Categoría: Salud

La mejora de la salud es uno de los beneficios que obtenemos al adelgazar. En estos artículos se analiza como mejorar la salud a través de la nutrición y como lograr perder peso ganando salud.

El Efecto del Azúcar en el Cerebro

Efectos del consumo de azúcar en el cerebro

Efectos del consumo de azúcar en el cerebro

En el libro explico como el azúcar crea una potente adicción en nuestro organismo. La sacarosa, el azúcar blanquilla habitual, es uno de los principales enemigos en nuestra lucha por adelgazar. Imagino que hasta ahora no habré sorprendido a nadie. Sin embargo, más allá del resultado físico de ingerir azúcar -que lógicamente es engordar-, el aspecto psicológico de su consumo nos impide adelgazar y nos hace sufrir ansiedad.

Ayer hablaba con una psicóloga sobre los efectos psicológicos que acarrea el consumo de azúcar. Al igual que la mayoría de las drogas, el consumo de azúcar tiene un efecto directo en nuestro cerebro. Nos hace sentir bien. Y esa sensación de placer crea una adicción de la cual es difícil salir. Por eso, en el libro explico con detalle como en los dos o tres primeros días de abstinencia de azúcar pueden presentarse algunos síntomas que habitualmente asociamos con el mono que padecen los drogadictos.

Algunos expertos creen que el azúcar tiene hasta 14 veces más poder de adicción que la cocaína y que se trata sin duda de la única droga de curso legal en todo el mundo. Lo que si está claro es que su presencia en todo tipo de alimentos procesados no es casualidad. ¿porqué lleva azúcar una lata de ensalada de pimientos o un bote de mayonesa? ¿es posible que el fabricante le ponga azúcar a su producto para que nos sintamos bien al comerlo y queramos volver a comprarlo en el futuro? Como digo en el libro y en este artículo anterior, el azúcar y la patata son dos alimentos muy baratos de producir y muy versátiles, y desgraciadamente la industria alimenticia los utiliza en una amplísima gama de productos que después nosotros ingerimos con poco o ningún control con resultados desastrosos.

Como es natural, para adelgazar es necesario eliminar el azúcar de la dieta y esto, desafortunadamente, tiene un efecto en nuestro cerebro. Este efecto no tiene nada que ver con la errónea idea que circula por todas partes según la cual el azúcar es necesario para nuestro cerebro. Ya he explicado en bastantes ocasiones que ese mito es absolutamente falso y que el organismo puede producir la glucosa que nuestro cerebro necesita de manera autónoma cuando seguimos una dieta cetogénica para adelgazar, que son unos 40 gramos de glucosa al día. Sin embargo, al adelgazar privándonos de azúcar, sufriremos un pequeño síndrome de abstinencia los primeros dos o tres días. Este mono de azúcar, que se manifiesta de distinto modo según la persona, es más o menos intenso en función de la cantidad de azúcar diaria que el organismo de una persona esté acostumbrado a ingerir a diario. A mayor costumbre, mayor dependencia y más probabilidad de sufrir un síndrome de abstinencia.

Ahora bien, las buenas noticas son que una vez superado el mono en dos o tres días y si se sigue un plan nutricional adecuado, desaparece por completo la necesidad psicológica de ingerir azúcar y nuestro cerebro empieza a funcionar de otro modo, captando energía no sólo de la glucosa sino también de los cuerpos cetónicos que se producen al utilizar la grasa como combustible. Si bien esto no se asocia -como el consumo de azúcar- a la liberación de ninguna hormona que nos haga sentir bien, lo cierto es que nos sentimos con más energía de lo habitual, y esto de algún modo también produce placer.

Recuerdo que cuando era niño había unos anuncios en televisión que defendían el consumo de azúcar porque en una cucharadita «sólo había 17 calorías». Visto ahora en perspectiva, en una cucharadita de cocaína o de heroína seguro que no hay más o menos las mismas calorías, y sin embargo no se me ocurre echarle dos cucharadas de esta droga a mi café. Como explico en el libro, a la hora de adelgazar, las calorías no son el mayor factor a tener en cuenta. En mi opinión, el aspecto psicológico de lo que comemos y cómo lo comemos tiene más importancia que el aporte calórico de los alimentos. No todas las calorías son iguales. Dos alimentos distintos pueden aportar las mismas calorías pero quizás uno de ellos es nutritivo y contribuye a muchas funciones del cuerpo y quizás otro sólo aporta energía.

Pues bien, en el caso del azúcar, sólo aporta energía y adicción. No hay un sólo nutriente en el azúcar. Nada que nuestras células puedan utilizar para cualquier cosa que no sea generar energía. Si unimos esto a que nuestro cerebro recibe señales erróneamente positivas al ingerir azúcar, comprenderemos con facilidad que el primer alimento que debe salir por completo de nuestra dieta, queramos adelgazar o no, es el azúcar. Incluso si su objetivo no es perder peso, no hay nada positivo en el consumo de azúcar, por pequeña que sea la cantidad. Y esto no sólo lo digo yo. Mire lo que dicen en la revista National Geographic acerca de los estudios que relacionan el consumo de azúcar con efectos secundarios en el cerebro.

Verano a la vista

Llega el verano

Llega el verano

Ya noto que llega el verano. He visto los primeros mosquitos de la temporada, hace semanas que he apagado la calefacción, me está sobrando el edredón para dormir y, con la excepción de ayer que me cayó un diluvio cuando iba en moto a la oficina, parece que el buen tiempo se ha adueñado de la semana. Tenemos el verano a la vista y es el momento de planear una rutina alimenticia y una actividad física que nos permita llegar a la estación estival en la mejor forma posible.

Como hoy es 22 de Abril, yo propongo que nos establezcamos como meta llegar al 22 de Junio, dentro de 2 meses, en la mejor forma posible. Hoy voy a retomar la actividad física que tenía abandonada entre festividades, celebraciones y otras excusas. También voy a volver a las seis comidas diarias. Creo que el incremento de la actividad física se verá recompensado si añado una comida más, en forma de batido de proteínas con Aceite de Coco. De momento, a las seis de la tarde, ya llevo hechas 4 comidas y me aproximo a la quinta en una hora más o menos, así que voy cumpliendo el plan.

Incrementar una comida al día es una buena forma de acelerar un poco el metabolismo, de tener un aporte extra de energía sostenida y, sobre todo, de no llegar con hambre a la siguiente comida. Una hora después de la comida de las 7 de la tarde, sobre las 8, tengo previsto empezar con el ejercicio. Hoy es el primer día después de un largo parón en el que sólo me he ejercitado encima de la moto, así que no aspiro a mucho. El plan que tengo para hoy, y que puedes copiar si te decides a empezar, es 5 minutos de bicicleta elíptica, para poner el corazón a trabajar un poquito y asegurar un buen riego a todos los músculos. Después, voy a hacer ejercicios de piernas. El plan es trabajar durante 45-50 minutos los cuádriceps, gemelos, bíceps femoral y en general todo el tren inferior. Los ejercicios que suelo recomendar a todo el mundo son los que publicó Jaime Brugos en su libro La Isodieta, porque se pueden hacer en casa con facilidad, y no requieren de complicado equipamiento. De los ejercicios del primer día, el más importante para ayudarnos a adelgazar es el primero, la sentadilla. Este ejercicio, además de trabajar bastantes músculos, trabaja músculos muy grandes y, como explico en el libro, para que el deporte contribuya a la pérdida de peso, es fundamental trabajar siempre al menos un grupo muscular grande. Los músculos grandes son los que más glucógeno consumen y por lo tanto los que más ayudan a adelgazar. No conocerá a mucha gente que haya perdido peso a base de ejercitar sus bíceps o sus tríceps…

Hay en YouTube un video casero que demuestra como hacer estas tablas en casa. Algo sencillo, para todo el mundo. Si eres un deportista serio, quizás esto te quede pequeño, pero para la mayoría de los mortales es suficiente. Antes, durante y después del ejercicio físico es muy importante reponer líquidos. Si es posible, alguna bebida con un aporte mineral mayor de lo normal, pero en el peor de los casos, al menos agua. El agua no engorda, ni antes, ni durante, ni después del entrenamiento o las comidas, así que beber cada vez que sintáis ganas. Si perdéis peso por la pérdida de líquido de la sudoración, esta pérdida es efímera. Volverá mañana por la mañana.

