Receta de Pan de Lino para Adelgazar

Rebanadas de Pan de Lino

Rebanadas de Pan de Lino

Probablemente la pregunta más recurrente que recibo se refiere a qué se puede desayunar. Sin duda, la mayoría de las personas están acostumbradas a desayunar con pan y cuando comienzan su nueva rutina nutricional para adelgazar este alimento es una de las primeras cosas que echan de menos. Cuando uno quiere adelgazar, una de las primeras cosas en las que piensa es en el pan integral. Lamentablemente, como denuncio en este artículo, prácticamente no hay pan realmente integral y los panes que se pueden comprar con facilidad, lejos de ayudarnos a adelgazar, dificultan la tarea.

Muy pronto verá la luz un libro de recetas en el que estoy trabajando junto con mi colaboradora Ana Román, coautora del libro, y en el habrá una sección entera dedicada a panes adecuados para la Isodieta y otras dietas que suprimen los carbohidratos. Básicamente, se trata de compaginar nuestro esfuerzo para adelgazar con unos panes realizados a base de fibras, grasas y proteínas que no aporten carbohidratos asimilables, tengan buen sabor y, como dije al principio, sean una alternativa eficiente para el desayuno.

Hoy os traigo una receta que hice anoche con muy buenos resultados. Se trata de un pan que no tiene sólo uno o dos gramos de carbohidratos asimilables, aporta un montón de fibra, y tiene proteínas y grasas de alto valor biológico, procedentes del huevo. Lo podéis comer sin miedo porque contribuirá a vuestro esfuerzo por adelgazar aportando los verdaderos nutrientes esenciales y una gran cantidad de fibra. Para colmo, es realmente barato y rapidísimo de preparar. Creo que podríamos denominar esta receta como la súper-receta del pan para adelgazar.

Información nutricional
Receta de Pan de Lino para Adelgazar
Cantidad por ración
Calorías 212 Calorías de la grasa 153
% valor diario*
Grasa total 17g 26%
Grasas saturadas 3g 15%
Grasas poliinsaturadas 9g
Grasas monoinsaturadas 2g
Colesterol 148mg 49%
Sodio 436mg 18%
Potasio 199mg 6%
Carbohidratos totales 8g 3%
Fibra dietética 6g 24%
Azúcares 1g
Proteínas 10g 20%
Vitamina A 8%
Vitamina C 1%
Calcio 8%
Hierro 13%
* Porcentajes diarios basados en una dieta de 2000 calorías.


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Receta de Pan de Lino para Adelgazar
Esta sencilla receta de Pan de Lino se elabora sin dificultad en sólo 5 minutos y nos permite disfrutar de un buen pan casero que nos ayuda a adelgazar.
Pan de Lino
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Tiempo de preparación 5 Minutos
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Ingredientes
Tiempo de preparación 5 Minutos
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Ingredientes
Pan de Lino
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Instrucciones
  1. Molemos las semillas de lino dorado en una batidora hasta obtener una especie de harina marrón. También podemos comprar las semillas molidas directamente en estos prácticos paquetes. Lo interesante de las semillas de lino dorado son sus valores nutricionales. Por cada 100 gramos de semillas tenemos 23g de proteínas (de bajo valor biológico), 4 gramos de hidratos de carbono y 40 gramos de grasas de alta calidad. Además, estos 100 gramos de producto aportan 25 gramos de fibra digestiva, que es una cantidad espectacular y nos viene muy bien en nuestra dieta para adelgazar.
  2. En un cuenco batimos un huevo, le añadimos la sal y el orégano y, a continuación, las semillas de lino dorado molidas. Al mezclarlo todo saldrá una pasta bastante espesa, de modo que le añadimos un par de cucharadas de agua para hacerla un poco más líquida. Opcionalmente, se le pueden añadir unas cuantas semillas (pipas) de girasol crudas, son un magnífico complemento a este delicioso pan.
  3. Una vez que tenemos la masa lista, aceitamos ligeramente un molde y vertemos la masa dentro. Yo he usado para la foto un tupper con forma de rebanada de pan de molde, así que me ha salido una gran rebanada de pan con forma de pan de molde, como aparece en la foto. Como es muy gorda, se puede partir por la mitad con un poco de cuidado para acabar con dos buenas rebanadas de pan de lino, como muestro en la foto de abajo, que podemos usar para desayunar o para hacernos un buen sándwich con un relleno que sea nutritivamente adecuado, desde un buen jamón hasta un poco de atún en aceite de oliva virgen extra.
  4. Metemos el molde en el microondas durante 3 minutos, y retiramos y desmoldamos rápidamente al terminar para evitar que se cree humedad que moje el pan. Podemos dejarlo enfriar unos minutos sobre una rejilla para evitar que la condensación lo humedezca. Si esto ocurriese, podemos usar unas toallas de papel de cocina para secar el exceso de humedad.
Notas de la receta

