Categoría: Análisis

Todos los aspectos que se pueden analizar con respecto al control de peso, a la pérdida de peso y en general sobre como adelgazar.

Pan bajo en carbohidratos de CSC Foods

Nuevo pan bajo en carbohidratos de CSC FoodsHoy voy a hablar del nuevo pan bajo en carbohidratos de CSC Foods, pero también quiero hablar de mucho más que eso. Desde que publicamos el libro Cocinar sin Carbohidratos en 2014 hemos estado investigando, haciendo pruebas y tratando de conseguir elaborar un pan que pudiese fabricarse de manera masiva, pero tradicionalmente, que fuese muy bajo en carbohidratos, que tuviese sabor, textura y aroma a pan tradicional y que, además de todo eso, no costase un ojo de la cara. Mentiría si dijese que ha sido un proceso sencillo o rápido. Ha sido más bien al contrario. Después de probar todo tipo de panes bajos en carbohidratos disponibles por toda Europa (y algunos traídos desde Estados Unidos), la conclusión es que no había un claro ganador. Existían muchos panes muy buenos en algunos aspectos, pero con carencias en otros. Y por supuesto, nos propusimos mejorar lo presente.

Algunos panes bajos en carbohidratos tenían realmente pocos carbohidratos, pero no sabían a pan, sino a algo raro. Otros tenían una gran cantidad de proteína y muy pocos carbohidratos, pero eran realmente caros. Otros se anunciaban como bajos en carbohidratos, pero contenían un 30% o más de carbohidratos, que es una cifra realmente alta en mi opinión, pese a ser más baja que los panes tradicionales. Algunos tenían buenos valores nutricionales y un sabor aceptable, pero la textura dejaba mucho que desear, con masas muy duras, arenosas o que directamente de deshacían al tocarlas o intentar cortarlas. En definitiva, mucha variedad de panes, todos ellos muy buenos en algún aspecto, pero mediocres en otros, siendo además los mejores, productos realmente caros, adecuados como exquisitez pero no para comprarlos, al menos con una economía familiar media, de manera constante y sostenida.

Logotipo de la marca CSC FoodsDe este modo, el objetivo que yo tenía en la cabeza no era desarrollar un pan que fuese el mejor en todo, porque creo que es imposible en estos momentos, sino que fuese realmente bueno en todos los aspectos, sin que su precio se disparase. Y creo sinceramente que ese objetivo lo hemos alcanzado de sobra con el pan bajo en carbohidratos que hoy lanzamos bajo la marca CSC Foods, derivada del libro Cocinar sin Carbohidratos, y que ha servido como base inicial en el desarrollo de este pan y de otras recetas que espero podamos ir lanzando poco a poco en los próximos meses.

Veamos, una a una, las premisas que hemos considerado a la hora de desarrollar este pan bajo en carbohidratos y, cómo hemos logrado alcanzar nuestro objetivo produciendo un pan de altísima calidad a un precio más que razonable.

Ingredientes del pan bajo en carbohidratos CSC Foods

Para llamar pan a un pan, este debería contener, al menos, agua, harina, levadura, aceite y sal, pero, ¿cómo hacer un pan con harina sin que se dispare su contenido en carbohidratos y su índice glucémico? Aunque parezca mentira, el ingrediente principal de los diferentes ensayos que hemos realizado ha sido la paciencia, porque hasta llegar donde estamos hemos creado previamente auténticas aberraciones con masas que, o bien no se levantaban, o bien no se cuajaban, o si lo hacían tenían un sabor, digamos, poco agradable. Al final, llegamos a la conclusión de que la harina tenía que ser harina de trigo verdaderamente integral, no como las falsas harinas que denuncié en este artículo. Y utilizando una harina integral de alta calidad, nos dimos cuenta de que no hacía falta mucha harina para que la masa cuajase, al contrario, hacia falta realmente poca. Pero claro, si usábamos poca harina, nos salía un pan muy pequeño, por lo que había que añadir mucha agua para hacerlo más grande, y aunque hemos visto que otros fabricantes apuestan por panes muy húmedos, estos tienen una muy mala conservación, así que rápidamente lo descartamos.

Pero si usábamos muy poca cantidad de harina integral, ¿cómo podíamos producir un pan de mayor tamaño que, además, fuese bajo en carbohidratos? Inmediatamente dirigimos la atención hacia algunas de las semillas que he recomendado en otras ocasiones, como las semillas de lino y girasol, y las fibras vegetales de trigo e inulina. También añadimos semillas de soja no modificada genéticamente, que desde luego no es ni barata ni fácil de encontrar, pero considero que, en pequeñas cantidades como en el caso de este pan bajo en carbohidratos, es la única adecuada.

Pan integral para adelgazarEn efecto, al mezclar estas semillas con la harina integral, aumentábamos la masa del pan sin apenas añadir carbohidratos, sin embargo, la masa perdía cohesión, y necesitábamos aumentar la proteína para hacer la masa más elástica y que cociese mejor. Y aquí llegó el mayor de los problemas, ¿qué proteínas usar? Como en otras ocasiones, las proteínas de la leche y del huevo fueron mi primera elección, pero ambas resultaron problemáticas. La proteína de la leche le añadía un sabor agrio al pan, por lo que hubiésemos necesitados saborizantes, algo que descartamos de inmediato. En cuanto a la proteína de huevo, pese a que no aportaba un sabor significativo y que las pruebas que hicimos fueron razonablemente buenas, presentaba otro escollo insalvable: ningún horno industrial quería proteína de huevo en sus instalaciones, porque suponía añadir un alérgeno más o trazas de este al resto de productos que se produjesen allí.

De este modo, la elección de proteína, una vez descartadas las que añadían sabor de manera significativa al pan y las que añadían un alérgeno nuevo a los hornos, quedó reducida a la proteína vegetal y, en concreto a la de guisante y al gluten de trigo, para no encarecer en exceso el pan, eligiendo finalmente la segunda porque la primera le aportaba un color verdoso al pan, y no nos parecía adecuado lanzar un pan con un tono verdoso al mercado. Al fin y al cabo, es razonable que un pan que lleva harina de trigo integral y por lo tanto gluten, se pueda enriquecer con más gluten para aumentar la elasticidad y consistencia de la masa.

Por último, aunque la mayoría de panes, tradicionales o bajos en carbohidratos, se elaboran con aceites de girasol o grasas de baja calidad, para nosotros fue innegociable desde un primer momento usar Aceite de Oliva Virgen Extra o, en su defecto, Aceite de Coco Virgen. Sin embargo, el segundo añadía sabor y endulzaba el pan, por lo que, aunque lo tenemos en la recámara para otros productos, en esta caso nos decantamos por el Aceite de Oliva Virgen Extra, que supone un 2,5% del producto, no un mero ingrediente testimonial.

Formato del Pan bajo en carbohidratos CSC Foods

Pan bajo en Carbohidratos de CSC FoodsComo si de nuestro santo grial se tratase, una vez que teníamos definida la masa del pan bajo en carbohidratos, quedaba por definir el formato, o, al menos, el primer formato, porque ya adelanto que si este pan funciona en el mercado, lanzaremos nuevos formatos en breve, basados en la misma masa. Podíamos optar por hacer bollitos individuales de diversos tamaños, hacer barras de pan sin cortar o, el que finalmente escogimos por su versatilidad, un pan de molde precortado. Lo interesante de este formato es que permite muchas aplicaciones, es muy cómodo de utilizar, se puede congelar y usar rebanada a rebanada, incluso directamente desde el congelador, y además soporta muy bien el paso del tiempo para tratarse de un pan fresco, pues aguanta 30 días o más desde su fecha de fabricación si se mantiene en condiciones adecuadas, protegido de la luz solar directa y de la humedad.

De este modo, hemos logrado elaborar un pan que pesa casi medio kilo, cuyo formato de rebanada es bastante generoso, y que viene presentado en una sencilla bolsa, como el pan de molde tradicional, y cortado a rebanadas igual que este. Desde el punto de vista de los padres, resulta realmente sencillo cambiar el pan de molde tradicional, cargado de carbohidratos de asimilación rápida por este pan bajo en carbohidratos sin que los hijos protesten o incluso lleguen a darse cuenta, porque, como dije al principio, este pan bajo en carbohidratos parece un pan tradicional, huele, sabe y tiene la textura de un pan de molde similar al que podríamos comprar en cualquier supermercado, pero nutricionalmente hablando, es infinítamente superior.

Posicionamiento del Pan bajo en carbohidratos de CSC Foods

Veamos ahora como se posiciona este pan bajo en carbohidratos con respecto a otros panes low-carb populares del mercado, para lo cual he elaborado este cuadro comparativo que es más rápido y sencillo que explicar, uno a uno, los parámetros que hemos analizado de los panes bajos en carbohidratos de referencia más importantes hasta llegar al desarrollo de este pan lowcarb. Pincha en el cuadro para ampliarlo. Debajo del cuadro explico como he realizado esta evaluación, lo que se puede considerar subjetivo y objetivo de ella.

Cuadro comparativo de los panes lowcarbPara realizar este cuadro comparativo de algunos panes lowcarb populares en el mercado, he analizado 16 parámetros de los cuales, la mayoría son objetivos, en el sentido de que se analiza una cifra concreta, por ejemplo el precio cada 100g, pero otros son necesariamente subjetivos, como el porcentaje de similitud con el sabor o aroma a pan natural. Esos porcentajes subjetivos reflejan únicamente mi opinión, y por supuesto, cada uno puede tener la suya, pero creo que no será demasiado distinta a la mía. En general, he puesto en verde los valores que, ahora sí, personalmente, considero dentro de un rango óptimo, en amarillo los valores buenos, aunque mejorables, y en rojo los que considero malos, tanto por defecto como por exceso.

En el cuadro vemos que el pan bajo en carbohidratos de CSC Foods que hemos desarrollado puntúa en verde en 14 de 15 parámetros puntuables. El parámetro 16 (frescura y caducidad) es meramente informativo, pues no indica que un producto sea mejor que otro. Esa puntuación verde en tantos parámetros es lo que, en mi opinión, lo convierte en el mejor pan del mercado ahora mismo, dado que ningún otro reúne tantos parámetros en color verde como este. Sin embargo, subjetivamente hablando, habrá personas que piensen que hay otros panes mejores para según que aplicaciones, y obviamente todas las opiniones son válidas. Algunos de estos panes bajos en carbohidratos se acercan o incluso mejoran los nutrientes del pan lowcarb de CSC Foods, pero tienen un precio disparatado. Otros tienen un buen precio, pero fallan en los macronutrientes, tanto por defecto como por exceso. Lo que está claro es que los parámetros de nutrientes y precio son absolutamente objetivos.

Debo decir, en cualquier caso, que comparados con los panes tradicionales, todos estos panes son unos magníficos alimentos, pero claro, dentro del grupo y en el mercado en general, debemos aspirar a conseguir cada vez mejores productos a mejor precio, porque como consumidores, no concibo otra cosa que exigir a los fabricantes que mejoren sus productos y, dentro de lo razonable y ético, los abaraten al máximo. Y ese es precisamente el papel que quiero que juegue CSC Foods en este mercado.

Cómo consumir el pan bajo en carbohidratos de CSC Foods

Carro de la Compra para adelgazar

Carro de la Compra Familiar

Cuando comenzamos a elaborar la receta de este pan bajo en carbohidratos lo hicimos con la familia en mente, de ahí que el precio fuese tan importante. Como explico en el libro Adelgazar sin Milagros, adelgazar de manera saludable no es barato, y mucho menos lo es si tratamos de utilizar exactamente el mismo plan nutricional para nuestra familia al completo. Por ello, este no es un alimento para tomar de manera frecuente y continuada si estás intentando adelgazar rápido como hice yo hace años. No digo que, de vez en cuando, una rebanada de este pan bajo en carbohidratos vaya a evitar que adelgaces, ni mucho menos, porque con algo más de 6g de carbohidratos por rebanada, está en el límite, pero precisamente por su cercanía al límite, yo no lo usaría con demasiada frecuencia. Una rebanada, algún día suelto, es lo que podría considerarse adecuado en el marco de un plan nutricional diseñado para adelgazar rápido siempre y cuando no se añadiesen más carbohidratos a esa comida.

