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Vivir de la luz II: El negocio del respiracionismo

El otro día veíamos en el primer artículo de esta serie una introducción al respiracionismo a través de las teorías que sostienen que es posible vivir de la luz. Hablamos fugazmente de Jasmuheen, la gurú australiana del respiracionismo y del indio Prahlad Jani, que afirma llevar casi 80 años sin comer ni beber nada. También hablamos brevemente de la película Vivir de la Luz, del director austriaco Peter Arthur Straubinger, que también afirma haber estado 10 años sin ingerir alimentos. Bueno, pues estos son sólo 3 ejemplos de personas que han construido un negocio a partir del respiracionismo, que es la supuesta capacidad de alimentarse de aire. Como concluí en el artículo anterior, es absolutamente imposible alimentarse y vivir de luz y el respiracionismo y la inedia son simples estafas diseñadas para sacar el dinero a los pobres incrédulos que caigan en la trampa, incluso si para ello estos charlatanes ponen en peligro las vidas de estas personas. Veamos como lo hacen.

Vivir de la luz, la películaEl caso de la película y el libro Vivir de la Luz resulta obvio. Se produce un documental de bajo presupuesto que incluso llega a estrenarse en algunos países en versión cinematográfica, y se produce un negocio de la venta multimedia. Yo mismo compré la película en Amazon como parte del paquete de información que necesité para poder documentarme de lo que iba a escribir. En cuanto al libro, en este caso escrito y publicado por Jasmuheen, más de lo mismo. La película es inofensiva pues de algún modo deja el tema en el aire y no concluye en nada, pero el libro es peligroso. No en vano, varias personas han aparecido muertas con el libro en las manos al tratar de seguir sus enseñanzas. En concreto, se relaciona a Ellen Greve (conocida como Jasmuheen) con la muerte de 4 personas. En 1997 murió en Alemania un profesor de colegio llamado Timo Degen por un colapso multiorgánico producido por el ayuno extremo que siguió tras leer el libro. Un año después, en Nueva Zelanda, Lani Morris sufrió un derrame cerebral como consecuencia de la deshidratación que le produjo dejar de comer y beber. En 1999 y tras 21 días de ayuno falleció la escocesa Verity Linn, de 49 años de edad. Junto a su cuerpo se halló el libro de Jasmuheen. En 2012, en Suiza, Anna Gut, de 50 años de edad fue encontrada muerta en su casa por sus hijos después de no comer ni beber nada durante una semana.

Pero el negocio de Jasmuheen no se ciñe únicamente a la venta de sus libros. Ella ofrece también campamentos de «adaptación» al respiracionismo, de 21 días de duración, con un coste estimado de 12.000€ por persona, en el que previamente se firma un documento por el cual se si abandona en mitad del proceso se pierde la inversión, y sospecho que el índice de abandonos debe ser del 100%, pues como dije y mantengo, es absolutamente imposible vivir de la luz y dejar de ingerir alimentos y bebidas. Atender a uno de sus seminarios de día cuesta unos 2.000 dólares.

Jasmuheen, la supuesta gurú del respiracionismo

Jasmuheen, la supuesta gurú australiana del respiracionismo

El programa de investigación 60 minutos se puso en contacto con Jasmuheen para llevar a cabo una investigación rigurosa sobre su supuesta capacidad de alimentarse del aire y la luz. Ambas partes acordaron que -bajo estricta supervisión médica- se vigilase a Jasmuheen durante días para atestiguar si lo que promulgaba era posible. Para ello, se habilitó una habitación de hotel con un equipo de grabación continua y supervisión médica a tiempo real. Tras solo 48 horas, el médico pidió concluir el experimento pues Jasmuheen tenía síntomas de deshidratación aguda, estrés y alta presión arterial, pero ella dijo que todo esto se debía a que la habitación del hotel donde estaba recluída y monitorizada estaba en una zona muy ruidosa y contaminada, y por ello le estaba resultando imposible alimentarse del aire y la luz. Pues bien, el equipo del programa ya había anticipado esta excusa y tenía un segundo equipo de seguimiento y control médico preparado en un paraje de montaña de absoluta calma, belleza y tranquilidad, y trasladaron allí a Jasmuheen para que pudiese «alimentarse» de inmediato. Al tercer día y ya en las montañas, sus pupilas comenzaron a dilatarse, comenzó a dar muestras de una obvia dificultad para hablar y se comprobó que había perdido más de 6 kg de peso, principalmente líquido. Al cuarto día sus pulsaciones se doblaron y su grado de deshidratación superó el 11%, por lo que un fallo renal se cernía como una posibilidad inmediata y el médico interrumpió el experimento. Los miembros del programa atestiguaron, además, que su casa, en la que se produjeron las entrevistas previas al experimento, estaba plagada de comida y bebidas, incluso comida basura, pero ella alegó que eran alimentos para su marido, que no practica la inedia.