Para los más sibaritas de los sándwiches, la buena consistencia de este pan permite elaborar un BLT (Bacon, Lettuce and Tomatoes) - Bacon crujiente, lechuga y tomate, con un poco de mayonesa casera, uno de los sándwiches norteamericanos más emblemáticos y sin duda uno de mis favoritos. Eso si, no pasarse con el tomate, ¡que tiene bastante fructosa! Ahora es demasiado temprano, pero quizás más tarde, cuando prepare el desayuno de mis hijos, les robe un poco de bacon que les suelo hacer los domingos y me haga yo mismo uno con este pan, que de tanto escribirlo se me ha apetecido 🙂

Sandwich BLT para adelgazar

Sandwich BLT para adelgazar

Estas rebanadas de pan también se pueden tostar y utilizar con mantequilla, aceite de coco o de cualquier otra forma. Se trata sin duda del pan más versátil de los que he presentado hasta la fecha y con el sabor y textura más parecido al del pan integral, que insisto, no suele ser integral ni válido para adelgazar, pues se elabora con harina de trigo refinada a la que le añaden normalmente salvado.

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Receta de Hígado de Ternera Encebollado al Jerez

Uno de los aspectos con los que me he propuesto mejorar en los próximos meses mi nutrición es aumentar la variedad de carne que como. Lo cierto es que el músculo monopoliza casi por completo la ingesta de carne que realizamos y otras piezas de carne son tan importantes como el músculo para garantizar una apropiada nutrición. Cada pieza de carne tiene unos valores nutricionales distintos y la variedad de micronutrientes que encontramos de una zona a otra del animal es bastante amplia. Del mismo modo, los porcentajes de aminoácidos y ácidos grasos esenciales de cada corte de carne, e incluso de los huesos, es distinto. Variando los cortes que usamos en nuestra alimentación garantizamos un aporte rico en todos los aminoácidos y ácidos grasos que los distintos animales nos ofrecen.

Existe una tendencia actual de practicar lo que algunos llaman la dieta animal y otros la dieta zombi. El principio es básicamente el mismo: cuando un depredador da caza a su presa, lo primero que consume son sus vísceras para, en última instancia, acabar comiendo los músculos. De acuerdo con muchas personas, esto es debido a que la naturaleza del cazador es precisamente ingerir distintos tipos de nutrientes en cada ingesta. Muchos le llaman a esto de manera divertida la dieta zombi porque dicen que este es también el motivo de que, en las películas, los zombis tengan tanto interés en comerse las entrañas de sus víctimas antes que los músculos. En una dieta zombi completa debe haber hígado, riñones, sesos, criadillas y otros órganos.

Lo cierto es que para comenzar, esta semana he comprado hígado fresco de ternera y lo he preparado encebollado con un poco de vino fino de Jerez. En las próximas semanas iré probando otros platos con riñones y otros órganos que nos aportan distintos micronutrientes. Aquí os dejo la receta del hígado, que debo decir que estaba bastante rico, sobre todo teniendo en cuenta que nunca he sido un admirador de la textura de esta carne.

 

Información nutricional
Receta de Hígado de Ternera Encebollado al Jerez
Cantidad por ración
Calorías 368 Calorías de la grasa 144
% valor diario*
Grasa total 16g 25%
Grasas saturadas 9g 45%
Grasas saturadas 0.4g
Grasas poliinsaturadas 2g
Grasas monoinsaturadas 2g
Colesterol 668mg 223%
Sodio 310mg 13%
Potasio 646mg 18%
Carbohidratos totales 10g 3%
Fibra dietética 0.2g 1%
Azúcares 1g
Proteínas 40g 80%
Vitamina A 1562%
Vitamina C 5%
Calcio 1%
Hierro 72%
* Porcentajes diarios basados en una dieta de 2000 calorías.