Como explico en el libro, al ejercitar los músculos contribuimos a agotar las reservas de glucógeno y, si seguimos una dieta restrictiva en hidratos de carbono, el organismo se verá forzado a crear más glucógeno a partir de la grasa que tenemos acumulada. No voy a entrar en detalles más técnicos, pero si quiero recordar este concepto porque mucha gente asocia la sudoración a la pérdida de peso cuando, en realidad, se adelgaza al utilizar la grasa almacenada como combustible y no a base de expulsar líquido. Por ejemplo, si nos metemos en una sauna o viajamos a algún país tropical, sudaremos y perderemos mucho líquido, pero no adelgazaremos ni un gramo, aunque puntualmente podamos perder algo de peso debido al líquido eliminado y no repuesto.

¿Por qué es esto tan importante? Porque cuando realicemos las tablas de ejercicio de La Isodieta, lo importante no es sudar mucho, sino agotar el músculo. Cuando el glucógeno se agota, el músculo no puede continuar. Por ejemplo, cuando nos agachemos haciendo sentadillas y nuestro músculo ya no responda y no podamos subir con normalidad, sabremos que hemos agotado el glucógeno muscular y por lo tanto el organismo estará tratando de reponerlo a toda costa, acelerando las pulsaciones para aumentar el riego sanguíneo, incluso si no estamos sudando. La importancia radica en esperar el tiempo suficiente entre serie y serie, de modo que el músculo pueda recargarse y podamos hacer la siguiente serie, volviendo a agotar el glucógeno muscular. Si es necesario, podemos parar uno o dos minutos entre serie y serie, incluso si esto significa dejar de sudar. Insisto, lo que ayuda a adelgazar no es la sudoración, sino agotar el glucógeno muscular.

De este modo, añadiendo una comida más y realizando ejercicio intenso y concentrado, lograremos no sólo perder peso, sino convertir una buena parte de nuestra masa grasa en músculo, o sea, adelgazar. Mi objetivo de aquí al día 22 no es bajar mucho peso. Estaba esta mañana en 85 Kg y me gusta estar en 82 Kg, así que sólo necesito perder 3 Kg en dos meses, algo casi insignificante. Sin embargo, lo que realmente quiero hacer no es perder 3 Kg, sino adelgazar unos 6, o sea, perder 6 Kg de grasa y ganar 3 Kg de músculo, lo que resultará en una pérdida total de 3 Kg de masa. La segunda parte es, para mí, más complicada que la primera, porque requiere de una constancia y dedicación que a veces no puedo permitirme. Puedo seguir mi plan nutricional sin mucha dificultad, pero no siempre tengo el tiempo (o el ánimo) para hacer deporte. Por eso, ahora que tengo el verano a la vista, me he propuesto compartir este plan con todo el mundo y tratar de llevarlo a cabo sin excusas en estos dos meses. ¿Te vas a atrever a hacerlo tu también? Si ya estás sintiendo los beneficios de la pérdida de peso, el siguiente subidón viene cuando notas los beneficios del ejercicio concentrado. No te lo puedes perder!

Aquí te dejo el video de los ejercicios de los que te hablaba, por si le quieres echar un vistazo…

Cómo elegir un suplemento de Colágeno

Colágeno con Ácido Hialurónico CYNERGY MED

Colágeno con Ácido Hialurónico CYNERGY MED

El colágeno es el grupo de proteínas más abundante en el ser humano. En torno al 25% de toda la proteína que forma nuestro cuerpo es colágeno. Aunque muchas personas se refieren al colágeno como una proteína, en el ser humano se trata en realidad de un conjunto de 21 tipos de proteína fibrosa que forma parte del tejido conjuntivo. Las fibras de colágeno son la principal proteína presente en huesos, tendones, cartílago y piel. De los 21 tipos de colágeno que forman nuestro cuerpo, tres son de especial importancia:

  • Colágeno tipo I: Huesos, piel, tendones, dentina y cornea
  • Colágeno tipo II: Cartílago y humor vítreo
  • Colágeno tipo III: Piel, vasos sanguíneos, glándulas varias

Una molécula típica de colágeno es larga y tiene forma de triple hélice. Esa triple hélice consiste en péptidos de colágeno enrollados entre ambos formando una especia de cuerda. Estas moléculas se ensamblan en polímeros de colágeno que a su vez se asocian formando fibras de colágeno. En el cuerpo humano, hay dos tipos principales de células que forman colágeno, los fibroblastos, que se encuentran en la piel, los tendones y otros tejidos conjuntivos, y los osteoblastos, que se encuentran en los huesos.

Pues bien, esta introducción debería ser suficiente para comprender que el papel que juega el colágeno en nuestro cuerpo es vital y de él depende en gran medida el rendimiento general de nuestro cuerpo. No en vano, una persona con 40 años produce aproximadamente la mitad de colágeno que una persona de 20. ¿Y qué ocurre a los 40 años? Pues que los síntomas del envejecimiento suelen hacerse notorios. En efecto, al producir menos colágeno, la piel se muestra menos tersa, radiante e hidratada, los huesos se debilitan, las articulaciones comienzan a desgastarse, los vasos sanguíneos se empiezan a endurecer, el pelo y las uñas van perdiendo fuerza, elasticidad y brillo, la vista comienza a fallar y así un sinfín de procesos asociados a la degeneración celular y al envejecimiento.

Llevamos muchos años tratando de retrasar el envejecimiento de diversas maneras. Para todo el mundo parece lógico pensar que siendo el colágeno la proteína más abundante en el cuerpo humano la vía de la suplementación con colágeno es la adecuada. Sin embargo, los resultados que se han obtenido hasta ahora son mejorables, y esto es algo que hemos descubierto al probar y analizar nuevos productos.

Hasta ahora, la mayoría de los suplementos de colágeno provenían de fuentes baratas de colágeno, como el ganado porcino, el bovino o incluso fuentes vegetales. Pues bien, a nadie cogerá de sorpresa que al analizar en profundidad nuestro colágeno y compararlo con el porcino, bovino o vegetal, se parezcan más bien poco. Como cualquier proteína, el colágeno está formado por aminoácidos y por lo tanto, el aminograma (la composición de aminoácidos) del colágeno que tomemos determinará la eficacia del mismo.

La fuente de colágeno más cara de entre las habituales, el colágeno marino, es el que presenta un aminograma más parecido al del cuerpo humano. La calidad del colágeno marino es, por lo general, muy superior a la del colágeno porcino, bovino o vegetal y su biodisponibilidad es muy alta. También es más caro. O sea, en el caso del colágeno de origen marino, la mayor parte del colágeno que ingerimos es utilizado por el cuerpo humano mientras que en los de menor biodisponibilidad, una gran parte del colágeno se excreta. Esto invierte de inmediato el factor coste pues, si del producto que es más caro nuestro organismo utiliza el 100% y del que es más barato sólo utiliza el 30% o 40%, de repente el producto más caro reduce su coste un 60% o 70% en comparación con el barato.

El segundo beneficio de tomar un buen colágeno es la dosificación. Mientras que los colágenos de baja biodisponibilidad duran poco tiempo circulando en sangre y hay que tomarlos varias veces al día, el colágeno marino de alta biodisponibilidad solo hace falta tomarlo una vez al día para garantizar que los péptidos estarán presentes en el torrente sanguíneo entre 24 y 96 horas. Dicho de otro modo, nuestro organismo puede aprovecharse de la ingesta del colágeno de alta biodisponibilidad hasta cuatro días después de la toma.

Para deportistas, personas que están perdiendo peso, enfermos y en general cualquier adulto por encima de la treintena de años, es fundamental suplementar la dieta con colágeno. Aunque existe la creencia errónea que al tomar colágeno este se adhiere inmediatamente al tejido conjuntivo, esto no es así exactamente. Ingerir colágeno, por ejemplo en forma de gelatina, no produce ningún beneficio para la salud. El objetivo principal de la suplementación con colágeno no es incorporar ese colágeno a nuestro tejido conjuntivo, sino producir colágeno endógeno, esto es, forzar a nuestro cuerpo a crear su propio colágeno a partir de los péptidos ingeridos.