Pero una cosa es estar activamente perdiendo peso y otra muy distinta es mantenerse y mantener a una familia completa con una dieta sana y natural. Y es precisamente en ese ámbito, el de la dieta sana familiar, dónde este pan lowcarb se posiciona como líder absoluto, por valores nutricionales, por precio y, sobre todo, por su versatilidad y similitud con un pan convencional. Y eso es, en definitiva, lo que queríamos conseguir. Pero esto no es el final, sino el principio del desarrollo. Este pan bajo en carbohidratos orientado al segmento familiar ya está lanzado y disponible, por lo que desde hoy, continuamos el trabajo para lanzar nuevos alimentos en los próximos meses, no necesariamente orientados al mismo segmento y haciendo un especial hincapié, como no podía ser de otro modo, a las necesidades de las personas que sufren obesidad y diabetes, y requieres una dieta realmente estricta en cuanto a la cantidad de carbohidratos. Después de todo, no puedo olvidarme de dónde vengo.

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La Creatina en la pérdida de peso

Creatina para adegazarPor lo que veo en el mercado, parece que se nos avecina una hornada de alimentos suplementados con creatina. Hoy vamos a dar un repaso a qué es la creatina, para qué sirve la creatina y analizar si la creatina es adecuada para las dietas de control o pérdida de peso.

Lo primero que debemos entender es que la creatina es una molécula orgánica derivada de los aminoácidos, que el cuerpo humano sintetiza (fabrica) de manera natural en el hígado, el páncreas y los riñones, usando para ello los aminoácidos presentes en el organismo. Un adulto sano promedio puede producir alrededor de un gramo de creatina al día, pero, ¿necesitamos más de un gramo de creatina al día? La respuesta rápida es no, pero quizás pueda ser interesante en según que casos.

La Creatina como suplemento para Deportistas

La creatina como suplemento nutricionalLas moléculas de creatina son un vehículo directo e inmediato de energía para los tejidos musculares, especialmente los de tipo II (fibras musculares de contracción rápida), y juega un papel muy importante en el desarrollo de ejercicio anaeróbico, donde grandes cantidades de energía son necesarias durante un breve espacio de tiempo en ejercicios de repetición. Si te vienen a la cabeza palabras como pesas, culturismo o HIIT, estás en lo cierto, hablamos de ejercicios de alta intensidad a intervalos. La creatina que acumula nuestro cuerpo es esencial en la práctica de estas actividades. Ahora bien, el simple hecho de consumir más creatina de la que el organismo genera no aporta ventaja alguna. Resulta que, para obtener algún beneficio, no es suficiente consumir creatina, hay que proporcionar a las fibras musculares el estímulo necesario para absorber este exceso de creatina, que en seguida veremos requiere de un segundo compuesto.

Por otro lado, la creatina se encuentra de manera natural en la carne, los lácteos, el pescado y los huevos, de modo que, salvo que sigas una dieta vegana, lo más normal es que no necesites suplementar con creatina tu dieta, pues ya estés consumiendo una cantidad suficiente para el deporte que practiques. Recuerda siempre que la suplementación con creatina tiene efecto en la función muscular anaeróbica, así que si lo tuyo es el ciclismo, correr, nadar, o cualquiera otra actividad aeróbica, la creatina no tendrá ningún efecto en tu entrenamiento ni desarrollo de tu actividad.

Ahora bien, en estudios realizados con deportistas profesionales, se han observado mejoras en la recuperación después del ejercicio intenso, así como una mejora en la intensidad de los mismos, o sea,en la capacidad muscular anaeróbica. Cabe resaltar que las mejoras han sido mayores en las personas que seguían dietas vegetarianas, sin duda porque provenían de un déficit de creatina en su dieta que el suplemento ha ayudado a mejorar. En general, podemos afirmar que, en la práctica deportiva anaeróbica, una correcta suplementación con creatina (monohidrato de creatina) permite aumentar la intensidad de los entrenamientos y mejorar la recuperación muscular, especialmente en atletas con un déficit dietético de creatina, lo que a largo plazo puede incidir positivamente en la generación de nueva masa muscular y en la calidad de la misma para las funciones anaeróbicas.

La Creatina para perder peso

Sin embargo, y en mi humilde opinión, todos los beneficios que puede aportar la creatina en la práctica deportiva anaeróbica, tienen poco o ningún sentido en la pérdida de peso. Como he avanzando antes, para que los tejidos musculares absorban apropiadamente la suplementación de creatina, es necesario estimular su captación y, la sustancia que el cuerpo genera que estimula esta captación no es otra que la insulina. De ahí que los fabricantes recomienden tomar los suplementos de creatina disueltos en zumos de frutas, con el objetivo de aumentar la glucemia y generar insulina que ayude a los músculos a captar este exceso de creatina ingerido. Se han realizado investigaciones sobre la captación de la creatina mediante la insulina​ que muestran gran efectividad durante las primeras 24 horas tras el ejercicio. Lógicamente, si sigues el tipo de dieta que yo promuevo activamente en este blog y en mi libro Adelgazar sin Milagros, ya sabes perfectamente que la idea de elevar la cantidad de glucosa en sangre si pretendes adelgazar es realmente mala y absolutamente contraproducente.

Retención de líquidos al adelgazarDicho de otro modo, sin la presencia de carbohidratos en la dieta, especialmente azúcares que se conviertan rápidamente en glucosa al ser ingeridos y provoquen una respuesta insulínica, la eficacia de la suplementación con creatina es bastante limitada, por no decir nula. Pero además, si conseguimos aumentar la cantidad de creatina que nuestros músculos pueden almacenar, el primer efecto que notaremos será un incremento del agua retenida en los músculos, dado que para almacenar creatina, al igual que para almacenar glucógeno, los músculos requieren de una buena cantidad de agua, lo que de manera automática incrementa nuestro peso corporal y nuestro volumen. Por cierto que, en varones, también parece que el aumento de los almacenes de creatina conlleva un aumento de los almacenes de glucógeno muscular, lo que inevitablemente conlleva más retención de líquidos y el consiguiente aumento adicional del peso corporal. En definitiva, si suplementas la dieta con creatina y consigues aumentar los almacenes de creatina en los músculos, ganarás algo de peso y volumen, principalmente por el agua adicional que retengas.

Si esto no es suficiente para que desprecies la creatina si estás tratando de adelgazar o mantener tu peso corporal, para colmo, la cafeína, un acelerador natural del metabolismo, influye negativamente en la absorción de la creatina, por lo que si tomas un suplemento de creatina y además café o cualquiera otra fuente de cafeína, debes saber que estás consumiendo un suplemento caro que difícilmente podrás asimilar. Yo creo que, para una dieta de adelgazamiento, es mucho más importante tener un metabolismo acelerado y aumentar el gasto energético -beneficios ambos de consumir cafeína- que tener un almacén muscular de creatina mayor que permita hacer repeticiones con más peso o recuperar más rápido después de las repeticiones, salvo, claro está, que lo que realmente se persiga sea dedicarse de manera seria al culturismo o a cualquier otro ejercicio anaeróbico de alta intensidad.

Cómo elegir un suplemento de Creatina

Suplemento de Monohidrato de Creatina de Scitec NutritionSi has llegado hasta aquí es porque lo que te interesa no es adelgazar, sino mejorar tu capacidad anaeróbica de intensidad y recuperación muscular, y por tanto te estás informando sobre cómo elegir un suplemento de creatina. En ese caso, como en muchos otros que he relatado en este blog, lo primero que te recomiendo es que tu dieta contenga una cantidad razonable de proteína animal en forma de carne, pescado, lácteos y huevos, pues como dije al principio, todos ellos contienen creatina de manera natural.

Si estás en el punto de añadir más creatina a tu dieta en forma de suplemento nutricional, lo primero que debes saber es que la creatina pura es realmente inestable, por lo que que habitualmente se comercializa en forma de compuesto algo más estable: el monohidrato de creatina. Ahora bien, incluso siendo algo más estable que la creatina pura, el monohidrato de creatina también es inestable, por lo que debes buscar un suplemento en forma de polvo, que puedas reconstituir en cualquier momento, y tomarlo de inmediato una vez disuelto en líquido, preferiblemente zumo o agua azucarada, para que el organismo lo pueda metabolizar correctamente.

Parece que la dosis adecuada de creatina suplementada varía entre 0,1g y 0,25g por kilo de masa corporal al día, siendo las dosis mayores indicadas para personas con un déficit dietético de creatina, por ejemplo, los veganos. Eso no significa que toda esa creatina ingerida acabe metabolizada, sino que los aumentos en los almacenes de creatina se han observado aplicando esas dosis en los estudios, y siempre empezando con dosis mayores, de carga inicial, y reduciendo paulatinamente las dosis, dado que se ha observado que aunque en los primeros días es posible absorber hasta un 30% de las dosis, a partir del cuarto día la absorción baja hasta el 15% y por lo tanto no merece la pena consumir tanta cantidad. Si te interesa ver un suplemento de creatina monohidrato en detalle, aquí puedes ver uno.

En resumen, la creatina no es para adelgazar

Resumiendo un poco este artículo, pese a los efectos positivos que puede tener la creatina en la mejora y recuperación muscular en situaciones de ejercicio anaeróbico, yo no creo que su suplementación en dietas de adelgazamiento sea adecuada, incluso si se practica ejercicio de alta intensidad a intervalos como también suelo recomendar. Siguiendo una dieta rica en carnes, pescados, lácteos y huevos, la ingesta de creatina natural, unida a la que sintetizamos de manera orgánica, es más que suficiente para poder practicar el ejercicio necesario para reducir grasa y aumentar masa muscular, y por lo tanto no se me antoja necesario añadir un nuevo suplemento a la dieta que no acabo de ver qué beneficio aportaría.

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Triglicéridos para adelgazar

Si te dispones a perder peso y estás recopilando información acerca de cómo lograr adelgazar sin efecto rebote y de manera eficaz, este artículo te va a interesar. En mi libro Adelgazar sin Milagros explico como logré perder más de 30 kilos de peso en apenas 4 meses y detallo que uno de los alimentos que utilicé de manera asidua durante ese proceso fue el Aceite de Coco. Hoy quiero profundizar un poco en este tema y explicar que no es magia tropical lo que te ayuda a adelgazar, sino evidencia científica.

El Aceite de Coco contiene principalmente grasa saturada, que aunque está bastante demonizada, como recordarás de mi artículo El engaño del siglo XX, esto se debe principalmente a una campaña de difamación orquestada por el Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Pues bien, de esa grasa saturada, una gran parte son Ácidos Grasos de Cadena Media, también llamados Triglicéridos de Cadena Media o MCTs por sus iniciales en inglés (Medim Chain Triglycerides). La particularidad principal de estos MCTs es que se procesan muy rápidamente en nuestro organismo.

Mientras otros tipos de grasa tienen que atravesar el sistema linfático, los MCTs pasan directamente del intestino al hígado. Es más, los MCTs pueden atravesar la membrana de las mitocondrias sin ser transportadas por otros compuestos. Si llevas un tiempo investigando acerca de la pérdida de peso, seguro que a estas alturas ya habrás oído hablar de la L-Carnitina, que está de moda como suplemento nutricional que ayuda a quemar la grasa más rápidamente. Pues bien, para explicarlo de manera sencilla, la Carnitina es un transportador que introduce los triglicéridos de cadena larga en las mitocondrias, de ahí que sea necesario para quemar ese tipo de grasa y además haga que el proceso sea más lento.

Sin embargo, como cabo de decir, los MCTs no necesitan de Carnitina para entrar en las mitocondrias, que por cierto son, de manera genérica, las pequeñas centrales energéticas de nuestro cuerpo, donde se genera la energía en forma de ATPs, que es el combustible que se utiliza en la mayoría de procesos celulares. De este modo, al no tener que atravesar el sistema linfático y no depender de la Carnitina para entrar en las mitocondrias, la disponibilidad de energía a partir de los MCTs es mucho más rápida que con ninguna otra grasa. No hace falta ser muy perspicaz para entender que una grasa que se convierte rápidamente en energía tiene efectos muy beneficiosos en la pérdida de peso, pero veamos en detalle qué efectos tiene y porqué.