 

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Receta de Hígado de Ternera Encebollado al Jerez
Esta receta de hígado encebollado al Jerez contiene unos nutrientes distintos a la de otros cortes de carne, lo que la hace ideal para aportar variedad a nuestra dieta sin alejarnos del objetivo de perder peso.
Hígado Encebollado al Jerez
Votos: 1
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Tiempo de preparación 20 Minutos
Raciones
Raciones
Ingredientes
Tiempo de preparación 20 Minutos
Raciones
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Ingredientes
Hígado Encebollado al Jerez
Votos: 1
Valoración: 4
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Instrucciones
  1. En una olla ponemos el aceite de coco a calentar y añadimos la cebolla cortada fina en julianas. Rehogamos hasta que la cebolla esté tierna y añadimos los ajos cortados en láminas finas. Subimos un poco el fuego y añadimos el hígado de ternera en taquitos. La idea es que el aceite esté caliente para que selle la carne y esta se mantenga jugosa.
  2. En cuanto tengamos la carne sellada (ha cambiado de color) añadimos el vino y conforme empiece a hervir le bajamos el fuego. Añadimos sal al gusto y dejamos cocer a fuego lento hasta que la carne esté completamente cocinada.
Notas de la receta

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Receta de Tortilla de Calabaza con Jamón y Queso

Si echas de menos la tortilla de patata o simplemente te la reclaman tus hijos de vez en cuando y prefieres evitar darles patatas, esta receta es una alternativa perfectamente compatible con tu rutina diseñada para adelgazar. La calabaza, al igual que el calabacín, es una verdura apropiada para adelgazar porque tiene pocos carbohidratos y una gran cantidad de fibra. En concreto la calabaza tiene 4,5g de hidratos de carbono por cada 100 gramos de producto crudo comestible (sin cáscara) y cerca de 3 gramos de fibra. Si bien es cierto que su índice glucémico es alto (entre 65 y 75, dependiendo de la variedad) su ingesta en cantidades normales no tendrá impacto en la glucemia por su bajo contenido en hidratos.

Esta receta que os traigo hoy, para seis personas, lleva 1,2 Kg de calabaza pelada, o lo que es lo mismo 200 gramos de calabaza por persona, o sea, 9g de carbohidratos de índice glucémico alto, algo que considero perfectamente tolerable y que nos aportará 6 gramos de fibra que nos vendrán muy bien. Esta receta es una variante más indicada para niños de la receta original de Ana Román que publicaremos próximamente en un libro de recetas que estamos preparando y que lleva queso de cabra para neutralizar el dulzor de la calabaza.

Como veréis por la pinta, el resultado final no es muy distinto al de la tradicional tortilla de patata y aunque mis hijos preguntaron por el color naranja de la “patata”, les dijimos que eran patatas naranja antes de que se la comieran y después les admitimos que era calabaza. En cualquier caso se la acabaron comiendo sin mayor problema.

 

Información nutricional
Receta de Tortilla de Calabaza con Jamón y Queso
Cantidad por ración
Calorías 321 Calorías de la grasa 189
% valor diario*
Grasa total 21g 32%
Grasas saturadas 11g 55%
Grasas poliinsaturadas 1g
Grasas monoinsaturadas 4g
Colesterol 314mg 105%
Sodio 918mg 38%
Potasio 439mg 13%
Carbohidratos totales 8g 3%
Fibra dietética 0.4g 2%
Azúcares 1g
Proteínas 26g 52%
Vitamina A 138%
Vitamina C 12%
Calcio 29%
Hierro 12%
* Porcentajes diarios basados en una dieta de 2000 calorías.

