Los 6 peores aditivos que usan en los alimentos

Aditivos AlimentariosA raíz de una llamada de una periodista que está preparando un reportaje para Cuatro TV y quería información sobre algunas cosas relacionadas con los aditivos que usa la industria alimenticia, se me ha ocurrido escribir este artículo sobre los 6 peores aditivos que usan en los alimentos los fabricantes de la industria alimenticia. Desde luego, esta lista de los 6 peores aditivos alimenticios no es exclusiva ni exhaustiva, o sea, ni son todos los que están en la lista ni en la lista están todos los que son potencialmente nocivos, pero creo que sería un buen comienzo tratar de quitar estos seis de nuestra lista de la compra. Si lo necesitas, puedes encontrar una explicación más completa aquí y una lista de todos ellos aquí. En general, no debes asustarte porque haya un número E-XXX en una lista de ingredientes, pero debes investigarlo para ver de qué se trata.

Los aditivos que usan en los alimentos los fabricantes, en ocasiones vienen identificados por su nombre común, en ocasiones por su nombre científico y en otras ocasiones por un número precedido de la letra E. De este modo, la Sacarina (que yo considero bastante inocua por cierto) puede llamarse simplemente Sacarina, puede denominarse Sulfamida Benzoica o puede esconderse bajo la denominación técnica E-954. Cualquiera de estas denominaciones se refieren expresamente al mismo producto. Por ello, al leer el etiquetado debemos tener especial cuidado de que que no nos incluyan algún aditivo que tratamos de evitar usando un nombre o denominación que no estemos acostumbrados a ver. Por ejemplo, nuestro primer elemento de la lista de los 6 peores aditivos, el azúcar blanco, a veces se referencia como sacarosa, que es el nombre científico de este diglicérido. Todos los nombres entre paréntesis son distintas denominaciones del mismo producto.

Lista de los 6 peores aditivos que usan en los alimentos

  1. Azucar en los productos BicenturyAzúcar Blanco (sacarosa): Sin duda se trata del enemigo invisible. En algunos estudios en EEUU se ha demostrado que más del 80% de los alimentos procesados que se venden en un supermercado contienen azúcar. En España -y según la Universidad de Barcelona- el 75% del azúcar que consumimos está presente como aditivo alimenticio en las fórmulas de los alimentos procesados que compramos. Su uso continuado a largo plazo puede síndrome metabólico, diabetes, obesidad y puede además producir enfermedades degenerativas, cardiovasculares y nerviosas. En mi opinión, el peor aditivo que existe porque está presente en una cantidad descomunal de alimentos.
  2. Grasas Hidrogenadas: Soy un defensor del consumo de todo tipo de grasas en la dieta, con una única excepción, las grasas hidrogenadas. Una gran cantidad de estudios que han logrado demostrar que el consumo de grasa es perjudicial para el Ser Humano se han llevado a cabo usando grasas hidrogenadas. La hidrogenación de las grasas se usa desde mediados del siglo pasado para cambiar su estructura molecular, lo que produce, por ejemplo, la solidificación de grasas que de otro modo estarían líquidas, o incluso su cambio de color. Se han usado mucho en la bollería industrial y en la fabricación de margarinas. Desafortunadamente, ahora sabemos que el consumo de grasas hidrogenadas produce graves problemas cardiovasculares que, en muchas ocasiones, precipitan la muerte de los pacientes. Puedes ver un ejemplo de grasa hidrogenada de consumo masivo en este artículo anterior.
  3. Jarabe de Maiz de Alta Fructosa (HFCS, High Fructose Corn Syrup, glucosa-fructosa, isoglucosa y jarabe de glucosa-fructosa): Se trata de una forma de azúcar muy dañina para el organismo, pues es síntesis es un jarabe concentrado de alta fructosa que se asimila a gran velocidad y se procesa mayoritariamente en el hígado, lo que tiene una repercusión negativa en otras funciones hepáticas pues para procesar fructosa el hígado deja de hacer otras cosas muy importantes para nuestro organismo. Su consumo, además de producir los mismos efectos que el azúcar blanco, puede aumentar el ácido úrico y los triglicéridos. Es el ingrediente base de la mayoría de los refrescos azucarados, lo que lo convierte en un ingrediente muy presente en la dieta de muchas personas.
  4. Glucosa (dextrosa): Se trata de uno de los dos monosacáridos que componen el azúcar, la sacarosa. Una buena parte de los alimentos que ingerimos acaba convertido en glucosa que nuestras células usan como energía. Sin embargo, su exceso en nuestra sangre es tóxico, como explico con detalle en el libro Adelgazar sin Milagros. Cuando consumimos alimentos que se convierten muy rápido en glucosa (tienen alto índice glucémico) o directamente consumimos glucosa, el nivel de esta en nuestra sangre aumenta peligrosamente y el organismo segrega una sustancia llamada insulina para transportar el exceso de glucosa al hígado y convertirla en grasa, que después almacena en nuestros michelines. Por lo tanto, su consumo directo y el de los alimentos que la contienen fomenta la obesidad además de otros problemas serios de salud. Nuestro organismo está diseñado para fabricar glucosa a partir de los alimentos, no para ingerir grandes cantidades de ella como aditivo de los alimentos.
  5. Fructosa (levulosa): Es el otro monosacárido que forma el azúcar junto con la glucosa. Aunque se pensaba que era un edulcorante más sano que la glucosa, nada más lejos de la realidad. Al igual que su derivado, el Jarabe de Maiz de Alta Fructosa, el consumo excesivo de fructosa puede desencadenar graves problemas de salud, en especial cuando se usa como aditivo de nuestros alimentos. Además, ciertas personas tienen problemas al absorber la fructosa y padecen graves indigestiones y problemas de salud al consumirla, y se dice que sufren Intolerancia a la Fructosa. Ya he conocido algún caso de esta intolerancia que se ha desarrollado en niños de mediana edad cercanos a mi familia, ¿quizás por su consumo excesivo como parte de los refrescos? Valdría la pena investigarlo.
  6. Cochinilla Roja que crece en los cactusCochinilla (ácido carmínico, carmín, carmine, E120, C.I.75470, Natural Red 004): Se trata de un colorante alimentario que se extrae de insectos, principalmente cochinilla, que también se usa en la industria cosmética. En mi opinión, no es ni por asomo tan dañino como los cinco anteriores, pero he decidido incluirlo en esta lista porque, aunque a priori sólo está asociado históricamente con reacciones alérgicas y anafilaxia, recientemente se le está relacionando directamente con problemas nerviosos en los niños. Por lo tanto, si tienes hijos, mejor tratar de evitarlo. La HACSG directamente NO recomienda su uso en niños en general, padezcan trastornos o no.