Supongamos que ya estamos en cetosis y por lo tanto las reservas de glucógeno hepático son mínimas. Si no tienes claro el concepto de cetosis y glucógeno, te recomiendo hacer una breve pausa en el camino y leer rápidamente este artículo que escribí al respecto. Al consumir MCTs se eleva rápidamente la producción de cuerpos cetónicos, algo que tiene tres efectos colaterales casi inmediatos: 1) Aumenta el gasto energético (consultar estudio de McGill University, Montreal, Quebec, Canada), 2) Se reduce el apetito (consultar estudio del Hospital Universitario Sahlgrenska, Göteborg, Suecia) y 3) Se facilita la pérdida de grasa (consultar meta análisis de los efectos de los MCTs en la pérdida de peso en PubMed).

En el contexto de la pérdida de peso, si aumentamos el gasto energético, reducimos el apetito y facilitamos la pérdida de grasa acumulada, obviamente perderemos peso más rápido. Esto no quiere decir que tomar Aceite de Coco obre milagros, que no los obra. Lo que quiere decir es que aporta estas tres ayudas en el contexto de una dieta cetogénica. Dicho de otro modo, el simple hecho de tomar Aceite de Coco no va a producir que perdamos peso, al menos de manera significativa. Sin embargo, añadirlo a la dieta cetogénica que estemos siguiendo, va a contribuir a que adelgazar sea un proceso más rápido e incluso más sencillo, por aquello de que menos apetito genera menos estrés y menos ansiedad.

Dicho esto, he de puntualizar que consumir más cantidad de MCTs de los necesarios no va a contribuir, en absoluto, a que perdamos más peso. La pregunta sería entonces, ¿Cual es la cantidad adecuada de MCTs que se deben consumir al día en el contexto de una dieta cetogénica? Si ya me has leído antes, imagino que aventuras la respuesta: como cada cuerpo es distinto, para cada persona y cada circunstancia hay una cantidad adecuada. En general, yo diría que nadie necesita más de 2 o 3 cucharadas de Aceite de Coco al día para notar los efectos de los MCTs, pero esta aproximación es más por propia experiencia que por estudios científicos. Me baso en que la cantidad de grasa que necesitamos es la misma, usemos MCTs u otro tipo de grasa. Si resulta que la grasa que usamos es MCTs, como en el Aceite de Coco, pues al tiempo que suplimos las necesidades del organismo obtenemos los beneficios que antes he descrito.

¿Qué es lo que yo hago? Lo más sencillo que hago es incorporarlo a los batidos de proteínas en sustitución de otros aceites. Pero también utilizo Aceite de Coco en la cocina, como puedes ver en la sección de recetas o en las del libro Cocinar sin Carbohidratos. Dejemos claro una vez más que el Aceite de Coco no es el único aceite que utilizo y normalmente ni siquiera es el que más utilizo, (y menos ahora que he descubierto el aceite Verde Esmeralda) es simplemente un aliado más en la cruzada contra la obesidad, que además proporciona otros beneficios adicionales.

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Mantener el peso después de adelgazar

Soy consciente de la preocupación que muchos tenéis con el mantenimiento del peso después de haber perdido una cantidad considerable de kilos y del miedo generalizado que existe al llamado efecto rebote. Aunque en el libro Adelgazar sin Milagros ya explico que el famoso efecto rebote es una causa directa de seguir dietas hipocalóricas bajas en nutrientes de calidad (proteínas y grasas), lo contrario de lo que recomiendo hacer, el hecho de haber seguido la Isodieta o cualquier otra dieta cetogénica para adelgazar no nos garantiza que no vayamos a volver a ganar peso, si bien, como publicaba hace unos días el British Medical Journal (BMJ), nos pone en una situación de ventaja con respecto a otras dietas para adelgazar, como en seguida veremos.

Una buena forma de comenzar a entender qué debemos hacer para mantener el peso después de haber adelgazado es recordar aquella famosa broma de Emilio Aragón en la que salía, imitando un anuncio de medicamentos de televisión, moviendo el cuello hacia un lado y hacia el otro con cara de dolor mientras una voz en off decía «Si cuando usted mueve el cuello así siente un fuerte dolor y un pinchazo… no mueva el cuello así». Esto, en cierto modo, es lo mismo en temas de nutrición. Si en este tiempo has aprendido que tomar un 65% de carbohidratos en tu dieta te hace engordar como a la mayoría de mortales, pues comienza por no tomarlos, que de ello vamos a hablar ahora.

Estudio BMJ en dietas lowcarbEl balance energético (energía consumida menos energía utilizada) es una parte importante de la ecuación que tenemos que usar para comprender qué debemos hacer para mantener el peso después de adelgazar. Pero antes de hablar del mantenimiento de un peso concreto, cabe recordar que lo importante no es el peso, sino la composición corporal, cuya importancia puedes recordar leyendo este artículo que escribí hace ya algún tiempo antes de continuar. Por lo tanto, obsesionarse con lo que dice la báscula que pesamos sin tener en cuenta qué materia estamos pesando, es bastante poco útil. Lo que debe primar, por encima del peso, es la composición de nuestro cuerpo.

Al adelgazar siguiendo el método que explico en el libro, provocamos un balance energético negativo, comiendo menos calorías de las que consumimos, pero no de cualquier forma. Lo hacemos vigilando con detalle la ingesta de proteína y de grasa para evitar la desnutrición a la que llevan la mayoría de dietas hipocalóricas y promoviendo la creación de masa muscular y la destrucción de reservas de grasa. Lógicamente, una vez alcanzados nuestros objetivos, debemos modificar el balance energético para mantenernos en una situación en la que nuestro cuerpo siga cambiando, generando más masa muscular a largo plazo, pero dejando de perder peso. Y aquí es donde vienen las buenas noticias que, aunque ya anticipé en el libro Adelgazar sin Milagros, ahora se comprueban con la publicación de un nuevo estudio en el BMJ al que hacía referencia al principio de este artículo.

Al reducir la ingesta de carbohidratos en nuestra dieta y focalizarnos en comer los otros dos macronutrientes, las proteínas y las grasas, conseguimos reducir la grasa almacenada en nuestro cuerpo, o sea, adelgazamos, y además de propina aumentamos nuestra masa muscular. Esto tiene una serie de efectos beneficiosos para nuestra salud que ya expliqué con detalle en el artículo sobre Beneficios de una Dieta Cetogénica y, de entre ellos, uno muy importante para ayudarnos a mantener el peso es la aceleración del metabolismo, o sea, que nuestras necesidades energéticas diarias crecen, por lo que partimos con ventaja en el balance energético de la dieta y podemos aumentar la comida que ingerimos sin engordar. Pero, ¿es esto simple teoría de balance energético o una realidad demostrada? Veamos…

Estudio BMJ PersonasEl BMJ publicó el pasado 14 de Noviembre los resultados de un estudio llamado «Effects of a low carbohydrate diet on energy expenditure during weight loss maintenance: randomized trial«, en Español, «Efectos de una dieta baja en carbohidratos en el gasto energético durante el mantenimiento del peso perdido: estudio aleatorio». Como en otras ocasiones, lo primero que hay que consultar en estos estudios es la afiliación de los investigadores y de dónde proceden los fondos para el estudio. En este caso, en mi opinión, la fiabilidad es incuestionable: Boston Children’s Hospital, Harvard Medical School, Framingham State University, University of Arkansas y Baylor College of Medicine. Ni una marca comercial, ni una farmacéutica, ni nada que no sea estrictamente investigación científica y medicina.

Pues bien, en el estudio, los investigadores concluyen que reducir la ingesta de carbohidratos incrementó el consumo energético durante el posterior mantenimiento del peso perdido y este efecto metabólico puede mejorar los resultados en el tratamiento de la obesidad, especialmente entre las personas que tienen mayor secreción de insulina. O sea, lo que vienen a decirnos es que si has perdido peso, te resultará más fácil mantener la pérdida si te mantienes en una dieta baja en carbohidratos.

Me parece interesante que en la conclusión no den importancia a otros aspectos de la dieta. Quiero decir, que para ellos, lo significativo no es la cantidad de alimento ingerida ni cuanta grasa o proteína han tomado los sujetos en esa fase de mantenimiento (si bien la controlan durante el estudio). La conclusión definitiva es que aquellos sujetos que mantuvieron baja la ingesta de carbohidratos tuvieron más facilidad para mantener el peso perdido. Por lo que, lo primero que debes hacer si quieres mantener el peso que has perdido es mantener baja la ingesta de carbohidratos. En concreto y siempre según este estudio, consumiendo menos de un 20% de energía en forma de carbohidratos, tus posibilidades de mantener el peso perdido son mucho mayores. En mi modesta opinión, cuanto más bajo es ese porcentaje, mayores son las posibilidades.

¿Se puede mantener una dieta baja en carbohidratos sin renunciar a ciertos alimentos?

Una parte crucial del éxito de una dieta o de un tipo de alimentación concreto es sin duda la capacidad de adherencia al plan nutricional que impongamos. Como seres humanos, hace muchísimo tiempo que dejamos de comer para subsistir y comenzamos a comer por placer. La superabundancia de alimentos en nuestro entorno sustituyó socialmente la necesidad de alimentarnos por el placer de la alimentación. Este foco de placer, situado en el cerebro, reacciona fuertemente a los estímulos visuales, algo que los fabricantes de alimentos controlan a la perfección. Si te gusta el pan, la simple imagen de una hogaza tradicional recién horneada hará estragos en tu centro del placer y te dificultará la adherencia a una dieta baja en carbohidratos si cada vez que veas un pan se te hace la boca agua. Esto mismo se aplica a cualquier otro alimento rico en carbohidratos. La realidad es que tienes que renunciar al pan, al menos al pan tradicional, y lo mismo ocurre con el resto de alimentos ricos en carbohidratos y especialmente los de alto índice glucémico.

Dieta baja en CarbohidratosPara renunciar a los alimentos que nos proporcionan placer sin vivir amargados, tenemos que trabajar dos frentes: el autocontrol y el sistema de recompensas. Yo encuentro facilidad para ambas cosas usando alimentos frescos con puntuales añadidos de productos sustitutivos. Para ello, incluso cuando como fuera, tiro de carnes, pescados y huevos principalmente y me apresuro a evitar pan, patatas y demás acompañamientos habituales. No me resulta difícil porque me gusta la carne, el pescado y demás alimentos frescos sin carbohidratos. Sin embargo, puedo levantarme un día y tener un antojo de tostadas o de galletas, y aquí es donde el sistema de recompensas entra en la ecuación. Para esos días, o busco el tiempo de hacerme mi propio pan y mis propias galletas, o tiro de alimentos sustitutivos. Mi jornada laboral es fácil que tenga 10, 12 o 14 horas, cosas de los autónomos supongo, y cuando me apetece tomar algo en fin de semana, el pequeño demonio que todos llevamos dentro me dice que me lo merezco, que es la recompensa al trabajo duro de toda la semana.

Si bien estoy de acuerdo en obtener una recompensa en forma de placer alimenticio, hace tiempo que aprendí que para mantener el peso, esas recompensas también tienen que ser adecuadas. Dicho de otro modo, de manera puntual, no voy a renunciar a tomarme alguna galleta o algo de pan, pero lo que tome, será un producto sustitutivo, ya sea hecho por mi siguiendo cualquier receta del libro Cocinar sin Carbohidratos o comprado hecho, porque esa, me temo, es de momento la única forma de mantener el peso perdido. Si volvemos al azúcar, al alcohol, a las harinas y al resto de productos que nos hicieron engordar en primer lugar, irremediablemente engordaremos de nuevo.