 

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Receta de Tortilla de Calabaza con Jamón y Queso
Esta deliciosa receta de tortilla de calabaza está indicada si quieres adelgazar sin renunciar a la típica tortilla española, pues su textura y sabor es muy parecido.
Receta de Tortilla de Calabaza con Jamón y Queso
Votos: 1
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Tiempo de preparación 45 Minutos
Raciones
Raciones
Ingredientes
Tiempo de preparación 45 Minutos
Raciones
Raciones
Ingredientes
Receta de Tortilla de Calabaza con Jamón y Queso
Votos: 1
Valoración: 4
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Instrucciones
  1. En una sartén grande ponemos la mitad del Aceite de Coco y añadimos la calabaza cruda cortada en láminas o en taquitos, según el gusto de cada uno, para saltearla hasta que esté tierna. El tiempo dependerá del tipo de calabaza, así que lo mejor es ir probando cada dos o tres minutos porque no queremos que se quede demasiado blanda y se deshaga convirtiéndose en una pasta. Una vez que haya perdido la dureza y tenga una textura apropiada para hacer una tortilla como si fuese de patata, la sacamos de la sartén y la  apartamos en un cuenco dejando que se enfríe.
  2. Por otro lado, vamos cortando el jamón cocido en taquitos de un tamaño similar o algo más pequeños que la calabaza. En un cuenco grande batimos los huevos y añadimos la sal. Una vez que la calabaza se ha enfriado ligeramente se la añadimos también al huevo para evitar que se cuaje por la temperatura de la calabaza.
  3. En una sartén grande (yo uso la misma en la que salteé la calabaza) ponemos el resto del aceite a calentar y cuando esté caliente y empiece a humear añadimos la mitad de la mezcla de huevo, calabaza y jamón. Bajamos un poco el fuego y añadimos una capa de mozzarella en lonchas cubriendo toda la superficie de la tortilla. Inmediatamente añadimos encima la otra mitad de la mezcla.
  4. La idea es que el queso fundido quede en medio de la tortilla para evitar que se pegue a la sartén. Cuando el huevo esté dorado le damos la vuelta a la tortilla del mismo modo que lo haríamos si fuese una tortilla de patata y la cocinamos por el otro lado también. Para darle la vuelta yo utilizo un gran plato llano de los que venden para pizzas, que es el mismo que aparece en la foto y que luego utilizo para poner la tortilla. Aún así, el peso total es considerable, unos 2 Kg más lo que pese vuestra sartén, así que si no estás acostumbrado dar la vuelta a tortillas grandes y pesadas, mejor pide ayuda y hazlo encima del fregadero, por lo que pueda pasar...
Notas de la receta

Si haces mucha cantidad siguiendo mis indicaciones y te sobra, la puedes conservar en el frigorífico porque está igualmente buena fría. Nosotros comimos dos adultos y 3 niños, uno de ellos adolescente, y nos sobró aproximadamente el 30% de la tortilla, así que ojo con las cantidades si sois pocos en casa.

Tortilla de Calabaza con Jamón y Queso abierta

Tortilla de Calabaza con Jamón y Queso abierta

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Receta de Cookies sin Carbohidratos

Cookies Variadas

Cookies Variadas

Ayer adelantaba en este artículo titulado Cocinar sin Azúcar para Adelgazar que estoy trabajando en preparar recetas tradicionales sin usar la base de la cocina tradicional, que son los carbohidratos, y que más allá del sabor, la estructura de los platos terminados se convierte en un reto mayúsculo en algunos casos.

Hoy vamos a coger el toro por los cuernos y trabajar en un alimento que tradicionalmente ha tenido tres componentes estructurales, la mantequilla, la harina refinada y el azúcar, y vamos a eliminar dos de esos ingredientes y sustituirlos por otros que nos aporten diferentes cantidades de macronutrientes. En efecto, estas galletas no aportan más que trazas de carbohidratos asimilables. Eso si, debo decir que son muy ricas en proteínas y en grasas y por tanto tampoco cabe abusar de ellas. Sin ir más lejos, ayer tuve que esconderlas del alcance de mis hijos pequeños para que no se las comiesen todas de una sentada.