Jasmuheen afirma que en la transición al respiracionismo las hebras de ADN se multiplican por seis, pasando de 2 a 12, lo que le permite procesar hidrógeno del aire. Se le ofrecieron 30.000 dólares para someterla a un análisis de sangre y comprobar este extremo, pero se negó, argumentando que no se puede ver la energía espiritual bajo la luz de un microscopio. En el año 2005, James Randi le ofreció 1 millón de dólares a través de su fundación para someterse a pruebas que demostrasen sus teorías, pero declinó la oferta. Si no sabes quien es James Randi y te interesa como la ciencia se impone a la pseudociencia como el respiracionismo, te sugiero su biografía o al menos su página de Wikipedia.

Prahlad Jani, el yogi indio

Prahlad Jani, el yogi indio

Por su parte, el negocio del indio Prahlad Jani, conocido como Mataji, consiste en obtener fondos para la investigación de su caso clínico a través del hospital Sterling de Ahmedabad (India) capitaneado por un médico neurólogo llamado Sudish Shah. En este caso, el Dr. Shah ha conseguido una cantidad astronómica de dinero con financiación aportada principalmente de distintos ejércitos extranjeros muy interesados en como conseguir que sus soldados puedan sobrevivir sin comida ni bebida. Aunque se han realizado diversos estudios sobre el caso de Prahlad, todos se han llevado a cabo en el citado hospital, y ha habido momentos en que el gurú Indio ha ido al baño o a tomar baños de sol en los que el control no ha sido todo lo riguroso que se esperaba, pues en numerosas ocasiones el tiempo que tardaba en pasar del campo de visión de una cámara de video a la siguiente era muy largo y se desconoce lo que había en esas zonas sin cobertura de video, amén de que recibió visitas y se desconoce que pudieron darle los visitantes en esas zonas sin cobertura de video. Médicos de Harvard analizaron los resultados de los estudios y concluyeron que estos no eran rigurosos y por tanto los resultados poco creíbles. En 2003, el neurocirujano acudió a la NASA en busca de nuevos fondos para continuar su investigación, bajo el pretexto de que los descubrimientos serían de vital importancia en futuras misiones espaciales.

Hira Ratan Manek

Hira Ratan Manek

Otro de los expertos en respiracionismo, Hira Ratan Manek fue cazado comiendo en un restaurante durante la grabación de un documental sobre la Alimentación Solar. Además, su mujer, Vimla Hirachand, admitió durante una entrevista que el gurú no se alimentaba únicamente del sol, sino que consumía café, té, suero de leche y «otros líquidos». Para los que han leído mi libro Adelgazar sin Milagros, no hace falta que explique que el suero de leche es una de las proteínas de la leche junto al caseinato, así que decir que uno «bebe» suero de leche equivale lógicamente a comer proteínas, o sea, a alimentarse. Este señor, de más de 60 años de edad, afirma que ha convertido su cuerpo -a través del proceso de 21 días de iniciación que cuesta una grotesca suma de dinero- en una célula fotovoltaica capaz de convertir los rayos solares en energía nutricional.

