Carlos Abehsera

Carlos Abehsera es un empresario español nacido en Madrid en 1973. Tras muchos años de estudio y trabajo en los Estados Unidos, a finales de 1998 vuelve a España donde comienza varias aventuras empresariales que simultanea con la escritura. En estos años es cuando empieza a resentirse de su estado de salud aquejado de un fuerte sobrepeso y un tremendo estrés. Tras dejar el tabaco en las navidades de 2010, gana 10 kilos adicionales en sólo dos meses y sitúa el visor de su peso en más de 113 kilos a principios de 2011. Por aquel entonces, con unos problemas tremendos de salud, tomaba 6 pastillas distintas cada día para mitigar los síntomas de distintas dolencias, desde crisis de ansiedad hasta dolores musculares y articulares, pasando por taquicardias, problemas gastrointestinales y distintos trastornos del sueño. En sólo 4 meses, logró perder 35 kg de peso, aumentando su masa muscular y recuperando totalmente su salud, lo que le permitió abandonar toda la medicación que tomaba. Ahora comparte públicamente su experiencia en el libro Adelgazar sin Milagros para que otras personas puedan beneficiarse del mismo cambio en sus vidas.

Tecnología para adelgazar

Han pasado ya más de 10 años desde que cambié mi vida a través de la nutrición perdiendo 35Kg de peso en apenas cuatros meses. Pronto se cumplirán 9 años desde que publiqué el libro Adelgazar sin Milagros, que ha servido para cambiar también la vida a muchas personas más que llegaron detrás de mí. Y en todos estos años, han surgido muchos cambios, principalmente tecnológicos, y por eso hoy quiero hablar de la tecnología para adelgazar.

No, me temo que no han inventado todavía un aparato que dándole a un botón nos libre de los michelines, ni tampoco otro que nos permita comer y beber todo lo que queramos sin engordar ni un sólo gramo. Sin embargo, ahora existe mucha tecnología que se puede aplicar, tanto a adelgazar, como a mantener unos hábitos saludables. Por ejemplo, cuando yo perdí 35Kg en 2011, había pocos analizadores de masa corporal, y los que habían eran caros y toscos. En aquella época, yo hacía todo el seguimiento usando el peso y una cinta métrica. Nada que objetar, es un método que explico en el libro y que funciona a la perfección, pero ahora hay formas baratas mucho más eficaces. Vamos a ver algunas de ellas y al menos un dispositivo de cada grupo, que a mi me ha parecido interesante, pero lógicamente existen muchos más.

Tecnología de medición de composición corporal

Resultados analizados por el Mi Body Composition Scale 2 usando tecnología para adelgazarEn cuestión de composición corporal, aunque un medidor común ofrece bastante información, entiendo que no siempre resulta sencillo interpretar los porcentajes de grasa, masa magra y agua, y que muchas personas tenían dificultad para asumir cambios de peso inesperados por no saber identificar su causa. Por eso, escribí un artículo titulado Entendiendo el peso corporal al adelgazar, para tratar de arrojar cierta luz sobre las mediciones de los aparatos que teníamos en aquella época y ha recibido un montón de visitas desde que lo publiqué. En mi caso, yo siempre he recomendado el Omron BF-511, que es un dispositivo muy fiable y de mucha calidad, pero no deja de ser cierto que entender las fluctuaciones de las mediciones requiere conocimientos y práctica, y no era ni es precisamente barato.

Ahora, por menos de la mitad de lo que cuesta el Omron en oferta, puede uno comprarse un analizador de masa muscular Xiaomi Mi Body Composition Scale 2 que, además de todos los parámetros que medía el Omron, mide un montón de parámetros más y, aquí está la gracia del cacharro, ya no es necesario interpretar los resultados porque, como ocurre con casi todo ahora, tiene una App que te explica en el teléfono, de modo sencillo y fácilmente comprensible, qué ha ocurrido en tu cuerpo, además de llevar un seguimiento de todas las mediciones y poder indicar tu progreso, tanto individual, como comparativo con el resto de personas. Estuve probándolo y tratando de engañarle, tomando mucha sal, bebiendo poca agua, recargando glucógeno… y no hubo manera, acertó en cada caso con la medición diaria que hice, así que me resultó bastante fiable. Me parece un aparato estupendo, por debajo de 30€, que es capaz de indicarte (y explicarte) el peso, la grasa, la grasa visceral, la masa muscular, la masa líquida, la cantidad de proteína en el cuerpo, el IMC, el metabolismo basal y hasta la masa ósea, asignando una composición corporal y explicando, en cada parámetro, como puedes mejorarlo.

Tecnología de medición de hábitos de vida

Dispositivo de monitorización de actividad Xiaomi Mi band 6Otro aparato que me parece baratísimo para lo que hace, en el entorno de los 30€, y que me ha encandilado igualmente es también de Xiaomi: su Smart Band 6. Ya he probado en el pasado relojes inteligentes y otras pulseras de actividad, incluso mucho más caras, pero esta da un salto de calidad y sencillez porque, nuevamente, a través de la misma App que el analizador de masa corporal, utiliza todos los datos que recopila del cuerpo para explicar con sencillez como puedes mejorar los hábitos. Aquí no hablamos solo de contar pasos ni de monitorizar el pulso, que también, sino de medir cosas como la saturación de oxígeno en sangre, la cantidad, calidad y efectividad del sueño, la calidad de la respiración durante el sueño, el estrés, o incluso hasta las siestas. También lo he estado probando y la batería le dura en torno a una semana con una recarga

 

Tecnología para el control de la glucosa y la cetosis

Veri es un parche de control de glucosa y una AppY llegamos a la joya de la corona, y para esta sí hay que rascarse un poco el bolsillo, pero hablamos de un sistema y una app para el móvil sin precedentes, que entra de lleno en la biónica doméstica. Estoy hablando de la empresa finlandesa Veri, que ofrece un sistema de control del metabolismo mediante unos parches de medición continua de la glucosa que se ponen en el brazo y se conectan de manera inalámbrica al móvil para proveer de datos a la aplicación, que es la que realiza el seguimiento, análisis, ofrece ayuda, etc.

Pero, por encima de todas las recomendaciones que puede hacer la app -que son un montón-, para mí, la principal función es entender, a tiempo real, el efecto que tienen los alimentos en nuestro organismo. Quiero decir, te puedes comer un plátano por ejemplo, y entender el efecto que ese plátano ha tenido en tu glucosa en sangre y por ende en tu metabolismo. La aplicación te monitoriza a tiempo real gracias al parche y te indica lo que ha ocurrido.  Y esto, para adelgazar, es absolutamente impagable, porque es información de primerísima mano sobre el nivel de azúcar en sangre después de las comidas, y si estamos consiguiendo liberar grasa para usarla como energía o no. Se acabaron las sorpresas en el peso al día siguiente, porque con este sistema lo vas a entender a tiempo real.

Lógicamente, esto es caro, nada de treinta eurillos, y además, de momento, sólo está disponible en inglés, pero bueno, tampoco hace falta ser nieto de Shakespeare para entender si la glucosa sube o baja y cómo lo hace, y por lo que pude ver en la demo, la App es bastante sencilla de usar y permite hacer cosas interesantes como guardar las comidas que vayas haciendo en un histórico junto con las mediciones. El sistema funciona con unos parches inteligentes que duran 14 días cada uno y un kit mensual, que son dos parches y la suscripción al servicio. El sistema está basado en un sistema personalizado, porque según el fabricante, no todos los alimentos tienen el mismo impacto en todos los cuerpos, y es fundamental aprender lo que impacta a cada persona.

Veri es un programa de control de la glucosaEste programa de 28 días (dos sensores) está estructurado de forma que durante los primeros 14 días controlas tus comidas midiendo a tiempo real los resultados y aprendes que alimentos disparan el azúcar en tu cuerpo y cuales le afectan menos, mientras que la segunda quincena te permite ver los resultados de ajustar tu dieta eliminando lo que te hace subir la glucosa en sangre o incluso descubriendo si el ayuno intermitente tiene los efectos que esperas en tu cuerpo. A partir de los 28 días, que son los dos sensores, puedes seguir comprando sensores, pero más por curiosidad y control que por entender qué es lo que más afecta a tu cuerpo, que ya lo habrás aprendido.

El programa completo (dos sensores y monitoreo de la app) cuesta originalmente 159€. Yo tengo un código del 20% de descuento por ser probador, que puedo compartir y que cualquier persona puede usar, que es CARLOSAB20 o que quien quiera puede usar de manera automática pinchando aquí, por lo que el precio final se queda en menos de 128€, que aunque sigue sin ser especialmente barato, va empezando a ser más razonable. Para quien se lo pueda permitir, es definitivamente la vanguardia del control del peso corporal a tiempo real y la capacidad de comprender de manera exacta el impacto que tienen los alimentos en nuestro cuerpo.

Tecnología para adelgazar hecha aplicación

El sistema Veri, comparado con otros parches que existen y con los glucómetros tradicionales de pinchazo en el dedo, tiene la principal ventaja del soporte vía App. Guarda los resultados de todas las comidas, lleva un histórico completo y ofrece consejos personalizados. El parche inalámbrico en si, que lo fabrica Abbott, ya existe desde hace tiempo y muchas personas con diabetes lo utilizan. Un amigo mío, diabético severo, lo lleva cuando salimos a montar en moto conectado al bluetooth del casco y si la glucosa empieza a bajarle seriamente, le pita y nos paramos para que se tome algo de inmediato, pues tiene unos 10 minutos de margen desde el aviso sonoro hasta que la caída tiene efectos físicos notables. O sea, si nos ceñimos al hardware, el aparato, el parche, es un dispositivo de grado médico y comprobada eficacia. Y lógicamente hace mediciones exactas, tanto de subidas como de bajadas.

La diferencia entre la aplicación de Abbott con la diabetes y Veri, es que Veri ofrece una plataforma, en forma de App que se lleva en el móvil, que está específicamente diseñada para la pérdida de peso, el control de la glucosa durante la dieta (o ayunos) y por lo tanto propicia conocer el efecto de todos los alimentos en nuestro cuerpo concreto, no de manera general. Alguna vez he comentado que mi hijo mediano puede comerse dos platos de pasta de medio kilo cada uno y no engordar un solo gramo, mientras que mi hija tiene la capacidad de engordar con tan solo mirar la pasta. Este es el sistema que sirve, de manera concreta, para certificar con exactitud qué es lo que ingerimos que nos hace engordar.

Si tienes dudas acerca de la importancia de controlar el nivel de glucosa en sangre, te sugiero que leas mi libro Adelgazar sin Milagros si no lo has hecho ya o que hagas búsquedas en Internet respecto al tema. Te garantico que es la clave.

 

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo clic. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

 

La mejor dieta para tratar el acné

Dieta para tratar el acnéEl acné está atacando de manera severa a mi hijo Nacho. Ha estado ya en dos dermatólogos y ha recibido bastante medicación, sin embargo, no ha sido hasta que hemos modificado su dieta, que hemos visto progresos reales. Por eso, hoy voy a escribir sobre la mejor dieta para tratar el acné que hemos encontrado.

El acné es básicamente una infección de la piel provocada, entre otras cosas, por una bacteria que se alimenta de la grasa que se produce en las glándulas sebáceas. El acné lo sufren aproximadamente el 90% de los adolescentes y el 50% de los jóvenes adultos hasta los 30s. Durante años, los dermatólogos han sido poco proclives a culpar a la alimentación del acné y, como mucho, indicaban a sus pacientes que comiesen menos grasa, como si existiese una correlación entre la grasa que comemos y la que se forma en las glándulas sebáceas. A estas alturas, sabemos que tal correlación es inexistente.