Un último apunte: si te fijas bien, en la introducción del estudio del BMJ del que hemos hablado, los investigadores escriben una frase esclarecedora y muy importante, que viene a decir que la epidemia de obesidad comenzó en los años setenta cuando sustituimos las grasas alimenticias por los carbohidratos en nuestra dieta. Dicho de otro modo, cuando primaban las grasas y no los carbohidratos en nuestra dieta, no existía esta epidemia de obesidad. ¿Qué nutriente crees que puedes potenciar en tu dieta de mantenimiento sin que afecte de manera directa tu peso? Ahí lo dejo, pendiente de ampliación en otro artículo.

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Nutriscore fabrica borregos nutricionales

Puntuación Nutriscore de la Coca Cola ZeroSi usted creía que era mejor comprar una botella de Aceite de Oliva Virgen Extra que una botella de Coca Cola Zero es usted un idiota, un pardillo, un inepto. Y no lo digo yo, se lo dice el Gobierno de España, o más bien se lo va a decir desde ahora mismo de manera voluntaria y dentro de un año, de manera obligatoria, que son los plazos que ha dado la ministra de sanidad española para poner en marcha la peor idea posible en materia de nutrición y salud, el sistema de puntuación Nutriscore, ya usado en Francia, cuna de corporaciones tan saludables para los consumidores como Nestlé o Danone. Querido lector Americano, aunque este artículo se refiere a España, no deje de leerlo. Le aseguro que este absurdo se dirige también hacia su país con paso firme. Es cuestión de tiempo que llegue porque los intereses comerciales priman.

Puntuación Nutriscore del Aceite de Oliva Virgen ExtraEl sistema Nutriscore parte de la base de que usted es idiota y, como es idiota, en lugar de potenciar que la información nutricional en los envases de los alimentos sea completa, correcta y veraz, para que usted la pueda analizar objetivamente, el gobierno ya se encarga de ponerle un semaforito a cada alimento para decirle si lo que está usted a punto de comprar le conviene o no. Para mí, que llevo años luchando por mejorar la educación nutricional y alimenticia a todos los niveles y principalmente a través de la divulgación y la formación, esta estrategia es un absurdo de proporciones mayúsculas. Nuestros políticos han decidido que en lugar de informarnos, enseñarnos y confiar en nuestro criterio, un algoritmo matemático -bastante simplista por cierto- está capacitado para tomar una decisión mejor que nosotros. Pero en realidad, resulta que eso no es así, porque el ciudadano medio, como ser humano, tiene una capacidad de raciocinio, interpretación y análisis mucho mayor que cualquier algoritmo matemático, y que conste que esto no se lo dice un nutricionista, se lo dice un programador informático con muchos años a sus espaldas de analizar y crear algoritmos infinitamente más complejos que la chapuza esta del Nutriscore.

En esencia, un algoritmo es tan bueno como la persona que lo creó, pero adolece de una serie de factores que son precisamente lo que hace de nuestra especie un ser complejo. Mientras que el algoritmo Nutriscore mide siempre los mismos valores en la práctica totalidad de los alimentos, sin siquiera plantear la cantidad habitual consumida del alimento, los humanos podemos analizar los alimentos que compramos usando una cantidad infinita de parámetros a la hora de valorar su calidad e idoneidad para nosotros. ¿Recuerda que le dije al principio que en Francia ya se utiliza este algoritmo? Pues pregúntese ahora porqué los quesos se miden de manera distinta al resto de alimentos en Nutriscore. Si Francia fuera un país productor líder de piñas en lugar de quesos, sospecho que la piña tendría también su propia casuística en este algoritmo para salir siempre menos desfavorecida. Y, si la producción de Aceite de Oliva tuviese en Francia la importancia que tiene en España, ¿se haría también una excepción para este alimento? No se preocupe, en breve tendrá las respuestas a estas preguntas en cuanto el gobierno español manipule el algoritmo al son de los lobbies que más le presionen antes de hacer oficial la versión española porque, desafortunadamente, así funciona el mercado alimenticio mundial.

Algoritmo Nutriscore, parte 1

El algoritmo Nutriscore, como le muestro en las imágenes de arriba y abajo de este párrafo, tiene un patrón establecido en el que mide únicamente un puñado de datos y otorga puntos que suman y puntos que restan y, en función del resultado aritmético final, otorga una puntuación que el gobierno además nos traduce a un color, porque debe ser que somos especialmente estúpidos y un simple número nos puede resultar complejo de entender, y por eso nos traduce el número a color, siendo el verde el más positivo y el rojo el más negativo. Dígame una cosa, ¿Cuándo fue la última vez que usted fue a comprarse una camisa o un pantalón y, como consumidor, para decidir qué prenda comprar usó un sistema de sumas y restas con puntos negativos y puntos positivos para valorar las diferentes opciones, cuyo resultado numérico tradujo a un color para que le fuese visualmente más sencillo tomar una decisión? ¿O acaso humanizó usted el proceso de compra analizando el uso concreto que le iba a dar a esa prenda, entendiendo cómo le quedaba a usted en concreto y no al maniquí de la tienda o a su prima de Zaragoza, y finalmente se decantó por colores que le favorecen a usted en lugar de los que favorecen a su vecino del quinto? Es absurdo, ¿verdad? Pues acostúmbrese, esta simplificación de la vida es lo que viene en materia nutricional.

Algoritmo Nutriscore, parte 2

Visitaba yo una isla de Centroamérica hace un par de décadas y caí en la cuenta de que, por los caminos que recorren la isla, los troncos de los árboles estaban pintados. De repente, una zona llena de troncos pintados de rojo. Inmediatamente después, otra zona con los troncos pintados de azul. Pregunté a qué se debía la pintura de los troncos de los árboles, y resultó que estaban de elecciones gubernamentales, pero como el índice de analfabetismo era tan alto, en lugar de explicar a los electores los programas electorales, hablar de las necesidades sociales o realizar promesas en materia económica, era más sencillo convencer a los borregos de votar a un partido o a otro por su color, de modo que se limitaban en campaña a pintar cualquier cosa que hubiese por los caminos de un color o de otro. Obvia decir que, con más de 20 años de retraso, este tipo de manipulación inculta ha llegado a España y se está extendiendo por todo el mundo. Los partidos políticos se aferran a un color y los políticos mienten continuamente con la certeza de que a usted lo que le importa no es la verdad, sino defender el color de su partido, el color de su equipo, sea usted blanco, verdiblanco o azulgrana; ya sabe, azul, rojo, naranja o morado en España…

Contra el adoctrinamiento de los colores, los ciudadanos debemos decir basta y dejar de votar o, en este caso, comprar, un color concreto, porque es absurdo, porque degrada nuestra capacidad intelectual al nivel de un algoritmo básico y simplista de coloreado resultado. Y este algoritmo además de simplista es erróneo, no sólo porque maneja un puñado muy limitado de datos, sino porque además es manipulable. Dado que el fabricante sabe lo que suma y lo que resta, puede introducir, cuando lo necesite, modificaciones en sus productos con el único afán de mejorar una puntuación sin que, en realidad, el producto mejore nutricionalmente hablando ni sea mejor para su salud, y si no me cree, dígame, nutricionalmente hablando, ¿qué demonios le aporta la Coca Cola Zero a la humanidad?

Borrego Adoctrinado producto de NutriscorePara colmo, en el diseño del algoritmo Nutriscore hay errores de bulto, como presuponer que el hecho de que un producto incluya cereales lo hace más sano o que contener grasa saturada lo hace poco saludable. Y todo ello, por no hablar de que cada persona tiene unas necesidades nutricionales diferentes y que, para cada situación, necesidad y uso, hay diferentes análisis que establecer a la hora de elegir un alimento. Fíjese si el tema es complejo, que hay personas que invierten años estudiando el tema. Se llaman nutricionistas, pero ya no los vamos a necesitar, porque el gobierno nos dirá, con su semáforo, lo que tenemos que comprar para comer. Olvídese de aquello de que usted es único en su especie. Negativo. Usted es un borrego más, y el pastor le dice al borrego que pasto tomar, independientemente de si el borrego es obeso, diabético, celíaco o alérgico a los frutos secos, independientemente de si el borrego se pasa la semana sentado en un despacho o repartiendo paquetes en bicicleta, de si es usted borrego o borrega, si está usted embarazado o embarazada, o incluso embarazade para no dejarme a nadie fuera en este invento político, independientemente de si necesita en su dieta más electrolitos o electrolitas. Usted no es único ni tiene unas necesidades concretas. Usted es un borrego y, como borrego, lo único que entiende es que debe comprar lo que está marcado con el color verde y no debe comprar lo que está marcado en color rojo, so borrego. Y de paso, vote al rojo, o al azul, o al que esté de moda en su ciudad o en su entorno. No se le vaya a ocurrir analizar la realidad y tomar una decisión meditada utilizando su capacidad de análisis y raciocinio, por Dios. Simplemente vote a sus colores de toda la vida, apoye a su equipo de toda la vida y compre lo que pinten de verde hoy, que ya el gobierno analiza por usted, conduce por usted o le hace su declaración de la renta, so borrego.

Los cereales engordanEl sistema Nutriscore se carga de un plumazo su capacidad de análisis y simplifica hasta el absurdo la elección de un alimento, midiendo únicamente su energía y su contenido en azúcar, en grasa, en grasa saturada, en sal, su contenido de fruta y verdura, fibra y proteína. Los micronutrientes -a excepción de la sal, claro- dejan de ser importantes en su dieta y, compréndalo, da igual que su margarina lleve o no grasas hidrogenadas o que la proteína de su preparado cárnico proceda del pollo o de la soja, lo importante es que no lleve grasa saturada, porque así lo dicen Danone y Pfizer. ¿Cuántos conservantes artificiales llevan sus gambas? ¿A quién demonios le importa? Lo importante es que no lleven grasa. ¿Cuánto azúcar tienen esos cereales de desayuno? Da igual, mientras lleven muchos cereales que balanceen el cómputo final del algoritmo, todo está bien y los cereales de Nestlé o Kellogg’s puntuarán en amarillo cercano al verde, cuando en mi opinión son basura alimenticia, eso si, con divertidas cajas de colores llenas de los personajes favoritos de sus hijos. ¿Qué mejor forma de convencer a un niño de comprar basura alimenticia con forma de cereal de desayuno que pintando la caja con Dora la Exploradora o el Pokémon de turno. Es, como expliqué en mi artículo, Pornografía nutricional en horario infantil. ¿Es mejor, nutricionalmente hablando, un filete fresco de ternera o un preparado cárnico picado para hamburguesas con multitud de conservantes? Obviamente, este último, porque llevará cereales y poca grasa, y mientras lleve menos del 9% de azúcar, que como todos sabemos es parte integrante del lomo de las vacas, todo está bien. Así de cutre y así de simple es este sistema de análisis. Póngale usted cereales y azúcar a la carne para hacerla más saludable, siempre y cuando le quite la grasa…

Lineal de galletas en carrefourY claro, un sistema tan simple está cargado de fallos y estos fallos producen resultados sorprendentes, como que por ejemplo la Coca Cola Zero puntúe en verde, mucho mejor que el Aceite de Oliva Virgen Extra, que puntúa en naranja o rojo porque contiene un 16% de grasa saturada, y logicamente no contiene cereales para equilibrar esas perniciosas grasas que dice Danone que se acumulan en nuestras arterias a no ser que tomemos Danacol. ¿Empezaremos a ver pronto botes de aceite de oliva «integral» con fibra de aceituna para mejorar la valoración en el semaforito de marras? No me extrañaría y me apuesto un euro a ello. ¿Empezaremos a ver cereales en las conservas de pescado graso como el atún o el salmón para mejorar sus puntuaciones? Repugnante y asqueroso, pero peligrosamente cerca de la futura realidad. Con el sistema Nutriscore sabemos que los contenidos de azúcar por debajo del 9%, que es una barbaridad en mi opinión en la mayoría de alimentos, no puntúan negativamente. ¿Veremos un repunte en el uso de azúcares en los lácteos para mejorar su palatabilidad y reducir su coste de fabricación? ¿Habrán tenido voz y voto (o mucho dinero) Kellogg’s, Nestlé, Danone y otras corporaciones similares en el diseño simplista de este algoritmo? Es indignantemente posible.

