujos, gases, etc. y por supuesto no podía cenar con normalidad, ni comer picante, ni muchas otras cosas que yo puedo hacer con normalidad incluso minutos antes de acostarme si así lo deseo. El caso es que mi amigo me había visto adelgazar rápido y conocía de primera mano los resultados reales que yo obtuve, pero por algún motivo seguía siendo escéptico. En algún momento debió pensar que no tenía nada que perder y el sábado pasado me asaltó literalmente para que le explicase esto con un poco de detalle. Otra cosa no sé, pero cabezón es con ganas, y aunque le pedí que empezase el lunes, el mismo sábado por la noche ya había cambiado sus hábitos.

El domingo se sentía flojo pero hoy ya se ha levantado con la típica euforia que proporciona la entrada en cetosis, ha perdido casi 3 kilos en dos días (¡¡¡me ha llenado el whatsapp de fotos!!!) y está absolutamente encantado de que un pantalón que le apretaba el viernes ahora le baile. Ya se lo había advertido: retenía una brutalidad de líquido por el tipo de dieta «sana y equilibrada» que llevaba y en cuanto se ha pasado al «lado oscuro», lo ha soltado de golpe. La cara le ha cambiado, la ropa le queda holgada, se siente de maravilla, y, ojo al dato, ha dejado de tomar su pastilla diaria de omeprazol porque no siente ningún problema gástrico. ¿Magia? Ni mucho menos. Son los resultados reales que se obtienen cuando se antepone el sentido común a los tópicos a la hora de adelgazar.

Sin embargo, esta carrera no ha hecho más que empezar para mi amigo, como para muchos de vosotros, y os recuerdo que no se trata de un sprint, sino de una carrera de fondo. Cada día, cada semana, cada mes y cada año, los beneficios de seguir este tipo de alimentación son notables, ya no solo para adelgazar -puesto que se trata de la dieta más rápida y segura para adelgazar que conozco- sino para la salud en general. Los problemas digestivos son la punta del iceberg. En mi caso me quité de encima varios problemas de salud en unas pocas semanas, incluyendo ansiedad, taquicardias, dolores musculares, problemas gástricos, problemas hepáticos, etc. Y todo ello, sin tomar medicamentos y comiendo comida de calidad. Si estás pensando en la típica dieta en la que solo puedes comer piña, o solo puedes comer sopa de cebolla, o solo puedes comer ensalada y arroz cocido, has llegado a la web equivocada, o mejor dicho, has tenido la suerte de llegar a la web adecuada. Los que estamos por aquí podemos comer productos de calidad: carnes, pescados, huevos, lácteos, mariscos, y una buena cantidad de verduras adecuadas, que no son todas, y además lo hacemos seis o siete veces al día. En otras palabras, aquí comemos mucho y bien. Y si no me crees, siempre puedes echar un vistazo a la sección de recetas del blog o visitar la web de mi libro Cocinar sin Carbohidratos.

Y sin embargo, comiendo estos alimentos ricos en proteínas y grasas, logramos adelgazar. Somos enemigos de los productos desnatados y adoramos los productos frescos. No le quitamos la grasa a nada y no nos tiembla la mano usando aceites o mantequilla. Además, no nos gusta pasar hambre. Es cierto que los primeros días, por el cambio metabólico que inducimos, las sensaciones pueden ser diversas, pero en un par de días o tres, la mayoría de personas alcanza un estado tan sensacional que prácticamente nadie quiere renunciar a sentirse así.

Al igual que ha hecho mi amigo, esta es una buena época para empezar a cambiar los hábitos alimenticios. Adelgazarás rápido, y tu cuerpo te lo agradecerá mejorando notablemente su salud, de eso no hay duda, pero es que en el plano netamente anímico, te sentirás como hace años que no te sentías. Y si crees que no es cierto, simplemente lee aquí o en cualquier otra web lo que piensan las personas que siguen este tipo de planes nutricionales, que huyen de pirámides comerciales y se centran en la realidad científica del metabolismo humano. Si quieres adelgazar rápido y quieres sentirte bien, comienza por comprender como funciona tu cuerpo. Si en algo coincide prácticamente todo el mundo es en que mi libro Adelgazar sin Milagros es una lectura amena que enseña una buena cantidad de cosas que la mayoría de las personas desconoce y son clave para entender como funciona nuestro cuerpo. Y por supuesto, si conoces a alguien a quien le pueda interesar, no dudes en utilizar los conectores sociales para compartir el contenido de este blog.

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