El suplemento de colágeno que yo recomiendo habitualmente es CYNERGY MED, un jarabe concentrado a base de péptidos de colágeno marino, ácido hialurónico y vitaminas. CYNERGY MED funciona aportando péptidos de colágeno marino al torrente sanguíneo. Estos péptidos de colágeno producen un triple efecto al estar disponibles en la sangre, pues nuestro organismo reconoce de inmediato sus aminoácidos (al ser los mismos que los humanos). Por un lado, señalizan a los fibroblastos y osteoblastos para que empiecen a generar colágeno endógeno, por otro lado, proporcionan los péptidos con origen Glycina-Glutamato y Prolina-Hidroxiprolina necesarios para crear dicho colágeno endógeno y, en tercer lugar pero no menos importante, activan la enzima HAS2 que facilita la síntesis del ácido hialurónico, que por cierto está además contenido en el propio jarabe y colabora directamente en el buen funcionamiento de la piel y las articulaciones.

Actualización Junio 2016: Existe ahora una versión mejorada de este colágeno, que proporciona los mismos efectos con una dosis menor, lo que equivale a un menor coste mensual de producto. El producto ha pasado a llamarse Colanergy Forte y está disponible a través de los mismos distribuidores.

Al suplementar nuestra dieta diaria con el jarabe de colágeno y ácido hialurónico CYNERGY MED notaremos los efectos casi de inmediato. Los estudios realizados con este producto hablan de resultados notables en períodos de cuatro semanas, pero lo cierto es que la mayoría de las personas que lo utilizan son capaces de notar sus beneficios desde el cuarto o quinto día de uso. En el tema articular, que es donde sus beneficios son más notables a corto plazo, los usuarios han reportado notar una clara mejoría de su salud articular desde el cuarto o quinto día de uso, reduciéndose la rigidez, los dolores, el rozamiento, el crujido y en general los problemas articulares notorios en rodillas, caderas, extremidades y hombros.

Para garantizar una correcta asimilación de los péptidos de colágeno y del ácido hialurónico, CYNERGY MED incorpora en su composición unas vitaminas que facilitan dicho proceso, en concreto Vitamina B1, B3, B5 y C. Ningún otro suplemento nutricional de colágeno que yo conozca tiene unas características técnicas tan buenas como este y es por ello que lo recomiendo sin reservas. Además de las características técnicas que acabamos de detallar, hay otros factores que hacen que este producto sea, en mi opinión, el más versátil y útil del mercado:

  1. Formato: El jarabe, de agradable sabor a frutas del bosque, es muy práctico pues no hay que diluir, ni mezclar ni nada por el estilo. Tan sólo tomarse la dosis diaria del jarabe. Esto provoca un alto índice de seguimiento del tratamiento: al ser un formato sencillo y cómodo de usar, se usa a diario sin reservas.
  2. Dosis Diaria: Mientras que otros productos hay que tomarlos hasta tres veces al día, el jarabe CYNERGY MED sólo es necesario tomarlo una vez al día, justo antes de irnos a dormir. Las pastillas que yo tomaba antes, había que tomarlas de tres en tres, tres veces al día, o sea, ¡9 comprimidos diarios!
  3. Calidad del Ácido Hialurónico: Algunos colágenos con ácido hialurónico del mercado utilizan compuesto de alto peso molecular. Sin embargo, este producto utiliza un ácido hialurónico de bajo peso molecular, lo que garantiza su absorción y biodisponibilidad.
  4. Fácil Digestión: La mayoría de los suplementos de colágeno, principalmente por su origen bovino y/o porcino, son difíciles de digerir, producen gases y otras molestias intestinales. Sin embargo, CYNERGY MED se digiere con facilidad y no provoca ningún efecto secundario. Esto es de suma importancia porque se puede tomar antes de ir a dormir sin que afecte en absoluto a nuestro descanso. Casi ningún otro producto puede tomarse antes de ir a la cama sin producir ciertos efectos secundarios.
  5. Estudios Clínicos: A diferencia de otros productos, las afirmaciones del fabricante de CYNERGY MED -algunas de las cuales he usado en la elaboración de este artículo- están respaldadas por estudios clínicos llevados a cabo en Francia, país de origen de los péptidos de colágeno usado en el producto, y Japón, dos de los países a la cabeza de la investigación mundial en temas de la salud.
  6. Contiene Vitaminas: Hasta donde yo se, este es el único suplemento de colágeno que contiene las vitaminas que juegan un papel en la asimilación de los péptidos de colágeno y el ácido hialurónico, garantizando un máximo aprovechamiento del compuesto en el organismo.

En conclusión, tomar un tipo de suplemento de colágeno u otro es una decisión que se debe ponderar si se pretenden obtener resultados objetivos en el corto/medio plazo sin que el tratamiento suponga una molestia diaria. La abundante oferta de productos en el mercado posibilita poder comparar, punto por punto, las ventajas e inconvenientes de cada producto. Por todo lo que he escrito -y sobre todo porque noto los efectos de manera dramática tanto en mi piel como en mis articulaciones desde que empecé a tomarlo-, para mí, la elección es el jarabe de colágeno con ácido hialurónico y vitaminas CYNERGY MED, pero sea cual sea el que vaya a decidir tomar, tenga en cuenta todos los aspectos que le he detallado en este artículo para entender el producto que está tomando y el efecto que tendrá en su organismo. Ya le anticipo que algunos de los que he mirado, tendrán poco o ningún efecto en su cuerpo, así que no escoja por modas ni precios, sino por realidades.

Ya sea en la práctica de su deporte habitual, como parte de una dieta para adelgazar o simplemente porque quiere mejorar su salud articular y el tono de su piel, escoja un suplemento de colágeno que le proporcione lo que su cuerpo necesita para producir colágeno endógeno.

¿Quiéres saber más?

Si te ha gustado este artículo y quieres recibir otros similares de manera automática en cuanto los escriba, suscríbete al blog de manera gratuita dejándome tu dirección aquí. No voy a usar tu email para nada ajeno a este blog y no voy a enviarte correo basura de ningún tipo.

Operación Semana Santa

Operación Bikini

Operación Bikini

Veo -por la cantidad de consultas que estoy recibiendo en el mes de Marzo- que estamos inmersos en la Operación «Semana Santa». Me agrada ver que muchísimas personas se han apuntado a perder peso de manera rápida, sana y permanente y que los resultados están llegando muy rápido.

La tónica común parece ser lo asombroso que le está pareciendo a los lectores que se deciden a empezar su nuevo plan nutricional la facilidad con la que pierden los primeros tres o cuatro kilos en los primeros cuatro o cinco días. No debería sorprender a nadie pues en el libro explico sobradamente que adelgazar no es un proceso complicado, más bien al contrario, y que todo se basa en olvidar las mentiras que llevamos décadas escuchando y perder el miedo a comer los alimentos que nos nutren y dan energía al tiempo que nos hacen perder peso y eliminar toda esa grasa que tenemos almacenada.

Ya sea por la operación «Semana Santa», la operación «Bikini» o cualquier otro proyecto estacional que tengamos en mente, lo cierto es que Marzo está siendo un mes muy propicio para la pérdida de peso y una importante cantidad de personas empiezan a notar los resultados prácticamente desde el primer día, y desde aquí les agradezco los amables comentarios que publican y me mandan por correo electrónico.

Sin embargo, quiero recordar que en el libro explico que esto es una carrera de fondo y no un sprint. Incluso cuando el plan nutricional que recomiendo tiene unos sorprendentes resultados iniciales, al igual que cualquier otro, sus resultados finales dependen enteramente del desarrollo completo del plan y no de los primeros días. Por eso, aconsejo a todo el mundo que no se relaje cuando compruebe lo realmente fácil que es perder peso y, al contrario, redoble sus esfuerzos para poder perder la mayoría de la grasa que les sobra en un breve plazo de tiempo.

Yo pude perder 35 kilos en tan solo cuatro meses y no veo porqué cualquier persona que quiera adelgazar no pueda hacerlo del mismo modo. Cierto es que en todo ese tiempo, tan sólo me salté mi rutina nutricional una vez, pero ya se sabe que quien algo quiere algo le cuesta, y lo cierto es que a mí me costó bastante poco. Hay que reconocer que si un plan nutricional como el que promuevo nos permite comer seis o incluso siete veces al día, nos permite saciar nuestro apetito sin pasar hambre de un gran número de alimentos nutrientes y nos aporta una energía extraordinaria a la par que nos hace adelgazar, no se trata en realidad de realizar un esfuerzo sino más bien de ajustarse a una rutina.