Wiley Brooks, el respiracionista

Wiley Brooks, el respiracionista

El caso más absurdo sin embargo proviene de Estados Unidos, donde un tal Wiley Brooks capitanea el Instituto Respiracionista de América y durante los últimos 30 años ha insistido en que no necesitamos alimentos, agua o descansar durmiendo. Se define a sí mismo como profesor espiritual, viajante inter-dimensional y fundador del mencionado instituto. Este señor sostiene que si los alimentos fuesen necesarios nuestro cuerpo no trataría a toda costa de deshacerse de ellos a través de la orina y la defecación, lo que nos da una idea de sus conocimientos acerca del metabolismo humano. También dice que durante milenios el ser humano se ha alimentado de aire y que muchos yogis como el anteriormente mencionado Prahlad Jani y una gran cantidad de seguidores suyos siguen haciéndolo. Brooks comenzó cobrando 500 dólares por asistir a sus ponencias y fue incrementado paulatinamente esta cifra hasta los 10.000 dólares. Ahora propone hacerlos más personales por 100.000 dólares por asistente. Desafortunadamente, como sus webs siguen activas y compruebo que ha recibido aproximadamente un cuarto de millón de visitas, debo suponer que hay personas que pagan estas desorbitadas cantidades para que un cantamañanas como este le llene la cabeza de pajaritos. Me niego a poner aquí el enlace, pero si alguien lo busca le bastarán dos minutos de lectura en su web para entender que se trata de un engaño grotesco.

Para concluir esta serie de dos artículos dedicados a la teoría de que es posible Vivir de Luz, llámese Inedia, Respiracionismo o de cualquier otro modo, quiero recordar algunas nociones básicas de fisiología animal y evidentemente humana. El orificio grande que tenemos debajo de la nariz, además de para decir estupideces, sirve para ingerir, masticar y salivar alimentos que llegan a través de una estructurada serie de cañerías al estómago, un órgano cuya misión principal es descomponer los alimentos que ingerimos en nutrientes, que a su vez son utilizados por el cuerpo para infinidad de funciones, tanto energéticas como estructurales, y tenemos una serie de órganos internos que completan el trabajo que comienza en la boca con la salivación y acaba con la excreción de los deshechos. Si realmente pudiésemos alimentarnos de aire, luz o «prana», no necesitaríamos todos esos órganos y desde luego no habría ni hambre en el mundo ni los problemas derivados de las enfermedades relacionadas con la alimentación, que son el azote de nuestra actual sociedad. Aunque la idea suena muy bonita, en este caso se confirma el tópico que reza «demasiado bonito para ser cierto». Si quieres disfrutar de buena salud la solución no es dejar de comer, sino alimentarte correctamente. Si te sobran 500, 1.000, 10.000 o incluso 100.000 euros o dólares, antes de regalárselos a estos, piensa en las personas que no comen porque realmente no tienen nada que comer e inviértelos de un modo más productivo. Estos y otros como ellos son unos simples granujillas de medio pelo que se aprovechan de la ilusión y la ignorancia del prójimo.

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Vivir de la luz I: El respiracionismo expuesto

Ponencia en el congreso de Alimentación Viva y Consciente

Hablando de los alimentos durante mi ponencia en el congreso de Alimentación Viva y Consciente

Hace unas semanas, en el 6º Congreso de Alimentación Viva y Consciente de Barcelona, en la mesa redonda que se formó para atender las preguntas de los asistentes, una persona preguntó si era realmente necesario ingerir los aminoácidos esenciales en la dieta. Un ponente que estaba sentado a mi lado le contestó -equivocadamente a mi juicio- que no es necesario porque nuestro organismo puede generar todos los aminoácidos, incluso los esenciales, y como ejemplo de lo que el cuerpo humano es capaz de hacer le dijo que había gente que incluso se alimentaba exclusivamente de luz. Sí, yo también me quedé perplejo, pero traté de excusarle mentalmente imaginándome que «luz» sería el nombre de algún nuevo super-alimento exótico que yo desconocía, así que en lugar de comenzar una discusión acalorada allí mismo esperé pacientemente al final de la mesa redonda para ir a preguntarle en privado a este señor acerca de la «luz». Lo que vino después me dejó petrificado. Me explicó que es posible alimentarse únicamente de la luz del sol, pero que para ello hay que tener un estado superior de conciencia porque el alimento -el prana- entra por los ojos y se procesa directamente en el cerebro. ¡Y yo gastándome cientos de euros en comida para mi familia en el mercado cada mes! Mira que soy despilfarrador…