Básicamente, para adelantar un poco la receta, he sustituido la harina por proteína en polvo, el azúcar por stevia, y he añadido salvado de trigo fino para obtener una estructura sobre la que crear la masa. Debo admitir que hubo un momento de pánico, antes de añadir los huevos, en los que la masa no tenía buena pinta y más bien parecía arena de playa, pero en un ataque de desesperación se me ocurrió añadir unos huevos y la leche al menjunje y, creo que a la vista salta que el resultado ha sido óptimo. A ver qué os parecen cuando las probéis…

Información nutricional
Receta de Cookies sin Carbohidratos
Cantidad por ración
Calorías 153 Calorías de la grasa 108
% valor diario*
Grasa total 12g 18%
Grasas saturadas 7g 35%
Grasas poliinsaturadas 1g
Grasas monoinsaturadas 3g
Colesterol 63mg 21%
Sodio 96mg 4%
Potasio 70mg 2%
Carbohidratos totales 4g 1%
Fibra dietética 2g 8%
Azúcares 0.3g
Proteínas 12g 24%
Vitamina A 8%
Calcio 4%
Hierro 4%
* Porcentajes diarios basados en una dieta de 2000 calorías.

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Receta de Cookies sin Carbohidratos
Esta receta de Cookies sin carbohidratos nos permite darnos un capricho dulce sin saltarnos nuestro plan nutricional. Ricas en proteína y grasa y bajas en carbohidratos.
Cookies Variadas
Votos: 0
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Tiempo de preparación 10 Minutos
Tiempo de cocción 20 Minutos
Raciones
Galletas
Ingredientes
Tiempo de preparación 10 Minutos
Tiempo de cocción 20 Minutos
Raciones
Galletas
Ingredientes
Cookies Variadas
Votos: 0
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Instrucciones
  1. Ponemos el horno a precalentar a 160º y preparamos un par de bandejas con papel de hornear para depositar la masa una vez que la tengamos lista.
  2. En un cuenco mezclamos bien la proteína, la sal, el bicarbonato sódico y el salvado. Si hemos usado alguna proteína de caseína con sabor, como hice yo que usé Vitality 95 con sabor a Vainilla, entonces ya tenemos aroma y sabor para las galletas. Si se ha usado otra proteína, igual sería interesante añadir el sabor por otro lado.
  3. En otro cuenco batimos los huevos y mezclamos con la leche y la mantequilla templada, no caliente, y vamos añadiendo la mezcla líquida a la seca removiendo hasta que se mezcle todo bien. Llegará un momento en que será más práctico manejar la mano con las manos limpias que con ningún instrumento, pues la consistencia será más bien espesa.
  4. Cuando tengamos la masa bien mezclada depositaremos pequeñas porciones en las bandejas, respetando suficiente espacio entre ellas. Aunque estas galletas no llevan levadura, el huevo y el bicarbonato hará que crezcan razonablemente durante la cocción. Como la masa es bastante espesa, yo hice bolas como si fueran albóndigas y después las aplasté contra el papel de horno. No os asustéis, el huevo y el bicarbonato le aportarán aire al cocerse y no saldrán demasiado "mazacotas".
  5. En este punto, yo decoré unas cuantas cookies y otras las dejé tal cual. En la foto aparecen unas con chocolate negro, bastante bajo en carbohidratos, otras sin nada, que no contienen carbohidratos asimilables y unas últimas, destinadas a los más pequeños, que contienen, literalmente, un par de gramos o tres a lo sumo de azúcar de colores para decorar. Veo razonable usar unos gramos de azúcar para decorar una galleta destinada a los niños, sobre todo si son inquietos y activos como los míos, pero lógicamente no veo razonable usar un cuarto de kilo o medio kilo como tiene cualquier receta tradicional.
  6. Horneamos las galletas entre 15 y 20 minutos, sacándolas cuando los bordes comiencen a estar ostensiblemente más oscuros que el centro. Las dejamos reposar en la misma bandeja un par de minutos y finalmente las pasamos a una rejilla para que se enfríen.
Notas de la receta

Bon apetit! (pero con moderación...)