Como con otro tipo de infecciones, los dermatólogos acuden al tratamiento con antibióticos como una de las medidas para frenar el acné. De este modo, por ejemplo, a mi hijo le recetaron un tratamiento con antibióticos durante un período de tres meses, compaginado con lavados y cremas con productos específicos para tratar la piel. Durante estos tres meses que estuvo tomando antibióticos, su acné apenas mejoró y, como efecto colateral, sufrió muchos problemas gastrointestinales producidos sin duda por la reducción de su flora intestinal. Cuando aparecieron los problemas gástricos, recurrimos a estos probióticos, que son los mejores que pude encontrar, y conseguimos que mejorase ese aspecto, pero el acné persistía sin apenas cambios después de tres meses de antibióticos y probióticos diarios.

Al igual que he hecho en otras ocasiones, me puse a leer y a investigar, para entender las causas de la infección, localizando estudios científicos acerca de este tema. Casi de inmediato, aparecieron dos sospechosos principales, los lácteos y los alimentos de alto índice glucémico, o sea, los carbohidratos de asimilación rápida. Después de mucho investigar, no fui capaz de encontrar un estudio que, de manera concluyente, apuntase a los lácteos como causa del acné así que me centré en los alimentos de alto índice glucémico que, por otro lado, es algo con lo que estoy mucho más habituado a lidiar.

Causas del Acné

Las personas que tienen concentraciones muy altas de la bacteria P. Acnes en los folículos capilares, sufren Acné más pronunciado. Y, las concentraciones de esta bacteria aumentan principalmente porque se producen obstrucciones en los folículos capilares que la bacteria aprovecha para multiplicarse alimentándose del sebo que se va creando en ellos y no se expulsa al exterior. Pues bien, como ya expliqué con detalle en mi libro Adelgazar sin Milagros, cuando ingerimos alimentos de alto índice glucémico -carbohidratos de asimilación rápida-, nos sube el azúcar en sangre y se genera, además de insulina, una proteína denominada Factor de Crecimiento Insulínico tipo 1, o IGF-1, del inglés Insuline-like Growth Factor-1, y esta proteína tiene dos efectos inmediatos en el acné como veremos a continuación.

No es casualidad que sea la pubertad el momento en que más personas sufren acné, si bien el acné se puede dar a cualquier edad. Existe una relación directa entre la producción de andrógenos (hormonas masculinas) y empeoramiento del acné, y es precisamente durante la pubertad en que se ponen de manifiesto estas hormonas, en niños y niñas, para estimular su desarrollo sexual. Pues bien, el aumento de IGF-1 promueve el acné por dos motivos. Por un lado, estimula la producción de sebo en la piel y, por otro lado, aumenta la producción de andrógenos.

Por lo tanto, para tratar de controlar en cierta medida la cantidad de IGF-1 que el cuerpo produce, resulta lógico restringir los carbohidratos de la dieta, especialmente los carbohidratos de asimilación rápida. El caso de mi hijo Nacho, que ya he comentado en alguna otra ocasión, es particular porque tiene una genética similar a la de su madre. Puede comer montañas de carbohidratos y no engordar un solo gramo. De hecho, debe medir ya más de 1,85m con 15 años recién cumplidos y apenas tiene grasa corporal, comiendo básicamente lo que ha querido siempre.

Sin embargo, en el caso concreto del acné, este le ha atacado de manera muy virulenta y ha habido momentos en que tenía la cara como un Cristo, llena de heridas sangrantes y repleta de espinillas, granos y úlceras, y esto se ha potenciado, ahora sin lugar a duda, por esa facilidad que tiene de comer lo que le de la gana sin engordar, que, si bien le permite mantener siempre una figura atlética, no le ha eximido de verse con la cara fatal durante muchos meses.

Al acabar su tratamiento de antibióticos y ver que no evolucionaba, descartamos repetir el tratamiento como nos aconsejaron y nos centramos en eliminar al máximo los carbohidratos de asimilación rápida de su dieta, al menos en las comidas que hace en casa porque, comiendo en el colegio, es mucho más complicado controlarle la comida. Este control, que puede parecer sencillo, es más bien difícil en un niño que come un montón de comida, mucho más que sus hermanos, y que casi está comiendo sin parar durante todo el día, cuando no es un snack es una fruta o cualquier cosa que se le ocurra, incluso batidos de proteína cuando hace deporte, y que no tiene problema en repetir cualquier plato, independientemente del tamaño que tuviese su ración original, incluso de alimentos que llenan mucho, desde un plato de pasta proteica hasta un plato de fabada. Y aquí, alimentos sustitutivos como panes y tortillas reducidos en carbohidratos, pasta de konjac, masas de pizza proteica, repostería lowcarb, etc. juegan un papel fundamental para mantener al niño en esa dieta.

Pues bien, en el momento en que comenzamos a sustituir alimentos de alto índice glucémico por alimentos bajos en carbohidratos o incluso sin carbohidratos, empezamos a ver mejoría en su cara. Ha sido prácticamente milagroso y por eso me he decidido a escribir hoy sobre la mejor dieta para tratar el acné, que no es otra que una dieta baja en carbohidratos, eliminando los alimentos de alto índice glucémico, como por otro lado se ha demostrado en esta revisión de estudios de la Academia Norteamericana de Dermatología, o en este estudio, randomizado de la RMIT University (Melbourne, Australia) publicado en la revista The American Journal of Clinical Nutrition.

Estudios Científicos de la Dieta para tratar el acné

Precisamente, en dicho estudio Australiano de la RMIT University, se dividieron a los sujetos en dos grupos de manera aleatoria. A un grupo se le administró una dieta de bajo índice glucémico mientras que al otro grupo se le administró una dieta común rica en carbohidratos de alto índice glucémico. El objetivo era determinar si el tipo de dieta basado en alimentos de bajo índice glucémico mejoraba las lesiones de acné en jóvenes adolescentes. Al cabo de doce semanas, el grupo que seguía una dieta baja en carbohidratos había mejorado un 25% más que el grupo de control, teniendo en cuenta número de lesiones, pero además, había mejorado la severidad de las lesiones remanentes.

Y, como no podía ser de otro modo, los investigadores notaron que, además de los efectos en el acné, los participantes que habían seguido una dieta de bajo índice glucémico habían perdido de media 3Kg, habían mejorado su índice de masa corporal y habían tenido una mejora significativa de la sensibilidad a la insulina. Como conclusión de su estudio, los investigadores afirmaron que la mejora del acné y la sensibilidad a la insulina después de someterse a una dieta de baja carga glucémica sugiere que los estilos de vida relacionados con factores nutricionales juegan un factor importante en la patogénesis del acné, algo que, hace unos años, los dermatólogos prácticamente descartaban como explica la Dra. Lorea Bagazoitia, dermatóloga del Hospital Ramon y Cajal de Madrid, en su blog.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo clic. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

Volver a la rutina tras la pandemia

Todo apunta a que, salvo sorpresa mayúscula, estemos viviendo los últimos coletazos del COVID-19 y toca volver a la rutina tras la pandemia. Quizás nos queden meses por delante antes de recuperar por completo la normalidad, pero creo que ya hemos dejado lo peor atrás.

Estos casi dos años han sido -al menos para mí- absolutamente agotadores, tanto en lo físico como en lo mental. Por lo que veo a mi alrededor, una aplastante mayoría de personas se siente de manera parecida a mí, con ganas de recuperar la normalidad e incluso volver a esa rutina que tantas veces nos pareció aburrida antes de Marzo de 2020, cuando me atrevo a decir que nuestras vidas cambiaron por completo en cuestión de semanas y sin apenas previo aviso.

En mi caso concreto, puedo afirmar que me dejé llevar en gran medida por los acontecimientos. La correcta nutrición y alimentación pasaron a segundo plano hace dos años en mi casa, y no por casualidad, sino por verme desbordado por acontecimientos que hicieron mella inmediata en mi entorno. Afortunadamente, he tenido la suerte de que nadie de mi familia y muy pocos amigos cercanos han sufrido en primera persona la catástrofe de la enfermedad provocada por el virus. Sin embargo, las noticias que me llegaban directamente desde los distintos hospitales donde trabajan mis familiares eran realmente alarmantes, ya no solo por la gravedad de la pandemia, sino por la escasez de medios que hubo al principio.

Tras el estrés sufrido ahora necesitamos volver a la rutina tras la pandemiaEn aquella época pasé semanas buscando mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico y todo lo que en aquel momento parecía necesario casi para sobrevivir, y el estrés me tenía bastante vencido. Mi mujer se puso a preparar los fines de semana algo parecido a trajes EPI con bolsas de basura de gran tamaño que teníamos en casa para dárselos a nuestros familiares que acudían a diario al hospital con poca o nula protección. Días antes de que se decretase el fin de las clases presenciales en los colegios y viendo como aumentaban los contagios e ingresos en hospitales, decidí dejar de llevar a mis hijos pequeños al colegio. A todo esto, mi hijo mayor estaba en Alemania, estudiando y trabajando, y antes de que pudiéramos darnos cuenta, no podía volver de manera sencilla ni le queríamos metido en un avión con otras 150 personas. Mis padres, bastante mayores y con factores de riesgo, eran otra fuente de preocupación continua.

Alarmado por la paulatina desaparición de alimentos de los supermercados, traté de comprar más conservas de lo habitual, compraba casi cualquier cosa que pudiera encontrar que tuviese una fecha de consumo preferente larga, e incluso agua embotellada, que en casa no usamos, y alguna garrafa de combustible, así como bombonas de gas propano para hornillos y quemadores portátiles. En mi casa todo es eléctrico y si hubiese habido cortes de luz hubiésemos tenido problemas graves. Mirando ahora en retrospectiva, todo lo que hice y compré me parece exagerado, pero claro, a toro pasado, porque en el momento me sentía, no como protagonista, sino como actor secundario de esos que caen a las primeras de cambio en una de esas series apocalípticas que se estrenan cada año.

Pero bueno, ahora creo que todo esto está en gran medida superado y el cambio de año me ha hecho comenzar con optimismo y volver a ver la vida de otro modo, así que estoy tratando de volver a la normalidad y, requisito indispensable, he comenzado por volver a la rutina nutricional, a comer bien y a sentirme sano. Ha sido muy sencillo en realidad, porque en cuanto he comenzado a comer bien, he comenzado a dormir bien. Quizás al principio me quitaba el sueño la pandemia, pero en algún momento la falta de sueño comenzó a ser un problema físico y no psicológico como al principio. Al segundo día de llevar una rutina nutricional adecuada estaba durmiendo como un lirón, algo que hacía casi dos años que no conseguía.

Y no solo eso. Durante la pandemia había vuelto a tener acidez y pesadez de estómago, y eso también ha desaparecido casi de inmediato. Sin duda, estaba comenzando a tener inflamación como antes de 2011, cuando tenía que tomar protector gástrico y antiácido a diario. Pero no ha sido esto lo único que he notado de golpe al volver a la alimentación saludable. Ha sido entrar en cetosis y recuperar de golpe una energía y una claridad mental que me había abandonado durante gran parte de estos dos años de pandemia. Me levanto con ganas de comerme el mundo.