Contra la obesidad, que es lo que dice la ministra que pretende frenar con esta simplista medida, solo cabe una solución: la educación. No hay otra. Dejar el criterio de la compra en manos de un algoritmo y un semáforo es abrirle la puerta al fabricante para que manipule los alimentos, y en ningún caso servirá para combatir la obesidad. Más bien al contrario, limitando las grasas que ingerimos (véase el caso que acabo de comentar del aceite de oliva) y potenciando el consumo de cereales y fruta procesada, lo único que conseguiremos será fabricar más obesos. Si el gobierno quiere meterse -también- en nuestra cesta de la compra, que lo haga vigilando las prácticas abusivas como las que denuncio en la serie de artículos «Denunciable» de este blog. Creo firmemente que luchar contra esos etiquetados y promover la información entre los consumidores tendrá mucho mayor impacto en la lucha contra la obesidad y la desnutrición. Más charlas, más libros, más asignaturas de nutrición en el colegio, más control del etiquetado y, por supuesto, menos adoctrinamiento por colores como el que conlleva el sistema Nutriscore.

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El pan y la dieta

La presencia del pan en casi todos los hogares y en la totalidad de restaurantes hace de este alimento un elemento a tener muy en cuenta a la hora de planificar una dieta. Si se busca perder peso y ganar masa muscular, como explico en mi libro Adelgazar sin Milagros, el pan es uno de los mayores enemigos que tendrás que vencer al elaborar una dieta para adelgazar. Pero el sobrepeso no es, ni por asomo, el único efecto directo del pan tradicional en nuestra dieta. Al contrario, la ingesta de harinas refinadas con que se fabrica el pan tradicional conlleva una serie de efectos secundarios para nuestra salud de los cuales ya he hablado con anterioridad en este blog y en mis libros.

Cuando yo me inicié en la Isodieta en Abril de 2011, de mi alimentación desaparecieron por completo algunos alimentos y, como premio, logré perder 35 kilos en apenas 4 meses. El primer alimento que desapareció de mi dieta fue el pan, en todas sus versiones y variedades. Sin embargo, ya sea por tradición o por costumbre, he de reconocer que en ciertas ocasiones se echa de menos poder comer pan sin que esto modifique sustancialmente nuestra dieta y salud. En aquella época, hace casi ocho años, no existía ningún tipo de pan que fuese adecuado para la Isodieta, de modo que experimenté con diferentes formas de hacer «pan» saludable en casa con resultados diversos. De entre todas las pruebas que hice, yo diría que el Pan de Lino es, sin duda, el que más éxito tuvo entre las personas que siguen este blog. Tanto es así que me animé a hacer un vídeo explicativo que podéis encontrar pinchando aquí para que todo el mundo aprendiese a hacerlo.

Pan de Avena y Sésamo para Adelgazar

Sin embargo, esa receta de pan de lino no es adecuada para todas las situaciones, pues aporta bastante grasa y requiere preparar el pan con antelación. Después del pan de lino descubrí las mezclas panificables del fabricante Noruego Sukrin, que eran ideales no sólo para la Isodieta por su bajísimo contenido en carbohidratos netos, sino también para los celíacos porque no contenían gluten. Pero, una vez más, requerían una o dos horas de preparación entre pitos y flautas, y yo no tengo tanto tiempo entre semana como para ir preparando pan cada dos por tres, así que me limitaba a prepararlo en fines de semana, cortarlos en rebanadas y congelarlos, para después ir consumiéndolos durante la semana cuando se me antojara.

Con la llegada de los productos CiaoCarb a España, se abrió un nuevo frente de posibilidades para los que queríamos seguir una dieta baja en carbohidratos pero teníamos antojos puntuales de pan. CiaoCarb ofrece una cantidad absolutamente abrumadora de panes y piquitos ricos en proteína de calidad y bajos en carbohidratos, que se pueden usar para un sinfín de aplicaciones, como por ejemplo en esta videoreceta que hice con mis hijos hace ya algún tiempo, imitando una estupenda receta original de Gordon Ramsay, en la que sustituía el pan blanco por Protobread de CiaoCarb con bastante buen resultado.

Pan Plano LowCarb Lo-DoughÚltimamente aparecen panes alternativos de todo tipo y variedad y algunos de ellos han llamado mi atención porque creo que son propuestas novedosas muy interesantes. De entre todos ellos, me quedo con el nuevo Pan Plano Lo-Dough. Mientras que la mayoría de fabricantes ha virado en la misma dirección -sustituir la harina refinada por proteína y semillas de todo tipo-, Lo-Dough ha optado por abandonar el formato tradicional del pan y centrarse en desarrollar un producto nuevo con unos valores nutricionales realmente sorprendentes en los que apenas hay grasas, la fibra es la reina con un 33% y tan sólo nos llegan 2,2g de carbohidratos netos por ración, y todo ello en un producto de buena apariencia y sabor, y además absolutamente versátil en sus aplicaciones. Por ponerle alguna pega, lleva el estabilizador E-464 extraído de la fibra vegetal, principalmente de algodón. El resto de ingredientes son magníficos pues además de agua, este pan se elabora con fibra de trigo sin gluten, clara de huevo de gallina creada en libertad, harina de konjac y cáscara de psyllium. La harina de konjac se utiliza ampliamente en dietética para fabricar alimentos basados en su casi totalidad en agua. De este modo, productos como Slim Pasta, que tienen apariencia de pasta, son en realidad agua en su casi totalidad, lo que permite que no aporten carbohidratos, proteína ni grasa a la dieta. Por su parta, la cáscara del psyllium aporta a las recetas panificables características propias del gluten, por lo que es ampliamente consumido en la comunidad de enfermos de celiaquía. La cáscara molida de Psyllium absorve mucha agua y crea una gelatina elásica y esponjosa, que viene a ser muy parecido a lo que le pasa al gluten de trigo.

En general, yo diría que cualquier pan que podamos hacer o comprar que aporte menos de un 10% de carbohidratos es válido para la Isodieta. Si tomamos una ración media de 50 gramos de pan en una comida concreta y estando por debajo del 10% de carbohidratos netos (asimilables), estaremos consumiendo 5g o menos de carbohidratos, que es magnífico si nos encontramos siguiendo una dieta cetogénica como la Isodieta. Además, estaremos eliminando de nuestra dieta -con casi total seguridad dados estos valores nutricionales- la harina refinada, y, por lo tanto, contribuyendo a mejorar la salud.

Estoy convencido de que en los próximos años seguiremos viendo como nuevos panes salen al mercado y, paulatinamente, vamos sustituyendo de la dieta general de la población las harinas refinadas por otros alimentos que tengan menor impacto negativo en la salud. Ahora que se aproximan las navidades a toda velocidad es un buen momento para empezar a plantearnos los distintos menús que adoptaremos durante las fiestas y el protagonismo que el pan tendrá en ellas, para ir buscando alternativas, ya sea preparadas por nosotros o compradas hechas, para sustituir el pan de harina refinada por un alimento más saludable.

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¿Qué significan las fases de los productos CiaoCarb?

Visita a la fábrica de CiaoCarb

Desde que visité la fábrica de CiaoCarb en verano de 2015 ha llovido mucho y esta gama de alimentos que entonces tenía una presencia testimonial en España ahora se encuentra con relativa facilidad. Indudablemente, FoodItalia, la empresa fabricante de estos productos, ha hecho un magnífico trabajo desarrollando la nueva imagen y el empaquetado más moderno que ahora acompaña a los productos, algo que ha colaborado enormemente a la aceptación de los mismos. Simultáneamente, los precios han ido bajando y la disponibilidad de los productos se ha hecho cada vez más fuerte. Sin embargo, siento que queda una asignatura pendiente en el tema de la comunicación. No pasa una sola semana sin que una o varias personas me pregunten acerca de las tres fases de los productos CiaoCarb y sobre cuál pueden incorporar a su dieta para adelgazar. Hoy voy a dedicar unas líneas a explicar de manera sencilla lo que significan y cómo se utilizan cada una de las tres fases de los productos CiaoCarb.

Las 3 Fases de los productos CiaoCarb

Snacks dulces CiaoCarb para adelgazarLos productos CiaoCarb están divididos en 3 fases, cada una identificada por un color. La Fase 1 de productos CiaoCarb, o fase hiperprotéica, está identificada con el color rojo. La Fase 2 de productos CiaoCarb, o fase de fibra, está identificada por el color naranja. Por su parte, la Fase 3 de Productos CiaoCarb, o fase balanceada, se identifica por el color verde y también se llama Nutriwell. Ahora, veamos en detalle cual es el objetivo de cada una de estas fases y cómo podemos utilizarlas dentro de nuestra alimentación.

CiaoCarb Fase 1: Hiperproteica

Los productos CiaoCarb de la fase 1 se caracterizan por ser hiperproteicos, o sea, por tener muy alto contenido en proteínas, con un aporte moderado en fibra, bajo en grasa y muy bajo en carbohidratos. La mayoría de los productos de la Fase 1 de CiaoCarb tienen menos de un 10% de carbohidratos, aunque la pasta está un poco por encima de esos valores. Sin embargo, como la ración habitual de los productos CiaoCarb es de 50g, incluso aportando un 10% de carbohidratos, es bien difícil ingerir más de 4 o 5 gramos de carbohidratos en una sola comida.

Protopasta Fusilli CiaoCarb de fase 1La Fase 1 de productos CiaoCarb se compone de pastas (Protopasta Fase 1), Bollería (panes) y galletas, así como especialidades de chocolate. La proteína de estos productos proviene de diversas fuentes como el gluten de trigo, el huevo, la leche, el arroz o el guisante. Cuando hablamos de alimentos hiperprotéicos, queremos decir que tienen una cantidad muy elevada de proteína. Por ejemplo, la pasta de la fase 1 de CiaoCarb contiene un 60% de proteína, lo que significa que una ración de sólo 50 gramos nos aporta 30 gramos de proteína. Aunque muchas personas la identifican con una fase de «choque» o «ataque» para la pérdida de peso, lo cierto es que está diseñada específicamente para la musculación. Lógicamente, también se puede usar para adelgazar sustituyendo carbohidratos por proteínas, pero como pronto veremos, para eso es quizás más interesante la fase 2.

Crema de chocolate sin carbohidratosEl espítiru de los productos de la Fase 1 de CiaoCarb es sin duda el gimnasio y el deporte intenso y de este modo pueden usarse sus productos tanto antes como después de los entrenamientos o incluso intercalados con otros alimentos en las dietas que buscan la definición muscular. Este es el motivo por el que la mayoría de alimentos de esta fase, además de ser muy bajos en carbohidratos, son bajos en grasa también. Aunque la Fase 1 de alimentos CiaoCarb aporta fibra, no se trata de un aporte tan significativo como en otras fases. Los productos estrella de esta fase son el Cruasan de la fase 1 (Protobrio Stage 1), la pasta proteica (Protopasta Stage 1) y los chocolates proteícos (Protochoc). Puedes ver todos los alimentos de la fase 1 de CiaoCarb pinchando aquí.

CiaoCarb Fase 2: Fibra

Piquitos largos Low-Carb de CiaoCarbLos productos CiaoCarb de la fase 2 se caracterizan por sus buenos aportes de proteína y fibra. Algunas personas piensan erróneamente que la Fase 2 de alimentos de CiaoCarb no contiene una cantidad significativa de proteína, pero esto es absolutamente erróneo. Si bien no se trata de una fase hiperproteica, se trata sin duda de una gama de productos cuyo pilar principal es la proteína, aunque no tenga cantidades tan elevadas de esta como la fase 1, que recordemos que es hiperprotéica. Por ejemplo, y por seguir con la pasta que discutimos hace un momento de la fase 1, la pasta de la Fase 2 contiene un 30% de proteína (la mitad que la de la fase 1) y a cambio incorpora un 33% de fibra (contra el 8% que aporta la de la fase 1). De este modo, el aporte de proteína sigue siendo considerable, más incluso que alimentos frescos como la carne, pero no llega a ser del todo hiperprotéico. Una ración de 50 gramos de esta pasta nos aportaría 15 gramos de proteína, lo que es adecuado para la mayoría de personas, a tiempo que más de 16 gramos de fibra. Eso sí, tiene algo más de carbohidratos que la fase 1, en concreto 10 gramos de carbohidratos por ración. Incluso siendo más del doble de lo que habitualmente recomiendo por ingesta para personas que quieren adelgazar, esta pasta es mi favorita para los niños.