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Receta de Pinchitos Morunos de Cordero

Pinchitos Morunos de Cordero

Pinchitos Morunos de Cordero

La receta que os traigo hoy es un clásico en la gastronomía de Málaga, aunque lógicamente viene heredada de nuestros vecinos del otro lado del mediterráneo. Aunque es posible comprar pinchitos morunos en el mercado y el supermercado, habitualmente se trata de recetas industriales que contienen, entre otras cosas, azúcar. Yo opto por preparar los míos dado que no es una tarea complicada y los resultados son muy sabrosos. Esta receta no lleva ningún ingrediente incompatible con nuestro objetivo de adelgazar siguiendo una dieta rica en proteínas y grasas. Se pueden acompañar de cualquier verdura a la plancha que os apetezca, aunque a mi me suele gustar hacerlo del falso arroz Slim Pasta, que se acaba mezclando con los jugos que sueltan los pinchos en el plato.

Para preparar esta receta podéis pedir al carnicero que os parta la carne en los trozos que necesitáis u optar, como hago yo, por pedirle que simplemente me deshuese la pata de cordero y luego encargarme yo en casa de preparar los taquitos apropiados.

Información nutricional
Receta de Pinchitos Morunos de Cordero
Cantidad por ración
Calorías 791 Calorías de la grasa 513
% valor diario*
Grasa total 57g 88%
Grasas saturadas 23g 115%
Grasas poliinsaturadas 4g
Grasas monoinsaturadas 26g
Colesterol 240mg 80%
Sodio 987mg 41%
Potasio 804mg 23%
Carbohidratos totales 3g 1%
Fibra dietética 0.2g 1%
Azúcares 0.5g
Proteínas 61g 122%
Vitamina A 1%
Vitamina C 5%
Calcio 9%
Hierro 28%
* Porcentajes diarios basados en una dieta de 2000 calorías.

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Receta de Pinchitos Morunos de Cordero
Una sencilla receta de pinchitos morunos de cordero llena de sabores y aromas de oriente que es compatible con nuestro plan nutricional para adelgazar.
Pinchitos Morunos de Cordero
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Cocina Árabe
Tiempo de preparación 20 Minutos
Tiempo de reposo 24 Horas
Raciones
Raciones
Ingredientes
Cocina Árabe
Tiempo de preparación 20 Minutos
Tiempo de reposo 24 Horas
Raciones
Raciones
Ingredientes
Pinchitos Morunos de Cordero
Votos: 0
Valoración: 0
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Instrucciones
  1. Para empezar retiramos el exceso de grasa de la pata de cordero. Aquí la palabra clave es exceso. Los pinchitos de cordero deben tener algo de grasa que luego se derretirá en la parrilla, pero tampoco hace falta que dejemos toda la grasa y se convierta en una comida excesivamente grasienta. Ya sabéis que no hay que tener miedo a las grasas, y menos cuando queremos adelgazar, pero si no retiramos un poco de la grasa y cocinamos en la barbacoa con carbón, el exceso de grasa derretida provocará llamas que acabarán quemando los pinchitos. Como veréis, retiro parte de la grasa (los tacos más duros y gruesos) pero dejo parte de la grasa en la carne para que se derrita al cocinarlos.
    Pata de Cordero Deshuesada
  2. Después vamos partiendo la carne en dados de entre 3 y 3 centímetros de lado. Una vez que tenemos la carne preparada nos ponemos con la preparación del aliño.
    Pata de Cordero Troceada
  3. Para el aliño, tenemos que trocear media cebolla en trozos finos y pequeños y los dientes de ajo en pequeñas láminas. Para el aliño, yo os recomiendo acudir a una tienda de especias como las que suele haber en todos los mercados, en lugar de utilizar el preparado que viene en pequeños botes y venden en el supermercado. Para 2 kilos de carne tendréis que utilizar al menos 50 gramos de especias o más, según la intensidad de sabor que queráis.
  4. En un cuenco lo suficientemente grande como para que entre la carne y todo el aliño ponemos el aceite de oliva, las especias, el perejil, el ajo y la cebolla y lo mezclamos todo bien con una paleta de madera. Una vez que esté todo mezclado procedemos a añadir la carne que previamente habremos salado ligeramente. Cuando la mezcla sea homogénea, cubrimos el cuenco con papel film y lo dejamos reposar en la nevera unas 24 horas. Por tanto, para hacer esta receta deberéis dejarla en este punto un día antes de cocinarla. Con esto conseguimos que los sabores penetren en la carne y los aromas de la carne de cordero rebajen su intensidad.
    Los pinchitos macerando en el aliño
  5. Cuando vayáis a pinchar la carne en las brochetas al día siguiente, aseguraros de que usáis guantes de latex desechables. El condimento de los pinchitos mancha mucho de amarillo y sale de las manos con dificultad cuando ha impregnado la piel, así que si no queréis pasar una semana con las manos amarillas, os recomiendo el uso de guantes quirúrgicos.
Notas de la receta