Durante estos dos pasados años he sido consciente de que no estaba comiendo bien, y de que poco a poco -además de ganar algunos kilos- mi salud se estaba empezando a resentir. En agosto de 2020 yo también me contagié del virus SARS-COV-2, pero no desarrollé la enfermedad. De hecho, si no me hubiese hecho una PCR por aviso de un contacto cercano jamás me habría enterado de la infección, pues fui un contagiado absolutamente asintomático. Pero claro, en Agosto de 2020 yo llevaba casi 10 años siguiendo una alimentación muy sana y haciendo deporte y estoy convencido de que mi sistema inmunológico estaba funcionando a la perfección. Quizás eso tuvo algo que ver con no sufrir absolutamente ningún síntoma de la infección. Desde entonces me hago pruebas serológicas cada 3-6 meses y mis anticuerpos andan siempre disparados, hasta más de 4.000 BAU/mL, así que en mi caso al menos, ahí cae el mito de que los anticuerpos naturales solo duran unos cuantos meses.

Ahora, mi objetivo es recuperar esa forma física que tenía cuanto antes y asegurarme que mi sistema inmunológico y mi salud en general vuelven a estar al 100%. Y aunque pensé que me iba costar trabajo volver a la rutina después de todo este tiempo, la realidad es que está siendo, hasta el momento, más que sencillo de lo que esperaba. De modo que, si durante estos meses de pandemia te has sentido de manera parecida a mí y estás pensando que ya es hora de tomar las riendas y volver a sentirte mejor, te anticipo que es más fácil de lo que crees y que, en cuanto encadenes dos o tres días seguidos vas a notar cambios radicales, y te animo a que comiences cuanto antes porque, en el aspecto psicológico, esto es una ayuda adicional para dejar atrás todo lo que hemos vivido últimamente. Sé que te costará creerme si te digo que hasta me veo diferente en el espejo, pero como siempre digo, compruébalo y verás que no miento. Si la habías abandonado, vuelve a tu rutina, te lo agradecerás de inmediato y lo verás en el espejo.

¿Primera vez por aquí y no sabes por dónde empezar? Quizás leer estos comentarios de lectores y seguidores en Amazon te den una idea.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo clic. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

Más comida baja en carbohidratos

Pan bajo en Carbohidratos de CSC FoodsHa llovido mucho desde que lanzamos el pan bajo en carbohidratos CSC Foods en Marzo de 2020. Llevamos año y medio de pandemia que ha ralentizado en gran medida los planes que teníamos para lanzar nuevos alimentos. No hace falta que explique que en estos meses todo se ha complicado sobremanera, y que lo que antes podía hacer con un par de viajes y tres reuniones en una semana, ahora me lleva meses. Algo tan sencillo como visitar una fábrica, definir unos procesos, seleccionar unos ingredientes y hacer unas pruebas se ha vuelto una tarea mucho más compleja de lo que debería ser en pleno siglo XXI.

En mi cabeza sigue presente la idea de ir cambiando, poco a poco, la industria alimenticia, reduciendo el desproporcionado consumo de carbohidratos que llega enmascarado en alimentos supuestamente saludables a la mayoría de nuestros hogares, y esa es una tarea que requiere mucho esfuerzo y dedicación, porque no es sencillo elaborar productos bajos en carbohidratos que sean muy parecidos o incluso iguales a los tradicionales.

El hecho de que las circunstancias me hayan ralentizado no quiere decir que haya estado parado, más bien al contrario, y hoy traigo no una, sino tres novedades que seguramente van a llamar vuestra atención. Dos de ellas ya están en el mercado y disponibles desde hace semanas o incluso unos pocos meses, y una tercera, quizás la más innovadora, que hoy domingo y mientras escribo estas líneas se está elaborando para que podamos lanzarla esta misma semana.

Muy agradecidos por la acogida

No quiero continuar sin antes agradeceros a todos el increíble recibimiento que le disteis a nuestro Pan Reducido en Carbohidratos CSC Foods. Honestamente creo que logramos elaborar el primer pan familiar verdaderamente saludable del mercado y desde entonces, miles de personas lo han probado y unos 200 comentarios lo atestiguan en la página del producto en OutletSalud. Gracias a todos de corazón. La acogida que tuvo el pan ha sido el combustible necesario que hemos utilizado en estos difíciles tiempos de pandemia para continuar investigando y perfeccionando más alimentos. Hay un increíble grupo de personas detrás de estos productos trabajando codo a codo conmigo todos los días y os transmito igualmente su gratitud por confiar en nuestros desarrollos.

Cuando lanzamos el Pan LowCarb CSC Foods al mercado lo hicimos con el firme propósito de convertirlo en un pan de consumo familiar, perfecto para todo el mundo en el entorno de una dieta saludable. Sin embargo, soy consciente de que me dejé fuera de mi objetivo a otras personas, muchas de ellas seguidores de este blog, y tenía por lo tanto una cuenta pendiente con ellas, que hoy vengo a saldar. En efecto, el Pan Reducido en Carbohidratos que pusimos en el mercado en 2020 es magnífico para cualquier persona que quiera cuidarse… excepto para aquellos que siguen una dieta estricta de adelgazamiento como la que yo seguí para perder 35Kg en unos pocos meses y que relaté en mi libro Adelgazar sin Milagros que da título a este blog. Para ellos, para personas como yo, ese pan es un pelín alto en carbohidratos, incluso teniendo un 65% menos de carbohidratos que un pan tradicional, pero, a cambio, ofrece una experiencia de consumo prácticamente idéntica al pan tradicional: huele igual, sabe igual o mejor, tuesta igual, tiene la misma textura y, aunque un poco más caro, tiene un precio contenido. Además, y más importante, gusta a todo el mundo, niños incluidos.

Nuevo Pan Ultra Bajo en Carbohidratos CSC Foods

Pan ultra bajo en carbohidratos CSC FoodsDesde ese día del lanzamiento comencé a trabajar en un segundo pan, del que quiero hablar hoy. Uno que está diseñado específicamente para personas que siguen una dieta estricta de adelgazamiento, y que tiene unas características que lo hacen único en el mercado. Para empezar, apenas contiene un 7,5% de carbohidratos, menos de la mitad de nuestro pan original que tiene un 16%, lo que supone una reducción de al menos un 85% respecto al pan de molde promedio, pero es que además hemos logrado hacer un formato amigable, con rebanadas de tamaño grande, con una textura infinitamente más flexible que los panes que ya existían en el mercado.

En efecto, nuestro nuevo Pan Ultra Bajo en Carbohidratos CSC Foods desafía frontalmente a la industria panadera presentando un pan de molde adaptado plenamente a las necesidades nutricionales de todas las personas que siguen una dieta estricta de pérdida de peso. Su rebanada, generosa en tamaño, apenas pesa 40g, de los cuales aporta 10g de proteína, 6g de grasa, algo más de 4g de fibra, y, ojo al dato, apenas 3g de carbohidratos. Así que, a la pregunta, ¿puedo tomar este pan si sigo la Isodieta o cualquier otra dieta de adelgazamiento que restrinja los carbohidratos, la respuesta es, por fin, un rotundo sí; lógicamente, con la mesura propia de quien está realizando un esfuerzo para mejorar su salud a través de la nutrición: una rebanada cada vez.

El nuevo Pan Ultra Bajo en Carbohidratos CSC Foods llega en un formato idéntico a nuestro pan LowCarb, o sea, en una bolsa de 450g de pan de molde, con 11 rebanadas de unos 40g cada una, aunque, a diferencia del primero, todas las rebanadas son exactamente iguales porque hemos conseguido eliminar del proceso la última rebanada del molde, la que tradicionalmente se conoce como el culo del pan.

Ahora sí, sin lugar a duda, creo que tenemos el pan perfecto para complementar tu dieta de adelgazamiento LowCarb. Puedes utilizar el nuevo Pan Ultra Bajo en Carbohidratos CSC Foods para completar tu dieta, usándolo por ejemplo como tostada a la que añadir un poco de jamón, salmón, pavo o cualquier otra cosa que se te ocurra y puedas incluir en tu dieta. También puedes utilizar una rebanada como acompañamiento. Si quieres un desayuno mega nutritivo, puedes hacerte una tostada francesa con un huevo y un poco de leche y usar el huevo batido restante para hacerlo revuelto. En mi casa ya tenemos los dos y los usamos indistintamente para según que aplicación. Le llamamos el pan verde y el pan rojo, por el color de sus etiquetas, siendo el verde el pan lowcarb original, el preferido de los niños, y el rojo el nuevo, ultra bajo en carbohidratos. Al igual que el original, se trata de un producto fresco, que se fabrica con 28 días de fecha de consumo preferente y se puede congelar sin que pierda propiedades ni características. Otro día explicaré con calma la diferencia entre fecha de consumo preferente y fecha de caducidad, porque he comprobado que muchas personas no lo tienen nada claro.

Fine Pasta by CSC Foods

Además del Pan Ultra Bajo en Carbohidratos CSC Foods, en las últimas semanas también vio la luz -con casi un año de retraso- la nueva gama de pastas de Konjac Fine Pasta by CSC Foods. Aunque los platos preparados basados en esta pasta ya los lanzamos hace casi un año a partir de producto a granel, es ahora cuando hemos tenido listas las cuatro primeras pastas de las que hablaré pronto, pero que adelanto son probablemente las más avanzadas del mercado. Si todavía no sabes nada del glucomanano de Konjac y sus propiedades, puedes leer un poco en este artículo mío de hace siete años, cuando empezaba a incluirlo en mi dieta o leer este otro artículo acerca del lanzamiento de los platos preparados de Fine Pasta by CSC Foods. Doy por sentado que lo sabes, pero por si las moscas, lo aclaro: CSC Foods es mi marca de alimentos bajos en carbohidratos derivada de la extensa investigación y desarrollo que lleve a cabo para escribir el libro Cocinar sin Carbohidratos.

Tortillas Reducidas en Carbohidratos CSC Foods

Por último, no quiero despedirme hoy sin contaros lo que se está cocinando ahora mismo mientras escribo y que lanzaremos al mercado en unos días, las nuevas Tortillas Reducidas en Carbohidratos CSC Foods. Hemos logrado crear unas tortillas con sólo 4g de carbohidratos por unidad que no sólo son saludables, sino que tienen la apariencia, textura y sabor de las tortillas tradicionales. Al igual que las pastas Fine Pasta, hablaré de las nuevas Tortillas CSC Foods en un artículo próximamente, pero quería compartir la noticia porque, aunque hay otras tortillas bajas en carbohidratos en el mercado, ya adelanto que vamos a revolucionar el mercado con un precio sin competencia en un producto que los más jóvenes demandan mucho por su versatilidad para hacer burritos, fajitas, chimichangas, bases de pizza, enrollados y un sinfín de comidas más, algunas de las cuales incluiré como receta muy pronto.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo clic. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

 

La vacuna para el COVID-19 y la transparencia

Pues parece que llega la vacuna contra el COVID-19 y creo que no me equivoco si afirmo que todos queremos que se acabe este infierno del coronavirus y volvamos cuanto antes a lo que unos llaman normalidad, otros nueva normalidad y yo, simplemente, libertad. No me gustan las prohibiciones, incluso cuando tengan cierta justificación como las que sufrimos en la actualidad. Personalmente, confío en la capacidad del ser humano de aprender y obrar en consecuencia y siempre he defendido que la formación y la información deben estar al alcance de todas las personas mucho antes que sea necesaria la imposición. Por eso, aunque ni fumo ni defiendo el tabaco, defiendo el derecho a fumar. Con todo lo que critico el azúcar en este blog, defiendo el derecho a su consumo: no quiero que se prohíba, pero sí que se informe a todo el mundo de manera eficaz y veraz de las consecuencias reales de su consumo.

