Categoría: Obesidad

En los artículos de la categoría obesidad se toca un tema de creciente importancia como es la epidemia de obesidad y diabetes tipo II que sufre el mundo occidental. También se expone como la única solución posible a este problema es el control de la alimentación y por ende el control del peso.

Los Invitados No Deseados para Adelgazar

El pasado lunes 4 de Noviembre, en el programa Sano y Nutritivo de esRadio Málaga (94.1 FM), hablaba con Carlos Ferragut acerca de los Invitados No Deseados que se cuelan en nuestra cocina a diario y nos imposibilitan perder peso o incluso hacen que engordemos. Para adelgazar -lo he dicho muchas veces- es fundamental controlar la composición de los alimentos que ingerimos. No se puede adelgazar comiendo alimentos que tienen ingredientes que nos evitan perder peso. En el libro Adelgazar sin Milagros hablo en detalle de un proceso llamado Cetosis mediante el cual nuestro cuerpo quema la grasa que tenemos acumulada, usándola como combustible y permitiéndonos adelgazar de manera sana y natural. Sin embargo, como explico en el libro, hay algunos alimentos que nos sacan de ese estado óptimo en el que estamos quemando grasa como combustible para nuestras células en el mismo momento que los ingerimos.

Yo llamo invitados no deseados a los ingredientes que se cuelan en los alimentos procesados y que nunca deberían haber estado ahí de manera natural, pues en la receta original no estaban presentes o simplemente no tiene sentido alguno para nuestra nutrición su presencia en los alimentos. Un ejemplo claro son los embutidos. Cuando vamos a la charcutería a comprar pechuga de pavo porque presuntamente es «light» y nos ayudará a adelgazar, en realidad estamos comprando un alimento que contiene -entre otras cosas- patata, y no hace falta ser muy listo para deducir que si queremos perder peso no es buena idea comer patatas.

El caso es que la industria nos ha colado la patata, el azúcar, el maíz e incluso la soja en la mayoría de productos procesados que consumimos. Por eso, muchos nutricionistas piden que cuando se siga una dieta para perder peso se haga utilizando alimentos frescos, pues no es posible adelgazar si nos dedicamos a comer alimentos procesados cuya composición hace que engordemos.

Por supuesto, no son estos los únicos ingredientes que nos cuelan en los alimentos procesados. Ahí están la sal, los conservantes, antioxidantes y demás, pero lo cierto es que en el caso concreto de los planes nutricionales para adelgazar, estos son los cuatro más importantes que debemos vigilar. Recordemos que la sal nos hará -entre otras cosas- retener líquidos, pero aunque esto suponga una ganancia de peso momentánea, no significa que hayamos engordado en el sentido riguroso del término, porque el agua que retenemos la eliminamos con facilidad y no así la grasa.

Por lo tanto y para concluir, un nuevo recordatorio para todas las personas que quieren adelgazar o simplemente quieren seguir una dieta sana: tenemos que vigilar los ingredientes de los alimentos procesados que compramos para poder controlar con cierta rigurosidad lo que ocurre en nuestro organismo cuando nos alimentamos.

El mito del Aceite de Coco

Aceite de Coco Coconoil

Aceite de Coco Coconoil

Repasemos la dieta basada en el Aceite de Coco

 

Los impulsores de la dieta del Aceite de Coco sugieren que esta grasa es el alimento perfecto para aquellos que quieren perder peso. Sugieren sin rubor que el Aceite de Coco, compuesto esencialmente por ácidos grasos de cadena media saturados, en realidad promueve la quema de grasa en el cuerpo. En el artículo de hoy, vamos a determinar si esta afirmación es cierta o una simple falacia.

La dieta del Aceite de Coco trae de vuelta una grasa demonizada

Hace muchos años, unos científicos pusieron unas ratas en una estricta dieta de Aceite de Coco. Muy pronto, descubrieron que las ratas desarrollaban colesterol alto y finalmente contraían enfermedades coronarias. Los medios de comunicación, inmediatamente se hicieron eco de la historia y empezaron a difundir que las grasas saturadas, como las que se encuentran en el Aceite de Coco, eran la causa de la epidemia de enfermedades coronarias que nos asolaba. Sin embargo, el estudio no se realizó con Aceite de Coco…

¿Qué les ocurre a las ratas que tenían déficit de ácidos grasoso esenciales?