Creo que el resto no tengo que explicarlo... Estos pinchitos salen igual de buenos haciéndolos en una barbacoa eléctrica porque el aroma y sabor predominante no es el del carbón, sino el del aliño. Estos que preparé ayer y he cocinado hoy los he hecho en un grill eléctrico que tengo dentro de la cocina, no en una barbacoa, y como veréis el resultado es bastante bueno. Como he dicho al principio, os puede gustar servirlos sobre una base de falso arroz Slim Pasta. También podéis usar los pinchitos pasados por la plancha para preparar la receta que colgué hace poco de Arroz al Curry con Ternera y Cerdo, sustituyendo estas carnes por cordero y las especias por el curry.

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Ponte en forma al adelgazar

Deporte y nutrición van de la manoUn concepto habitualmente erróneo desde mi punto de vista es la supuesta necesidad de hacer ejercicio para adelgazar. Como explico en el libro Adelgazar sin Milagros, yo creo que si necesitas hacer deporte para adelgazar es que no estás siguiendo un plan nutricional adecuado y, por lo tanto, lo primero que deberías hacer es modificar tus hábitos alimenticios. Sin embargo, esto no significa que yo te esté diciendo que no hagas deporte. Lo que te estoy diciendo es que trates de adelgazar usando una alimentación adecuada y que cuando tengas el tema de la alimentación bajo control, uses el ejercicio para potenciar y mejorar tu estado físico.

Siendo muy simplista, podría decirte que si gastas 500 calorías haciendo ejercicio, podrías comer 500 calorías más, y en cierto modo tendría algo de razón. Sin embargo, si durante una semana no haces ejercicio, habrías ingerido 3.500 calorías más de las que necesitabas y, en ese caso, ¿dónde crees que iban a acabar esas calorías? En mi experiencia, el organismo es muy agradecido y aunque lleves mucho tiempo sin practicar ningún deporte, ponerse en forma es relativamente sencillo. Claro, leamos entre líneas: ponerse en forma es una cosa y tener el cuerpo de Chris Hemsworth (Thor) es otra muy distinta. Aunque lo primero es sencillo, lo segundo es bastante complicado, entre otras cosas porque el tipo mide 1’90 y, al menos en mi caso, no puedo tener jamás un cuerpo como el suyo 🙂

Chris Hemsworth tiene un cuerpo musculado y estilizadoEsta broma me sirve para ejemplificar que cada uno tenemos un cuerpo y unas características hereditarias, como la altura, y por mucho que queramos esforzarnos será difícil alcanzar ciertas metas. Ahora bien, lo que sí podemos hacer es coger el cuerpo que nos ha tocado y mejorarlo todo lo posible, y para ello el ejercicio es lógicamente fundamental. Pero entre mejorar el cuerpo hasta el máximo de su potencial y no hacer nada en absoluto hay infinidad de posibilidades intermedias y yo creo que la que deberías marcarte como objetivo inicial es, sin duda, ponerte en forma, porque es algo que va de la mano de adelgazar.

Al adelgazar perdemos kilos de grasa, y eso, además de en el espejo, se nota en el ánimo. Desde el primer día nos sentimos más activos, más animados y desde luego más felices. Esa especie de euforia podemos aprovecharla para agitar el esqueleto y movernos un poco haciendo cualquier tipo de deporte o ejercicio físico. Creo que algunas prácticas son mejores que otras, especialmente a partir de cierta edad (sí, los fatídicos 40), pero incluso estoy dispuesto a admitir a regañadientes que mejor hacer algo equivocado y en pequeñas dosis que no hacer nada.