En esta misma línea de pensamiento me posiciono en general con el tema de las vacunas y también en particular con las vacunas que se están anunciando contra el coronavirus. Creo que todo el mundo debe ser libre de elegir si ponérsela o no, pero sería deseable que esa libertad venga precedida de la adecuada información que permita al ciudadano disponer de los datos que necesita para tomar una decisión razonable y razonada. Después de todo, ¿Quién no querría ponerse una vacuna cuya eficacia estuviese probada y no produjese efectos secundarios serios? Yo, desde luego, con esas certezas, sería el primero en la cola para vacunarme.

Hemos asistido, tras las elecciones en Estados Unidos, a una catarata de buenas noticias acerca de las vacunas para el COVID-19 por parte de las distintas empresas que las están desarrollando, con las que parece que se han obtenido, en la tercera fase del desarrollo -que es la fase de prueba masiva- eficacias que van desde el 90% al 95%, lo que indudablemente son magnificas noticias para todos, aunque desgraciadamente no dejan de ser eso: noticias. En realidad, hay que mirar bien los datos para entender si el titular grandilocuente guarda relación directa con el resultado real de la prueba. Esto, en mi opinión, lo deberían hacer previamente los periodistas que publican las noticias, pero hace mucho tiempo que perdí la esperanza en que los periodistas cotejasen o siquiera verificasen información científica antes de publicarla, y por ello, ayer me puse manos a la obra en busca de los estudios que avalen esos buenos titulares acerca de la estupenda eficacia de las distintas vacunas para luchar contra el dichoso coronavirus.

Información sobre vacunas para el COVID-19

Mis fuentes de información, como en otros artículos de este blog, son las publicaciones científicas, clasificadas con la ayuda de PubMed, que hace un gran trabajo de recopilación de información, y además, todas las fuentes serias de información acerca del COVID-19 que publican los organismos científicos de los distintos gobiernos, o sea, no he buscado noticias acerca de la vacuna para el coronavirus en los periódicos de ningún sitio, sólo en publicaciones científicas. ¿Porqué? Porque quiero la información de primera mano, sin pasar por el teclado de ningún redactor. Quiero leer cómo se han realizado los ensayos y cómo se han recopilado y tabulado los resultados. La humanidad le debe mucho a la industria farmacéutica, es indudable, pero en mi opinión, la industria farmacéutica le debe pedir perdón a la humanidad por ciertas conductas poco éticas que ha tenido en el pasado y sigue teniendo en temas concretos, y antes de lanzar las campanas al vuelo, creo que es lógico evaluar lo que están haciendo y cómo lo están haciendo porque, la historia nos ha enseñado que, esa falta de control y rigor científico, ha sido nefasta.

No olvidemos, ni por un momento, que distintos gobiernos del mundo, incluyendo los de nuestro entorno directo (Europa) e indirecto (América) se han aventurado a encargar cientos si no miles de millones de dosis de estas vacunas para el coronavirus, lo que indudablemente habrá generado contratos billonarios. En España, si me tengo que creer las noticias que se han ido publicando en las últimas semanas, el gobierno debe haber encargado, en total, más de 120 millones de dosis de distintas vacunas contra el COVID-19, algo así como el triple de dosis que de personas, lo cual es, cuando menos, llamativo. Pero, ¿Qué sabemos en realidad de estas vacunas contra el COVID-19? Yo, hasta ayer, sabía que había de dos tipos, las convencionales y las basadas en el ARN con nuevas técnicas, y también sabía que algunas eran de una sola dosis y otras hay que suministrarlas con una dosis inicial y otra de refuerzo, pero más allá de eso, y de ciertas dificultades logísticas por temas de temperatura de conservación, sabía más bien poco.

Lo que dice The Lancet sobre las vacunas del COVID-19

Para colmo, este estupendo editorial de la revista The Lancet, referente mundial de la comunidad científica, del pasado 21 de Noviembre, terminó de hacerme abrir los ojos con respecto a lo que más tarde iba a descubrir acerca de los estudios sobre las vacunas contra el COVID-19. En el artículo, The Lancet denuncia que los resultados de los estudios de las vacunas no se han publicado, sino que se han anunciado vía nota de prensa, lo que indudablemente genera muchas incertidumbres científicas. Además, expone que existen pocos datos acerca de la seguridad de estas vacunas contra el coronavirus y que no está claro como funcionarán en las personas mayores ni en las que tengan condiciones médicas previas, que son los dos grandes grupos de riesgo para el COVID-19. Pero The Lancet va más allá y declara que algunas de estas cuestiones no se podrán responder durante mucho tiempo y, para colmo, se desconoce por completo la duración de la protección que la administración de las vacunas proporciona dado que no ha habido tiempo de medirlo. Si todo esto, que yo ahora suscribo, lo dijese un tipo que va andando por la calle, se le llamaría negacionista, antivacunas y de cualquier otra forma peyorativa, pero ojo, si esto lo dice The Lancet en su editorial, es para prestarle un poco de atención.

En efecto, como adelantaba el editorial, me ha sido imposible encontrar publicados los los estudios de las distintas vacunas contra el COVID-19 llevados a cabo por las empresas farmacéuticas. Esto no significa que no existan dichos estudios, que necesariamente tienen que existir, sino que se están produciendo las ventas del fármaco antes de que la información sea pública, al menos para el que paga, que es el ciudadano de a pie con sus impuestos. En otros casos, como enseguida veremos, resulta que los estudios todavía no han concluido y con sólo un 30% del mismo ejecutado, ya se están produciendo las ventas y los contratos de las vacunas. ¿Qué periodista le ha dicho esto al ciudadano de a pie? Sospecho que ninguno. Y esta falta de transparencia me parece lamentable.

Comprendo las prisas por encontrar una solución a este problema, pero la prisa no debe cegarnos y un buen titular en los periódicos no debe ser suficiente para tomar acciones masivas de este calado. Todos queremos una vacuna que funcione y sea segura, yo el primero, pero necesitamos los datos que avalen ambas cosas, no un simple titular de un medio de comunicación que se apoya en una nota de prensa de un estudio inconcluso o, peor todavía, inconcluyente.

La vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford

Sin embargo, sí he podido encontrar algo de información publicada sobre las fases anteriores de la vacuna, y lo que leo tampoco me entusiasma. Por ejemplo, sobre la famosa vacuna contra el COVID-19 de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, está disponible el resultado del estudio previo de la fase I/II, que en efecto arroja buenos datos de seguridad y eficacia… para un grupo concreto de personas. En primer lugar, el estudio no es un doble ciego, sino que únicamente los participantes desconocen quienes están recibiendo la vacuna y quienes un placebo parcial que produce similares efectos secundarios que la vacuna real. En segundo lugar, se escogieron 1077 participantes, todos adultos sanos entre 18 y 55 años, con una edad media de 35 años, mitad hombre y mitad mujeres, y un 91% de raza blanca. Y aquí, me asalta una duda: yo, que soy blanco y estoy en ese grupo de edad y además razonablemente sano, y no pertenezco a ningún grupo de riesgo, dado que no tengo patologías previas, puedo fácilmente ser un sujeto de ese estudio, pero, ¿porqué escogen personas como yo para el estudio? Yo me contagié de COVID-19 en Agosto, PCR positiva y posterior serología con positivos en anticuerpos IgG e IgM. No tuve síntomas ni afortunadamente desarrollé ninguna enfermedad. Tampoco contagié a nadie, pese a que me enteré tarde de mi contagio y lamentablemente estuve con muchísimas personas durante el tiempo que era técnicamente portador y contagioso. ¿Porqué me usan a mi en el estudio en lugar de tener presentes a las personas mayores y a los que tienen patologías previas, que parece que necesitan esta vacuna contra el COVID-19 bastante más que yo, al menos estadísticamente?

Ahondando un poco más en el estudio, vemos que la vacuna contra el COVID-19 de AstraZeneca y la Universidad de Oxford alcanza una eficacia del 90%, pero su eficacia media es del 70,4%, que ojo, está muy bien y es magnífico, pero no es lo que nos han vendido en los titulares de los medios de información. Y una frase que ha llamado poderosamente mi atención: Como parte del acuerdo entre AstraZeneca y la Universidad de Oxford, la vacuna se suministrará sin ánimo de lucro durante la duración de la pandemia y a perpetuidad para los países de ingresos medios y bajos. En otras palabras, la vacuna no ha venido para prestar servicio e irse, sino para quedarse.

Los resultados de la fase III de este estudio no son públicos todavía (o al menos yo no los encuentro publicados por ningún sitio) pero parece que los harán públicos en algún momento. ¿Qué nos hace pensar ahora que la fase III se ha realizado con doble ciego y con adultos menos sanos? Pues de hecho, la propia Universidad de Oxford tiene publicada la nota de prensa que ha dado lugar a los estupendos titulares acerca de su vacuna, pero ni las noticias son tan buenas como parece, ni se esclarecen datos reales del estudio más allá de que han participado unas 24.000 adultos sanos entre 18 y 55 años y se espera llegar a 60.000. O sea, ¡el estudio no ha acabado pero la vacuna, según dice la propia nota de prensa, ya se está fabricando en 10 países y vendiendo! Quizás peque de prudente, o de inocente, pero me parece que se está corriendo más de la cuenta. Y mientras tanto, el Gobierno de España insinúa que la vacunación comenzará en Enero priorizando a las personas mayores, precisamente aquellos con los que parece que no se ha probado la vacuna. ¿No sería mejor vacunar primero a los jóvenes, con los que se ha probado y aparentemente es segura, y de este modo propiciar que estos no puedan contagiar a los mayores? De hecho, una de las observaciones que más me gusta de estos resultados preliminares es que la vacuna puede reducir la transmisión del virus, que es sin duda la forma más efectiva de acabar con una pandemia, y de demostrarse cierta, solo por eso, ya merecería la pena vacunarse.

Preguntas sin respuesta sobre las vacunas contra el COVID-19

Por último, comparto algunas preguntas que me rondan la mente para las cuales todavía no tengo respuesta, por si alguien puede iluminarme con datos en la mano ¿Cómo sabemos que no estamos creando una población crónica de miles de millones de personas con el uso de estas vacunas si no se conocen sus efectos a medio y largo plazo? ¿Es posible destruir al virus por completo a base de vacunas? ¿Y si luego descubrimos que, para ser efectiva en el tiempo, la vacuna contra el COVID-19 tuviese que administrarse cada año, o cada seis meses, o cada dos semanas, o como las estatinas, una pastillita al día de por vida? ¿Se puede higienizar el planeta y librarlo de este u otro virus a base de mascarillas y gel hidro-alcohólico o es mejor aumentar la exposición al virus de los sujetos sin riesgo y permitir que el sistema inmune trabaje? ¿No sería más inteligente ampliar la capacidad hospitalaria, sobre todo de UCIs, y darle un poco más de tiempo al estudio de las vacunas? ¿Porqué se han podido desarrollar estas vacunas tan rápido en comparación con otros virus para los cuales, muchos años después de su descubrimiento, todavía no existe vacuna, como en el caso del VIH y del cual tenemos décadas de información acumulada pero no una vacuna? ¿Qué parte de ciencia y qué parte de negocio hay en los desarrollos de las vacunas contra el COVID-19? ¿Porqué no se hacen públicos los resultados de los estudios antes de permitir la venta y administración del fármaco, como ocurre con el resto de fármacos del mundo? ¿La Agencia Europea del Medicamento será, en último caso, responsable si algo se nos va de las manos con las vacunas del coronavirus? ¿Quién toma la decisión de aprobar una de estas vacunas contra el COVID-19 y ponerla en funcionamiento y, sobre todo, de qué datos dispone para tomar dicha decisión?