Vivir de la luz, la película

Portada de la película Vivir de la luz

Lógicamente, le comencé a enumerar una serie de razones por las que vivir de la luz era una teoría con poco sentido científico, pero me instó a que investigase más, viese la película «Vivir de la luz» y me documentara correctamente; y eso es precisamente lo que he hecho y hoy os traigo la primera parte de mis conclusiones. La pregunta obvia que te rondará la cabeza también se la hice: «¿y tú, lo has probado?», pero me dijo que él aún no había podido comenzar el proceso de adaptación al cambio de alimentación por problemas personales, así que le insté a avisarme tan pronto estuviese listo para acometer este proceso. Ya en el camino de vuelta de Barcelona a Málaga entré en Amazon y me compré la película Vivir de la Luz, que me llegó a mi oficina al día siguiente. Algún día desvelaré el misterio de cómo hacer un pedido en Amazon un domingo y que te llegue un lunes por la mañana, porque eso sí que me parece casi sobrenatural. 🙂

La película Vivir de la Luz es una especie de documental de larga duración en el que su director, Peter Arthur Straubinger, aborda la temática del respiracionismo y la inedia. Ambas -llamémosles habilidades- permiten teóricamente a los humanos vivir del aire y/o la luz, sin ingerir alimentos ni bebidas. El propio director de la película dice que estuvo diez años practicando la inedia y cinco años haciendo el documental. Antes de continuar, tengo que recordar que en mi libro Adelgazar sin Milagros hablo claramente en contra de dejar de comer como solución al problema de la obesidad. Es más, a las personas que quieren perder peso, lo que les cuento es que yo pesaba 113 kilos cuando comía una vez al día y cuando comencé a comer seis o siete veces al día bajé a 78 kilos. Si estás pensando en perder peso y te has planteado vivir de la luz como solución, no hace falta que sigas leyendo, la solución para adelgazar NO es dejar de comer.

Jasmuheen y su vaso de agua

Jasmuheen y su vaso de agua durante un fotograma de la película Vivir de la Luz

No quiero contar aquí la película por si alguien tiene interés en verla, pero me llama la atención que durante cada entrevista hay un vaso de agua presente, incluso cuando los entrevistados son personas que supuestamente ni comen ni beben. Luego veremos porqué. La película comete un error de enfoque desde el principio que es tratar la comida como fuente de energía. Lo que el documental proclama en boca de los entrevistados es que mirando al sol podemos obtener una energía (prana) que usada con el oxígeno que adquirimos de la respiración, es suficiente para dar energía a nuestro cuerpo. La gurú australiana de este tema, Ellen Greve, que se hace llamar Jasmuheen va más allá e incluso afirma que la alimentación «pránica» nos otorga la inmortalidad al desintoxicar nuestro cuerpo de la comida tradicional.

Vamos a suponer -que ya se que es mucho suponer- que el organismo tiene una función oculta desconocida por la ciencia mediante la cual podemos captar la energía de la radiación solar a través de los ojos y convertirla adecuadamente para que nuestro cuerpo funcione. ¿Cuál es el problema? El mismo que impide a muchas personas adelgazar: suponer erróneamente que la ingesta de alimentos persigue únicamente la generación de energía. En realidad, el error es el mismo que el de las dietas hipocalóricas que no tienen en cuenta los nutrientes. No es suficiente con comer (o dejar de comer para adelgazar) una cantidad concreta de calorías, sino que hay que entender cuales son las necesidades nutricionales del organismo para adaptar nuestra alimentación adecuadamente en cuanto al aporte de los nutrientes esenciales, las proteínas y las grasas. Si una persona ingiriese al día 1.800 o 2.000 calorías procedentes únicamente del azúcar -por poner un ejemplo sencillo- acabaría muriendo en bastante poco tiempo. Aunque sus necesidades energéticas estarían cubiertas, el azúcar es energía vacía, ni aporta proteína, ni aporta grasa, ni aporta vitaminas ni minerales; es únicamente glucosa y fructosa, o sea, energía de fácil asimilación pero nada nutritiva.