Pasados los primeros días de mono de azúcar, lo cierto es que el plan nutricional que describo en el libro es una forma maravillosa de alimentarnos y nos permite comer alimentos que en otras dietas están súper prohibidos, desde embutidos a aceites y grasas. Está más que demostrado que nuestro cuerpo necesita proteínas y grasas para estar bien nutrido y esa es precisamente la base de este plan nutricional.

Si está leyendo estas líneas porque quiere adelgazar y aún no ha probado los beneficios de ajustar su plan nutricional siguiendo mis recomendaciones del libro, le aconsejo que se de una vuelta por el blog, lea algunos de los comentarios de los lectores y le pregunte a ellos mismos los resultados que están obteniendo. Estoy seguro que no le defraudarán. Y no hablo sólo de la pérdida de peso, sino de la espectacular mejora de la salud en general que experimentamos los que decidimos comer de este modo.

Perder los primeros 10 Kg

Carlos Abehsera, autor de Adelgazar sin Milagros

Carlos Abehsera, autor de Adelgazar sin Milagros

Llevo una pequeña racha de correos electrónicos recibidos de personas que han perdido sus primeros 10-12 Kg, muchos de ellos en el primer mes tras leer el libro. Como es normal, surgen dudas de todo tipo y aquí estoy para ayudar en lo que pueda. Quiero sintetizar en el artículo de hoy las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes que estoy recibiendo de las personas que ya han logrado adelgazar 10-12 kg perdiendo una buena cantidad de grasa el primer mes de aplicación de los consejos que doy en el libro.

Para empezar, hablemos del ritmo de pérdida. Ya lo digo en el libro pero lo repetiré aquí. No es posible perder más de 250-500 gramos de grasa al día. Simplemente no es posible adelgazar más de eso en un día promedio. Se puede perder más peso, pero este será básicamente líquido retenido. Si en el segundo mes no perdéis otros 10 o 12 kilos, no pasa nada. Conforme se va perdiendo peso el ritmo de pérdida se reduce ligeramente. Perder 8 kilos el segundo mes me parece un objetivo bastante razonable si se han seguido las pautas al pie de la letra. Después de todo, adelgazar 18 o 20 kg en sólo dos meses es una cifra más que considerable. No creo que sea realista tratar de adelgazar más rápido. Estas cifras, ya de por si, son bastante rápidas.

También quiero comentar un tema psicológico bastante importante: no caer en la tentación. He visto en repetidas ocasiones como gente que llevaba un ritmo altísimo de adelgazamiento se ha relajado y ha frenado su progresión de golpe. Saltarse la nueva rutina nutricional es un suicidio a pequeña escala. Del mismo modo que a un alcohólico que está dejando la bebida no le damos un vasito de vino, ni al fumador que está dejando el tabaco le damos un cigarrillo, al que está adelgazando siguiendo este método no debe caer en la tentación de saltarse la rutina. Ya sabéis que haciendo este plan no sólo no se pasa hambre, sino que además se puede comer hasta 6 o 7 veces al día alimentos nutritivos y saciantes, desde carne y pescado a huevos, lácteos y demás. No es necesario comerse un dulce para no pasar hambre.

Una pregunta recurrente es acerca de los hidratos de carbono y los «azúcares» en las etiquetas de los alimentos. En nuestro objetivo de adelgazar de manera sana, rápida y permanente, vigilaremos el total de hidratos de carbono que tiene un alimento y no solamente los azúcares. Para elaborar nuestro plan nutricional, consideraremos que todos los carbohidratos son iguales, aunque, como comento en el libro, esto no es científico ni cierto.

También me preguntáis continuamente sobre los refrescos light y zero. Metabólicamente hablando, se pueden tomar refrescos zero mientras estamos adelgazando. Estos refrescos no contienen nada de carbohidratos y por lo tanto no nos elevaran la glucosa en sangre. Algunos refrescos light si que contienen pequeñas cantidades de azúcar, así que yo me iría a lo seguro, 0% de azúcar. Ahora bien, una cosa es nuestro metabolismo y otra distinta nuestro cerebro. Algunas personas dicen que tomar refrescos zero les abre el apetito de cosas dulces. No es mi caso, pero si a usted le pasa, yo suprimiría los refrescos zero también para evitar la tentación. Lo cierto es que mi refresco favorito es el agua con gas, y desde luego la bebida que más recomiendo a quién quiera adelgazar. Es refrescante y saciante, sin aportar nada excepto gas (que lógicamente se disuelve y expulsa) y agua.

Preparado Lacteo Krona

Preparado Lacteo Krona

Ingredientes del preparado lácteo Krona

Ingredientes del preparado lácteo Krona

Quiero aprovechar el post de hoy para recordaros la importancia de leer la composición de lo que coméis. Sólo así tendréis el control de lo que ocurre en vuestro cuerpo. Es muy importante y aquí os voy a dejar un ejemplo que habla por si sólo. En la foto de la izquierda vemos lo que a todas luces parece una nata en brick. No hace falta que os recuerde que la nata es una grasa natural procedente de la leche, y por lo tanto la composición de una buena nata en brick debe ser nata y poco más. Quizás alguna proteína láctea o algún conservante, pero insisto, poco más. Sin embargo, si miramos con detenimiento la composición y valores nutricionales de este producto en la foto de la derecha, descubrimos que además de no ser nata, es a todas luces un producto perjudicial para la salud pues al fabricante no se le ha ocurrido mejor cosa que hidrogenar la grasa que utiliza artificialmente en su composición junto con la leche «mazada», que creo que es el suero de la leche, o sea, una parte de la leche a la que se le ha quitado la grasa para hacer nata o mantequilla. El colmo de los productos preparados y de lo que yo considero indecente: una supuesta nata para cocinar que se hace con leche sin nata y que no lleva nata.

En fin, valga esto como muestra de la importancia de leer las etiquetas de los productos y no dejarnos llevar por las apariencias.

Beneficios de la Pérdida de Peso

Beneficios de la Pérdida de Peso

Beneficios de la Pérdida de Peso

En el capítulo dedicado a la creación de un plan nutricional a medida para cada persona de mi libro Adelgazar sin Milagros dedico las primeras páginas a repasar algunos de los beneficios que obtenemos al adelgazar. Hoy quiero recordar en el blog algunos de estos beneficios dado que muchas personas están contactando conmigo para dar fe que ellos han notado estos mismos beneficios tras leer mi libro y perder una cantidad sustancial de grasa.

Como es lógico, esta lista no es exhaustiva ni exacta. Cada persona notará de manera distinta estos beneficios en cuanto pierda el suficiente peso, pero lo que es innegable es que está científicamente y empíricamente comprobado que al eliminar la grasa que tenemos acumulada el organismo se beneficia en varios frentes de manera simultánea.

Si se está planteando perder peso y está estudiando la idea de adelgazar siguiendo las recomendaciones de mi libro, del mismo modo que yo lo hice cuando perdí 35Kg en sólo 4 meses, aquí le dejo la lista de los beneficios asociados a la pérdida de peso para darle ese empujoncito que probablemente necesita para dar uno de los pasos más importantes que puede dar para mejorar su salud y retrasar su envejecimiento.

Veamos en esta lista los beneficios de que obtenemos al perder peso con cierto detalle:

  • Movilidad: El primer beneficio que obtenemos en la pérdida de peso es el aumento de la movilidad. Cuando perdemos grasa ganamos movilidad. Podemos hacer cosas que no se pueden hacer cuando se sufre obesidad o se hacen de manera más limitada. En mi caso, utilizo esta movilidad para practicar los deportes que más me gustan, el esquí y el motociclismo.
  • Vitalidad: Como explico en el libro, reducir los hidratos de carbono y aumentar las proteínas y las grasas en la dieta ofrece como beneficio inmediato el aumento de la vitalidad. Esa modorra que sigue a la ingesta masiva de carbohidratos, provocada por los picos de insulina que generamos en el cuerpo, desaparece de inmediato al cambiar la dieta y perder peso.
  • Sexualidad: En numerosos estudios, las personas que sufren obesidad reportan tener una vida sexual de menor calidad que la que disfrutan aquellas personas que mantienen un peso cercano al ideal.
  • Envejecimiento: La regeneración celular es la clave oculta del proceso de envejecimiento. Como explica Jaime Brugos en su libro La Isodieta, si mantenemos en sangre los nutrientes esenciales (aminoácidos esenciales y ácidos grasos esenciales) a través de la ingesta de alimentos nutricionalmente ricos, la regeneración celular ocurre con más fluidez y retrasamos el envejecimiento. Esto es un beneficio añadido que se obtiene por seguir un plan nutricional como el que yo promuevo en el libro, que además de hacernos adelgazar nos ayuda a retrasar el envejecimiento.
  • Migrañas: Muchas personas, yo entre ellas, han reportado que al adelgazar se han reducido o eliminado por completo las crisis de migrañas que sufrían. Esto puede ser debido a la bajada de la presión arterial que normalmente se asocia con la pérdida de peso.
  • Hipercolesterolemia: Al eliminar grasa nuestros niveles de colesterol tienden a estabilizarse. Aunque considero que los niveles de colesterol en sangre, por lo general, no son buenos indicadores de nuestra salud por motivos que he explicado en anteriores artículos, no deja de ser cierto que el colesterol malo baja y el bueno sube cuando perdemos peso de manera sana.
  • Función Hepática: Cuando adelgazamos se reduce el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la grasa en el hígado tanto en esteatosis como en fibrosis.
  • Síndrome Metabólico: Cuando seguimos una dieta baja en hidratos de carbono que nos permite eliminar la grasa que tenemos acumulada el síndrome metabólico desaparece por completo.
  • Diabetes Tipo II: Muchas personas han reportado que la diabetes tipo II que padecían ha desaparecido al adelgazar. Cuando perdemos peso y el síndrome metabólico desaparece, el riesgo de padecer diabetes tipo II queda reducido virtualmente a cero. Sirva como ejemplo que el 80% de las personas que padecen diabetes tipo II sufren obesidad. Yo conozco personalmente a unas cuantas personas cuya diabetes tipo II desapareció al perder peso.
  • Síndrome de Ovario Poliquístico: En las mujeres, este síndrome está asociado directamente con la obesidad. De manera que si pierden peso y eliminan la grasa que tienen acumulada, las posibilidades de sufrir esta enfermedad prácticamente desaparecen.
  • Enfermedades Cardiovasculares: Cuando adelgazamos por medio de una dieta sana uno de los primeros beneficiados es la mejora del sistema cardiovascular. Como he defendido en artículos anteriores y explico con detalle en el libro, una dieta en la que se eliminan los carbohidratos refinados tiene consecuencias positivas inmediatas en nuestro sistema cardiovascular.
  • Depresión: Según parece, las personas que adelgazan tienen muchas menos posibilidades de sufrir depresión que aquellas que mantienen su sobrepeso u obesidad.
  • Apnea del Sueño: Una de las primeras cosas que yo mismo noté y que la mayoría de los hombres me dicen es que dejan de roncar y duermen mejor desde que adelgazaron. Los que sufren apnea del sueño severa pueden mejorar ostensiblemente su descanso al perder peso.
  • Asma: Al parecer, también se asocia la frecuencia de los ataques de asma con la obesidad. Según he leído, los ataques de asma se reducen considerablemente cuando perdemos peso.
  • Corazón: Uno de los beneficios más importantes de perder peso es la salud del corazón. Como explico en el libro, el corazón está formado por tejido muscular. Al recibir una correcta nutrición, la regeneración celular de este órgano se produce en condiciones óptimas y las posibilidades de sufrir cardiopatías bajan considerablemente.
  • Hipertensión: Cuando perdí los primeros 15 o 20 kilos que me sobraban, una de las cosas que noté fue la estabilización de mi presión arterial. Esto es algo que también me reportan muchas personas que me escriben para contarme su experiencia.
  • Ansiedad: Antes de adelgazar, yo sufría ataques de ansiedad que incluso me obligaban a medicarme a diario. En cuanto comencé a perder peso, la ansiedad desapareció y, años después, nunca ha vuelto. Lógicamente, al sentirme mejor, los factores que desencadenaban las crisis de ansiedad desaparecieron y con ellos la enfermedad.
  • Reflujo Gastroesofágico: Cuando pesaba 113 kg uno de los problemas de salud que tenía eran los reflujos gastroesofágicos, los ardores. Era algo que me impedía llevar una vida normal. Después de literalmente cada comida del día, incluida la cena, sufría de unos terribles ardores que en muchas ocasiones me impedían dormir. Para mí, el principal beneficio en cuanto a calidad de vida que obtuve cuando perdí los 35Kg fue sin duda la desaparición de los reflujos.
  • Incontinencia Urinaria: Conforme adelgazamos, nuestra capacidad para aguantar más tiempo sin orinar aumenta. Al igual que en las mujeres embarazadas, cuando tenemos sobrepeso ciertas partes de nuestro cuerpo ejercen presión constante sobre la vejiga y necesitamos orinar con mayor frecuencia. Esto es algo que desaparece al adelgazar.
  • Articulaciones: Las enfermedades degenerativas de las articulaciones están íntimamente relacionadas con el sobrepeso y la obesidad. Al adelgazar, quitamos peso y tensión de nuestras articulaciones y si además tomamos un suplemento adecuado podemos arreglar parte del estropicio causado en las articulaciones por los años de sobrepeso. Esto es algo que yo he podido comprobar de manera dramática al adelgazar y suplementar mi dieta con el jarabe de colágeno y ácido hialurónico CYNERGY MED, que me ha devuelto la salud articular que había perdido. Me ha desaparecido una buena parte del ruido, chasquido y dolor articular tanto en las rodillas como en los pies, los brazos y las manaos. Tengo la espalda más relajada y prácticamente no sufro los dolores constantes que sufría con el sobrepeso.
  • Gota: Al contrario de lo que muchas personas creen, la gota está más relacionada con la obesidad que con la ingesta de ciertos alimentos. Si bien es cierto que algunos alimentos tienen tendencia a elevar el ácido úrico, no es menos cierto que esto depende fundamentalmente del tipo de alimentación conjunta que se lleve y no de la ingesta de ese alimento de manera aislada. Al perder peso, mi ácido úrico bajó considerablemente, pese a que sigo comiendo carnes rojas, mariscos, foie y otros alimentos considerados prohibitivos para los que tenemos antecedentes familiares de gota.
  • Autoestima: Al adelgazar mejoramos nuestro aspecto y esto tiene como consecuencia directa el aumento de nuestra autoestima. Si uno se ve bien en el espejo, automáticamente se siente bien. Desafortunadamente, ocurre también lo contrario. Cuando nos vemos mal en un espejo o en una foto, automáticamente nos sentimos mal.
  • Actividad Física: Otro beneficio significativo que obtenemos al adelgazar es nuestra capacidad para desarrollar actividades físicas. Cuando adelgazamos no obtenemos milagrosamente un buen estado físico, pero es precisamente la disminución drástica de la grasa acumulada la que nos permite adquirir una buena forma física en muy poco tiempo y con un relativamente bajo esfuerzo. Ponerse en forma haciendo ejercicio es algo muy sencillo si no se tiene sobrepeso.
  • Descanso: Cuando perdemos peso, nuestro descanso se hace más placentero y necesitamos menos horas de sueño para cargar nuestras pilas. Esto es debido principalmente a que desaparecen los síntomas de todas las enfermedades asociadas a la obesidad, por lo que podemos descansar con más facilidad que si tenemos apnea, roncamos, tenemos acidez de estómago y demás.
  • Actividad Cerebral: Una gran mayoría de nuevos estudios apuntan a que la actividad cerebral se ve mejorada cuando se siguen dietas bajas en hidratos de carbono que además de hacernos adelgazar consiguen que nuestro organismo cree cuerpos cetónicos en el metabolismo de las grasas que algunos órganos como el cerebro o el corazón usan con bastante eficacia.

Si esta lista no le ha convencido y todavía está pensando si ponerse a adelgazar, no dude en contactar conmigo con sus preguntas. Trataré de solventarlas explicándole mi experiencia perdiendo peso para que sepa, de primera mano, como cambió mi vida cuando perdí 35 kilos en sólo 4 meses.

Prevenir la Obesidad Infantil

Obesidad Infantil

Obesidad Infantil

Según los estudios que he estado repasando esta semana, el factor de mayor riesgo para desarrollar obesidad como adulto es el sobrepeso en la infancia. Si, parece que es lógica cartesiana, pero no por ello deja de ser importante tenerlo en cuenta en la alimentación de nuestros hijos. Hoy quiero escribir sobre como afecta la alimentación al desarrollo de nuestros hijos y las consecuencias que para ellos tendrá la forma en que les alimentemos.