¿Cómo proceder con las vacunas para el coronavirus?

Personalmente, pido transparencia a la industria y a los gobiernos. Quiero una vacuna contra el COVID-19 que sea segura y que funcione y, si de mi dependiese, lo importante sería garantizar primero ambas cosas antes de permitir su uso. Comprendo las prisas, pero hablamos de miles de millones de dosis de unos fármacos que se han saltado a la ligera toda una línea temporal de protocolos que existe, precisamente, para garantizar seguridad y eficacia. No se me ocurre, en la historia de la humanidad, experimento previo a semejante escala, y por tanto, debe obrar la prudencia. La noticia de que Reino Unido pretende comenzar a administrar la vacuna el próximo lunes me parece descabellada, y las intenciones del Gobierno de España de empezar en Enero, igual de loca. Por favor, un poco de cordura en todo esto y, sobre todo, datos, transparencia y datos, no titulares ni notas de prensa, estudios científicos publicados.

Recordatorio: Este es un artículo de opinión escrito para promover la investigación y el uso de los datos científicos que no pretende ofrecer consejo médico ni sustituirlo. Las opiniones vertidas en este artículo son fruto de los datos que obran en poder el escritor en este momento. El análisis de nuevos datos podría provocar un cambio de opinión parcial o total. Ante cualquier duda de salud, consulte siempre con su médico.

¿Te ha gustado este artículo de opinión?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo clic. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

Fine Pasta: Pasta sin carbohidratos para todos

Logotipo de la marca CSC FoodsCuando lanzamos la marca CSC Foods el pasado marzo con la introducción de nuestro pan bajo en carbohidratos, anunciamos que estábamos trabajando en otros alimentos optimizados para las dietas bajas en carbohidratos, y hoy traigo el siguiente: la pasta sin carbohidratos Fine Pasta de CSC Foods. Me hubiese gustado que los plazos hubiesen sido mucho más cortos entre el lanzamiento del pan y el de la pasta, pero a nadie tengo que explicarle todo lo que hemos pasado este año, precisamente a partir de marzo, que en lo particular me toca habiéndome contagiado de COVID-19, como la mayoría de mis compañeros de oficina, y habiendo pasado cuarentenas y confinamientos varios, afortunadamente sin ningún caso grave cercano. Concretamente yo, si no me hago una prueba PCR, no me entero que estoy contagiado: ni síntomas, ni malestar, ni he contagiado a nadie en mi casa.

En cualquier caso, aunque con retraso, tenemos lista toda una gama de pastas sin carbohidratos, ideales para la pérdida de peso, pero también para cualquier tipo de dieta cetogénica o simplemente baja en carbohidratos. Fine Pasta es una gama de alimentos basados en la pasta de konjac, que ahora explicaré con más detalle, pero cuya principal cualidad es estar virtualmente libre de carbohidratos. De hecho, en el libro Cocinar sin Carbohidratos incluí bastantes recetas realizadas con pasta de konjac.

Fine Pasta ofrece, por un lado, paquetes de pasta sin aderezar, listos para consumir, y, por otro lado, una gama de comidas preparadas, listas para calentar en el microondas y consumir. Los paquetes de pasta todavía no han llegado pues la fábrica a la que le hemos encargado su producción acumula mucho retraso debido a la pandemia, sin embargo, ya tenemos los platos listos para consumir, que se elaboran muy cerquita, en Navarra, con ingredientes de primerísima calidad. Veamos Fine Pasta en detalle.

¿Qué es Fine Pasta?

Como he avanzado, Fine Pasta es una gama de alimentos basados en la pasta de konjac. El konjac es una planta oriental, de cuya raíz se extrae una fibra alimenticia, el glucomanano, que tiene la capacidad de absorber más de 100 veces su peso en agua. De este modo, mezclando un poco de glucomanano con mucha agua, obtenemos una pasta que es, en esencia, un 99% agua, y apenas contiene nutrientes de ningún tipo. Con esa pasta fabricamos espaguetis de konjac, fideos de konjac, macarrones de konjac, lasaña de konjac, etc. que podemos utilizar como base de una receta sin que aporte valores nutricionales a la misma, lo que nos permite centrarnos en los productos frescos como la carne, el pescado, los huevos o las verduras para obtener los nutrientes que realmente necesitamos. Por decirlo de un modo sencillo, es como si a un plato tradicional de pasta le quitamos todo lo que engorda y le dejamos únicamente aquello que nos aporta nutrientes de verdadera calidad.

Fine Pasta SpaghettiLa pasta de konjac no es algo nuevo en el mercado. De hecho, en este mismo blog hay bastantes recetas que he ido subiendo con los años que se elaboran con pasta de konjac. Sin embargo, Fine Pasta no es una pasta de konjac tradicional, sino que incluye algunas innovaciones importantes que hoy quiero explicar para poner en contexto como se compara Fine Pasta con otras marcas de pasta de konjac que ya hay en el mercado. La principal diferencia entre Fine Pasta y la mayoría de marcas del mercado es que Fine Pasta viene lista para consumir, no es necesario enjuagarla varias veces porque no tiene un conservante que le añada olor y mucho menos sabor. De este modo, mientras que otras pastas hay que escurrirlas y lavarlas varias veces para que desaparezca ese olor peculiar que traen, con Fine Pasta es suficiente con sacarla del paquete y usarla en cualquier receta.

¿Es segura Fine Pasta, la pasta de konjac?

El glucomanano con el que se elabora Fine Pasta es una fibra que no solo está autorizada por la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria), sino que además está avalada por ella. Según la EFSA, entre otras cosas, el glucomanano de konjac ayuda a adelgazar y a mantener niveles de colesterol sanguíneo y triglicéridos en valores normales. La única pega de seguridad con el glucomanano de konjac es que, debido a su gran poder de absorber líquidos, no se recomienda para personas que tienen problemas de deglución. Sin embargo, al hacer la pasta con saturación de agua y además añadirle salsa y condimentos, prácticamente eliminamos este problema por lo que su consumo no debe ser un problema para prácticamente nadie.

¿Dónde y cómo se fabrica Fine Pasta?

La materia prima para fabrica Fine Pasta, el glucomanano de Konjac, se produce en China, que es de donde es originaria la planta. Allí mismo se transforma en pasta. En nuestro caso, hemos elegido una fábrica de primer nivel, que cumple con todos los requisitos de la Unión Europea para la exportación de alimentos y tiene al día todos los certificados de sanidad y seguridad alimentaria.

La pasta sale de la fábrica en dos formatos, por un lado, empaquetada en paquetes de 270g lista para consumir, en siete variedades distintas: Spaghetti, Riso, Lasagna, Noodles, Penne, Tagliatelle y Tagliatelle con espinacas. Estos formatos de Fine Pasta son los que se están produciendo ahora y esperamos que estén listos en unas cuantas semanas.

Fine Pasta Spaghetti Noodles Fine Pasta Riso Fine Pasta Lasaña Fine Pasta Penne Fine Pasta Tagliatelle Fine Pasta Tagliatelle di Spinaci Fine Pasta

Por otro lado, ya hemos recibidos unos formatos a granel, que hemos enviado a una fábrica de Navarra, para que elaboren platos con ellas. Fruto de esta colaboración, se han producido ya y están disponibles, 5 platos preparados con Fine Pasta: Spaghetti Boloñesa, Riso con Pollo y Verduras, Spaghetti con Atún y Tomate, Tagliatelle con Solomillo de Cerdo al Boletus y Tagliatelle di Spinaci con Merluza y Gambas.

Tagliatelle con Solomillo de Cerdo al Boletus Fine Pasta Riso Con Pollo y Verduras Fine Pasta Fine Pasta Spaghetti Boloñesa Fine Pasta Spaghetti con atún y tomate Fine Pasta Tagliatelle de Espinacas con Merluza y Gambas

¿Cuales son los valores nutricionales de Fine Pasta?

Valores Nutricionales de Fine PastaLa pasta de konjac lista para cocinar Fine Pasta tiene unos valores nutricionales muy cercanos al cero, por no decir cero. De media, por cada 100g de producto hay 2g de proteína, 0,5g de carbohidratos, 1g de grasa y 2,5g de fibra. Comparado con una pasta tradicional, que suele llevar entre un 65% y un 85% de carbohidratos, la diferencia es abismal. Con estos valores nutricionales, resulta obvio que los nutrientes esenciales que necesitamos, la proteína y la grasa de calidad, debemos obtenerlos de los alimentos que usemos para preparar la receta, que deben ser preferiblemente frescos, como la carne, el pescado, los huevos, los lácteos y las verduras.

Con este principio en mente, transmitimos esa necesidad a la fábrica Navarra, indicándole la necesidad de producir comidas naturales, con alimentos frescos, que no contuviesen carbohidratos, y que aportasen nutrientes de calidad. Para hacer un alimento natural, pusimos muchas barreras: nada de soja para aumentar los valores proteicos, nada de gluten para añadir volumen y proteína vegetal, nada de huevo y derivados, nada de lactosa, y por supuesto, nada de conservantes. De este modo, los valores nutricionales que obtuviésemos con las recetas procederían, exclusivamente, de la carne y el pescado fresco que se añaden a la pasta de konjac, siendo su valor biológico realmente alto. Así, por ejemplo, en el caso del plato de Tagliatelle di Spinaci con Merluza y Gambas, la ración completa contiene 16g de proteína, 4,5g de grasa, 2,3g de carbohidratos y 4,4g de fibra, con menos de 2 gramos de sal, siendo esta, además, Sal Rosa del Himalaya, mucho más completa y nutritiva en cuanto a micronutrientes que la sal refinada normal.

¿A quién está dirigido Fine Pasta?

Fine Pasta es una gama de alimentos dirigida a personas que quieren cuidar su alimentación. Obviamente, dentro de ese grupo general, entra todo aquel que quiera perder peso, porque como alguna vez hemos comentado, adelgazar es el efecto secundario de llevar una alimentación verdaderamente saludable. En cuanto a la pasta lista para cocinar, yo diría que todo el mundo es público objetivo, niños y adultos por igual. Después de todo, se trata de una pasta alimenticia que no contiene carbohidratos y, en la mayoría de los casos, esto son buenas noticias.

Si nos ceñimos a los platos preparados, aquí el objetivo claro son todas aquellas personas que, o bien no tienen conocimientos o habilidades para prepararse este tipo de platos o bien quienes, como yo, comen en la oficina con frecuencia y quieren soluciones sencillas, con precio moderado, y valores nutricionales adecuados para el tipo de alimentación que siguen, ya sea una dieta de adelgazamiento, de mantenimiento o simplemente una dieta saludable para gozar de la mejor salud posible.

Resumiendo

Seguimos trabajando en el desarrollo de nuevos alimentos, con ingredientes de primera calidad, que esperamos vayan inundando el mercado cada vez a mayor velocidad, apostando por los nutrientes de calidad y la innovación como bandera de CSC Foods. Como he dicho, los platos preparados ya están disponibles y las pastas listas para cocinar deberían estar disponibles también antes de final de año. A ver si en los próximos meses podemos lanzar nuevas iniciativas que pueda presentar con la misma satisfacción que hoy siento presentando estas.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo clic. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

 

Pan bajo en carbohidratos de CSC Foods

Nuevo pan bajo en carbohidratos de CSC FoodsHoy voy a hablar del nuevo pan bajo en carbohidratos de CSC Foods, pero también quiero hablar de mucho más que eso. Desde que publicamos el libro Cocinar sin Carbohidratos en 2014 hemos estado investigando, haciendo pruebas y tratando de conseguir elaborar un pan que pudiese fabricarse de manera masiva, pero tradicionalmente, que fuese muy bajo en carbohidratos, que tuviese sabor, textura y aroma a pan tradicional y que, además de todo eso, no costase un ojo de la cara. Mentiría si dijese que ha sido un proceso sencillo o rápido. Ha sido más bien al contrario. Después de probar todo tipo de panes bajos en carbohidratos disponibles por toda Europa (y algunos traídos desde Estados Unidos), la conclusión es que no había un claro ganador. Existían muchos panes muy buenos en algunos aspectos, pero con carencias en otros. Y por supuesto, nos propusimos mejorar lo presente.