La intención del estudio era observar que les ocurría a las ratas que tenían un déficit de ácidos grasos esenciales, como los omega-3 y omega-6. Para comprobar lo que ocurría, los investigadores tuvieron que desarrollar una grasa que estuviese absolutamente libre de ácidos grasos poli-insaturados y se pudiese añadir a la dieta de las ratas. Aquí es donde el Aceite de Coco entró en escena.

Parece Aceite de Coco, huele y sabe como el Aceite de Coco, pero…

De todas las grasas que los investigadores evaluaron para su estudio, la dieta del Aceite de Coco era el plan nutricional que más se aproximaba a lo que necesitaban. Sin embargo, el Aceite de Coco natural tiene pequeñas cantidades de grasas poli-insaturadas así que los investigadores tuvieron que eliminarlas para asegurarse que las ratas no recibían nada de grasa poli-insaturada.

Para conseguirlo, los investigadores desarrollaron Aceite de Coco Hidrogenado, un Aceite de Coco al que se le incluye hidrógeno para quitar los ácidos grasos poli-insaturados. Pero había un problema…

La hidrogenación produce grasas trans!

Durante su experimento, los investigadores, de manera inconsciente, estaban preparando el escenario perfecto para que se desarrollaran enfermedades coronarias. Estaban produciendo una deficiencia de ácidos grasos esenciales en las ratas (algo malo para ellas) al mismo tiempo que estaban llenando sus cuerpos con grasas trans (algo extremadamente malo para ellas). Esta dieta basada en Aceite de Coco Hidrogenado era el camino más rápido para contraer enfermedades coronarias.

Buena investigación… mal descubrimiento

Los investigadores concluyeron que la falta de ácidos grasos esenciales produce colesterol alto y enfermedades del corazón. Los medios de comunicación concluyeron que seguir una dieta basada en Aceite de Coco, compuesto de grasas saturadas, produce colesterol alto y enfermedades cardiacas. A raíz de esta interpretación errónea del estudio se comenzó a propagar la creencia de que la grasa saturada causa enfermedades coronarias.

Los investigadores observaron correctamente que alimentar a las ratas con una dieta basada en Aceite de Coco se traducía en enfermedades coronarias, pero erróneamente dedujeron que el culpable era el Aceite de Coco. En esencia, era la hidrogenación del Aceite de Coco y la deficiencia de ácidos grasos esenciales lo que conllevaba catastróficas consecuencias.

La dieta del Aceite de Coco es segura!

Numerosos estudios en los últimos años han probado que el Aceite de Coco es una de las grasas más estables y seguras que podemos utilizar para cocinar. De hecho, es la única grasa que deberíamos utilizar para cocinar con temperatura pues no se oxida ni se degrada al calentarse, al contrario de lo que ocurre, por ejemplo, con el aceite de oliva, incluso el extra virgen. La mayoría de los estudios sugieren que el Aceite de Coco es neutral o incluso beneficioso para la salud del corazón.

¿Porqué es efectiva la dieta del Aceite de Coco para la pérdida de Peso?

La dieta del Aceite de Coco contiene grandes cantidades de triglicéridos de cadena media, una grasa saturada con propiedades únicas:

  1. Los triglicéridos de cadena media se transportan directamente al hígado después de su consumo mientras que otras grasas entran en el torrente sanguíneo más tarde en el proceso digestivo y circulan por todo el cuerpo antes de llegar al hígado. Esto da una oportunidad única a las grasas de cadena larga para que se almacenen en nuestro organismo como grasa.
  2. Los triglicéridos de cadena media se queman como energía de manera inmediata y no se almacenan como grasa corporal.
  3. Cuando estos triglicéridos de cadena media se queman como energía, actúan como leña para avivar las llamas del metabolismo. El resultado colateral es la quema de los ácidos grasos de cadena larga, justamente los que el cuerpo almacena como grasa corporal.