Quiero recordar antes de nada que mi generación, que yo denomino la generación del infartillo fácil, se alimentó en su niñez en las falsas creencias que dictaban que la grasa saturada (mantequilla, queso curado, cerdo, ternera, etc.) eran muy malas para la salud y lo verdaderamente bueno eran las grasas hidrogenadas (margarinas, bollería y grasas para freír). Las consecuencias de nuestra continua exposición a la grasa hidrogenada son un problema de salud cardiovascular mayúsculo que desafortunadamente, incluso hoy en día cuando todos los estudios son meridianamente claros al respecto, muchos médicos siguen sin entender el problema anclados en lo que aprendieron durante la carrera sin haber actualizado sus conocimientos. Doctores, no me crean a mí. Gasten unas horas leyendo artículos y estudios en PubMed y redescubran la verdadera causa de las enfermedades coronarias, que no es el exceso de grasa natural.

Hoy, el tema de las grasas hidrogenadas está claramente superado -aunque muchos alimentos procesados y la repostería y bollería industrial las sigue utilizando- pero existen otros enemigos a derrotar si queremos promover la salud de nuestros hijos. Desde mi punto de vista y basándome en todos los estudios que llegan a mis manos, o más concretamente a mi pantalla, estos enemigos son los carbohidratos refinados, el azúcar y los alimentos comodín en general. Yo llamo alimentos comodín a los que se cuelan en la lista de ingredientes de prácticamente todos los alimentos procesados y estos son la patata y sus derivados, el maíz y sus derivados y la soja y sus derivados, además del azúcar claro.

Absolutamente todos los estudios rigurosos de los últimos años apuntan a la necesidad de ingerir proteínas y grasas de manera continuada para gozar de una buena salud. Esto incluye comer abundante carne, huevos, pescado, lácteos y demás fuentes animales de proteína. También con cierta moderación legumbres y frutos secos, que todo hay que decirlo.

Desafortunadamente, en la alimentación de nuestros hijos y por motivos de tiempo principalmente, lo que impera a menudo es precisamente aquello que más les perjudica: los alimentos procesados. Desde los cereales del desayuno (que son un alimento altamente procesado, con muy poco valor nutritivo y compuesto principalmente por azúcares) hasta los platos de carne, pescado, postre y bollería procesados, nuestros hijos sufren una continuada exposición a productos que además de no aportarles las suficientes cantidades de nutrientes esenciales, introducen en su cuerpo sustancias que en el mejor de los casos son altamente sospechosas cuando no directamente muy dañinas para su organismo.

Internet nos ha regalado el don del acceso a la información a tiempo casi real que nuestros padres no tuvieron. ¿Me hubiera alimentado mi madre con margarina en desayunos, meriendas y como parte de muchas recetas que ella misma preparaba si hubiese sabido que se trataba de una grasa hidrogenada altamente perjudicial para el organismo? No, claro que no. Nosotros sí tenemos acceso a la información, a los estudios, y a la divulgación de los resultados que se hacen de manera continuada y sería un pecado por nuestra parte mirar hacia otro lado y no aprovechar esa información para tomar las medidas oportunas que garanticen que nuestros hijos reciben la mejor alimentación posible para garantizar su correcta nutrición y desarrollo.

Hace poco leía que el chef Jamie Olivier ganó su demanda contra McDonald’s el pasado diciembre y una de las frases que más me impactó de sus declaraciones acerca de sus motivaciones para emprender esta cruzada fue: «¿Qué ser humano en su sano juicio pondría un trozo de carne remojada en hidróxido de amonio en la boca de un niño?«. Hace ya tiempo que se demostró que el principal proveedor de carne picada a nivel mundial para este tipo de restaurantes lavaba la carne en amoniaco para matar bacterias como el e.colli, haciendo que una carne «no apta» para el consumo se convirtiese milagrosamente en «apta». No estoy diciendo que comerse una hamburguesa de cualquier cadena de comida rápida vaya a condenar a nuestros hijos a un futuro de obesidad sino que la reiterada incursión de comida procesada en su dieta, ya sea mediante restaurantes de comida rápida, bollería industrial o alimentos precocinados que compramos para el hogar, es la tormenta perfecta que desencadena una gran masa de enfermedades a largo plazo en su organismo.

Para prevenir esto tan sólo hay que seguir una serie de pasos que además coinciden con algunos de los que yo promuevo para la pérdida de peso:

  • Eliminar por completo los carbohidratos refinados de la dieta habitual
  • Eliminar por completo los alimentos procesados. Si quiere una hamburguesa o unos palitos de merluza, compre un trozo de buey o de pescado y hágalo usted mismo. Ganará en salud… y en sabor!
  • Eliminar los zumos, refrescos y en general cualquier bebida azucarada. La web www.conoce.cocacola.es es un insulto a la inteligencia. No se crea absolutamente nada de lo que dice. Dele agua a sus hijos. Es más barata e infinitamente más sana, además de necesaria.
  • Eliminar los productos light, desnatados o con 0% de materia grasa. La grasa es necesaria para el organismo y no engorda más que cualquier otro macronutriente. Recupere la mantequilla, la nata, la leche entera, las carnes y pescados grasos.
  • La más importante: lea la composición de todo lo que compre en el supermercado. Si no sabe lo que es un ingrediente, no lo compre. Si acaba en «osa» es azúcar (glucosa, sacarosa, dextrosa, fructosa…). No se deje engañar. Si un alimento contiene soja no es para mejorar su salud, es porque está hecho con comida basura y el fabricante quiere aumentar su proporción de proteínas. Si lleva patata, fécula, jarabes, derivados del maíz o cualquier otro ingrediente que no debería estar ahí, no lo compre.

Si previene la obesidad de sus hijos alimentándolos correctamente, además de mejorar la perspectiva de su salud a largo plazo, les evitará pasarse media vida siguiendo dietas para adelgazar con los resultados que le son de sobra conocidos.

¿Te gusta este tema?

Suscríbete al blog ahora de manera gratuita para recibir en tu correo electrónico los próximos artículos que escriba sobre alimentación sana dejándome tu dirección aquí. No la usaré para nada ajeno al blog ni recibirás correo basura mío, y podrás darte de baja en cualquier momento haciendo un sólo clic. Además, solo por suscribirte al blog podrás leer dos capítulos de mi libro La gran mentira de la nutrición de manera absolutamente gratuita, que creo que te gustarán bastante si tienes interés en cuidarte o cuidar de tu familia. También te agradezco que compartas este artículo en las redes sociales para darle difusión y llegar a más personas.

Adelgazar sin perder la Salud

Medicamentos que tomaba por mi obesidad

Medicamentos que tomaba por mi obesidad

Uno de los motivos principales que me llevó a adelgazar y que cada día compruebo que más gente comparte en su afán por perder peso es la mejora de la salud. Tenemos la enorme suerte de que nuestro organismo es muy agradecido y todo lo que hagamos por mejorar nuestra salud suele tener consecuencias inmediatas, especialmente en lo relacionado con la pérdida de peso. En mi caso, antes de adelgazar tomaba 6 pastillas diarias de medicación para mitigar diferentes dolencias. Al levantarme tomaba un protector gástrico (Anagastra 40), un regulador del ritmo cardiaco (Emconcor Cor) y una pastilla contra la ansiedad (Deanxit). Después de desayunar, tomaba un paracetamol de 1 gramo para mitigar los dolores musculares y articulares que sufría. Ya en la comida, tomaba antiácido (Almax o Alquen) para evitar digestiones pesadas y antes de acostarme me tomaba un relajante (Diazepam 2 mg). Algunos días también tomaba un Flatoril para evitar los gases, que luego he sabido que produce unos efectos secundarios a medio y largo plazo bastante nefastos para la salud. Además, si tenía un día malo y sufría ansiedad, también tomaba Alprazolam de 0,25 mg y si los dolores musculares eran intensos, un Nolotil, a veces incluso pinchado.