Algunos panes bajos en carbohidratos tenían realmente pocos carbohidratos, pero no sabían a pan, sino a algo raro. Otros tenían una gran cantidad de proteína y muy pocos carbohidratos, pero eran realmente caros. Otros se anunciaban como bajos en carbohidratos, pero contenían un 30% o más de carbohidratos, que es una cifra realmente alta en mi opinión, pese a ser más baja que los panes tradicionales. Algunos tenían buenos valores nutricionales y un sabor aceptable, pero la textura dejaba mucho que desear, con masas muy duras, arenosas o que directamente de deshacían al tocarlas o intentar cortarlas. En definitiva, mucha variedad de panes, todos ellos muy buenos en algún aspecto, pero mediocres en otros, siendo además los mejores, productos realmente caros, adecuados como exquisitez pero no para comprarlos, al menos con una economía familiar media, de manera constante y sostenida.

Logotipo de la marca CSC FoodsDe este modo, el objetivo que yo tenía en la cabeza no era desarrollar un pan que fuese el mejor en todo, porque creo que es imposible en estos momentos, sino que fuese realmente bueno en todos los aspectos, sin que su precio se disparase. Y creo sinceramente que ese objetivo lo hemos alcanzado de sobra con el pan bajo en carbohidratos que hoy lanzamos bajo la marca CSC Foods, derivada del libro Cocinar sin Carbohidratos, y que ha servido como base inicial en el desarrollo de este pan y de otras recetas que espero podamos ir lanzando poco a poco en los próximos meses.

Veamos, una a una, las premisas que hemos considerado a la hora de desarrollar este pan bajo en carbohidratos y, cómo hemos logrado alcanzar nuestro objetivo produciendo un pan de altísima calidad a un precio más que razonable.

Ingredientes del pan bajo en carbohidratos CSC Foods

Para llamar pan a un pan, este debería contener, al menos, agua, harina, levadura, aceite y sal, pero, ¿cómo hacer un pan con harina sin que se dispare su contenido en carbohidratos y su índice glucémico? Aunque parezca mentira, el ingrediente principal de los diferentes ensayos que hemos realizado ha sido la paciencia, porque hasta llegar donde estamos hemos creado previamente auténticas aberraciones con masas que, o bien no se levantaban, o bien no se cuajaban, o si lo hacían tenían un sabor, digamos, poco agradable. Al final, llegamos a la conclusión de que la harina tenía que ser harina de trigo verdaderamente integral, no como las falsas harinas que denuncié en este artículo. Y utilizando una harina integral de alta calidad, nos dimos cuenta de que no hacía falta mucha harina para que la masa cuajase, al contrario, hacia falta realmente poca. Pero claro, si usábamos poca harina, nos salía un pan muy pequeño, por lo que había que añadir mucha agua para hacerlo más grande, y aunque hemos visto que otros fabricantes apuestan por panes muy húmedos, estos tienen una muy mala conservación, así que rápidamente lo descartamos.

Pero si usábamos muy poca cantidad de harina integral, ¿cómo podíamos producir un pan de mayor tamaño que, además, fuese bajo en carbohidratos? Inmediatamente dirigimos la atención hacia algunas de las semillas que he recomendado en otras ocasiones, como las semillas de lino y girasol, y las fibras vegetales de trigo e inulina. También añadimos semillas de soja no modificada genéticamente, que desde luego no es ni barata ni fácil de encontrar, pero considero que, en pequeñas cantidades como en el caso de este pan bajo en carbohidratos, es la única adecuada.

Pan integral para adelgazarEn efecto, al mezclar estas semillas con la harina integral, aumentábamos la masa del pan sin apenas añadir carbohidratos, sin embargo, la masa perdía cohesión, y necesitábamos aumentar la proteína para hacer la masa más elástica y que cociese mejor. Y aquí llegó el mayor de los problemas, ¿qué proteínas usar? Como en otras ocasiones, las proteínas de la leche y del huevo fueron mi primera elección, pero ambas resultaron problemáticas. La proteína de la leche le añadía un sabor agrio al pan, por lo que hubiésemos necesitados saborizantes, algo que descartamos de inmediato. En cuanto a la proteína de huevo, pese a que no aportaba un sabor significativo y que las pruebas que hicimos fueron razonablemente buenas, presentaba otro escollo insalvable: ningún horno industrial quería proteína de huevo en sus instalaciones, porque suponía añadir un alérgeno más o trazas de este al resto de productos que se produjesen allí.

De este modo, la elección de proteína, una vez descartadas las que añadían sabor de manera significativa al pan y las que añadían un alérgeno nuevo a los hornos, quedó reducida a la proteína vegetal y, en concreto a la de guisante y al gluten de trigo, para no encarecer en exceso el pan, eligiendo finalmente la segunda porque la primera le aportaba un color verdoso al pan, y no nos parecía adecuado lanzar un pan con un tono verdoso al mercado. Al fin y al cabo, es razonable que un pan que lleva harina de trigo integral y por lo tanto gluten, se pueda enriquecer con más gluten para aumentar la elasticidad y consistencia de la masa.

Por último, aunque la mayoría de panes, tradicionales o bajos en carbohidratos, se elaboran con aceites de girasol o grasas de baja calidad, para nosotros fue innegociable desde un primer momento usar Aceite de Oliva Virgen Extra o, en su defecto, Aceite de Coco Virgen. Sin embargo, el segundo añadía sabor y endulzaba el pan, por lo que, aunque lo tenemos en la recámara para otros productos, en esta caso nos decantamos por el Aceite de Oliva Virgen Extra, que supone un 2,5% del producto, no un mero ingrediente testimonial.

Formato del Pan bajo en carbohidratos CSC Foods

Pan bajo en Carbohidratos de CSC FoodsComo si de nuestro santo grial se tratase, una vez que teníamos definida la masa del pan bajo en carbohidratos, quedaba por definir el formato, o, al menos, el primer formato, porque ya adelanto que si este pan funciona en el mercado, lanzaremos nuevos formatos en breve, basados en la misma masa. Podíamos optar por hacer bollitos individuales de diversos tamaños, hacer barras de pan sin cortar o, el que finalmente escogimos por su versatilidad, un pan de molde precortado. Lo interesante de este formato es que permite muchas aplicaciones, es muy cómodo de utilizar, se puede congelar y usar rebanada a rebanada, incluso directamente desde el congelador, y además soporta muy bien el paso del tiempo para tratarse de un pan fresco, pues aguanta 30 días o más desde su fecha de fabricación si se mantiene en condiciones adecuadas, protegido de la luz solar directa y de la humedad.

De este modo, hemos logrado elaborar un pan que pesa casi medio kilo, cuyo formato de rebanada es bastante generoso, y que viene presentado en una sencilla bolsa, como el pan de molde tradicional, y cortado a rebanadas igual que este. Desde el punto de vista de los padres, resulta realmente sencillo cambiar el pan de molde tradicional, cargado de carbohidratos de asimilación rápida por este pan bajo en carbohidratos sin que los hijos protesten o incluso lleguen a darse cuenta, porque, como dije al principio, este pan bajo en carbohidratos parece un pan tradicional, huele, sabe y tiene la textura de un pan de molde similar al que podríamos comprar en cualquier supermercado, pero nutricionalmente hablando, es infinítamente superior.

Posicionamiento del Pan bajo en carbohidratos de CSC Foods

Veamos ahora como se posiciona este pan bajo en carbohidratos con respecto a otros panes low-carb populares del mercado, para lo cual he elaborado este cuadro comparativo que es más rápido y sencillo que explicar, uno a uno, los parámetros que hemos analizado de los panes bajos en carbohidratos de referencia más importantes hasta llegar al desarrollo de este pan lowcarb. Pincha en el cuadro para ampliarlo. Debajo del cuadro explico como he realizado esta evaluación, lo que se puede considerar subjetivo y objetivo de ella.

Cuadro comparativo de los panes lowcarbPara realizar este cuadro comparativo de algunos panes lowcarb populares en el mercado, he analizado 16 parámetros de los cuales, la mayoría son objetivos, en el sentido de que se analiza una cifra concreta, por ejemplo el precio cada 100g, pero otros son necesariamente subjetivos, como el porcentaje de similitud con el sabor o aroma a pan natural. Esos porcentajes subjetivos reflejan únicamente mi opinión, y por supuesto, cada uno puede tener la suya, pero creo que no será demasiado distinta a la mía. En general, he puesto en verde los valores que, ahora sí, personalmente, considero dentro de un rango óptimo, en amarillo los valores buenos, aunque mejorables, y en rojo los que considero malos, tanto por defecto como por exceso.

En el cuadro vemos que el pan bajo en carbohidratos de CSC Foods que hemos desarrollado puntúa en verde en 14 de 15 parámetros puntuables. El parámetro 16 (frescura y caducidad) es meramente informativo, pues no indica que un producto sea mejor que otro. Esa puntuación verde en tantos parámetros es lo que, en mi opinión, lo convierte en el mejor pan del mercado ahora mismo, dado que ningún otro reúne tantos parámetros en color verde como este. Sin embargo, subjetivamente hablando, habrá personas que piensen que hay otros panes mejores para según que aplicaciones, y obviamente todas las opiniones son válidas. Algunos de estos panes bajos en carbohidratos se acercan o incluso mejoran los nutrientes del pan lowcarb de CSC Foods, pero tienen un precio disparatado. Otros tienen un buen precio, pero fallan en los macronutrientes, tanto por defecto como por exceso. Lo que está claro es que los parámetros de nutrientes y precio son absolutamente objetivos.

Debo decir, en cualquier caso, que comparados con los panes tradicionales, todos estos panes son unos magníficos alimentos, pero claro, dentro del grupo y en el mercado en general, debemos aspirar a conseguir cada vez mejores productos a mejor precio, porque como consumidores, no concibo otra cosa que exigir a los fabricantes que mejoren sus productos y, dentro de lo razonable y ético, los abaraten al máximo. Y ese es precisamente el papel que quiero que juegue CSC Foods en este mercado.

Cómo consumir el pan bajo en carbohidratos de CSC Foods

Carro de la Compra para adelgazar

Carro de la Compra Familiar

Cuando comenzamos a elaborar la receta de este pan bajo en carbohidratos lo hicimos con la familia en mente, de ahí que el precio fuese tan importante. Como explico en el libro Adelgazar sin Milagros, adelgazar de manera saludable no es barato, y mucho menos lo es si tratamos de utilizar exactamente el mismo plan nutricional para nuestra familia al completo. Por ello, este no es un alimento para tomar de manera frecuente y continuada si estás intentando adelgazar rápido como hice yo hace años. No digo que, de vez en cuando, una rebanada de este pan bajo en carbohidratos vaya a evitar que adelgaces, ni mucho menos, porque con algo más de 6g de carbohidratos por rebanada, está en el límite, pero precisamente por su cercanía al límite, yo no lo usaría con demasiada frecuencia. Una rebanada, algún día suelto, es lo que podría considerarse adecuado en el marco de un plan nutricional diseñado para adelgazar rápido siempre y cuando no se añadiesen más carbohidratos a esa comida.