Aplicando la dieta del Aceite de Coco

Muchos fabricantes de Aceite de Coco sugieren que se suplemente la dieta habitual con varias cucharadas de Aceite de Coco. Sin embargo, esto no es lo que realmente deberíamos entender por Dieta del Aceite de Coco.

La mayoría de estudios realizados sobre dietas basadas en Aceite de Coco partían de la base de reemplazar ciertas calorías de la dieta cotidiana con Aceite de Coco en lugar de añadir este a la dieta cotidiana. Aunque el Aceite de Coco parece tener propiedades que hacen que el organismo queme grasa, lo mejor es utilizarlo como alternativa al resto de aceites para cocinar o como sustitutivo de cualquier otra grasa en la dieta. De otro modo, estaríamos añadiendo un aporte adicional de grasa (con sus consecuentes calorías) a la dieta y no nos serviría para adelgazar.

El Aceite de Coco tiene un sabor magnífico y puede usarse en casi todas las recetas. Se encuentra en estado sólido por debajo de los 21 grados de temperatura y se derrite por encima de los 24-25 grados.

Para concluir

Los estudios sugieren que es sano incorporar Aceite de Coco a la dieta para adelgazar reemplazando otras grasas. La dieta del Aceite de Coco se puede añadir a su estilo de vida para promover la quema de grasas siempre y cuando se utilice como parte de un plan o estrategia de mayor alcance en la pérdida de peso.

Alimentos del Futuro: buenos para adelgazar

Macarrones de Proteinas

Macarrones de Proteinas

Bueno, en realidad son más bien alimentos del presente, porque ya existen y están disponibles, pero con el título quería llamar la atención sobre una nueva tendencia -todavía insignificantemente pequeña- en la fabricación de alimentos que aboga por una modificación radical de los valores nutricionales digamos «convencionales».

En efecto, en algunos países la población está librando su batalla particular contra el sobrepeso, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares modificando sus hábitos alimenticios. Todo apunta a que Suecia está a la cabeza de este movimiento, pero no es ni mucho menos el único. Está bastante claro que para adelgazar de manera sana, rápida y permanente -como explico en el libro- es necesario reducir drásticamente la ingesta de hidratos de carbono y muy en especial los refinados.

Pues bien, algunos fabricantes de alimentos no parecen dispuestos a dejar pasar esta oportunidad y están creando alimentos con un balance nutricional mucho más adaptado a los requisitos nutricionales de esta creciente población entre la que lógicamente me incluyo. En Barcelona, un fabricante llamado comercialmente Clarou ha creado una gama de alimentos rica en proteínas de calidad y baja en carbohidratos, sin azúcar y evitando los hidratos de absorción rápida. Cuando uno rasca un poco averigua que la marca Clarou pertenece a Central Barcelonesa d’Ous S.A. y se trata en realidad de un productor de huevos, que de proteínas seguramente sabe bastante.

El caso es que sus productos me han llamado la atención. Para empezar, tenemos los macarrones de proteínas (Protein Pasta) que es una pasta rica en proteínas (35 gr por cada ración de 62 gramos de pasta) y con carbohidratos de bajo índice glucémico. No creo que debamos comer esta pasta todos los días, pero desde luego el día que decida comer un plato de pasta tengo claro que será de esta.

Para desayunar tienen un preparado para tortitas a base de clara de huevo con Avena. Sorprende que este preparado contiene el 40% de proteína y el 42% de carbohidratos de bajo índice glucémico, algo inaudito hasta ahora en un preparado de harina.

Diet Cookies con Chocolate Negro

Diet Cookies con Chocolate Negro

Como postre o tentenpie, Clarou ofrece tres tipos de Diet Cookies, con pepitas de chocolate negro, con pepitas de chocolate blanco y con almendras. Una vez más, una composición sorprendente para una galleta con un 36% de proteínas de alta biodisponibilidad y un 43% de hidratos de bajo índice glucémico. Lógicamente, no le estoy diciendo que trate de adelgazar comiendo estas galletas, sino que las tenga presentes -sobre todo si tiene hijos- para el día que quiera darse un capricho razonablemente sano.