Los médicos examinan a Prahlad Jani

Los médicos examinan a Prahlad Jani como parte del fraude

Pues bien, la explicación promedio del respiracionismo y la inedia que ofrece la película y se puede leer en Internet es que el organismo puede obtener la energía que necesita del «prana» que nos entra por los ojos en forma de radiación solar. Pero, ¿Y los nutrientes? ¿Y el agua? Nuestro cuerpo es al 60%-65% agua y el resto básicamente proteína y grasa. Cada día perdemos litros de agua mediante la orina, el sudor y la respiración. Si no bebemos, ¿de dónde sale el agua que necesitamos para reponerlo? Según el indio Prahlad Jani, que dice que lleva sin comer ni beber 74 años, en su paladar hay un agujero por el que se filtran gotas de agua de manera constante. O sea, que además de generar energía a partir de la radiación solar, los humanos tenemos -según parece- un generador de agua en el paladar que también desconocemos de manera científica. Pero es que resulta que el agua no es lo único que nuestro cuerpo pierde. Millones de células de nuestro cuerpo se regeneran a diario en procesos que son posibles gracias a los nutrientes que existen en los alimentos que ingerimos. Sin esos nutrientes, no sería posible generar células nuevas, así que ¿Cómo lo hacen estos gurús que dicen vivir de la luz?

Gráfico ilustrativo de la teoría de cuerdas

Gráfico ilustrativo de la teoría de cuerdas

Aunque la explicación varía de uno a otro, lo que ellos defienden en general es que nuestras células no se enfermarían ni morirían si no estuviesen expuestas a los venenos de los alimentos, a la polución y a la radiación de teléfonos móviles y demás aparatos, de modo que tampoco sería muy necesario generar nuevo tejido en el organismo. Sin embargo, esto tampoco explica el hecho de que al nacer pesemos 3, 4 o 5 kilos y 20 años después podamos pesar más de 100. ¿Qué era lo que no se creaba ni destruía, la energía o la materia? Pues estos tipos, ni cortos ni perezosos, echan mano de la física cuántica y la teoría de cuerdas para explicar que sea posible Vivir de la Luz. Para la mayoría de los humanos -y me incluyo- la física cuántica y la teoría de cuerdas son materias difícilmente comprensibles, pero el tal Prahlad Jani, que es meditador de profesión o la tal Jasmuheen, que antes de ser gurú del respiracionismo era asesora fiscal (cuyo marido curiosamente fue a la cárcel por apropiación indebida de capitales), se atreven aparentemente a basarse en esas complejas leyes científicas para sustentar sus teorías.

Como es natural, las teorías acerca de la posibilidad de vivir de la luz se han intentado demostrar de manera pseudocientífica en alguna ocasión con resultados bastante decepcionantes en cada caso como cabía esperar. En el próximo artículo voy a contar los experimentos reales que se han realizado con estas personas y los resultados que han ofrecido estos experimentos -y las pilladas, que también las ha habido-, pero por si no lees el próximo artículo, no quiero acabar este sin darte la conclusión obvia que probablemente ya sospeches: Vivir de la luz es un fraude que sólo persigue el enriquecimiento de las personas que lo promulgan. Hay bastantes personas que han muerto tratando de poner en práctica estas enseñanzas y repasaré sus fatídicos casos en el próximo artículo, así que si compras la película, lees algún libro o te metes en alguna web que trata de convencerte de que es posible vivir de la luz, recuerda que se trata sólo de un negocio, y tanto es así que en la propia película, como comentaba al principio, siempre aparece un vaso de agua o de líquido en cada entrevista y no hace falta ser muy listo para saber que este objeto en el plano mientras se entrevista a alguien que dice no comer ni beber durante años es cosa de abogados, una especie de «ya te lo dije» subliminal, incluso «te lo mostré continuamente en la película», y donde hay abogados regulando contenidos, hay negocio. Y no te dejes engañar, los contenidos se regulan porque la práctica es mortalmente peligrosa como veremos a continuación. Dejar de comer es peligroso, sin duda, pero tenemos prácticamente un mes de margen de maniobra. Si dejas de beber, tus horas están literalmente contadas y superar los tres o cuatros días sin ingerir líquidos es un camino directo a la muerte, así que mejor ni lo intentes.

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