Aunque soy consciente de que el primer día es el más difícil, a partir de ese momento puedo garantizarte que todo son facilidades y buenas noticias. Supongamos que todavía no has adelgazado, que estás empezando o planteándote empezar, o que llevas poco tiempo con esto. Estoy convencido de que sientes cierto ridículo al ponerte ropa de deporte y acudir a un gimnasio y no te sientes bien rodeado de tanta gente “fit”, que es la forma moderna de decir “deportistas”, porque somos así de idiotas. Pues bien, aunque te cueste creértelo, cuando acabes tu primera sesión y te mires en el espejo, detrás de todo ese sudor verás una nueva versión de tu cuerpo, más estilizada, más deportiva y más radiante. ¿Quiere esto decir que tu cuerpo ha cambiado en una sola sesión de ejercicio? No, por supuesto que no. Sin embargo, lo que sí ha cambiado es la percepción que tu cerebro tiene de tu cuerpo. Si no me crees, puedes probarlo. Mírate en el espejo antes y después de entrenar. Verás dos personas distintas. Lo curioso es que incluso si te haces dos fotos, antes y después del entrenamiento, verás dos personas distintas en las fotos. ¿Porqué? Pues porque el cerebro adapta la interpretación de lo que ve usando el resto de datos que maneja y como sabe que vienes de hacer deporte y sabe que el deporte, en general, tonifica y mejora nuestro cuerpo, pues te lo muestra así, mejorado. ¿Ves mi foto de arriba? Yo me veo mucho mejor que cuando entré el otro día al gimnasio, ¡una hora escasa antes!

El ejercicio físico es clave en la pérdida de pesoPor eso es importante el refuerzo positivo de moverse un poco, aunque sea haciendo unas cuantas sentadillas o levantando unas garrafas de agua durante un rato. Cualquier cosa te hará sentirte mejor y, salvo que lo hagas demasiado tarde, el ejercicio te hará dormir mejor también. En el lado opuesto, puedes mirarte en el espejo, pegarte un atracón de comer, y volver a mirarte. También verás una versión distinta de tu cuerpo, solo que en este caso será una versión bastante desmejorada, así que no te molestes en probarlo, fíate de mi palabra.

Cuando te alimentas correctamente garantizas el mantenimiento de la masa muscular o incluso su incremento moderado, y potencias al máximo que se queme la grasa que tienes acumulada. Por eso, hacer ejercicio si no te alimentas correctamente no es una buena idea. Sí, puede que pierdas peso, ¿pero qué tipo de tejido estás perdiendo? Ahí tienes las famosas personas gordiflacas de las que hablé hace tiempo. Lo importante no es cuanto pesas, sino de qué lo pesas. A los que dicen que el ejercicio es lo más importante para adelgazar hay que recordarles que el ejercicio sin control ni una buena alimentación puede provocar catabolismo muscular y una serie de problemas físicos asociados al mismo. Sobra decir que no hacer ejercicio y engordar sin control tampoco es adecuado. Se trata de conjugar nutrición y deporte en la justa medida, y sorprendentemente, la cantidad de deporte que se necesita para notar un cambio significativo en el estado físico no es tan grande como puedas imaginarte o quieran hacerte creer. No necesitas correr ni hacer bicicleta durante horas. De hecho, podrías ponerte en forma con sólo 4 minutos al día si fueses capaz de hacer una tabla de Tábata de manera adecuada, lo cual, dicho sea de paso, no es fácil. Pero media horita de ejercicio al día obra milagros, ¡así que anímate y empieza hoy mismo!

Por lo tanto, y para concluir con mi tesis, lo que quiero transmitir es que antes de ponerte a pensar en hacer ejercicio para adelgazar debes planear adecuadamente tu alimentación. Si resulta que sigues un plan nutricional que no te permite adelgazar perdiendo la grasa que tienes acumulada sin hacer deporte, el plan no es correcto. Si te dicen que el problema es que no haces deporte y por eso no adelgazas, se equivocan. Tienes que ser capaz de perder peso modificando tus hábitos alimenticios y vigilando la composición corporal para asegurarte que pierdes grasa y no masa muscular. Una vez que tengas este tema bajo control, entonces es el momento de proponerte un plan de actividad física que te ayude en la consecución de tu objetivo y, sobre todo, que te permita ponerte en forma en unas semanas y poder subir escaleras o andar cuesta arriba sin que el corazón diga de salirse por la boca.

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