Pan sin carbohidratos CiaoCarb Protobread Fase 2La fase 2 de alimentos CiaoCarb, además de la pasta, se compone de panes, galletas y snacks. Creo que la mayoría de ellos tienen valores muy adecuados para la pérdida de peso y, desde luego, por su equilibrio proteína-fibra, son en mi opinión muy adecuados para niños. Muchos de los productos de la fase 1 también están disponibles en la fase 2 y algunos, como el caso de las Prototoast, tienen menos carbohidratos en la fase 2 que en la fase 1. Por ejemplo, el bollito de pan Protobun sabor natural de la fase 1 tienen un 10% de carbohidratos (5g por unidad) mientras que el de la fase 2 tiene un 8% (4g por unidad).

Tanto la fase 1 como la fase 2 son muy reducidas en carbohidratos y sólo la pasta se sale un poco de la norma, pero tampoco demasiado. En cualquier caso, no creo que si estás intentando adelgazar sea buena idea alimentarte exclusivamente con estos productos. Al contrario, considero que son buenas ayudas puntuales dentro de una dieta en la que tienen que primar los alimentos frescos. Por ejemplo, acabo de publicar una receta de Huevos Benedict en el blog del libro Cocinar sin Carbohidratos, en la que los huevos y la mantequilla son el ingrediente principal del desayuno en el que usamos el Protobun de CiaoCarb para darle forma a la receta. Si quieres ver todos los productos de la fase 2 de CiaoCarb puedes hacerlo pinchando aquí.

CiaoCarb Fase 3: Nutriwell

Pasta penne sin carbohidratos de CiaoCarbLos productos CiaoCarb de la fase 3, también llamada Nutriwell, son productos con un reducido contenido en carbohidratos con respecto a los productos tradicionales. Están orientados a personas que no tienen problemas de sobrepeso o que simplemente quieren reducir moderadamente su ingesta de carbohidratos sin llegar realizar dietas cetogénicas. También pueden ser adecuados para personas que realizan bastante deporte de fondo, pues además de proteína y grasa aportan una cantidad de carbohidratos que pueden ser de interés en el principio del entrenamiento. Por ejemplo, los Spaghetti Nutriwell aportan un 60% menos de carbohidratos que los espaguetis convencionales. Sin embargo, esto significa que aportan un 25% de carbohidratos, que en mi opinión ya está bastante por encima de las necesidades reales de las personas que necesitan adelgazar. A cambio, su palatabilidad es la mejor de toda la gama de productos, pues la pasta Nutriwell, llamada Maccarozone es ligeramente más tierna que la de la fase 2 y considerablemente más tierna que la de la fase 1. Las galletas Nutriwell, llamadas Biscozone, son también muy parecidas en sabor y textura a las galletas tradicionales, aunque aportan sólo un 36% de hidratos de carbono, aproximadamente menos de la mitad que las galletas tradicionales.

Esta fase también la veo muy interesante para los niños en momentos de alto desgaste físico, pues la energía inmediata de esos carbohidratos puede ser interesante en situaciones de competición infantil, campamentos u otras actividades propias de los niños que conlleven un alto desgaste físico.

La calidad de los productos CiaoCarb

Visitando la línea de producción de Ciao Carb

Visitando la línea de producción de Ciao Carb en Pescara, Italia

Independientemente de que hablemos de alimentos de la fase 1, de la fase 2 o de la fase 3 de CiaoCarb, lo que puedo garantizar personalmente, porque he estado en la fábrica en persona, es que se trata siempre de alimentos de alta calidad en los que usan ingredientes de primerísima línea preparados por personal cualificado y usando métodos tradicionales como el secado en bandeja de madera para la pasta. Por citar algún ejemplo, tanto el pan proteico Protobread como los chocolates proteícos Protochoc de CiaoCarb llevan entre sus ingredientes Aceite de Oliva Virgen Extra. En esta comparativa entre el huevo de chocolate de CiaoCarb y el huevo Kinder Sorpresa queda bastante evidenciado lo que quiero decir con respecto a la calidad de los productos y sus ingredientes.

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Los 6 peores aditivos que usan en los alimentos

Aditivos AlimentariosA raíz de una llamada de una periodista que está preparando un reportaje para Cuatro TV y quería información sobre algunas cosas relacionadas con los aditivos que usa la industria alimenticia, se me ha ocurrido escribir este artículo sobre los 6 peores aditivos que usan en los alimentos los fabricantes de la industria alimenticia. Desde luego, esta lista de los 6 peores aditivos alimenticios no es exclusiva ni exhaustiva, o sea, ni son todos los que están en la lista ni en la lista están todos los que son potencialmente nocivos, pero creo que sería un buen comienzo tratar de quitar estos seis de nuestra lista de la compra. Si lo necesitas, puedes encontrar una explicación más completa aquí y una lista de todos ellos aquí. En general, no debes asustarte porque haya un número E-XXX en una lista de ingredientes, pero debes investigarlo para ver de qué se trata.

Los aditivos que usan en los alimentos los fabricantes, en ocasiones vienen identificados por su nombre común, en ocasiones por su nombre científico y en otras ocasiones por un número precedido de la letra E. De este modo, la Sacarina (que yo considero bastante inocua por cierto) puede llamarse simplemente Sacarina, puede denominarse Sulfamida Benzoica o puede esconderse bajo la denominación técnica E-954. Cualquiera de estas denominaciones se refieren expresamente al mismo producto. Por ello, al leer el etiquetado debemos tener especial cuidado de que que no nos incluyan algún aditivo que tratamos de evitar usando un nombre o denominación que no estemos acostumbrados a ver. Por ejemplo, nuestro primer elemento de la lista de los 6 peores aditivos, el azúcar blanco, a veces se referencia como sacarosa, que es el nombre científico de este diglicérido. Todos los nombres entre paréntesis son distintas denominaciones del mismo producto.

Lista de los 6 peores aditivos que usan en los alimentos

  1. Azucar en los productos BicenturyAzúcar Blanco (sacarosa): Sin duda se trata del enemigo invisible. En algunos estudios en EEUU se ha demostrado que más del 80% de los alimentos procesados que se venden en un supermercado contienen azúcar. En España -y según la Universidad de Barcelona- el 75% del azúcar que consumimos está presente como aditivo alimenticio en las fórmulas de los alimentos procesados que compramos. Su uso continuado a largo plazo puede síndrome metabólico, diabetes, obesidad y puede además producir enfermedades degenerativas, cardiovasculares y nerviosas. En mi opinión, el peor aditivo que existe porque está presente en una cantidad descomunal de alimentos.
  2. Grasas Hidrogenadas: Soy un defensor del consumo de todo tipo de grasas en la dieta, con una única excepción, las grasas hidrogenadas. Una gran cantidad de estudios que han logrado demostrar que el consumo de grasa es perjudicial para el Ser Humano se han llevado a cabo usando grasas hidrogenadas. La hidrogenación de las grasas se usa desde mediados del siglo pasado para cambiar su estructura molecular, lo que produce, por ejemplo, la solidificación de grasas que de otro modo estarían líquidas, o incluso su cambio de color. Se han usado mucho en la bollería industrial y en la fabricación de margarinas. Desafortunadamente, ahora sabemos que el consumo de grasas hidrogenadas produce graves problemas cardiovasculares que, en muchas ocasiones, precipitan la muerte de los pacientes. Puedes ver un ejemplo de grasa hidrogenada de consumo masivo en este artículo anterior.
  3. Jarabe de Maiz de Alta Fructosa (HFCS, High Fructose Corn Syrup, glucosa-fructosa, isoglucosa y jarabe de glucosa-fructosa): Se trata de una forma de azúcar muy dañina para el organismo, pues es síntesis es un jarabe concentrado de alta fructosa que se asimila a gran velocidad y se procesa mayoritariamente en el hígado, lo que tiene una repercusión negativa en otras funciones hepáticas pues para procesar fructosa el hígado deja de hacer otras cosas muy importantes para nuestro organismo. Su consumo, además de producir los mismos efectos que el azúcar blanco, puede aumentar el ácido úrico y los triglicéridos. Es el ingrediente base de la mayoría de los refrescos azucarados, lo que lo convierte en un ingrediente muy presente en la dieta de muchas personas.
  4. Glucosa (dextrosa): Se trata de uno de los dos monosacáridos que componen el azúcar, la sacarosa. Una buena parte de los alimentos que ingerimos acaba convertido en glucosa que nuestras células usan como energía. Sin embargo, su exceso en nuestra sangre es tóxico, como explico con detalle en el libro Adelgazar sin Milagros. Cuando consumimos alimentos que se convierten muy rápido en glucosa (tienen alto índice glucémico) o directamente consumimos glucosa, el nivel de esta en nuestra sangre aumenta peligrosamente y el organismo segrega una sustancia llamada insulina para transportar el exceso de glucosa al hígado y convertirla en grasa, que después almacena en nuestros michelines. Por lo tanto, su consumo directo y el de los alimentos que la contienen fomenta la obesidad además de otros problemas serios de salud. Nuestro organismo está diseñado para fabricar glucosa a partir de los alimentos, no para ingerir grandes cantidades de ella como aditivo de los alimentos.
  5. Fructosa (levulosa): Es el otro monosacárido que forma el azúcar junto con la glucosa. Aunque se pensaba que era un edulcorante más sano que la glucosa, nada más lejos de la realidad. Al igual que su derivado, el Jarabe de Maiz de Alta Fructosa, el consumo excesivo de fructosa puede desencadenar graves problemas de salud, en especial cuando se usa como aditivo de nuestros alimentos. Además, ciertas personas tienen problemas al absorber la fructosa y padecen graves indigestiones y problemas de salud al consumirla, y se dice que sufren Intolerancia a la Fructosa. Ya he conocido algún caso de esta intolerancia que se ha desarrollado en niños de mediana edad cercanos a mi familia, ¿quizás por su consumo excesivo como parte de los refrescos? Valdría la pena investigarlo.
  6. Cochinilla Roja que crece en los cactusCochinilla (ácido carmínico, carmín, carmine, E120, C.I.75470, Natural Red 004): Se trata de un colorante alimentario que se extrae de insectos, principalmente cochinilla, que también se usa en la industria cosmética. En mi opinión, no es ni por asomo tan dañino como los cinco anteriores, pero he decidido incluirlo en esta lista porque, aunque a priori sólo está asociado históricamente con reacciones alérgicas y anafilaxia, recientemente se le está relacionando directamente con problemas nerviosos en los niños. Por lo tanto, si tienes hijos, mejor tratar de evitarlo. La HACSG directamente NO recomienda su uso en niños en general, padezcan trastornos o no.

Probablemente estabas esperando que en la lista hubiese aditivos con nombres exóticos como Benzoato de Sodio o incluso rimbombantes como el Glutamato Monosódico. Quizás esperabas que estuvieran los sospechosos habituales como el ciclamato o el aspartamo. Sin embargo, considero que el problema principal radica en la cantidad que se ingiere y difícilmente alguien ingiere suficiente cantidad de aspartamo (como explico aquí) como para que esto le presente un problema de salud. Sin embargo, si es relativamente sencillo ingerir grandes cantidades de los que he incluido en esta lista de los 6 peores aditivos, especialmente de los cinco primeros.

De modo que ya sabes, si uno de tus propósitos de año nuevo era comer mejor, puedes comenzar por tratar de reducir o directamente eliminar estos ingredientes y aditivos de tu lista de la compra. Para localizar estos 6 peores aditivos en tus alimentos tendrás que leer con detenimiento los ingredientes de los productos que compres, pero recuerda que no tienes que hacerlo cada vez. Si la primera vez que lo localizas en un alimento dejas de comprarlo, te resultará sencillo ir creándote un patrón de compra que evite estos 6 aditivos con cierta facilidad y naturalidad.

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Desayunar zumo de naranja eleva el riesgo de aterosclerosis

Un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology sugiere que desayunar un zumo de naranja está asociado con mayor riesgo de aterosclerosis.