Pero una cosa es estar activamente perdiendo peso y otra muy distinta es mantenerse y mantener a una familia completa con una dieta sana y natural. Y es precisamente en ese ámbito, el de la dieta sana familiar, dónde este pan lowcarb se posiciona como líder absoluto, por valores nutricionales, por precio y, sobre todo, por su versatilidad y similitud con un pan convencional. Y eso es, en definitiva, lo que queríamos conseguir. Pero esto no es el final, sino el principio del desarrollo. Este pan bajo en carbohidratos orientado al segmento familiar ya está lanzado y disponible, por lo que desde hoy, continuamos el trabajo para lanzar nuevos alimentos en los próximos meses, no necesariamente orientados al mismo segmento y haciendo un especial hincapié, como no podía ser de otro modo, a las necesidades de las personas que sufren obesidad y diabetes, y requieres una dieta realmente estricta en cuanto a la cantidad de carbohidratos. Después de todo, no puedo olvidarme de dónde vengo.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo click. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

La Creatina en la pérdida de peso

Creatina para adegazarPor lo que veo en el mercado, parece que se nos avecina una hornada de alimentos suplementados con creatina. Hoy vamos a dar un repaso a qué es la creatina, para qué sirve la creatina y analizar si la creatina es adecuada para las dietas de control o pérdida de peso.

Lo primero que debemos entender es que la creatina es una molécula orgánica derivada de los aminoácidos, que el cuerpo humano sintetiza (fabrica) de manera natural en el hígado, el páncreas y los riñones, usando para ello los aminoácidos presentes en el organismo. Un adulto sano promedio puede producir alrededor de un gramo de creatina al día, pero, ¿necesitamos más de un gramo de creatina al día? La respuesta rápida es no, pero quizás pueda ser interesante en según que casos.

La Creatina como suplemento para Deportistas

La creatina como suplemento nutricionalLas moléculas de creatina son un vehículo directo e inmediato de energía para los tejidos musculares, especialmente los de tipo II (fibras musculares de contracción rápida), y juega un papel muy importante en el desarrollo de ejercicio anaeróbico, donde grandes cantidades de energía son necesarias durante un breve espacio de tiempo en ejercicios de repetición. Si te vienen a la cabeza palabras como pesas, culturismo o HIIT, estás en lo cierto, hablamos de ejercicios de alta intensidad a intervalos. La creatina que acumula nuestro cuerpo es esencial en la práctica de estas actividades. Ahora bien, el simple hecho de consumir más creatina de la que el organismo genera no aporta ventaja alguna. Resulta que, para obtener algún beneficio, no es suficiente consumir creatina, hay que proporcionar a las fibras musculares el estímulo necesario para absorber este exceso de creatina, que en seguida veremos requiere de un segundo compuesto.

Por otro lado, la creatina se encuentra de manera natural en la carne, los lácteos, el pescado y los huevos, de modo que, salvo que sigas una dieta vegana, lo más normal es que no necesites suplementar con creatina tu dieta, pues ya estés consumiendo una cantidad suficiente para el deporte que practiques. Recuerda siempre que la suplementación con creatina tiene efecto en la función muscular anaeróbica, así que si lo tuyo es el ciclismo, correr, nadar, o cualquiera otra actividad aeróbica, la creatina no tendrá ningún efecto en tu entrenamiento ni desarrollo de tu actividad.

Ahora bien, en estudios realizados con deportistas profesionales, se han observado mejoras en la recuperación después del ejercicio intenso, así como una mejora en la intensidad de los mismos, o sea,en la capacidad muscular anaeróbica. Cabe resaltar que las mejoras han sido mayores en las personas que seguían dietas vegetarianas, sin duda porque provenían de un déficit de creatina en su dieta que el suplemento ha ayudado a mejorar. En general, podemos afirmar que, en la práctica deportiva anaeróbica, una correcta suplementación con creatina (monohidrato de creatina) permite aumentar la intensidad de los entrenamientos y mejorar la recuperación muscular, especialmente en atletas con un déficit dietético de creatina, lo que a largo plazo puede incidir positivamente en la generación de nueva masa muscular y en la calidad de la misma para las funciones anaeróbicas.

La Creatina para perder peso

Sin embargo, y en mi humilde opinión, todos los beneficios que puede aportar la creatina en la práctica deportiva anaeróbica, tienen poco o ningún sentido en la pérdida de peso. Como he avanzando antes, para que los tejidos musculares absorban apropiadamente la suplementación de creatina, es necesario estimular su captación y, la sustancia que el cuerpo genera que estimula esta captación no es otra que la insulina. De ahí que los fabricantes recomienden tomar los suplementos de creatina disueltos en zumos de frutas, con el objetivo de aumentar la glucemia y generar insulina que ayude a los músculos a captar este exceso de creatina ingerido. Se han realizado investigaciones sobre la captación de la creatina mediante la insulina​ que muestran gran efectividad durante las primeras 24 horas tras el ejercicio. Lógicamente, si sigues el tipo de dieta que yo promuevo activamente en este blog y en mi libro Adelgazar sin Milagros, ya sabes perfectamente que la idea de elevar la cantidad de glucosa en sangre si pretendes adelgazar es realmente mala y absolutamente contraproducente.

Retención de líquidos al adelgazarDicho de otro modo, sin la presencia de carbohidratos en la dieta, especialmente azúcares que se conviertan rápidamente en glucosa al ser ingeridos y provoquen una respuesta insulínica, la eficacia de la suplementación con creatina es bastante limitada, por no decir nula. Pero además, si conseguimos aumentar la cantidad de creatina que nuestros músculos pueden almacenar, el primer efecto que notaremos será un incremento del agua retenida en los músculos, dado que para almacenar creatina, al igual que para almacenar glucógeno, los músculos requieren de una buena cantidad de agua, lo que de manera automática incrementa nuestro peso corporal y nuestro volumen. Por cierto que, en varones, también parece que el aumento de los almacenes de creatina conlleva un aumento de los almacenes de glucógeno muscular, lo que inevitablemente conlleva más retención de líquidos y el consiguiente aumento adicional del peso corporal. En definitiva, si suplementas la dieta con creatina y consigues aumentar los almacenes de creatina en los músculos, ganarás algo de peso y volumen, principalmente por el agua adicional que retengas.

Si esto no es suficiente para que desprecies la creatina si estás tratando de adelgazar o mantener tu peso corporal, para colmo, la cafeína, un acelerador natural del metabolismo, influye negativamente en la absorción de la creatina, por lo que si tomas un suplemento de creatina y además café o cualquiera otra fuente de cafeína, debes saber que estás consumiendo un suplemento caro que difícilmente podrás asimilar. Yo creo que, para una dieta de adelgazamiento, es mucho más importante tener un metabolismo acelerado y aumentar el gasto energético -beneficios ambos de consumir cafeína- que tener un almacén muscular de creatina mayor que permita hacer repeticiones con más peso o recuperar más rápido después de las repeticiones, salvo, claro está, que lo que realmente se persiga sea dedicarse de manera seria al culturismo o a cualquier otro ejercicio anaeróbico de alta intensidad.

Cómo elegir un suplemento de Creatina

Suplemento de Monohidrato de Creatina de Scitec NutritionSi has llegado hasta aquí es porque lo que te interesa no es adelgazar, sino mejorar tu capacidad anaeróbica de intensidad y recuperación muscular, y por tanto te estás informando sobre cómo elegir un suplemento de creatina. En ese caso, como en muchos otros que he relatado en este blog, lo primero que te recomiendo es que tu dieta contenga una cantidad razonable de proteína animal en forma de carne, pescado, lácteos y huevos, pues como dije al principio, todos ellos contienen creatina de manera natural.

Si estás en el punto de añadir más creatina a tu dieta en forma de suplemento nutricional, lo primero que debes saber es que la creatina pura es realmente inestable, por lo que que habitualmente se comercializa en forma de compuesto algo más estable: el monohidrato de creatina. Ahora bien, incluso siendo algo más estable que la creatina pura, el monohidrato de creatina también es inestable, por lo que debes buscar un suplemento en forma de polvo, que puedas reconstituir en cualquier momento, y tomarlo de inmediato una vez disuelto en líquido, preferiblemente zumo o agua azucarada, para que el organismo lo pueda metabolizar correctamente.

Parece que la dosis adecuada de creatina suplementada varía entre 0,1g y 0,25g por kilo de masa corporal al día, siendo las dosis mayores indicadas para personas con un déficit dietético de creatina, por ejemplo, los veganos. Eso no significa que toda esa creatina ingerida acabe metabolizada, sino que los aumentos en los almacenes de creatina se han observado aplicando esas dosis en los estudios, y siempre empezando con dosis mayores, de carga inicial, y reduciendo paulatinamente las dosis, dado que se ha observado que aunque en los primeros días es posible absorber hasta un 30% de las dosis, a partir del cuarto día la absorción baja hasta el 15% y por lo tanto no merece la pena consumir tanta cantidad. Si te interesa ver un suplemento de creatina monohidrato en detalle, aquí puedes ver uno.

En resumen, la creatina no es para adelgazar

Resumiendo un poco este artículo, pese a los efectos positivos que puede tener la creatina en la mejora y recuperación muscular en situaciones de ejercicio anaeróbico, yo no creo que su suplementación en dietas de adelgazamiento sea adecuada, incluso si se practica ejercicio de alta intensidad a intervalos como también suelo recomendar. Siguiendo una dieta rica en carnes, pescados, lácteos y huevos, la ingesta de creatina natural, unida a la que sintetizamos de manera orgánica, es más que suficiente para poder practicar el ejercicio necesario para reducir grasa y aumentar masa muscular, y por lo tanto no se me antoja necesario añadir un nuevo suplemento a la dieta que no acabo de ver qué beneficio aportaría.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo click. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

Triglicéridos para adelgazar

Si te dispones a perder peso y estás recopilando información acerca de cómo lograr adelgazar sin efecto rebote y de manera eficaz, este artículo te va a interesar. En mi libro Adelgazar sin Milagros explico como logré perder más de 30 kilos de peso en apenas 4 meses y detallo que uno de los alimentos que utilicé de manera asidua durante ese proceso fue el Aceite de Coco. Hoy quiero profundizar un poco en este tema y explicar que no es magia tropical lo que te ayuda a adelgazar, sino evidencia científica.

El Aceite de Coco contiene principalmente grasa saturada, que aunque está bastante demonizada, como recordarás de mi artículo El engaño del siglo XX, esto se debe principalmente a una campaña de difamación orquestada por el Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Pues bien, de esa grasa saturada, una gran parte son Ácidos Grasos de Cadena Media, también llamados Triglicéridos de Cadena Media o MCTs por sus iniciales en inglés (Medim Chain Triglycerides). La particularidad principal de estos MCTs es que se procesan muy rápidamente en nuestro organismo.

Mientras otros tipos de grasa tienen que atravesar el sistema linfático, los MCTs pasan directamente del intestino al hígado. Es más, los MCTs pueden atravesar la membrana de las mitocondrias sin ser transportadas por otros compuestos. Si llevas un tiempo investigando acerca de la pérdida de peso, seguro que a estas alturas ya habrás oído hablar de la L-Carnitina, que está de moda como suplemento nutricional que ayuda a quemar la grasa más rápidamente. Pues bien, para explicarlo de manera sencilla, la Carnitina es un transportador que introduce los triglicéridos de cadena larga en las mitocondrias, de ahí que sea necesario para quemar ese tipo de grasa y además haga que el proceso sea más lento.