Estos productos siguen teniendo una cantidad considerable de hidratos de carbono (aunque muy inferior a los productos tradicionales), pero su ventaja es que son de bajo índice glucémico, que tienen una buena cantidad de proteína proveniente del huevo, que no tienen azúcar y que contienen una buena fuente de fibra insoluble, necesaria para el correcto funcionamiento de nuestro aparato digestivo.

Me parece además que para los niños es una alternativa magnífica a la pasta tradicional y la bollería industrial que toman en la actualidad, así que yo ya he hecho mi primer pedido.

La Prohibición del Azúcar

El azúcar en los zumos

El azúcar en los zumos

El 12 de Octubre se publicó el en B.O.E. una normativa que entrará en vigor el próximo día 28 que «prohíbe» la inclusión de azúcar en los zumos de frutas. Hasta aquí bien, pero vamos a rascar un poco más…

Esta normativa procede de la Unión Europea, por lo que es una transposición de la directiva original de 2011. Nos ha llevado dos años «amoldar» a nuestras leyes una sencilla norma europea, pero ahí no acaba la cosa. En la norma publicada se ofrece un periodo de gracia de 18 meses a los fabricantes para que tengan tiempo de «acabar con las existencias» de los productos que actualmente se comercializan. De este modo, los zumos podrán seguir llevando azúcar añadida y comercializándose como se hace ahora hasta el 28 de Abril de 2015. Pero nuevamente, ahí no acaba la cosa…

Desde el 28 de Abril de 2015 y durante 18 meses más, los zumos podrán seguir teniendo azúcares añadidos pero advirtiendo en la etiquete del futuro cambio que, por fin, entrará en vigor realmente el día 28 de Octubre de 2016. De modo que en Europa por fin se dan cuenta del daño que nos está causando el azúcar añadido en los productos que compramos y que es en gran medida el causante de la epidemia de obesidad y diabetes que padecemos y necesitan 5 años para hacer algo al respecto, y lo peor es que sólo lo hacen con los zumos.

Como denuncio en el libro Adelgazar sin Milagros, son numerosos los productos que llevan cantidades más o menos considerables de azúcar añadido. Según un reciente estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona, el 75% del azúcar que se consume en España proviene de los productos alimenticios elaborados. De este modo, no resulta extraño que las personas que intentan adelgazar siguiendo las dietas habituales tengan cada vez más complicado librarse del exceso de grasa que les acompaña. Por ello, creo que la normativa europea debería haberse extendido a la mayoría de los productos en los que el azúcar no pinta nada, véase una hamburguesa, una salchicha, una ensalada y un largo etcétera.

Muchos zumos comerciales contienen una cantidad considerable de azúcar añadida -además del azúcar que ya contiene el propio zumo de manera natural, que no es poca- pero resulta que el azúcar añadido está presente en todo tipo de alimentos preparados, desde embutidos y patés a ensaladas, pasando por carnes preparadas, pescados, mariscos, salsas y aderezos y, en general, una cantidad desorbitada de productos elaborados.

El azúcar debe tener -lo estoy investigando ahora- una serie de propiedades que lo hacen imprescindible para los fabricantes de alimentos, entre otras cosas su reducido precio, pero lamentablemente para nuestra salud en general y en especial para nuestro objetivo de adelgazar y perder peso de manera natural, es nuestro peor enemigo. Por eso, como digo en el libro, si quiere perder peso no deje de vigilar la composición de los alimentos que ingiere y suprima todos los que lleven azúcar.

 

Nutrición y Salud, claves para adelgazar

Nutrición y Salud

Nutrición y Salud

Entre unas cosas y otras, mis problemas de salud comenzaron a mediados de 2008 y no desaparecieron hasta que cambié por completo mi rutina alimenticia y me propuse perder peso en abril de 2011. Durante algo más de dos años y medio lo pasé bastante mal, visitando un especialista tras otro y tomando medicación de todas las marcas, formas y colores. Lo mejor que puedo decir de la medicación es que me destrozó el hígado. No hizo nada más por mí que adelgazar mi cartera. Ya hablaré en otro post de lo que pienso de los tratamientos farmacológicos. Creo en la medicina, pero no en los tratamientos farmacológicos a largo plazo, que son el verdadero negocio de la industria.

