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La importancia de la saciedad para adelgazar

Sensación de Saciedad al AdelgazarEl hambre, la saciedad y el balance energético se regulan por un complejo sistema neuroendocrino redundante integrado en el hipotálamo. Suena complejo, y lamentablemente es todavía más complejo de lo que suena. De ahí que -como explico en el libro- no se puede adelgazar esperando un milagro. Son muchos los factores que hay que controlar para adelgazar de manera sana y rápida. Estaba leyendo este interesante artículo de la revista especializada Investigación en Salud que me pasó hace poco Ana Román para entender mejor los sistemas que regulan la sensación de hambre y de saciedad y como podemos influir de manera consciente en dichas sensaciones. Aunque ya hemos hablado de esto en este artículo anterior, hoy voy a tratar de aclarar los conceptos básicos que debemos conocer para utilizar la sensación de saciedad para ayudarnos a adelgazar, al menos de manera superficial, pues como empecé diciendo, es un sistema bastante complejo.

Una de las sensaciones más desagradables que el ser humano experimenta es la sensación de hambre. Cuando tenemos hambre nos volvemos irritables y malhumorados, y esto es producto de un coctel de hormonas y transmisores neuronales funcionando de manera redundante, a varios niveles, para hacernos ingerir alimentos, incluso de manera selectiva aunque no seamos conscientes de ello. Dentro de esta capacidad selectiva de nuestro organismo para regular la sensación de hambre y saciedad a corto plazo, existe un neurotransmisor -que también es crucial en otros procesos del organismo- llamado Serotonina. La Serotonina, también conocida como 5-hidroxitriptamina (5-HT), se produce en el tallo cerebral y tiene efecto anorexígenos, en especial para alimentos ricos en carbohidratos. Si has leído alguno de mis libros o sigues el blog con cierta asiduidad lo que voy a contarte ahora no te sorprenderá demasiado.

Para producir Serotonina, nuestro organismo necesita su precursor, el triptófano, que es un aminoácido esencial que se encuentra en alimentos muy ricos en proteínas, como la carne, el pescado o los lácteos. Ocurre sin embargo que muchas proteínas solubles de las que se venden comercialmente son pobres en triptófano. Por ello, cuando escogemos una proteína como suplemento alimenticio para adelgazar, es importante que sea rica en triptófano, que nos garantizará entre otras cosas la capacidad de generar la suficiente Serotonina para contribuir a la sensación de saciedad frente a los carbohidratos, o sea, a que nuestro cuerpo no nos los pida sistemáticamente.

Pero para adelgazar sin pasar hambre, la sensación de saciedad no puede provenir únicamente de señales moleculares centrales, sino que los factores gastrointestinales deben jugar un papel fundamental. Hablando claro, debemos sentir saciedad al ingerir una cantidad moderada de alimentos sin necesidad de comer más de lo que necesitamos.  Para ello, nuestro organismo dispone de varios medios que debemos comprender para tratar de facilitar nuestra tarea. Por un lado, tenemos los receptores mecánicos, que a través del nervio vago generan una respuesta de saciedad cuando el bolo alimenticio entra al estómago y al intestino delgado. Por otro lado, tenemos los receptores químicos, que responden de igual modo a las sustancias químicas que contactan con la mucosa. En tercer lugar, tenemos la concentración de nutrientes que se presenta en el sistema digestivo cuando comemos. Dice el artículo al que hacía referencia al principio que en los seres humanos las proteínas son los nutrientes con mayor poder de saciedad y en concreto se asocia la sensación de saciedad a los niveles de 5-HT (serotonina), que se genera a partir del triptófano ingerido como parte de las proteínas. Esto explica que al asegurar que en cada ingesta que realicemos tengamos una buena fuente de proteínas contribuya a la sensación de saciedad.

Centrándonos en los receptores mecánicos, los que detectan la presencia y movimiento del bolo alimenticio, la fibra juega un papel muy importante, pues contribuye al aumento del tamaño de dicho bolo sin aportar cantidades significativas de energía o nutrientes asimilables por nuestro organismo. De ahí que la fibra sea fundamental en las dietas de control de peso, pues además de ayudar con el tránsito intestinal contribuyen al tamaño del bolo, lo que repercute directamente en el tiempo que tarda en llegar la sensación de saciedad producida por los receptores mecánicos en el estómago y el intestino. Por este motivo, debemos procurar un adecuado aporte de fibra en cada comida que hagamos, pues visto de este modo, la fibra nos ayuda a adelgazar al contribuir a producir la sensación de saciedad. Al principio hablaba de un sistema redundante, y aunque existen más redundancias ligadas a otros elementos, la presencia de proteína de calidad (rica en triptófano entre otros aminoácidos esenciales) y la presencia de fibra contribuyen de manera aislada a potenciar la sensación de saciedad.

Al tomar un batido de proteína podemos añadir fibra, como por ejemplo salvado de trigo, semillas de lino o salvado de avena. Ahora bien, la fibra son carbohidratos estructurales, no asimilables, y como tales, están presentes en los vegetales. Por lo tanto, cuando vayamos a elegir un acompañamiento para nuestra comida, debemos buscar entre las verduras que son ricas en fibra, como por ejemplo la alcachofa, las espinacas, las acelgas, los espárragos, las setas y champiñones, el brécol, las coles de bruselas o incluso la lechuga. También la fruta es una buena fuente de fibra natural, pero debemos vigilar el contenido de azúcar que contienen las frutas para no elevar los niveles de glucosa en sangre. Son de especial interés por tener un bajo contenido de carbohidratos en general y una alta concentración de fibra las fresas, frambuesas, zarzamoras y moras.

Saliéndonos de los alimentos frescos, existen una gran cantidad de productos específicamente diseñados para dietas de adelgazamiento o estabilización del peso corporal basadas en proteínas y fibra. Aquí no hay que dejarse engañar por los productos «dietéticos» de supermercado, que suelen estar fabricados a base de cereales y prometen resultados imposibles de alcanzar cuando valoramos su verdadera composición. Si quieres productos preparados ricos en proteínas y fibra, que te puedan ayudar a adelgazar, echa un vistazo a la Bollería de la fase 2 de CiaoCarb, las Barritas proteicas Quest Bar, las Barritas proteicas Oh-Yeah, la Pasta de la fase 1 de CiaoCarb o los Productos Panificables de Sukrin. Cualquiera de estos productos puede auyudarte más a adelgazar que los que encontrarás en los supermercados tradicionales, aunque resultan más caros.

Así que ya sabes, si te aseguras de que cada vez que te alimentes consumes una buena fuente de proteína y fibra, tu sensación de saciedad llegará antes, necesitarás comer menos para sentirte satisfecho y te resultará más sencillo adelgazar. Existen muchos otros factores que juegan un papel destacado en la sensación de saciedad -que insisto es importante controlar si quieres adelgazar-, pero creo que la cantidad de proteína rica en triptófano y la cantidad de fibra que ingerimos son probablemente las más sencillas de controlar.

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