Sin embargo, como cabo de decir, los MCTs no necesitan de Carnitina para entrar en las mitocondrias, que por cierto son, de manera genérica, las pequeñas centrales energéticas de nuestro cuerpo, donde se genera la energía en forma de ATPs, que es el combustible que se utiliza en la mayoría de procesos celulares. De este modo, al no tener que atravesar el sistema linfático y no depender de la Carnitina para entrar en las mitocondrias, la disponibilidad de energía a partir de los MCTs es mucho más rápida que con ninguna otra grasa. No hace falta ser muy perspicaz para entender que una grasa que se convierte rápidamente en energía tiene efectos muy beneficiosos en la pérdida de peso, pero veamos en detalle qué efectos tiene y porqué.

Supongamos que ya estamos en cetosis y por lo tanto las reservas de glucógeno hepático son mínimas. Si no tienes claro el concepto de cetosis y glucógeno, te recomiendo hacer una breve pausa en el camino y leer rápidamente este artículo que escribí al respecto. Al consumir MCTs se eleva rápidamente la producción de cuerpos cetónicos, algo que tiene tres efectos colaterales casi inmediatos: 1) Aumenta el gasto energético (consultar estudio de McGill University, Montreal, Quebec, Canada), 2) Se reduce el apetito (consultar estudio del Hospital Universitario Sahlgrenska, Göteborg, Suecia) y 3) Se facilita la pérdida de grasa (consultar meta análisis de los efectos de los MCTs en la pérdida de peso en PubMed).

En el contexto de la pérdida de peso, si aumentamos el gasto energético, reducimos el apetito y facilitamos la pérdida de grasa acumulada, obviamente perderemos peso más rápido. Esto no quiere decir que tomar Aceite de Coco obre milagros, que no los obra. Lo que quiere decir es que aporta estas tres ayudas en el contexto de una dieta cetogénica. Dicho de otro modo, el simple hecho de tomar Aceite de Coco no va a producir que perdamos peso, al menos de manera significativa. Sin embargo, añadirlo a la dieta cetogénica que estemos siguiendo, va a contribuir a que adelgazar sea un proceso más rápido e incluso más sencillo, por aquello de que menos apetito genera menos estrés y menos ansiedad.

Dicho esto, he de puntualizar que consumir más cantidad de MCTs de los necesarios no va a contribuir, en absoluto, a que perdamos más peso. La pregunta sería entonces, ¿Cual es la cantidad adecuada de MCTs que se deben consumir al día en el contexto de una dieta cetogénica? Si ya me has leído antes, imagino que aventuras la respuesta: como cada cuerpo es distinto, para cada persona y cada circunstancia hay una cantidad adecuada. En general, yo diría que nadie necesita más de 2 o 3 cucharadas de Aceite de Coco al día para notar los efectos de los MCTs, pero esta aproximación es más por propia experiencia que por estudios científicos. Me baso en que la cantidad de grasa que necesitamos es la misma, usemos MCTs u otro tipo de grasa. Si resulta que la grasa que usamos es MCTs, como en el Aceite de Coco, pues al tiempo que suplimos las necesidades del organismo obtenemos los beneficios que antes he descrito.

¿Qué es lo que yo hago? Lo más sencillo que hago es incorporarlo a los batidos de proteínas en sustitución de otros aceites. Pero también utilizo Aceite de Coco en la cocina, como puedes ver en la sección de recetas o en las del libro Cocinar sin Carbohidratos. Dejemos claro una vez más que el Aceite de Coco no es el único aceite que utilizo y normalmente ni siquiera es el que más utilizo, (y menos ahora que he descubierto el aceite Verde Esmeralda) es simplemente un aliado más en la cruzada contra la obesidad, que además proporciona otros beneficios adicionales.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo click. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

Millonarios de Azúcar

Cantidad de Azúcar en la dieta

Durante todo el año pasado han aparecido muchas noticias, desde todo tipo de fuentes, que relacionan el excesivo consumo de azúcar con infinidad de problemas de salud. Sin embargo, no parece que el consumo de azúcar per cápita vaya en descenso, sino más bien todo lo contrario. El estudio ANIBES desveló en 2019 que la ingesta media de azúcar en España es de unos 72 gramos por persona y día, más de 26Kg al año, una auténtica barbaridad.

Sin embargo, el uso de azúcar como producto de consumo directo, continúa bajando. ¿Cómo es posible que si cada vez compramos menos azúcar el consumo sea mayor? Como ya he expuesto en otras ocasiones (aquí y aquí por ejemplo) esto es debido a que los alimentos y las bebidas que compramos cada vez contienen más azúcar. O sea, no echamos más azúcar al café, sino que compramos café que ya viene azucarado, por exponerlo de manera gráfica.

Dado que es un hecho constatado que el excesivo consumo de azúcar produce graves problemas de salud, que a su vez generan enormes problemas económicos, cabe preguntarse porqué no se hace realmente nada serio al respecto. Y digo nada serio, porque se hacen pequeñas cosas -sospecho que para no quedar en evidencia- como el acuerdo entre el gobierno y algunos fabricantes– para reducir en un miserable 10% la cantidad de azúcar, sal y grasa de los alimentos, así, todo juntito, para que cada uno aplique la reducción en lo que le interese.

En efecto, cuando las personas enferman por consumir un exceso de azúcar de manera continuada, ya sea por diabetes, por enfermedades cardiovasculares o por cualquier otra dolencia, se genera una cronificación del enfermo, cuya factura todos acabamos pagando de un modo u otro, durante muchos años, ya sea mediante los impuestos que soportan el sistema nacional de sanidad o mediante el incremento en los precios de las primas de los seguros privados. Al final, alguien tiene que pagar la factura de la metformina, de la insulina, de las operaciones y tratamientos cardiovasculares, etc.

Entonces, ¿porqué no se hace nada serio para evitar el consumo excesivo de azúcar? En mi opinión, la respuesta está en los Millonarios de Azúcar, un nutrido grupo de empresas y personas que hacen un negocio redondo cada año vendiendo azúcar en cantidades industriales, nunca mejor dicho. ¿Y cómo de grande es este grupo y qué fortuna amasan? Bueno, esto es difícil de calcular, pero podemos hacernos una idea, que imagino a alguno va a sorprender, extrapolando algunos datos.

Si preguntase ahora mismo el nombre de ilustres millonarios en España, seguro que la mayoría acertaría a nombrar primero a D. Amancio Ortega, de Inditex o a D. Rafael Roig, de Mercadona. Pero, ¿y si les dijera que una sola empresa, prácticamente con una sola marca, ha amasado para sus dueños un patrimonio de más de 10.000 millones de euros sólo en España? ¿Y si les dijera que esa marca vende, básicamente, agua con azúcar?

Para ponerlo en perspectiva, la persona más rica de España es el Sr. Ortega, que juega en otra liga (la mundial) con una fortuna de más de 50.000 millones de euros. Sin embargo, y ya compitiendo en la liga de los millonarios mortales, en el puesto 2 y el 3 del ranking tenemos a la familia Del Pino (Ferrovial) con 7.650 millones de euros y a la familia Roig (Mercadona) con 7.050 millones de euros. En un sorprendente cuarto puesto y pisándoles los talones, tenemos a la familia Daurella, que amasa una fortuna superior a 6.300 millones de euros. ¿Adivinan de qué empresa poseen un 20% del capital? Se trata de Coca-Cola European Partners, un conglomerado de empresas que son las embotelladoras (productoras) de Coca-Cola en Europa y algunos países de África, cuya presidenta, Doña Sol Daurella, que además tienen un puesto en el consejo de administración del Banco Santander, abandonó en 2017 Diplocat, el organismo encargado de las famosas «embajadas» catalanas en el extranjero. Se ve que ya no se sentía tan Catalana… ni tan Española, porque según leo en el informe de El Mundo, su participación en Coca-Cola European Partners es a través la empresa española Cobega en la cual ella participa a través de su empresa de Luxemburgo SARL. O sea, en el mejor de los casos, sólo una parte de sus pingües beneficios tributan en España porque a ella le sale mucho más a cuenta pagar la sanidad de los Luxemburgueses con esa parte de sus impuestos.

Pero lo sorprendente no es que esta señora y su familia ocupen el 4º lugar de la lista de Millonarios con esos 6.300 millones de euros. Lo realmente sorprendente es que esos 6.300 millones están ligados sólo al 20% del capital de Coca-Cola European Partners. ¿Y el otro 80% del capital? Bueno, pues pertenece a otros socios, de los cuales, otros 5 aparecen de manera importante en la lista de millonarios de España, en estas posiciones:

  • 4º –> Sol Daurella Comadrán y Familia –> 6.300M €
  • 18º –> Javier Gómez-Trénor Vergés y Familia –> 1.960M €
  • 73º –> Jose Ignacio Comenge Sánchez Real –> 740M €
  • 74º –> Familia Mora Figueroa Domecq –> 740M €
  • 103º –> Ana Bohorquez Escribano y Familia –> 470M €
  • 106º –> Familia Usó Ferrera –> 460M €

Si sumamos estas fortunas, obtenemos la cifra de 10.670 millones de Euros, lo que le catapulta a los accionistas españoles de referencia de Coca-Cola European Partners, de manera conjunta, al segundo lugar de la lista, precedidos únicamente por el Sr. Ortega, que como dije antes, juega en otra liga. A su lado, ilustres millonarios Españoles son meros ricos, como Doña Ana Botín (Banco Santander) con 2.150M €, D. Florentino Pérez (ACS) con 1.220M €, la Familia García Baquero (Lácteas García Baquero) con 590M € o Dimas Gimeno (El Corte Inglés) con 430M € por mencionar sólo algunos nombres conocidos.

Y esto es únicamente el negocio de embotellado de refrescos de las marcas de Coca-Cola. ¿Qué ocurre cuando tratamos de contabilizar el negocio global del azúcar, con el resto de fabricantes de bebidas azucaradas, comida procesada, pastelería, bollería, panadería, etc? Pues yo creo que si sumáramos todas esas fortunas generadas por el azúcar, los 50.000 millones de euros de D. Amancio Ortega parecerían calderilla. No, no exagero. Piensen brevemente en algunas mega marcas cuyo principal ingrediente es el azúcar. Yo les doy algunas pistas: Nestlé, Pepsi, Danone, Donuts, Cuétara, Milka, Lindt… La lista es prácticamente interminable.

Indudablemente, todas estas empresas generan, además de beneficios para sus dueños, beneficios sociales, generando empleo y riqueza para sus millones de trabajadores y contribuyendo notablemente a la recaudación de impuestos. Pienso que por ello, ningún gobierno es capaz de meterle mano al problema de manera directa y además creo que no lo hacen porque los nefastos políticos que tenemos solo entienden de prohibir y de aplicar subidas de impuestos, consecuencias que finalmente sufrimos los consumidores en todos los mercados. Quizás, si se incentivara (en lugar de prohibir el consumo o aumentar los impuestos) una dieta menos dulce, en la que paulativamente necesitásemos menos dulzor, y se premiase el uso reducido de edulcorantes artificiales, los fabricantes podrían adecuar poco a poco su producción a las nuevas exigencias sociales, reduciendo por tanto considerablemente el uso del azúcar sin destruir puestos de trabajo ni riqueza.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que vaya escribiendo sobre nutrición saludable dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo click. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.