Como cuento en el libro, unos 45 días después de comenzar a adelgazar ya no tomaba ninguna medicación. En realidad, desde el primer día que comencé a comer del modo que lo hago ahora, mis problemas de salud fueron desapareciendo a ritmo de vértigo, infinitamente más rápido de lo que tardaron en aparecer. Tras 38 años de maltrato, mi organismo volvía a comportarse con normalidad en tan sólo unas semanas. Semanas en las que por cierto y como relato en el libro, adelgacé sin pasar hambre y sin sentirme mal con lo que comía. Adelgazar, además de curarnos por fuera, nos cura por dentro, y mucho más de lo que pensamos. No me cabe duda de que la industria farmacéutica depende en gran medida del sobrepeso de la población. No son pocas las dolencias derivadas del sobrepeso y lo peor es que los «medicamentos» a nuestro alcance no curan dichas dolencias sino que en el mejor de los casos mitigan los síntomas en tratamientos que pueden ser de por vida. Si no hubiese adelgazado seguramente hoy seguiría tomando seis, siete o incuso 8 pastillas al día, algunas de las cuales extremadamente caras.

Abril de 2011 - 113 Kg

Abril de 2011 – 113 Kg

Pero adelgazar recuperando la salud no es algo que pueda hacerse de cualquier modo. En el libro explico con cierto detalle que adelgazar y perder peso no son sinónimos. El organismo se resiente del lastre que supone tener almacenados kilos y kilos de grasa. Sin embargo, tener un peso elevado debido a una importante masa muscular, lejos se ser perjudicial es absolutamente beneficioso para el organismo. Por ello insisto tanto en que adelgazar es eliminar grasa y tenemos que diferenciarlo claramente de perder peso, que puede significar que además de grasa podemos estar perdiendo masa muscular o un exceso de líquido. La pérdida de masa muscular suele darse en dietas hipocalóricas en las que además de pasar hambre no recibimos los suficientes ácidos grasos esenciales (grasas) ni aminoácidos esenciales (proteínas). La pérdida de un exceso de líquido suele darse en situaciones de deporte cardiovascular continuado. Ni una cosa ni la otra son buenas para la salud.

Por ello, insisto una y otra vez en la importancia de adelgazar para recuperar la salud y no para perderla como puede ocurrir cuando seguimos dietas que nos matan de hambre o entrenamientos deportivos que acaban con nuestra reserva de energía, nutrientes y electrolitos. Cualquiera que tenga un problema de salud debe plantearse qué papel juega en su problema el sobrepeso que tenga. Yo jamás le di importancia hasta que me di cuenta, con sólo 38 años, que mi salud era un desastre. Y es que no hay más ciego que el que no quiere ver. Jaime Brugos me enseñó que las tres cosas más importantes para la salud son Nutrición, Nutrición y Nutrición. Esto, como cito al principio de mi nuevo libro «El Aceite de Coco, el elixir de la vida» es algo que ya nos enseñaba Hipócrates hace cerca de 2.500 años: «Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina». Lo diré de manera directa una vez más: si tiene algún problema de salud, sea el que sea, estoy convencido que una buena nutrición puede ayudarle a mejorar cuando no solucionarlo por completo como me ocurrió a mí.

Comenzar el año Adelgazando

Resoluciones de Año Nuevo

Resoluciones de Año Nuevo

Las ventas del libro se han disparado en lo que llevamos de enero. Gracias a todos por otorgarme esa confianza. Obviamente el boca a boca está funcionando y los resultados del libro acompañan a los resultados de las personas que han querido adelgazar siguiendo mis consejos. Hoy quiero aprovechar para hablar precisamente de cómo usar el libro para adelgazar como parte de las resoluciones que tomamos para el nuevo año. No es de extrañar que sea precisamente en enero cuando más se esté vendiendo el libro. Adelgazar y mejorar la salud suelen ser dos de las resoluciones más habituales que se toman al empezar un nuevo año.

Afortunadamente, ambas cosas son muy sencillas de lograr en esta época. Para empezar, venimos de un período de excesos en los que hemos comido y bebido más de la cuenta. Además, muchas de las comidas y bebidas que hemos tomado son especialmente perjudiciales para nuestra salud y además nos hacen engordar bastante. La parte positiva es que no todo el peso que hemos cogido es grasa. Durante las fiestas, hemos acumulado bastante líquido que será muy fácil eliminar siguiendo las pautas que escribo en el libro Adelgazar sin Milagros.

Ayer mismo me escribía un lector para contarme su evolución y pedirme consejo. Estaba preocupado porque veía «un cambio de tendencia». Tras pasar de 108kg a 103Kg en solo una semana, perdiendo casi un kilo diario, había empezado a perder «sólo» medio kilo diario (una libra al día para los lectores de Estados Unidos) y ahora estaba «estancado» perdiendo 300 gramos al día. El método que explico hace que resulte tan fácil adelgazar que incluso resultados sorprendentes como perder 300 gramos de grasa al día llegan a parecer insuficientes. Pero lo cierto es que no lo son. El cuerpo humano no puede perder, en circunstancias normales, más de 200 o 300 gramos de grasa al día, del mismo modo que no puede ganar más de esa cantidad diaria.

Cuando empezamos a adelgazar nos resulta muy rápido, como explico en el libro, perder los primeros 5 o 6 kilos. Esto es algo que además expliqué hace poco en el artículo Y ahora a deshincharnos que escribí acabando las fiestas navideñas. Tenemos una buena cantidad de líquido retenida por los excesos que soltaremos al comenzar nuestro nuevo plan nutricional para adelgazar. Yo mismo, entre el lunes y hoy miércoles, en sólo dos días, he adelgazado casi 3 kilos que había ganado en Navidad. Dicho esto, debo admitir que mi porcentaje de grasa y músculo apenas ha variado, porque la mayoría de lo que he perdido (que es lo mismo que había ganado) es exceso de líquido retenido a consecuencia de ingerir una proporción mayor de carbohidratos y sal.

Como iba diciendo, proponerse adelgazar al comienzo de un nuevo año es, aunque suene tópico, una muy buena idea. Físicamente nos será fácil perder muchos kilos en poco tiempo pero además, psicológicamente, es una época muy propicia para hacerlo. Por un lado, estamos saturados de tanta comida y bebida, y nos resulta más sencillo cambiar la forma en que comemos y adoptar una dieta más sana tendente a hacernos adelgazar. Por otro lado, tenemos la fuerza de voluntad que suele acompañar a las resoluciones de año nuevo y, como explico en el libro, esta fuerza de voluntad nos va a hacer falta sólo al principio, durante los dos primeros días. Una vez que veamos resultados del primer y segundo día, el resto es pan comido. ¿Acaso alguien que comienza perdiendo uno o dos kilos en los dos primeros días va a dejar de hacer lo que está haciendo por adelgazar? No, claro que no; cuando los resultados acompañan todo se hace mucho más llevadero y llega sólo, y en este sentido, adelgazar a principio de año es realmente fácil, así que si ha comprado el libro, dele una oportunidad y ponga en práctica lo que ha aprendido.

Para concluir hoy, quiero citar una de las primeras frases del libro y explicar porqué la puse ahí. Justo al principio del libro digo «Quiero dejarle las cosas claras desde el principio, y lo primero que debo decirle es que este libro no es mágico, ni va a enseñarle ningún método secreto para que pueda comer y beber lo que le dé la gana sin engordar un solo gramo. De hecho, por el simple hecho de leerse este libro no va a conseguir perder nada de peso.» Pues bien, escribí esto para dejar claro al lector que el libro sólo es útil si se utiliza, y utilizarlo no significa leerlo, del mismo modo que pagar la cuota de un gimnasio no sirve de nada si no se utiliza a diario.

Cuando escribí el libro centré todo mi esfuerzo en explicar, de la forma más sencilla posible, las pautas que uno debe seguir para adelgazar de manera sana, rápida y permanente, pero estas pautas sólo sirven si se ponen en práctica. Ahora es un momento magnífico para empezar. Doy fe de que las personas que han empezado están logrando resultados increíbles, algunos incluso superiores a los míos como este lector del que les acabo de hablar. Pierda dos días de su vida en hacerme caso, en seguir a rajatabla lo que explico en el libro. Si, en tan sólo dos días, no alcanza resultados espectaculares, estará a tiempo de dejarlo y si acaso sólo habrá perdido dos días. Se lo digo con absoluta confianza: Si ya ha hecho el gasto del libro, lo único que le separa de ponerse a adelgazar a toda velocidad y recuperar su salud es probar un par de días. Lo demás -ya lo verá- viene solo.