Logotipo del JACC

¡Oh Dios mío! ¡Me van a crucificar! Bueno, pues no deberían, porque lo único que he hecho con este titular es resumir de otro modo el mismo estudio del que llevamos dos semanas oyendo hablar y que, según muchos, viene a decir que las personas que no desayunan acumulan más grasa en las arterias. El estudio en cuestión, titulado The Importance of Breakfast in Atherosclerosis Disease (La importancia del desayuno en la Aterosclerosis) se publicó el 15 de Octubre de 2017 en el Journal of the American College of Cardiology y puede consultarse en este enlace. Como ocurre con otras publicaciones científicas, el resumen del artículo es accesible para todo el mundo pero si quieres leer el artículo completo, debes estar suscrito a la revista o rascarte el bolsillo. Lamentablemente, parece que los periodistas no están por la labor de rascarse el bolsillo y publican conclusiones sobre resúmenes, sin entrar a valorar el artículo completo. Como este tema me interesa desde hace mucho tiempo, me he rascado un poco el bolsillo y me he comprado el artículo completo para poder entender mejor el estudio y poder resumirlo, y hoy os traigo ese resumen.

Zumo de NaranjaHace mucho tiempo que defiendo que el desayuno NO es la comida más importante del día y que el dicho que comienza con «desayuna como un rey» no tiene base científica alguna, y leyendo este estudio, no creo que aparezca nueva evidencia en contrario a mis planteamientos. De hecho, se establece cierta correlación que ahora veremos entre «no desayunar» y la aterosclerosis no clínica, pero desde luego ninguna causalidad. Recordemos que la correlación no implica causalidad. Por ejemplo, puede que yo nade en una piscina todos los días y que nunca me resfríe. En mi caso, habría una correlación pero no una causalidad, o sea, el motivo de que no me resfríe no tiene porqué ser el hecho de que yo nade todo los días. Según creo, nuestros dos últimos presidentes, Zapatero y Rajoy, fueron al mismo colegio, pero yo no diría que si mis hijos estudian en ese colegio tengan más posibilidades de ser presidentes de gobierno. Hay una correlación entre el colegio de Zapatero y Rajoy, pero no una causalidad.

Antes de empezar, la letra pequeña que parece que a nadie interesa, los datos olvidados sobre este estudio: Se trata de un análisis sobre un estudio en curso, el PESA, financiado por varias organizaciones, la mayoría españolas, sobre trabajadores del Banco Santander en Madrid. En concreto, unos 4.000 trabajadores en una franja de edad entre 40 y 54 años, y cuyos hábitos de desayuno se han estudiado durante los 15 días previos a este análisis. Sí, 15 días, como suena, y si durante esos 15 días los participantes han consumido cualquier alimento, el que sea, se ha dado por hecho en el estudio que su consumo es «habitual» en el sujeto. Además de las Universidades y Centros de Investigación que han financiado este estudio, uno de los investigadores, el Dr. Bueno, ha recibido fondos de investigación de los laboratorios Abbott, de AstraZeneca, de Bayer, de Bristol-Myers Squibb/Pfizer y de Novartis, además de recibir dinero por atender y hablar en reuniones científicas por parte de AstraZeneca, Bayer, Bristol-Myers Squibb/Pfizer, Ferrer, Novartis, Servier y theheart.org/Medscape. El Dr. Peñalvo, otro de los investigadores, trabaja para la farmacéutica Merk. Sólo lo menciono porque no soy muy amigo de las investigaciones e investigadores financiados por laboratorios, y en este caso algunas cosas me han parecido curiosas, como la ausencia de datos sobre las medicaciones de los participantes, que indudablemente las hay.

Vamos por partes. ¿Porqué he puesto antes «no desayunar» entre comillas? Pues porque ese es el motivo concreto por el que este artículo se llama «Desayunar zumo de naranja eleva el riesgo de aterosclerosis». Resulta que para diferenciar entre las personas que no desayunan, las que desayunan poco y las que desayunan mucho, los investigadores han fijado unas pautas calóricas. Traduzco del inglés pero citando textualmente: «[…] hemos estimado que 300 ml de zumo de naranja (que se consume típicamente como desayuno en España) contendría unas 123 kcal […] Por lo tanto, hemos formulado la hipótesis de que si la ingesta matinal de un participante no excede 123 Kcal (5% del total de la energía diaria ingerida), eso podría ser una aproximación a saltarse el desayuno […].» O sea, las personas que desayunan 300ml de zumo de naranja, que aporta unas 123 kcal, y que el estudio considera es un desayuno habitual en España, son considerados como que se saltan el desayuno. Luego, si acudimos a la conclusión rápida que muchos han sacado, de que «saltarse el desayuno» produce mayor riesgo de aterosclerosis, por pura lógica estamos formulando la hipótesis de que si desayunamos sólo zumo de naranja -que es como no desayunar según el estudio-, elevamos el riesgo de sufrir aterosclerosis.

Pero en realidad, y aunque no soy muy amigo del zumo de naranja, ambas conclusiones me parecen muy precipitadas porque hay otros factores que se han tenido en cuenta en el análisis y que a ningún periodista han parecido importar, pero que considero que son de vital importancia para entender los resultados, aunque quizás vendan menos periódicos porque no nos van a sorprender tanto. Por ejemplo, hay una correlación que puede implicar causalidad en el hecho de que casi el 42% de los que se saltan el desayuno son fumadores activos mientras que sólo el 17% de los que hacen un desayuno hipercalórico lo son. En mi artículo El engaño del siglo XX que también aparece como anexo en mi libro Adelgazar sin Milagros ya advertí que uno de los principales causantes de la enfermedad cardiovascular era precisamente el tabaco, así que a mí, al menos esto no me ha cogido por sorpresa.

Aterosclerosis en función del tipo de desayunoSeguimos con datos obtenidos del artículo completo. Según se desprende de las tablas que acompañan las conclusiones, el 17% de los que se saltan el desayuno dicen estar a dieta, más del doble de los que hacen un desayuno fuerte. Sólo el 28% de los que se saltan el desayuno son mujeres contra el 45% de mujeres que hacen el desayuno fuerte. La ingesta de alcohol entre los que no desayunan triplica la de los que desayunan fuerte y también su consumo de snacks y precocinados es mucho mayor. En cuanto al tipo de dieta, solo el 9% de los que desayunan fuerte siguen una dieta considerada poco saludable (Social Business Cluster) contra el 45% de los que no desayunan, que siguen este tipo de dieta. Si hablamos de obesidad, el 45% de los que no desayunan tenían obesidad central contra el 8% de los que desayunaban fuerte. El grupo que no desayuna también tiene la glucosa basal más alta (94,7) frente al que desayuna fuerte (87,9) así como los triglicéridos más elevados. Curiosamente, como he advertido varias veces, los niveles de colesterol de todos los grupos son muy similares, demostrándose una vez más que no hay correlación entre el colesterol dietético y el colesterol basal. Por último, sólo el 2,9% de los sujetos (117 sujetos y, de ellos sólo 34 mujeres del total de 4052 participantes) no desayuna, por lo que la muestra real es bastante escasa. Hay otros factores analizados como el consumo de proteína animal/vegetal, de grasa, de carne roja, de lácteos, pero ahí no veo grandes diferencias a grandes rasgos, salvo quizás que el consumo de lácteos es menor entre los que no desayunan, algo que por otro lado tiene cierto sentido pues es precismente en el desayuno cuando más lácteos se consumen.

En mi opinión, la mayoría de periodistas -para variar- se ha quedado con un titular tan grandilocuente como el mío, creado a propósito para demostrar el error del análisis superficial. En realidad, la conclusión que yo saco es que en general, las personas que no desayunan tienen hábitos mucho menos saludables y por lo tanto habría que profundizar para entender que ese mayor riesgo de aterosclerosis no obedece a la causa de no desayunar, sino al conjunto de hábitos que estos sujetos tenían durante el análisis. Por otro lado, esta conclusión también la sacan los autores del estudio, y cito y traduzco literalmente: «Un modesto 3% de los participantes fueron clasificados como no consumidores de desayuno (<5% de la energía total diaria consumida antes de las 10 AM), y se caracterizan además por seguir un estilo de vida poco saludable, incluyendo una dieta pobre, consumo frecuente de alcohol y ser fumadores». Sin embargo, no creo en la causalidad del desayuno. O sea, no creo que el hecho de no desayunar produzca que uno sea más bebedor, fumador y siga una dieta poco saludable, sino que dentro de una vida desordenada con hábitos poco saludables, es fácil encontrar sujetos con horarios y hábitos de comida nefastos. Y por lo tanto, personalmente no creo que saltarse el desayuno contribuya a la aterosclerosis. En cuanto a la afirmación de que desayunar zumo de naranja causa aterosclerosis, bueno, digamos que no creo que exista esa relación directa, pero desde luego, como he repetido bastante, creo que el zumo de naranja no debería tener cabida en una dieta sana porque sus beneficios son netamente inferiores a los problemas que puede causar.

Por último, pero no menos importante, el estudio se fija en personas entre 40 y 54 años, que llevan entre 4 y 5 décadas desayunando, pero sólo observa las últimas dos semanas, y lo hace mediante un formulario electrónico, considerando que aquello que hacemos ahora, incluso si sólo llevamos unas semanas o unos meses haciéndolo, es lo habitual. No puedo creerme que la presencia de placas de ateroma sea el resultado de dos semanas de alimentación, por muy nefasta que esta sea. Una de las cosas que digo en el libro La gran mentira de la nutrición es que el cuerpo humano tiene una gran tolerancia a las burradas que hacemos con él. Nadie se ha muerto por fumar un par de semanas, ni por beber durante ese tiempo, y mucho menos por no desayunar ni por desayunar zumo de naranja. Al contrario, normalmente hacen falta décadas de tabaco o de alcohol -o de zumo de naranja- para notar claramente los efectos nocivos en el organismo de manera clara. Por eso, analizar de manera observacional únicamente un par de semanas y presuponer que la presencia o ausencia de las placas de ateroma en los sujetos está relacionada con dicha observación es, a mi gusto, un tanto osado. A modo de curiosidad y por el mero placer de buscar una sonrisa, ninguno de los sujetos que se saltan el desayuno es viudo, por lo que si quieres aumentar tu expectativa de vida, procura que tu pareja no desayune 🙂

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Efectos en la salud de carbohidratos, grasas y proteínas

Cantidad de Nutrientes en nuestra alimentaciónComo seguramente habréis leído en la prensa, oído en la radio o visto en la televisión, el pasado día 29 se publicaron unos estudios en los que se detallaban efectos de los distintos macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas) en la salud de los seres humanos, y lógicamente os habréis quedado con el titular que ha usado casi todo el mundo, que es que a mayor consumo de carbohidratos mayor riesgo de muerte y a mayor consumo de grasa, menor riesgo de muerte. Hoy voy a profundizar un poco en este tema porque lamentablemente, la mayoría de los periodistas y expertos se han quedado en los titulares grandilocuentes sin entrar a valorar el contenido total de los estudios en cuestión. Para valorar el estudio del que se está hablando hay que leerlo entero, y para ello hay que rascarse un poco el bolsillo, y me temo que la mayoría de redactores se han quedado en el extracto gratuito de The Lancet que puedes ver en este enlace. Pero claro, como comprobarás, se trata de medio folio de información, y el articulo completo tiene 13 páginas, así que me he tomado mi tiempo para comprarlo, leerlo y analizarlo, y aquí te traigo mi revisión.