Esta mañana he querido repasar objetivamente los datos que tengo de aquella época, recordar lo que pasé, y creo que es interesante compartirlo por varios motivos. En primer lugar, por si alguien se siente identificado, que sepa que tiene solución y que la solución no es atiborrarse de pastillas. En segundo lugar, para demostrar, como dice Jaime Brugos, que nuestra salud depende de tres cosas principalmente: Nutrición, nutrición y nutrición.

En enero de 2009 tras unos meses de intensos dolores en el pecho y brazos, varias crisis de ansiedad y malestar general, me realizaban una prueba de esfuerzo. Los resultados, afortunadamente, fueron bastante buenos, descartándose cualquier cardiopatía habitual. Una vez descartado un problema coronario, pasé por traumatólogos y reumatólogos. De esa visita obtuve un diagnóstico extendido que incluía «piés insuficientes», síndrome de hipertensión rotuliana, síndrome del tunel del carpio izquierdo, cervicalgias, maréos ortostáticos, dorsalgias, radiculalgia intercostal derecha e izquierda, probable hernia de hiato, lumbalgias mecánicas y posturales, sobrepeso y ansiedad. El tratamiento que me recetaron, además de aconsejarme adelgazar y corregir ciertas medidas posturales, fue interesante:

  • 1 Ampolla intramuscular de Neuromade Fuerte cada mañana (tensión muscular)
  • 1 Comprimido de Deanxit cada mañana con el desayuno (ansiedad)
  • 1 Comprimido de Anagastra 40 a media mañana cada día (problemas gástricos)
  • 3 sobres de Xumadol 1 gramo, desayuno, almuerzo y cena (dolores)
  • 1 Comprimido de Robaxin cada noche al acostarme (espasmos musculares)
  • 25 gotas de Fidium con desayuno, almuerzo y cena (mareos)
4 - 7 Septiembre 2009 - Digestivo

4 – 7 Septiembre 2009 – Digestivo

Como es lógico, entre pagar unos euros en la farmacia por unos medicamentos «mágicos» y adelgazar, opté por lo primero. Pasé por un electroneurograma para comprobar si los dolores en los brazos eran de origen nervioso, algo que también se descartó. De ahí me fui directo al digestivo para que comprobase si en efecto tenía una hernia de hiato, algo que también descartó tras la correspondiente prueba, pero sin embargo, si que aprovechó para diagnosticarme un hígado graso y síndrome de ansiedad con somatización digestiva y enfermedad por reflujo causada por el sobrepeso. Al tratamiento anterior le eliminó el Neuromade, el Fidium y el Robaxin y le adelantó el Anagastra 40 a antes del desayuno. Igualmente, me recomendó cambios en la dieta, perder peso y  realizar ejercicio moderado a diario. Además, en la exploración con ecografía encontró unas bolsas de gas bastante evidentes que a la postre se descubrió que eran las causantes de los dolores en los brazos por presión en zonas nerviosas.

En Septiembre de 2010, año y medio después del comienzo del periplo por todos los especialistas, volví de nuevo al cardiólogo con punzadas precordiales, estrés, meteorismo y crisis de ansiedad con molestias precordiales y palpitaciones. Nuevamente me descarta cualquier problema cardiológico, pero insiste en la pérdida de peso y me añade al tratamiento una pastilla de Emconcor 2.5 por la mañana y un Diazepam de 2 mg por las noches. A estas alturas seguía con mi Anagastra 40, mi Deanxit, mis tres sobres de paracetamol diarios y además, para controlar los gases y reflujos, Flatoril, Aero Red y Almax.