Comer para Ganar Masa Muscular (I)

Masa Muscular de Cristiano Ronaldo

Masa Muscular de Cristiano Ronaldo

He tenido recientemente dos consultas acerca de como comer para ganar peso o incluso para mantenerlo cambiando los porcentajes de grasa y músculo del cuerpo. Hoy voy a tratar de responder por la parte deportiva y mañana lo haré por la parte nutritiva en una serie de dos artículos que van necesariamente de la mano.

Efectivamente, no todo en la nutrición es adelgazar. También podemos utilizar una alimentación adecuada para otros fines distintos a la pérdida de peso. Lo que nunca debemos olvidar es que, sea cual sea el objetivo de peso, lo más importante es nutrir nuestras células constantemente. No me canso de repetir que la regeneración celular se produce en nuestro cuerpo de manera constante y que si los nutrientes necesarios (aminoácidos esenciales y ácidos grasos esenciales, o sea, proteínas y grasas) están disponibles en la sangre, la regeneración celular se produce en un entorno mucho más propicio y, como explica Jaime Brugos en su libro La Isodieta, frena el envejecimiento.

Uno de los problemas que tienen las personas que realizan ejercicio prolongado a diario, ya sea corriendo, montando en bicicleta o practicando cualquier deporte que requiera mucha energía de manera continuada, es que pierden peso de manera excesiva reduciendo su masa muscular. El cuerpo humano es una máquina y como todas las máquinas, requiere energía para ponerse en movimiento. Normalmente, el organismo utiliza glucosa como combustible. También puede utilizar grasa, como cuando ajustamos el plan nutricional para adelgazar y, en extremo, puede utilizar proteínas. Pues bien, analicemos primero lo que le ocurre a las personas que realizan ejercicio continuado varios días a la semana.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que el cuerpo humano tiene serias dificultades para almacenar glucosa. La poca glucosa que puede almacenar la almacena como glucógeno hepático y glucógeno muscular. Esta glucosa es la primera que utilizan los músculos para producir energía (movimiento). Supongamos, por un momento, que cogemos una pesa de mano de varios kilos y comenzamos a realizar repeticiones ejercitando el bíceps. Al principio, la pesa nos parecerá liviana. Esto se debe a que tenemos las reservas de glucógeno muscular al máximo. Conforme vamos haciendo repeticiones, la pesa nos parece más pesada, nos cuesta más levantarla y bajarla, lo que indica que se están agotando las reservas de glucógeno. El corazón aumenta las pulsaciones, tratando desesperadamente de llevar más glucosa al bíceps, que sigue realizando repeticiones sin parar. Al final, llega un momento en el que el bíceps no puede más, sufrimos un pequeño espasmo muscular (a veces un calambre y otras veces un agarrotamiento del músculo) y definitivamente no podemos seguir haciendo repeticiones porque el glucógeno muscular del bíceps se agotó por completo y el corazón no es capaz de bombear suficiente glucógeno para reponer las reservas. Sin embargo, si después de este desgaste reposamos unos minutos, veremos que podemos retomar las repeticiones sin problema, y a mayor el descanso, más repeticiones podremos hacer. Esto se debe a que la reserva de glucógeno se ha cargado mientras reposábamos.

¿Qué les ocurre a las personas que, en lugar de realizar un ejercicio intenso y concentrado, como las pesas, realizan un ejercicio constante y prolongado? Pues básicamente que fuerzan al organismo en varios frentes a la vez. El primer frente es el cardiovascular. El ejercicio constante nos eleva las pulsaciones y nos las mantiene elevadas continuamente durante todo el ejercicio. Por su parte, el ejercicio concentrado nos eleva las pulsaciones durante un período pequeño de tiempo y luego nos las baja durante el descanso entre series. ¿Y qué tiene esto de particular? Básicamente, que el corazón también está compuesto de tejido muscular y necesita combustible para funcionar. ¿Has escuchado alguna vez que a un corredor de los 100 metros lisos o a un nadador de los 25 metros estilos le haya dado un infarto practicando su deporte? Por el contrario, ¿Cuántos casos conoces de corredores o jugadores de futbol que se hayan desplomado muertos practicando su deporte después de un esfuerzo continuado?

Retomando el tema del peso corporal y como se ve afectado por la actividad física, analicemos someramente algunos casos conocidos. Pongamos el ejemplo de Cristiano Ronaldo. Cristiano es un jugador explosivo, que no se pasa todo el partido corriendo sin parar, sino que espera pacientemente la pelota para, una vez la recibe, arrancar a toda velocidad en una cabalgada que no suele durar más de 10 o 12 segundos. Transcurrida este tiempo, vuelve a una actitud de cierto reposo. Este ejercicio concentrado que realiza le hace poseer un físico envidiable, pues fomenta el aumento de su masa muscular. Lo mismo le ocurre a otros deportistas como los corredores de sprint o los nadadores. Sin embargo, si analizamos la composición corporal de los velocistas de fondo o los ciclistas, sus cuerpos son mucho más delgados. Si, como es lógico, tienen los músculos absolutamente marcados por su falta de grasa acumulada, pero el tamaño de los músculos es irrisorio si los comparamos con los que practican ejercicio concentrado. ¿Cómo será por tanto el corazón de unos y otros?

Cuando realizamos ejercicio continuado, lo primero que nuestro organismo devora es la glucosa, la circulante en sangre y el glucógeno almacenado. Después comienza a quemar las grasas, primero las circulantes en sangre y después las acumuladas. Pero lo que ocurre después, la base del problema, es que cuando se acaban las grasas y se requiere producir más energía, hay que meterle mano a las proteínas, primero las circulantes en sangre y después, desafortunadamente, las acumuladas en el cuerpo. ¿Y donde se acumulan las proteínas en el cuerpo? Si, lo has adivinado, en las fibras musculares. De ahí que al realizar ejercicio continuado sea muy difícil por no decir imposible aumentar considerablemente la masa muscular pues todos los esfuerzos son en vano cuando nuestro organismo acaba utilizando esa misma masa muscular como combustible para generar la energía necesaria que el cuerpo requiere para el desarrollo de la actividad.

Visto esto, y antes de dejar el tema del deporte para centrarme en el próximo artículo en la nutrición, debemos meditar seriamente qué comemos y cuando lo comemos si vamos a realizar deporte continuado. La importancia es vital en el sentido literal de la palabra. Siempre se ha dicho que para este tipo de ejercicio, lo más importante eran los carbohidratos refinados, pues son una fuente de energía instantánea. Sin embargo, sabemos de sobra que esto ya no es tan cierto como parecía. Muchos deportistas están modificando la nutrición que realizan antes del entrenamiento para evitar perder masa muscular y disponer de manera continuada de las calorías necesarias para realizar la actividad.

De los tres tipos de alimentos que producen energía, dos tienen un mismo aporte calórico y otro aporta casi el doble. Las proteínas y los hidratos de carbono aportan unas 5 calorías por gramos mientras que las grasas aportan 9. Los carbohidratos, en especial los complejos y/o refinados, aportan una fuente de energía inmediata. Esto es interesante a corto plazo, pero no lo es tanto a medio y largo plazo. En efecto, si vamos a practicar media horita o cuarenta y cinco minutos de ejercicio continuado, los carbohidratos pueden ser suficientes para darnos esa energía que vamos a utilizar. Sin embargo, si nos vamos por encima de ese tiempo, los carbohidratos no serán suficientes y tendremos que recurrir a la proteína y la grasa. Las proteínas pueden ser de asimilación rápida (como el suero o whey) o de asimilación lenta, como el caseinato cálcico. Esto determina el ritmo al que el cuerpo es capaz de convertir el alimento en energía. Un carbohidrato refinado, cuando llega al estómago, se convierte casi de inmediato en glucosa y fructosa, energía inmediata. Por su parte, las proteínas y las grasas requieren unos ciclos más complejos y su conversión dura más tiempo. Esto se traduce en un aporte constante de energía durante más tiempo.

Por lo tanto, y para poner un punto y seguido en este tema, prestemos atención a lo que comemos antes del entrenamiento, sea del tipo que sea, y dejemos atrás el mito que reza que un plato de pasta es todo lo que necesitamos antes de entrenar… a no ser, claro está, que esa pasta lleve una considerable porción de carnes (proteína), aceite (grasa) y queso (proteína y grasa). Mañana retomo el tema con lo que debemos comer para aumentar la masa muscular y cómo debemos comerlo, para variar nuestros porcentajes de grasa y músculo.