Probablemente estabas esperando que en la lista hubiese aditivos con nombres exóticos como Benzoato de Sodio o incluso rimbombantes como el Glutamato Monosódico. Quizás esperabas que estuvieran los sospechosos habituales como el ciclamato o el aspartamo. Sin embargo, considero que el problema principal radica en la cantidad que se ingiere y difícilmente alguien ingiere suficiente cantidad de aspartamo (como explico aquí) como para que esto le presente un problema de salud. Sin embargo, si es relativamente sencillo ingerir grandes cantidades de los que he incluido en esta lista de los 6 peores aditivos, especialmente de los cinco primeros.

De modo que ya sabes, si uno de tus propósitos de año nuevo era comer mejor, puedes comenzar por tratar de reducir o directamente eliminar estos ingredientes y aditivos de tu lista de la compra. Para localizar estos 6 peores aditivos en tus alimentos tendrás que leer con detenimiento los ingredientes de los productos que compres, pero recuerda que no tienes que hacerlo cada vez. Si la primera vez que lo localizas en un alimento dejas de comprarlo, te resultará sencillo ir creándote un patrón de compra que evite estos 6 aditivos con cierta facilidad y naturalidad.

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5 comments for “Los 6 peores aditivos que usan en los alimentos

  1. Frank
    16/07/2018 at 10:57 am

    El gran problema del glutamato monosódico es que nos provoca el deseo de mas comida, inhibe nuestra sensación de saciedad, con lo cual es mucho mas difícil contenerse a la hora de comer.

  2. Ana González
    31/01/2018 at 1:07 pm

    Carlos,gracias por compartir este articulo, como todos tus comentarios, muy interesante.
    Ya te mandé una pregunta en relación al consumo (esporádico) de la harina de almortas. Vi que tienen muy poca cantidad de carbohidratos y me encantan las gachas manchegas. Mi pregunta es ¿Puedo, de vez en cuando comer gachas sin sentir que peco?.
    Gracias

    • 31/01/2018 at 7:08 pm

      Hola Ana, la verdad es que no sé lo que es la harina de almortas. Investigaré a ver si me aclaro pero no puedo recomendarte ni dejar de hacerlo algo que no conozco 🙂

    • 31/01/2018 at 7:13 pm

      Pues por lo que leo, muy recomendable esta harina no es, entre las toxinas que tiene, que ha estado prohibida durante años para el consumo humano, y que para colmo tiene un 61% de carbohidratos (de la marca Simón), yo creo que debes sentir que pecas, jajaja. Aquí los valores nutricionales:

      Información Nutricional (valores medidos por 100 g)
      Valor energético: 1495 kj/358 kcal
      Grasas: 1.12g
      de las cuales saturadas 0.2g
      Hidratos de carbono 61.7g
      de los cuales azucares 3.80g
      Proteinas 25.3g
      Sal 0.095g
      Humedad 7.6 %

  3. 30/01/2018 at 10:36 pm

    Hola Carlos, gracias por compartir este articulo. La verdad no nos damos cuenta de las cantidades ingentes de azúcares que ingerimos de forma regular como si fuera algo totalmente normal porque “es lo que vende”.

    En fin, aun y asi hay que ser consciente cada vez que hacemos la compra y habituarse a eso como comentas para entre todos conseguir sino erradicar totalmemte este mal llamado azucar.

    Un saludo y enhorabuena por el artículo!

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