Enfermedad CardiovascularPara empezar, no se trata de un artículo sobre un estudio, sino de dos artículos (los dos de pago 😥 ), y además tampoco se trata de los resultados finales de un estudio, sino de la segunda hornada de resultados preliminares de un estudio llamado PURE (Prospective Urban Rural Epidemiology) que todavía continúa. Y os preguntaréis, si todavía no ha terminado, ¿Cómo es que hay resultados? Muy sencillo, porque se trata de un estudio observacional, mediante el cual cada año se van recopilando datos y cada vez que los investigadores lo deciden, publican los resultados y conclusiones preliminares que van sacando. En ese sentido, el estudio está vivo. Se trata de un estudio en el que se analiza la salud de 135.335 individuos divididos en cinco continentes, a su vez en 18 países, divididos en dos grupos en función de ingresos (nivel medio bajo y nivel bajo) y además en dos categorías (asiáticos y no asiáticos). No soy muy amigo de los estudios observacionales, pero debo admitir que este lo han diseñado muy bien y que el plan que siguen tiene bastante sentido. Luego hacen cosas raras que no tengo muy claro porqué, como incluir Canadá dentro del continente Europeo o hablar de un país llamado «Territorios Palestinos Ocupados», que no me queda claro si se refiere a Israel como supuesto ocupador o a Palestina, como supuesto ocupado, o a ambos. Más allá de lo que cada uno piense de esa zona, todos estaremos de acuerdo que las dietas de los Israelíes y los Palestinos, aunque con muchas cosas en común, por simple efecto de la diferencia de poder adquisitivo, son bien distintas. Pero bueno, vamos al grano. Voy a tratar de resumir el estudio pero este artículo no puede ser corto jamás, porque hablamos de 14 años de seguimiento de muchísimas personas, y lógicamente la cantidad de datos es arrolladora. Pero te sugiero que le dediques unos minutos y lo compartas, porque lo que vas a leer aquí tiene el potencial de ayudarte a extender la esperanza de vida en tu familia y no cada día vas a tener la oportunidad de mejorar tu salud haciendo tres cambios básicos en tu dieta.

Efectos de las grasas saturadas en la dietaEste primer resumen se refiere al artículo «Asociaciones de las ingestas de grasas y carbohidratos con la enfermedad cardiovascular y la mortalidad en 18 países de 5 continentes (PURE): Un estudio prospectivo de cohorte«, que es el uno de los dos artículos que se han publicado en la prestigiosa revista The Lancet el 29 de Agosto de 2017. El artículo lo firman 35 investigadores en representación de todos los investigadores del estudio PURE, que son muchos y no he tenido la paciencia de contar, aunque sus nombres aparecen en el apéndice del artículo, y su objetivo era encontrar relaciones entre la alimentación y la mortandad, la mortandad por enfermedades cardiovasculares, los infartos, las isquemias y otras causas de fallecimiento. Para ello han utilizado tablas de valores nutricionales adaptadas a cada país, lo que les ha permitido saber -siempre de manera observacional- la cantidad de energía que han consumido los participantes y, sobre todo, la procedencia de dicha energía: los carbohidratos, la grasa y la proteína. Luego han analizado los casos de mortandad, sus motivos, y los casos de enfermedades cardiovasculares, isquemias, infartos y han sacado las estadísticas a partir de lo que comían los afectados. El estudio se basa en personas sanas, sin historial de enfermedad cardiovascular, de entre 35 y 70 años de edad, y que se han comenzado a seguir entre 2003 y 2013. Por eso, aunque llevamos 14 años de estudio, la media de seguimiento es de 7,4 años, que es lo que han publicado los medios de comunicación, pero eso es solo la media. La realidad es que los investigadores han manejado datos tan precisos como 13-14 años de seguimiento de los primeros individuos que se comenzaron a seguir.

Aunque las recomendaciones dietéticas oficiales aconsejan seguir una dieta muy rica en carbohidratos y muy pobre en grasas, con una muy reducida ingesta de grasas saturadas, lo que los investigadores han puesto de manifiesto es que la realidad es precisamente la inversa. Son las personas que comen menos carbohidratos y más grasas, incluyendo grasas saturadas, las que tienen menos riesgo de mortandad, algo que tampoco debe resultarte muy novedoso si sigues este blog porque es algo que llevo bastantes años diciendo. Cabe resaltar que los casos de mortandad por accidentes o heridas no se han tenido en cuenta como es lógico y que la principal causa de mortandad durante estos catorce años ha sido el cáncer, no las enfermedades cardiovasculares, excepto en África, donde la principal causa han sido las enfermedades infecciosas. Veamos los resultados del estudio con un poco de detalle.

Dicen en las conclusiones que el mayor consumo de carbohidratos está asociado directamente con el mayor riesgo de mortandad total y de mortandad por factores no cardiovasculares (p.ej. cáncer). Sin embargo, no ha han descubierto una relación directa entre el mayor consumo de carbohidratos y mayor enfermedad cardiovascular, infarto de miocardio, paros cardíacos y mayor mortalidad por enfermedad cardiovascular, algo que choca frontalmente con otros estudios, aunque probablemente es resultado (y esto es sólo mi opinión) de no haber hecho una diferenciación entre los tipos de carbohidratos a la hora de analizar.

Continúan diciendo que el mayor consumo total de grasa está asociado directamente con el menor riesgo de mortandad total y de mortandad por factores no cardiovasculares. Tampoco se han encontrado relaciones directas entre el mayor consumo de grasas y mayor enfermedad cardiovascular, infarto de miocardio, paros cardíacos y mayor mortalidad por enfermedad cardiovascular.

Morir de ColesterolDigamos que hasta aquí es lo que se ha hablado en los medios de comunicación, pero vamos a desgranar algunas perlas que están escondidas en la parte de pago del artículo, que son para mí al menos igual de interesantes que el resto. Para empezar, los investigadores han encontrado una asociación directa entre el mayor consumo de proteína de origen animal y un menor riesgo de mortandad total. Sin embargo, esa relación no la han podido constatar con la proteína vegetal. Dicho de otro modo, comer carne, huevos, pescado y lácteos alarga tu vida y comer soja y tofu no la alarga, por si todavía tenías alguna duda al respecto. Lógicamente, como las proteínas de origen animal suelen venir acompañadas de grasas saturadas, el siguiente descubrimiento no debería llamarte la atención: El mayor consumo de grasas saturadas está inversamente relacionado con el mayor riesgo de mortandad total, o sea, que los que comen bacon, pescados grasos, aceite de coco y mantequilla tienen menor riesgo de mortandad total que los que comen margarina, aceite de girasol, pan integral y verduras cocidas. ¿Dónde habré leído yo esto antes? Espera, no lo he leído, lo he escrito en el libro La Gran Mentira de la Nutrición hace unos años…

Pero no acaba ahí la cosa. El mayor consumo de grasa saturada NO está asociado con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, ni con mayores tasas de infarto de miocardio, ni con la mortandad por motivos cardiovasculares. O sea, que lo que nos cuentan los señores de Danone y compañía sobre las grasas y el colesterol vuelve a certificarse que es absolutamente falso. También las grasas mono-insaturadas (p.ej. el aceite de oliva) están asociadas en este estudio con menores riesgos de mortandad total. Dicen, en la discusión final, que las tasas de mortandad entre los que toman aceite de oliva, aceitunas y frutos secos, son obviamente más bajas, así que puedo dormir tranquilo porque de todo eso consumo bastante 😆

Cortando los carbohidratos de la pirámide para volvernos lowcarbOcurre, además, que el mayor riesgo de mortandad total y mortandad por enfermedad cardiovascular asociado al mayor consumo de carbohidratos no es lineal, sino incremental, o sea, que cuantos más carbohidratos comas mayor es tu riesgo de quedarte antes en el camino. Para llegar a esta conclusión se han evaluado todas las variables, incluyendo la división de la que antes hablé en países asiáticos (predominio de cereales y arroz blanco) y países no asiáticos (menos arroz blanco y más harinas refinadas de cereales), y resulta que los resultados son los mismos, o sea, que hablamos del consumo real y general de carbohidratos, no solo de la harina o el azúcar, algo que también tengo más que escrito en este blog y en mis libros, principalmente en Adelgazar sin Milagros. De todos modos, antes de que se produzca histeria colectiva y suicidios en masa al leer estas líneas, que quede claro que en el estudio también se dice que el incremento del riesgo es notable a partir del 60% de la ingesta de energía procedente de carbohidratos, o sea, que el aumento no-lineal del riesgo se da por encima del 60% y no por debajo. Para que quede claro, no hay mucha diferencia de riesgo entre el 20% y el 40%, pero a partir del 60% cada punto porcentual importa mucho. Interesante en este punto reflexionar sobre la pirámide alimenticia y la dieta mediterránea que llaman a consumir el 65% de la energía a partir de los carbohidratos, o sea, directamente en la zona de peligro exponencial que marca este estudio.

Algunos datos interesantes que extraigo y resumo del estudio:

  • El reemplazo isocalórico de sólo un 5% de los carbohidratos de la dieta por grasas poli-insaturadas hace bajar el riesgo de mortandad total en un 11%.
  • El reemplazo isocalórico de sólo un 5% de los carbohidratos por proteínas, grasas mono-insaturadas y grasas saturadas no tienen efecto sobre el riesgo de mortandad total.
  • El reemplazo de carbohidratos por grasas saturadas en la dieta está asociado con una disminución del 20% de posibilidades de sufrir un infarto.
  • El reemplazo de carbohidratos por grasas poli-insaturadas en la dieta está asociado con una disminución del 16% de riesgo de mortandad por enfermedades no cardiovasculares.

Las conclusiones antes de la discusión del propio artículo son demoledoras y los investigadores subrayan «Nuestros descubrimientos no soportan las recomendaciones actuales de limitar el consumo de grasa a menos del 30% de la energía diaria consumida, ni de limitar el consumo de grasa saturada al menos del 10% de la energía diaria consumida. La salud de los individuos que sigan una dieta rica en carbohidratos puede beneficiarse de una reducción de la ingesta de carbohidratos y un aumento del consumo de grasa

Si no fuera porque este estudio comenzó en 2003, diez años antes de que se publicara mi libro Adelgazar sin Milagros, diría que me han plagiado algunas de las frases que aparecen en el informe 😛

Mi conclusión final: Esta revisión del estudio PURE recién publicada viene a soportar directamente algunos de los puntos que más vehementemente trato de divulgar desde mis publicaciones, a saber:

  1. El mayor consumo de carbohidratos está directamente relacionado con una peor salud y un mayor riesgo de mortandad y enfermedad, lo contrario de lo que te cuentan Kellogg’s, Nestlé y compañía.
  2. El mayor consumo de proteína animal está directamente relacionado con una mejor salud y un menor riesgo de mortandad y enfermedad, lo contrario de lo que te dicen las autoridades sanitarias, vendidas a los grandes lobbies de alimentación.
  3. El mayor consumo de grasa en la dieta está asociado directamente con una mejor salud, lo contrario de lo que te cuentan muchos médicos.
  4. El mayor consumo de grasa saturada en la dieta está asociado directamente con el menor riesgo de infarto, lo contrario de lo que te dicen Danone y las farmacéuticas que quieren venderte productos para bajarte artificialmente el colesterol.

Ponencia en el congreso de Alimentación Viva y Consciente¿Quieres profundizar más sobre este tema? Además de comprar el artículo (sólo está disponible en inglés por cierto), puedes ver este video en el que hablo de algunos de esos temas y leer mi libro La Gran Mentira de la Nutrición, en el que me adelanto unos cuantos años a los resultados de este estudio y profundizo sobre temas concretos de nuestra alimentación, hablando de la soja, del azúcar, de la fructosa, del colesterol, del vegetarianismo y de muchas otras cosas que considero que todo el mundo debería conocer porque son la base y el pilar de nuestra alimentación y por tanto, de nuestra salud.

Para acabar, prometo comprar y analizar el otro artículo que se ha publicado simultáneamente sobre el estudio PURE: Consumo de frutas, verduras y legumbres y la muerte por causas cardiovasculares en 18 países. Pero os adelanto un par de datos que extraigo de la entrevista a las dos científicas líderes del estudio que he oído de regalo al comprar el otro articulo: no se ha constatado beneficio en tomar más de 3-4 raciones de frutas, verduras y legumbres (en total) al día, ni por tomar más de 300 gramos combinados (frutas, verduras y legumbres) al día; y los efectos beneficiosos de las ingestas de frutas, verduras y legumbres pueden situarse por debajo de esas cantidades en según qué poblaciones. ¡Cielos! ¿Y si, después de todo, algunos no estamos tan locos?

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