Mientras tanto, mi peso no descendía, mis dolores no remitían, y mi vida seguía siendo bastante lamentable en el plano de la salud. ¿Cuál es la conclusión que saqué en Abril de 2011 tras 2 años de tratamiento químico continuado? Básicamente, que no funcionaba. Probablemente me mitigase algunos síntomas, pero no me estaba curando. Tan sólo beneficiaba al accionista de la farmacéutica que fabrica los compuestos. Sin embargo, todos los especialistas coincidieron en una cosa. Unos les daban más importancia al tabaco que otros. Unos culpaban en parte al alcohol y otros lo descartaban. Pero en lo que todos estaban de acuerdo es en que tenía que perder peso.

Tras haber dejado el tabaco en Octubre de 2010, en abril de 2011 pesaba 113 Kg, mi record histórico. Mi estado de salud era deplorable y mi tratamiento no me daba ningún resultado. Me propuse entonces perder peso por si todos los especialistas habían dado en el clavo de manera simultánea y a mi se me hubiese pasado desapercibido el poder de la nutrición sobre la salud. El 11 de abril de 2011, unos días después del cumpleaños de mi mujer, comenzaba mi nueva rutina nutricional basada en la Isodieta y diseñada por Jaime Brugos. A principios de Junio, sólo 2 meses después, ya había dejado toda la medicación y todos los síntomas habían desaparecido. Había logrado perder ya 16 kilos y pesaba entonces 97. Como relato en el libro, mi pérdida de peso se mantuvo hasta más de el doble de lo alcanzado en aquel momento, llegando a perder 35 kilos en 4 meses y situando la báscula en 78 Kg. Adelgazar para mí fue sinónimo inmediato de salud.

7 - 16 Mayo 2011 - Digestivo

7 – 16 Mayo 2011 – Digestivo

Como puede apreciarse en la ecografía gástrica que me realicé el 16 de Mayo de 2011, apenas un mes después de comenzar con La Isodieta, las bolsas de aire habían desaparecido y como predijo el digestivo, con ellas los dolores precordiales y en las extremidades. De igual modo, el reflujo, las taquicardias y la ansiedad eran cosas del pasado.

Hoy, dos años y medio después, puedo afirmar que no he vuelto a ponerme malo, ni siquiera un mal resfriado. Todos mis «problemas» médicos desde entonces se han limitado a agujetas y algún dolor de cabeza esporádico. ¿Casualidad? No, Nutrición. Permítame un consejo: si tiene un problema médico difícil de diagnosticar cuyos síntomas le incomodan desde hace mucho tiempo, no busque la solución en los medicamentos, búsquela en los alimentos que ingiere, y si tiene sobrepeso, adelgace.

En este enlace puede ver y descargarse algunos de las distintos diagnósticos y tratamientos que recibí en aquella época. Cuando encuentre un hueco, también subiré las más de 20 radiografías distintas que me realizaron en distintos momentos de los diagnósticos.

El Lobby del Azúcar

En el libro Adelgazar sin Milagros hablo en repetidas ocasiones del azúcar. No voy a repetirme en este blog acerca de los devastadores efectos que el azúcar produce en nuestro organismo, pero si quiero comentar hoy brevemente el video que os dejo a continuación. En nuestra querida Europa no mandan los ciudadanos, ni siquiera mandan los políticos. Desgraciadamente, quien dirige lo que ocurre con nuestra salud de manera absolutamente inconsciente son las grandes multinacionales del sector agroalimentario. Quien no me crea, que vea el reportaje y compruebe en manos de quienes estamos. El final, en el parlamento europeo, pone los pelos de punta.

El documental demuestra de manera clara cómo las recomendaciones que realizan los políticos referentes a nuestra salud se basan en estudios que financian interesadamente las empresas del sector agroalimentario y puede observarse como los «expertos nutricionistas» que dan su opinión día si día también en televisión, están a nómina de estas mismas empresas.

Un plan nutricional eficaz para adelgazar perdiendo la grasa que tenemos acumulada debe ser muy bajo en hidratos de carbono y absolutamente libre de azúcar refinada, algo que, a tenor de lo que vemos en este video, cada vez va a ser más difícil de conseguir. Recuerde, el azúcar es una droga, y la droga mata.